humana compasión y amor

”el
propósito de la vida no es felicidad sino experiencia"…


Ningún hombre ama a Dios si aborrece a sus semejantes,
Quien pisotea el corazón o el alma de su hermano;
Quien busca encadenar, nublar o ensombrecer la mente
Con miedos del infierno, no ha percibido nuestra meta.
Dios nos envió todas las religiones benditas
Y Cristo, el Camino, la Verdad y la Vida,
Para dar descanso al de pesada carga
Y paz para el dolor, el pecado y la lucha.
Contemplad al Espíritu Universal que ha llegado
A todas las iglesias, no a una solamente;
En la mañana de Pentecostés una lengua de fuego
Rodeando a cada apóstol como un halo brilló.
Desde entonces como buitres famélicos y voraces,
Hemos combatido a menudo por un nombre sin sentido,
Y buscado dogmas, edictos o credos,
Para enviarnos los unos a los otros a la hoguera.
¿Está Cristo dividido entonces? ¿Fue Pedro o Pablo,
Para salvar al mundo, clavado al madero?
Si no, ¿por qué, entonces, tales divisiones?
El amor de Cristo abarca tanto a vosotros como a mí.
Su puro dulcísimo amor no está confinado
Por credos que segregan y levantan una muralla.
Su amor envuelve y abraza a toda la humanidad,
No importa lo que nosotros nos llamemos de Él.
Entonces, ¿por qué no aceptar Su palabra?
¿Por qué sostenemos credos que nos separan?
Sólo una cosa importa ser oída;
Que el amor fraterno llene todos los corazones.
Sólo hay una cosa que el mundo necesita saber,
Sólo hay un bálsamo para todos los dolores humanos,
Sólo hay un camino que conduce hacia los ciclos,
Este camino es: humana compasión y amor.
--Max Heindel

ver vídeo: CREDO o CRISTO

*
del libro Concepto Rosacruz del Cosmos de Max Heindel

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jueves, 11 de septiembre de 2014

LA REENCARNACIÓN ES UN HECHO



Capítulo X
LA REENCARNACIÓN ES UN HECHO

Consideremos algunas evidencias que ciertas personas han experimentado durante los últimos diez o quince años y que las han convencido de que la Reencarnación, o el Renacimiento, es un hecho. Algunas personas aceptan inmediatamente y de buena gana las enseñanzas Místicas referentes al Renacimiento y nunca albergan duda alguna en sus mentes.
Otros no son proclives a creer que hemos vivido antes, y es completamente inútil hacerles la más mínima mención de esta gran verdad.
Luego, hay otras personas que se llegan a interesar por la Ley de Reencarnación y, después de que han estudiado y reflexionado sobre el asunto durante cierto tiempo, están listas para aceptarla. Después, quieren saber más sobre ella y sobre cómo nos ayuda su
conocimiento a progresar en la evolución.
Intentaré mostrarle, mediante relatos de hechos reales, que la reencarnación es verdad y que hemos vivido antes. Sin embargo, esto no será una prueba para usted, porque cada uno debe ser convencido por su propia experiencia. Estos relatos ilustrarán algunos de los métodos mediante los cuales los estudiantes Místicos y Ocultos reciben pruebas de ello.
También ilustran cómo ayudan a otros a descubrir la verdad por sí mismos.
Nuestra Tierra es una escuela de experiencia para nosotros. Debemos regresar a la Tierra muchas veces antes de que podamos esperar asimilar todo el conocimiento que necesitamos para nuestro futuro progreso. No podemos aprender todo este conocimiento en
una sola existencia, así que regresamos a la Tierra vida tras vida, después de intervalos de descanso, a continuar nuestra evolución donde la dejamos, tal como un niño hace en la escuela día tras día.
La mayoría de la gente no recuerda sus vidas anteriores, pero algunas personas sí. A los estudiantes de las enseñanzas Místicas se les muestran algunas de sus vidas, de vez en cuando, mientras están fuera de sus cuerpos durante el sueño, y algunos de ellos son capaces de recordarlas. No es necesario tener visión espiritual para descubrir las propias vidas pasadas.
Una dama me dijo una vez que se había visto a sí misma como un hombre vistiendo el uniforme del Ejército Continental. Por eso, razonaba que fue un hombre en su pasada encarnación y que, si sirvió como soldado en el Ejército Revolucionario, no pasó el tiempo acostumbrado de mil años antes de que regresase al renacimiento para continuar su educación en la escuela de la vida.
A otra estudiante se le mostraron algunas de sus pasadas encarnaciones en varias ocasiones, una de ellas por un joven en China a quien reconoció como un antiguo amigo.
Habló con este joven y recordó ver cómo se alzaba una cortina para revelar una pared donde las imágenes eran proyectadas. Recordaba su gran interés y excitación cuando se despertó a la mañana siguiente. Aunque recordaba los detalles del viaje a la casa, así como de su biblioteca y su aspecto, no podía evocar las vidas pasadas que había visto.
Posteriormente, mientras estaba fuera de su cuerpo durante el sueño, visitó una casa china y se le mostraron imágenes de sí misma en vidas pasadas. Recordaba claramente a un hombre erudito que le mostró la Memoria de la Naturaleza, y a su atractiva hija que estaba en la habitación contigua donde su amigo estaba esperando.
En otra ocasión, mientras estaba también fuera de su cuerpo, se le mostraron imágenes de sí misma en vidas pasadas. A la mañana siguiente recordaba tres vidas en las que había sido hombre. En una de ellas tenía el pelo largo y bigotes, un rostro de aspecto velludo. Se rió con ganas cuando cierta dama le mostró estas imágenes.
­ Hay un gran parecido conmigo en todos ellos ­ dijo.
Este incidente aclaró una cuestión que había persistido en la mente de la estudiante durante largo tiempo. Se preguntaba cómo alguien puede reconocer a un ego a través de muchas encarnaciones, ya que cada ego posee un nuevo cuerpo físico cada vez que regresa al renacimiento. Somos seres individuales y mostramos esta particularidad de una vida a otra. El parecido es lo suficientemente fuerte para que el ego sea reconocido por cualquiera que vea sus vidas pasadas en la Memoria de la Naturaleza. La Memoria de la Naturaleza está localizada en la cuarta subdivisión del Mundo del Pensamiento. Yo he leído que todo lo que ha ocurrido en nuestro Sistema Solar ha dejado tras de sí una imagen indeleble en el reflectante éter de allí.

***
He aquí una prueba parcial que una estudiante tuvo del regreso de un ego desde el Cielo: Recordó una mañana que, mientras estaba fuera de su cuerpo, durante el sueño, había visitado a unos amigos en su apartamento. Éstos no tenían hijos por ese entonces, pero el
marido estaba ansioso por tener un niño.
Los dos amigos vieron a una niña, aparentemente de unos dos años, en la habitación.
Estaba jugando con el hombre y él hablaba con ella. Había allí una silla alta y, en cierto momento, la niña se sentó en ella y pareció estar esperando a que se le diese algo de comer.
Todos estaban felices y alegres ya que la niña era un encanto.
Algunos meses después, la estudiante oyó que aquellas personas eran padres de una  niña. Al cabo de unos más, pudo ver a la niña en persona. Creyó que era el mismo ego que había visto antes del nacimiento, pero no tuvo certeza de ello en aquel momento. Cuando la niña tuvo algo más de dos años, la estudiante la vio un día, y se parecía exactamente a como la había visto aquella primera noche. Estaba segura de que era el mismo ego que vio durante el sueño. Esta niña sabía que aquellos eran sus futuros padres y pasaba algún tiempo con ellos. Un niño que ya ha seleccionado a sus padres, juega con ellos cuando están fuera de sus cuerpos durante el sueño, desde uno a dos años antes de nacer. Usualmente, siguen a la madre. La gente con visión espiritual acostumbra a ver a estos niños y cree que han nacido y muerto. Algunas veces esto desconcierta a una mujer y da una falsa impresión.
Más tarde, esta misma estudiante vio varias veces a un bebé que nació posteriormente de unos amigos suyos. Una vez vio a este ego jugando con el niño que más tarde fue su hermano mayor. La estudiante también estaba segura de la identidad de estos niños.

***
A cierto estudiante de las enseñanzas Místicas se le permitió observar a tres niños muertos que regresaron al renacimiento. Citaré la declaración que escribió con relación a uno de esos niños.


Un niño regresa al Renacimiento 

“Estaba yo leyendo un capítulo de un libro sobre el Renacimiento y la Ley de Consecuencia y me preguntaba si aquello sería realmente cierto. Había sido estudiante
durante algunos años y quería alguna prueba de las cosas que había leído. Dije: Queridos Amigos que me enseñáis por la noche, oíd, estoy fuera de mi cuerpo durante el sueño, por favor, mostradme alguien que vaya a morir y a regresar al renacimiento.
Apareció una dama: ­ ¿Sabe usted que el hijo de Mr. X está enfermo? ­ preguntó, y yo respondí que sí.
­ Bien, observe a ese niño, ya que él lo conoce a usted ­ dijo ­ pronto fallecerá. Vaya y renueve su amistad con él.
Sabiendo que el niño tenía seis años, fui a su casa y hablé y jugué con él casi todos los días cuando se encontraba bien. Pronto comenzó a buscarme y a preguntar por mí.
La siguiente ocasión en la que vi a la dama que me estaba enseñando, le pregunté cómo identificaría al niño después de que muriese. Le dije que no sabía adónde iría, que yo nunca había estado en el Mundo de los Niños, y que no sabía dónde estaba localizado.
­ Desde ese momento hasta que él regrese como una niña, podrás verlo siempre que lo desees mediante la visión espiritual, dondequiera que te encuentres ­ dijo la dama ­ También estarás con él cada noche en el Mundo de los Niños. Estarás capacitado para verlo allí desde la distancia. Estará dentro de tu visión hasta que regrese a la Tierra.
Este niño murió a las dos de la madrugada. Yo estuve a su lado en mi cuerpo de deseos y acompañé a la señora que lo llevó hasta el Cielo. En aquel momento yo estaba plenamente consciente y en el uso de todas mis facultades. Fui a verlo muchas veces por la
noche, y él me reconoció tan bien como cuando era un niño en la Tierra.
Posteriormente, este ego fue al Segundo Cielo donde permaneció unos pocos días.
Fui hasta allí y lo seguí en su descenso al nacimiento. Lo vi cuando solía ir en torno a su futura madre y a su futuro padre. Vi como este ego tenía por costumbre jugar con su nueva mamá cuando ella estaba fuera de su cuerpo durante el sueño.
Los primeros padres de este niño no conocían a los nuevos padres y vivían en diferentes zonas de la misma ciudad. Yo también conocía a los nuevos padres. Cuando la niña renació, la reconocí y ella se hizo muy amiga mía. Se estaba conmigo siempre que yo iba a su casa.
Pasaron exactamente dos años y tres meses desde que murió hasta que renació como una niña. Desde ese momento, nunca cuestioné ninguna de las Enseñanzas Místicas. Yo siempre he dicho, cuando surge alguna cuestión que no entiendo que, a su debido tiempo, me
será aclarada. Y siempre ha ocurrido así.
También se me mostró la vida anterior de aquel niño, cuando era una mujer. En ese tiempo era una enfermera en un Hospital de Campaña. Encontró la muerte en Francia, volando en pedazos, durante la Guerra Mundial. Había vivido una buena vida y había sido una enfermera infatigable en primera línea, dónde ayudaba a todos imparcialmente. Había dado lo mejor de sí misma, tanto en su hogar, como siendo enfermera en Francia.
En una vida previa, cuando era un hombre en la Europa meridional, unos mil años antes, se había hecho amigo de sus padres actuales. El registro de su vida mostró que había vivido existencias buenas y útiles durante cuatro vidas. Parece muy probable que este ego
tomará el Sendero y vivirá una vida realmente fructífera. Su registro en la Memoria de la Naturaleza muestra que nació en 1879 y que fue una de las primeras enfermeras de su unidad en ser asesinadas en 1914. Renació en 1918 y murió en 1924 a la edad de seis años. Renació en 1927 como una niña, y aún vive con buena salud. Es una niña muy brillante e inteligente.”

***
Una estudiante había oído con frecuencia que un ego puede, a veces, regresar con los mismos padres una segunda o, incluso, una tercera vez. Y tuvo noticia de un caso de esta clase. En relación con sus propios parientes, tenía ciertas dudas sobre unos primos suyos. Las imágenes de estos niños eran extrañamente similares. Se preguntaba si la pequeña Ruth y Mary no serían el mismo ego.
Cavilaba frecuentemente sobre esto cuando, una mañana, se despertó con el maravilloso recuerdo de lo que había visto mientras estaba fuera de su cuerpo durante el sueño: Vio una serie de imágenes que eran como cuadros vivos. Eran una especie de
imágenes en color y en movimiento, que mostraban al ego de la manera más realista y hermosa imaginable. Cada vida comenzaba con la primera infancia y continuaba hasta la muerte. La estudiante se enteró de que este ego en particular había venido a sus padres en tres ocasiones para enseñarles lecciones de amor y bondad.
Primero, este ego vino como un hermoso niño de ojos oscuros. Enfermó y murió durante la infancia, y sus padres quedaron desolados. La vez siguiente, regresó como una niña a la que sus padres llamaron Ruth. Esta linda criatura vivió hasta los ocho años y, luego, falleció de difteria. Sus padres se trastornaron y el padre pareció perder por completo su fe en Dios. Posteriormente, regresó a los mismos padres como otra niña rubia. Esta vez sobrevivió
a sus padres.
Al principio, cuando la estudiante vio reveladas las vidas de este ego por medio de la Conciencia Jupiteriana, quedó grandemente interesada, pero no reconoció quién era el primer bebé ya que había vivido antes de que ella naciese. Luego vino Ruth, y su vida con sus
padres. Cuando le fue mostrada su muerte y su renacimiento como Mary, la estudiante reconoció quién era aquel ego cuyas vidas le estaban siendo mostradas.
Entonces vio a Mary como un bebé. Luego la vio como una niña feliz, vestida de brillantes colores. La vez siguiente apareció como una escolar atareada y, poco después, como una linda graduada de la Escuela Secundaria. Luego, la escena se la mostró como una
feliz novia vestida con su blanco traje y con rostro emocionado y excitado. Más tarde, apareció como una madre con un niño. Posteriormente, como una atractiva anciana en su hermosa casa.
La escena cambió y se manifestó como una viuda, y la atmósfera estaba llena de pesar y tristeza. Vestía una bata marrón oscuro y caminaba con la cabeza inclinada. Esto significaba que estaba preocupada y desolada. Luego, se mostró vestida con un traje negro y caminando con paso vacilante. Al poco, fallecía, y su cuerpo yacía en un féretro forrado de negro. La vida siguió su curso. La visión panorámica desapareció. Fue solemne e impresionante. A la
mañana siguiente, la estudiante aún sentía en sus oídos el réquiem de la escena final.
Cuando la estudiante despertó, supo que aquella señora perdería a su esposo.
Efectivamente, pocos años después, este hombre se suicidó, dejando a su esposa e hija enfrentándose a la vida sin él.

***
Cada vez que nace un niño, lo que parece un nuevo ser humano llega a una familia.
Vemos a la pequeña forma cómo vive, crece y llega a ser un factor importante en la vida de varias personas durante días, meses y años. Luego, llega el momento en que la forma muere, y la vida que la animó pasa a los Mundos Invisibles. La familia y los amigos se preguntan tristemente de dónde vino. Y se preguntan por qué estuvo aquí y adónde se ha ido.
Tarde o temprano, el Ángel de la Muerte visita a todas las familias, corta el cordón de plata de sus miembros y mueren, uno detrás de otro. Todo el mundo, joven o viejo, enfermo o sano, rico o pobre, debe pasar de la vida a la muerte y dejar a sus seres queridos tras él, al menos durante un tiempo. A través de todas las edades, la humanidad ha llorado lastimosamente, buscando la solución al misterio de la vida y de la muerte.
En el Concepto Rosacruz del Cosmos, leemos lo siguiente en la página 19: “Por lo que se refiere a la gran mayoría de la humanidad, las tres grandes cuestiones: ¿de dónde venimos?, ¿por qué estamos aquí? Y ¿adónde vamos?, permanecen sin respuesta hasta el momento presente. Desafortunadamente, ha llegado a ser de popular aceptación que no puede saberse nada definitivo sobre estas cuestiones tan importantes para la humanidad. Nada puede ser tan erróneo como esa idea. Todos y cada uno, sin ninguna
excepción, pueden llegar a ser capaces de obtener información definitiva y de primera mano sobre este tema, y pueden investigar personalmente el estado del espíritu humano, tanto antes
como después de la muerte.”
Una amiga me dijo hace algunos años que vio morir a su madre. En el momento en que el espíritu partió, vio lo que parecía como un delgado velo gris ascender de la parte superior de la cabeza y tomar forma al lado de la cama.

***
Los Auxiliares Invisibles, con mucha frecuencia, ven personas en el momento de la muerte. Una noche, unos Auxiliares Invisibles fueron enviados a cierta casa donde agonizaba un hombre. Se detuvieron en su habitación y vieron a su familia agrupada en torno a él, llorando su dolor. Vieron el corazón abombarse por el ventrículo izquierdo. Luego, su pecho jadeó con esfuerzo, y el espíritu comenzó a abandonar el cuerpo por la vía de la cabeza.
Parecía como si alguien estuviese extrayendo un pedazo de gasa gris de su cabeza. Salir fuera del cuerpo es un proceso de desenroscamiento, en un movimiento de izquierda a derecha.
A los pocos minutos, el hombre tomó forma y se situó al lado de su cuerpo, mirando en torno con sorpresa. Vio a los Auxiliares y éstos le dijeron que estaba muerto y que iba a ir con ellos. Los Auxiliares lo llevaron al Mundo del Deseo, donde comenzó a revisar su vida.

***
Una noche, una Auxiliar estaba en la casa de ciertas personas en Inglaterra. Había una señora y su hija en el cuarto de estar del piso superior. Esta señora y su esposo habían reñido y él había abandonado la casa y se había ido. La Auxiliar miró a través de la ventana y vio a un hombre vestido con un traje blanco de lino. Llevaba un sombrero blanco parecido a un casco. Estaba situado en el borde del tejado de una casa de ladrillo de considerable altura, al
otro lado de la calle.
Al instante, saltó y cayó pesadamente sobre el pavimento de la calle, golpeándose la cabeza y un costado. Se mató  instantáneamente, y su ego se colocó al lado de su cuerpo,
observando, mientras un hombre y un médico levantaban su cadáver destrozado. La Auxiliar pudo ver a través de sus ropas que tenía la cabeza hecha añicos, un brazo estaba roto, un hueso del cuello estaba fracturado y que un muslo estaba gravemente lesionado. Su cuerpo fláccido y sin vida fue transportado hasta la casa que había abandonado airadamente sólo unos pocos minutos antes. Aquel hombre era el marido de quien la esposa estaba quejándose a la Auxiliar tan sólo hacía unos minutos. El hombre valoraba su vida tan poco, que la destruyó pensando que la muerte acabaría con todo; pero no fue así. Será castigado por el
acto de destruir su cuerpo denso. Tendrá que permanecer en la región donde se retiene a los suicidas en el Purgatorio, hasta el momento en que hubiese muerto de muerte natural. Tendrá
un sentimiento de vacío que le causará gran malestar y desdicha, hasta que llegue ese momento. Después irá a la región del Purgatorio donde la gente tiene que purificar su cuerpo de deseos de sus malos apetitos. Luego, ascenderá hasta el Primer Cielo para cosechar la felicidad que haya podido acumular. Mientras tanto, perderá un tiempo valioso.

***
Sé de muchos casos en que los Auxiliares han visto morir a personas y luego han llevado sus egos al Mundo del Deseo. Algunos de estos egos han sido muy buenas personas que han vivido vidas de servicio. No tenían miedo a morir. Cuando vieron a los Auxiliares, que estaban allí para llevarlos, fueron de buen grado. Algunos de ellos preguntaban si los desconocidos eran Ángeles. Otros han dicho a sus parientes que dos Ángeles los estaban
esperando.
Los Auxiliares Invisibles han visto morir a otras personas, que estaban aterrorizadas cuando se dieron cuenta que estaban a punto de fallecer, y que habían sido amarradas a la cama. Habían vivido vidas de maldad y tenían miedo de partir. Antes de morir, pudieron ver el bajo Mundo del Deseo y se dieron cuenta que tendrían que cosechar lo que habían sembrado.
Como otra ilustración de por qué sabemos que no existe la muerte, le expondré un breve relato de lo que dos Auxiliares recordaban una mañana: Habían sido enviados a cierto lugar a ayudar a un hombre que había muerto. Cuando llegaron a su casa, lo vieron en su cuerpo de deseos, sentado cerca de unas cortinas rojas, en un sillón cercano a su cuerpo, que yacía en un ataúd próximo. Parecía tal como cuando estaba vivo, sólo que muy asustado, porque no entendía lo que le había ocurrido.
Había muerto hacía dos días y había sufrido muchísimo. Falleció de neumonía. En vez de permitirle morir de forma natural, el médico le había administrado inyecciones que lo habían devuelto bruscamente de nuevo a su cuerpo y le habían ocasionado un terrible sufrimiento. Después, había sido embalsamado y esto le ocasionó más dolor. Había intentado decir al embalsamador que no lo hiciera, pero no pudo hacerse entender. El pobre hombre
estaba afligido porque su familia y amigos no podían verle ni oírle, y sólo estaban interesados en su inanimado cuerpo físico.
Los Auxiliares tuvieron una larga charla con este hombre. Le explicaron todo lo que le había ocurrido y le hablaron sobre las condiciones postmortem. Fueron capaces de ayudarle y cuando, finalmente, comprendió lo que había ocurrido, se sintió muy confortado.
Cuando un Auxiliar recuerda una experiencia como ésta, sabe que no existe la muerte y que el estado que el mundo llama muerte es sólo una transición desde un mundo a otro, y que el espíritu perdura.
Sabemos que las enseñanzas Místicas son ciertas porque hemos tenido pruebas de que las personas que han abandonado la vida física continúan viviendo, aunque ya no posean cuerpos densos. Muchos ministros del Evangelio hablan del Cielo y dicen a sus
congregaciones que si viven buenas vidas y son personas honestas y serviciales, irán allí. Por mucho que mire hacia atrás en el pasado, durante muchos años de asistencia a la iglesia, puedo decir que nadie me impresionó realmente con esa realidad. Ahora sé que creo en las enseñanzas Cristianas, debido a las verdades aprendidas en vidas anteriores.
Los Auxiliares saben que el Cielo existe y que es un lugar tan real como esta Tierra física sobre la que ahora moramos. Lo saben porque han ido allí mientras están fuera de sus cuerpos físicos durante el sueño. Por ejemplo, un estudiante se ha encontrado allí con su madre muchas veces. Él habla con ella de asuntos que son de vital importancia para él. Otra estudiante conoció a su padre que murió cuando ella era una niña. Se ha reunido y conversado
con los tres abuelos que conoció en vida. También se ha encontrado y hablado al menos con diez de sus parientes que han fallecido y están en el Purgatorio y en el Primer Cielo, o en alguna otra región del Mundo del Deseo. Ha reconocido a estas personas y ellas la han
reconocido a ella, y fue capaz de ayudarlas explicándoles la situación en la que se encontraban.
Uno de estos egos era un suicida. Ahora se da cuenta del error tan espantoso que cometió. Era una de esas personas que creen que la muerte acaba con todo. Ahora sabe que la vida continúa y que pasará un largo tiempo antes de que pueda continuar como lo habría hecho de no haberse matado.
Alguien puede decir que si la reencarnación es un hecho, debe haber algún lugar donde los espíritus que mueren pueden ir a esperar un nuevo nacimiento. ¿Puede cualquiera ir allí y descubrir cuáles son sus condiciones?
Sí, hay cierto número de lugares donde van las personas después que han abandonado sus cuerpos, tras la muerte. Mucha gente sueña con reunirse con sus seres queridos y hablar con ellos. Esto es un gran consuelo para muchos, que lamentan la pérdida de sus seres queridos. Estas personas realmente van al Primer Cielo durante el sueño y se encuentran con aquéllos que desean ver. Esto lo hacen cada noche cierto número de personas. Los estudiantes
de las diversas Escuelas de Misterios también pueden tomar contacto con los amigos que han fallecido.

***
Le contaré dos felices encuentros de los cuales he tenido conocimiento: Cierta estudiante estuvo relacionada durante algunos años con una dama que daba clases en la escuela. Esta brillante profesora enseñaba en una clase llena de holgazanes, manteniendo una espléndida disciplina sin violencias aparentes. Mandaba a comprar muchos sandwiches para dárselos como recompensa. En otra ocasión envió a comprar helados y pasteles y les distribuyó un inesperado regalo. Había logrado mantenerse en aquella clase, después de que otras siete personas lo hubiesen intentado y hubiesen fracasado. Tenía una gran voluntad y amaba su trabajo. Falleció algunos años después, de una grave operación.
Unos diez años más tarde, esta estudiante se encontró con ella en la Escuela del Mundo Celestial, donde estaba dando clases, y fue un encuentro muy feliz. Allí hay escuelas, y los niños son agrupados en clases y se les enseña tanto como en las escuelas de la Tierra.
En esta ocasión, la estudiante recordaba haber estado en un aula. Un niño, que ella conocía bien, entró y le ofreció un pastel de fresas frescas hecho de materia de deseos. La estudiante cruzó la estancia y compartió el pastel con su amiga. Esta estudiante no la había visto hacía más de diez años y no había pensado en ella durante mucho tiempo, pero el reconocimiento fue mutuo.
Cuando estamos fuera de nuestros cuerpos, por la noche, estamos vestidos con nuestros cuerpos de deseos y tenemos la misma apariencia que durante el día. Las personas que mueren, mantienen sus cuerpos de deseos hasta que abandonan el Primer Cielo. Después de que eso ocurre, desechan el cuerpo de deseos y funcionan con la cubierta de la mente, o cuerpo mental, en el Segundo Cielo. Se llevan consigo el átomo simiente del cuerpo denso, del cuerpo vital y del cuerpo de deseos. Podemos decir que retienen la quintaesencia de los tres vehículos de conciencia descartados. Es por esto por lo que es fácil reconocer a los
amigos, vivos o muertos, en el Mundo del Deseo.

***
Una estudiante estuvo en el Mundo Celestial una noche, mientras estaba fuera de su cuerpo, durante el sueño. Fue a la Escuela de Niños. Fue conducida a cierta estancia y allí encontró a una vieja amiga suya que llevaba, dando clases en la Escuela de Niños del Cielo, más de treinta y cinco años.
Mientras estuvo en la Tierra, esta dama fue una destacada profesora de enseñanza primaria. Se graduó en la Escuela Normal de Magisterio y obtuvo plaza en su pueblo natal.
Permaneció allí justo hasta antes de su muerte. Dio clases durante muchos años con espléndidos resultados. Sus alumnos eran felices y estaban contentos con ella. Como descubrió que no era una mujer físicamente normal, nunca se casó. En su lugar, dedicó su tiempo y habilidades a perfeccionarse en la enseñanza.
Unas Hermanas Legas la introdujeron en la Escuela de Niños. Ella quedó encantada al instante, porque adoraba a los niños. Volcaba su amor sobre ellos porque sabía que no tendría sus propios hijos. La mayoría de sus alumnos durante el día, la seguían hasta el Mundo Celestial durante la noche, y no querían abandonarla para pasar al siguiente grado. No sabía nada de las Enseñanzas Ocultas excepto lo que había aprendido, mientras estaba fuera de su cuerpo durante el sueño, de las Hermanas Legas que se encargaban de ella.
El cuerpo alma de esta señora creció y se desarrolló maravillosamente y su átomo simiente estaba limpio cuando falleció de una enfermedad incurable. Luego, pasó directamente al Primer Cielo, a través del Purgatorio. Desde su muerte, había estado
enseñando, como lo hizo en vida, en la Escuela de Niños. La estudiante descubrió que esta dama iba a ir al Tercer Cielo a prepararse para el renacimiento. Así que su lugar tenía que ser
ocupado por otro.
La estudiante que visitó la clase de esta profesora, observaba atentamente sus métodos de enseñanza y sus materiales. Le hizo muchas preguntas sobre todo lo que observaba. La profesora le explicó todo sobre su trabajo y le dijo cómo enseñaba en su clase. Nadie podrá nunca convencer a esta estudiante de que no vivimos y servimos después de la muerte si nos hemos capacitado para el servicio. Ella sabe que el Cielo es un lugar muy real.

***
Ahora le contaré algunas historias reales de personas reales, para que pueda usted ver cómo ha influido la Ley de Causa y Efecto, o del Karma, en sus vidas. Esto puede ayudarle a darse cuenta de que la reencarnación es un hecho y que nosotros mismos somos la causa de todas nuestras deficiencias y defectos: Hace unos cinco años, unos Auxiliares conocieron a una señora que fundó un hogar para personas abandonadas. Estaba al lado de su ataúd, preguntándose que iba a ocurrirle. Vio a los Auxiliares, les preguntó quiénes eran y ellos se lo dijeron.
­ Me pregunto si llevé a cabo el trabajo planeado y si lo hice bien ­ dijo ella.
­ No lo sé, pero espero que sí ­ replicó uno de los Auxiliares ­ ¿Cómo se le ocurrió comenzar esta obra?
­ Es una larga historia ­ dijo ella ­ Cuando tenía dieciocho años, me enamoré de un hombre. Él se marchó y me abandonó. Después de esto, resolví ayudar a personas con problemas. Intenté desahogar la pena que había en mi pecho. Intenté olvidar mi decepción,
pero hoy está tan fresca como el día en que nació. He viajado por todo el mundo. Me he metido en toda clase de peligros, esperando que algo acabase con mi vida para terminar con mi angustia. Siempre seguí ayudando a los demás sin importarme de quien se tratase. Nunca me impuse ninguna restricción hasta que llegué a esta ciudad. En un sueño tuve la idea de comenzar esta obra y conseguí algunas personas para que me ayudasen en el trabajo.
Muchas veces he tenido que escabullirme para ocultar mi miseria. ¿Cuál supone usted que es la causa por la que debo sufrir esto?
­ La Memoria de la Naturaleza revelará la causa ­ dijo el Auxiliar.
­ ¿Podría usted revelármela? ­ dijo la mujer.
Alguien mostró a la mujer y a los dos Auxiliares la causa de su desengaño. Vieron cómo dos vidas antes de la actual, cuando era una mujer persa muy hermosa, había conquistado el corazón de muchos hombres apuestos y los había abandonado. Finalmente,
halló uno que realmente la amaba. Ella lo rechazó y él se hizo monje. Éste vivió una vida recta y llegó a ser un Iniciado. Cuando estaba a punto de morir pidió a gritos verla, y se la mandó llamar. Entonces ella tenía ochenta años y él tenía ochenta y nueve. Ella fue al monasterio y él murió en sus brazos, hablándole de su amor, que no pudo ver correspondido.
Ella lloró y dijo que lo sentía, pero el orgullo y la vanidad la dominaban. Otros Iniciados, que estaban presentes cuando aquel hombre murió, le dijeron que algún día ella tendría que sufrir como ella lo había hecho sufrir a él. Ella dijo:
­ ¿Cómo puede ocurrir eso cuando ya soy anciana, sola y sin un céntimo?
Falleció lamentándose por no haberse casado cuando tuvo una oportunidad. Cuando regresó como un hombre, trabajó duramente y prosperó. Como hombre, era de buena posición y adquirió considerables propiedades, pero vivía una vida sin amor. Ayudó a mucha gente desafortunada e hizo muchos amigos para la vida presente. El Iniciado nunca se encontró con ella en esa vida, pero se sentía muy herido por su búsqueda de la muerte. Nunca se encontraron en persona en esa vida, porque él estaba demasiado adelantado respecto a ella.
Uno de los hombres que la odió por haber rechazado su amor dos vidas anteriores, la encontró, y ella se enamoró de él. Entonces él rechazó su amor y la abandonó. Su sufrimiento ocasionó que ganase mucho crecimiento anímico y casi estuvo a punto de purificar su átomo simiente.
Después de que se le mostraron las imágenes de sus dos vidas anteriores, quiso saber por qué tuvieron que hacerle sufrir aquella quemazón cuando le pusieron el líquido de embalsamar en su cuerpo después de que muriese.
­ Me quemaba terriblemente y después me congeló ­ dijo.
El Auxiliar le explicó todo sobre los efectos perniciosos del embalsamamiento.
­ Yo creía que, cuando una persona muer,e ya no siente nada ­ dijo ­ ¿estoy realmente muerta? Intenté decir al embalsamador que yo no estaba muerta, y que me estaba haciendo daño, pero parecía no verme ni oírme. ¿Voy a permanecer aquí todo el tiempo o iré a alguna otra parte? Si he de irme de aquí ¿cuándo lo haré?
El Auxiliar se lo explicaba todo y ella estaba asombrada.
­ ¿Por qué no se nos enseña todo eso correctamente? ­ preguntó ­ ¿No hay miles de personas que están extraviadas respecto a sus creencias de las condiciones postmortem?,
¿No hay manera de informarlas adecuadamente?
­ Sí, algunas personas hacen intentos para informarlas ­ dijo ­ pero no las creen hasta que mueren. Cuando están vivas no se interesan en estas cosas.
­ Me gustaría ir a algún lugar, tumbarme y descansar ­ dijo la mujer ­ Me estoy sintiendo cansada y soñolienta.
­ ¿No quiere usted esperar a ver su funeral? ­ preguntó el Auxiliar.
­ No, no me preocupa eso ­ contestó ella.
Después de esto, los Auxiliares la llevaron a la Región Fronteriza y la dejaron allí.
Para ese entonces, estaba demasiado soñolienta para darse cuenta de nada.
Cinco años después, la Auxiliar recordaba haberse encontrado otra vez con aquella mujer. Había dado un cambio enorme y ahora es un Auxiliar Invisible que puede ayudar a la gente veinticuatro horas al día. En el momento de este último encuentro la Auxiliar, que había
ayudado a llevarla a la Región Fronteriza, estaba fuera de su cuerpo durante el sueño ayudando dondequiera que podía. Se encontró con un joven con problemas bajo un puente.
Otros muchachos lo tenían atrapado y pretendían hacerle daño. La Auxiliar no podía conseguir que los chicos lo dejasen. Pidió ayuda mediante el pensamiento y vino esta dama, que se materializó ante los muchachos. Esto los atemorizó, así que dejaron al aterrorizado
joven a quien querían agredir, y huyeron tan rápido como pudieron. Las dos Auxiliares se recordaban mutuamente y fueron muy felices al pensar que se habían encontrado otra vez en la misma ciudad.

***
Hace algún tiempo vi una fotografía de un hombre cornudo que vivía en algún lugar de África. Tenía un gran cuerno como el de las vacas que le crecía en la frente.
Naturalmente, me preguntaba qué podía haber ocasionado que a este hombre le creciese un cuerno en la frente. Al estar interesado en las Enseñanzas Místicas y Ocultas, yo sabía que eso no era un accidente de la naturaleza, porque somos el resultado de nuestras
vidas pasadas. El cuerno no podía haber sido ocasionado por un golpe en la cabeza. Yo estaba seguro de que los Ángeles Archiveros, los Señores del Destino, que dan a cada uno lo que se
ha ganado, se lo debían haber dado.
Posteriormente, pude obtener alguna información sobre este ego que aclaraba aquel extraño crecimiento córneo sobre su cabeza. La Memoria de la Naturaleza reveló la verdadera causa: Dos vidas antes de la actual, este joven era pastor de una manada. Cuando una vaca o un toro se comportaban indisciplinadamente, los castigaba de una forma muy cruel. Se había hecho un artefacto que podía sujetar sobre ambos cuernos del animal. Con una corta lámina
de metal, podía hacer girar el mecanismo y arrancar los cuernos de la cabeza del animal o partirselos. Esto causaba terribles sufrimientos a las pobres criaturas.
Un día, un hombre se acercó a él y le dijo que ya había cometido bastantes actos de crueldad para una sola vida. Era un Auxiliar avanzado.
­ Si parte otro cuerno, será severamente castigado ­ dijo el hombre.
Consiguió asustarlo y cesó en sus malvadas acciones, pero no hizo ninguna restitución por ellas. Seguía siendo cruel y desalmado hacia los animales. Pudo haber cubierto las heridas de aquellas pobres criaturas a las que había mutilado, pero no lo hizo.
En su vida siguiente fue una mujer y vivió en el mismo lugar o en otro similar del mismo país. Nunca se casó. Permaneció con sus padres y tuvo una vida difícil, porque éstos eran muy exigentes con ella. Tenía miedo de todos los animales.
Cuando este ego regresó en un cuerpo masculino en esta vida, era aparentemente un niño normal. Cuando tenía siete años, y era el momento en que nace el cuerpo vital, tuvo lugar un cambio. Un crecimiento córneo apareció sobre su frente y continuó creciendo.
Después de que alcanzó cierto tamaño, se resquebrajó, causándole severos dolores. Esta excrecencia parecía un enorme cuerno, y se le conoció como el hombre cornudo.
Sus compañeros de tribu se dieron cuenta de que aquello era un castigo por alguna crueldad del pasado. Contemple a este hombre a través de su imaginación y piense en qué situación se encuentra. Nos preguntamos si liquidará esta deuda. El agudo dolor de su cabeza o le hará humilde y amable con todas las criaturas vivientes y tendrá deseo de ayudar a todos, o le convertirá en un ser resentido y cruel. Sólo los Señores del Destino pueden decirlo. Hay
sólo una solución posible: Debe dedicar muchas vidas de servicio a la humanidad y a los animales para pagar su enorme deuda kármica.
Contemplándolo con el ojo de la mente, podrá ver usted una expresión asustada y aprensiva en su rostro. Para verse libre de ese temor, debe abandonar el lugar y las personas con las que vive y hallar algún sitio donde pueda estar entre desconocidos y vivir una vida de servicio a la humanidad y a los animales. De esta manera podrá expiar los pecados de su pasado, cuando torturaba a los animales dos vidas antes. Así ganará el derecho a ser ayudado
por los Hermanos Mayores. Ellos pueden enviar a un Auxiliar para que actúe sobre su cuerpo vital y hacer desaparecer el cuerno.
Si este ego no hubiese vivido nunca antes, seguramente no sería justo ni apropiado que Dios le permitiese nacer en un cuerpo que le produjera un sufrimiento tal, debido a esa anomalía ósea. Debe haber vivido antes y haberse ganado su situación presente.
Sabemos que algunos egos nacen en cuerpos hermosos y fuertes y en ambientes donde reciben todas las ventajas y disfrutan de muchas bendiciones. Si la Ley de la Reencarnación no fuese un hecho, no podríamos encontrar una razón satisfactoria para que
este ego tuviera una desventaja semejante en la carrera por la existencia. Si este ego fuese una alma recién creada por la mano de Dios, para vivir una vida sobre la Tierra y luego pasar a
través de la puerta de la muerte para entrar en los mundos invisibles y no regresar nunca jamás, sería algo realmente injusto y cruel. Esto es contrario a todas las enseñanzas de la Biblia, donde se nos ha dicho que Dios ama a todos sus hijos y es justo y equitativo con todos.
El Apóstol Pablo dijo: Porque todo hombre soportará su propia carga. Es evidente que el hombre con el cuerno debe soportar su propia carga, porque sólo él la colocó sobre sus espaldas, mediante sus propias acciones.

***
Una noche, unos Auxiliares fueron enviados a ayudar a un hombre que se había desmayado y caído al suelo. Era el vigilante de un faro y estaba sólo en él. Se había resbalado y caído hacía cerca de un mes. Se cayó y se golpeó un lado de la cabeza en una roca. Se le
había originado gradualmente un absceso en su oído derecho. El dolor había llegado a ser tan intenso que se desmayó.
Los Auxiliares se acercaron a él y le abrieron el absceso para que pudiese drenar. Lo pusieron en la cama y lo despertaron. Cuando vio a la Auxiliar sonriendo sobre él, dio un respingo. Súbitamente, cayó en la cuenta de que estaba vestido solamente con la ropa interior.
Quedó confundido y tiraba de la manta para cubrirse.
-¿Cómo ha llegado hasta aquí? ­ preguntó ­ Hay veinte kilómetros hasta tierra firme y es imposible llegar a este lugar en bote a menos que se conozca la manera de hacerlo.
Debe usted ser un Ángel. Rogué a Dios que me ayudase antes de perder la conciencia.
¿puede explicarme usted por qué debo vivir apartado aquí y por qué no puedo acomodarme en ningún otro lugar? Yo era bueno en la escuela y obtuve una graduación universitaria.
Entonces, la Auxiliar comenzó a enviar pensamientos a su compañero preguntándole qué decir a aquel hombre. Su compañero le dijo que preguntara a una elevada Hermana Lega, que ambos conocían, y así podría dar explicaciones al solitario hombre. Ella agarró una silla, se sentó y tomó la mano del hombre. El otro Auxiliar le dijo que se sentase en el borde la cama para estar más confortable. Así lo hizo ella y pidió que se le mostrase lo que deseaba.
Se mostró a la Auxiliar, en la Memoria de la Naturaleza, cómo en su vida pasada, como mujer, había sido una solitaria. Cuando era una joven, se desengañó de un amigo, que era un muchacho sencillo, de unos treinta años. No pudo superar aquel desengaño y lo llevó
consigo hasta que murió, a la edad de ochenta y nueve años. El joven intentó recuperar su confianza pero fracasó. Se apartó de ella y posteriormente se casó y tuvo una familia.
Consecuentemente, este ego, como mujer, no tuvo conexión con nadie y permaneció sola. La Auxiliar dijo al vigilante del faro que saliese al mundo y tomase contacto con las mejores personas, que ayudase a todo el que se encontrase y que fuera bueno con los
animales. Tenía solo treinta años y tenía una larga vida ante sí, y podría hacer mucho bien.
El hombre veía su vida mientras ella se la explicaba. Estaba asombrado al saber que había vivido anteriormente. La Auxiliar le explicó sus enseñanzas y él las aceptó de buena gana. Quería saber quién era la Auxiliar y de donde venía.
­ ¿Qué es el Cielo y dónde está? ­ preguntó.
La Auxiliar le aclaró lo que quería saber. Después de esto, le dijo que enviaría a alguien desde tierra firme para ayudarle, y desapareció.
­ He sido una mujer ­ se dijo a sí mismo ­ He vivido antes de ahora y viviré otra vez.
Bien, viviré de tal manera esta vida que la próxima será más útil. Quiero estar en mejores circunstancias cuando regrese. ¡Qué extraño es que yo haya sido una mujer y haya vivido en Normandía, Francia, alrededor del año 1000 después de Cristo!
La Auxiliar, después, fue a la oficina del guardacostas. Dijo al capitán que estaba en la mesa, que enviase a alguien al vigilante del faro porque estaba enfermo.
­ ¿Cómo lo sabe usted? ­ preguntó el hombre.
­ Él oró a Dios pidiendo ayuda y mi compañero y yo fuimos enviados a ayudarlo ­ replicó ella.
El hombre se rió y la miró de nuevo.
­¡(Caramba, señora! ­ exclamó ­ Es usted demasiado bonita para estar tan borracha ­ el hombre pensaba que ella no sabía de lo que estaba hablando.
La Auxiliar desapareció y las palabras se congelaron en sus labios; los otros hombres que estaban en la habitación se levantaron inquietos. La Auxiliar apareció de nuevo en su cuerpo de deseos, con su aura desplegada, y el hombre se hincó de rodillas.
­ Perdóname, Ángel ­ dijo ­ Yo no sabía nada.
­ Levántese ­ dijo la Auxiliar ­ Sus archivos no muestran que alguien haya informado de un vigilante de faro enfermo, sino que hay muchos casos registrados en los que tales vigilantes han sido encontrados muertos. Ahora envíe a alguien a ayudar a ese hombre.
El capitán envió a un médico y a un enfermero, que partieron en un barco guardacostas.
Así que vea usted que, cuando este ego se hizo un solitario en una vida, preparó el camino para una futura vida de soledad. El destino lo situó en unas circunstancias donde estaría solo. Se hizo vigilante de un faro, pero esa vida no le satisfacía.
En el futuro, este joven trabajará duramente para superar sus limitaciones. A su tiempo, se volverá sociable y amistoso con todos los que se encuentre y, en una futura vida, tendrá una existencia más normal y feliz. Su pasado edificó su presente y tendrá una
tendencia a influenciar su vida futura. La lección que debemos aprender de este relato es que no debemos permitirnos ser solitarios y aislarnos.

***
Ahora le expondré el episodio de un hombre que se hizo rico mediante el fraude y el engaño. Verá lo que le ocurrió una noche cuando rechazó llegar a un acuerdo justo con los trabajadores de su granja. También verá cómo echó a perder sus vida futura sobre la tierra por su crueldad para con otros: Una noche, dos Auxiliares fueron enviados a una región remota de uno de los estados del sur, para ayudar a algunas personas enfermas de cuatro familias. Esta
gran hacienda estaba a unos diez kilómetros de un línea de ferrocarril y había muchas familias negras pobres viviendo allí. Los Auxiliares fueron a ver a una familia que vivía en una casa de madera, construida sobre troncos. La Auxiliar llamó a la puerta y entró. Las personas que vivían allí se sorprendieron al verla. Le dieron muchas excusas por la forma en que estaban viviendo. Un anciano y una joven de unos catorce años estaban enfermos en la
cama.
La casa estaba limpia, pero aquella gente era tan pobre que no tenían nada para comer.
Dijeron que ni el patrón ni el capataz les daban nada para comer porque no había suficientes de ellos trabajando para pagarse la comida y la ropa.
­ Vaya usted y localice al patrón ­ dijo un Auxiliar al joven de la familia.
­ Tengo miedo de que el patrón me azote con el látigo ­ dijo.
El Auxiliar envió un pensamiento al patrón para que viniese a aquella casa. Al momento, llegó con el látigo en la mano.
­ ¿Qué pasa aquí? ­ preguntó. Miró en torno y se volvió hacia el anciano.
­ ¿Estás rezando otra vez? ­ preguntó y comenzó a dar latigazos a aquel hombre enfermo.
­ Espere un momento ­ dijo la Auxiliar ­ Fui yo quien lo hice venir.  Quiero que dé a esta gente ropa y comida. Y no se las cobre; ni a ellos ni a las demás personas a quienes vamos a ver esta noche.
El hombre levantó el látigo para golpear a la desconocida y dijo:
­ ¡Toma tú...! ­ y se detuvo.
Su brazo cayó al costado y sus ojos se salían de las órbitas y comenzó a temblar. El otro Auxiliar había pedido que el brazo del hombre quedara temporalmente inerte para enseñarle una lección.
La Auxiliar permitió que su aura se expandiera y esto hizo la habitación tan luminosa como el día, eclipsando las luces de las velas.
­ Yo no sabía que usted era un Ángel ­ dijo el patrón ­ pensé que era usted una de esas damas entrometidas de la ciudad. Esta gente no tiene crédito para comprar aquí. Sólo hay uno de ellos que tiene algún crédito.
­ Usted ha tomado más de ellos que lo que ellos han recibido de usted ­ replicó la Auxiliar amablemente.
El hombre su puso agresivo y dijo:
­ No obtendrán nada de mí y, si no se va usted ahora, le daré unos latigazos, sea usted un Ángel o no. Ahora, fuera.
La Auxiliar no se movió cuando el patrón intentó golpearla, y su brazo quedó bloqueado en el aire. Ella tomó el látigo y lo rompió. El látigo tenía una pieza de acero en la empuñadura y podía utilizarse como una maza con la cual golpear a cualquiera. Los
Auxiliares pidieron ayuda para tratar con aquel hombre malvado. Una Hermana Lega muy elevada llegó y se hizo cargo de la situación enseguida.
­ Debe usted proporcionar alimentos y ropa a estas personas y procurarles cuidados médicos, o recibirá el mismo destino ahora ­ dijo la Hermana ­ ¿Lo hará?
­ No, no lo haré ­ replicó el patrón.
­ ¿No piensa usted en su propia familia? ­ preguntó ella ­ ¿No piensa usted en estas pobres personas que viven en su hacienda?
­ No, no conseguirán nada a menos que hayan trabajado para conseguirlo ­ contestó.
­ Bien; ha sellado usted su propio destino ­ dijo la Hermana Lega ­ Puede usted irse a su casa.
El brazo del hombre recuperó su movilidad, salió de la choza rápidamente, montó en su caballo y se alejó. La Hermana Lega trabajó sobre el anciano y la joven.
­ Tendrán ustedes ropa y alimentos esta misma noche ­ les prometió.
No mucho después de esto, los Auxiliares oyeron sonar la campana de la hacienda.
Miraron por la puerta y vieron el resplandor de un gran incendio. La casa del patrón estaba en llamas. No había agua con que apagar el fuego, así que la casa ardió por completo.
La Hermana Lega dijo a aquella pobre gente que entraran al almacén y tomasen comida y ropa ya que, si no lo hacían, serían pasto de las llamas también. Así lo hicieron ellos y, no mucho después, el almacén ardió completamente, ya que se incendió con las llamas provenientes de la casa.
La Hermana Lega dijo a toda aquella pobre gente que abandonase la hacienda. Les dijo que hallarían trabajo en la ciudad en la que se detendrían. Les aconsejó que fuesen a una ciudad de algún estado del norte o del oeste, ya que el patrón no volvería a recuperar de nuevo su hacienda.
El patrón se acercó a la Hermana Lega y le suplicó que tuviese misericordia de él, diciéndole que sería bueno con todos. Finalmente, se dio cuenta de que había precipitado su
castigo con una vida desgraciada, al haber rehusado llegar a un trato justo con sus trabajadores.
­ Tuvo usted su oportunidad y la rechazó ­ dijo ella.
Los Auxiliares fueron a las otras tres familias y ayudaron a las personas enfermas, diciéndoles que abandonasen la hacienda.
Unas pocas noches después, los Auxiliares visitaron de nuevo aquella gran hacienda.
Hallaron que todos los trabajadores se habían ido con sus familias. Vieron al patrón y a su familia viviendo en una de las viejas chozas de madera. Tenía esposa y dos hijos. Éstos
habían ido a la escuela del pueblo en su automóvil Ford.
La Hermana Lega dijo a los otros Auxiliares que el hombre tenía dinero en el banco, mucho ganado y cerdos, y unas mil balas de algodón en un almacén.
­ Esta gran hacienda no le proporcionará nunca más nada bueno ­ dijo ­ Se verá reducido a la pobreza y a la necesidad. Su esposa e hijos se llevarán todo lo que tiene y lo abandonarán. Adquirió su riqueza mediante el fraude y al final lo perderá todo.
Podemos ver que este hombre será muy desgraciado. Esperemos que se arrepienta y haga la restitución que pueda, para que no tenga que emplear mucho tiempo en el Purgatorio.
Si no lo hace, podemos estar seguros que será severamente castigado en el Purgatorio, y tendrá poco de lo que disfrutar cuando llegue al Cielo. En su próxima vida es probable que sea pobre y carezca de amigos, ya que no intentó ser bondadoso y amable en esta vida.

***
Nuestro futuro depende en gran medida de nuestras vidas pasadas así como de la presente. Deberíamos ser muy cuidadosos con lo que decimos a los desconocidos, porque pueden ser Seres avanzados o elevados que han venido a ayudarnos o a probarnos con algún
propósito. ¿Conocemos a todas las personas con las que hablamos durante nuestra vida diaria?, ¿Sabemos si son seres humanos ordinarios, o Ángeles, o Auxiliares Invisibles? Yo conozco a varias personas que se han encontrado con Auxiliares Invisibles.
En un caso, una de estas personas sintió algo muy extraño e inusual en un anciano a quien conoció mientras estaba fuera de casa. Más tarde descubrió que era un Auxiliar Invisible. Se ha encontrado con él varias veces por la noche mientras está fuera de su cuerpo
durante el sueño. Él le confirmó sus sospechas de que se le había aparecido en un cuerpo materializado. Otras dos personas reconocieron a tales visitantes por sus cuerpos de deseos, y
uno de ellos preguntó a un hombre si no era más que un ser humano y él le respondió que sí.
Nuestros cuerpos físicos presentes son también el resultado de nuestro pasado.
Nuestros futuros cuerpos dependerán de lo que hagamos hoy. Si intentamos fortalecer nuestros cuerpos y embellecerlos, mejoraremos nuestros arquetipos. Entonces, cuando
renazcamos, tendremos mejores cuerpos físicos. Muchas de las personas que hoy destacan en los deportes fueron corredores, nadadores y lanzadores de disco griegos en los juegos Olímpicos de la Grecia antigua.
He aquí la historia de una joven con unas piernas muy gruesas, que estuvo a punto de suicidarse por carecer de un cuerpo normal, y del que ella fue la responsable en una vida pasada: Una noche, dos Auxiliares fueron hasta la casa de una joven para ayudarla. Su familia tenía mucho dinero y ella era muy hermosa. Estaba en el colmo de la desesperación y a punto de cometer un suicidio. Estaba sentada al lado de su cama, en camisón de noche, sosteniendo
un vaso que contenía cianuro potásico y otro que contenía agua, los que pretendía mezclar.
Los Auxiliares se acercaron a ella.
­ Hermosa mía, no te hagas daño ­ dijo uno de ellos.
La joven se volvió rápidamente para ver quien le hablaba. Los Auxiliares estaban de pie con sus auras desplegadas. Se acercaron a ella y se sentaron, uno a cada lado.
­ Querido Ángel, ¿por qué debo ser como soy? ­ preguntó a la Auxiliar ­ ¿Por qué fui hecha de esta forma? ­ y mostró a los Auxiliares sus piernas, que eran gruesas pero bien formadas.
­ Niña, eso no es algo por lo que debas preocuparte ­ dijo la Auxiliar.
­ Claro, usted tiene unas piernas hermosas.
­ No, no es verdad ­ replicó la Auxiliar.
­ No puedo atraer a ningún muchacho interesante y no puedo comprar ningunas medias que puedan embellecerme. ¿Por qué Dios me ha dado unas piernas así?
­ Dios no tiene nada que ver con esto ­ dijo el Auxiliar ­ Fuiste tú.
­ ¿Qué pude haber hecho yo para hacer que mi cuerpo tenga estas proporciones? ­
preguntó la joven.
El Auxiliar pidió que la joven pudiese visualizar lo que le explicaba, mediante la Conciencia Jupiteriana. Tomó una de las manos de la joven y la Auxiliar tomó la otra.
­ Uno no debe poner el corazón en nada con demasiada determinación ­ dijo ­porque cuando obtiene lo que quiere, puede no desearlo ya. Esto es verdad en tu caso. En los tiempos en que querías tener piernas robustas, era un honor el tenerlas. Hace mil años, tú eras un hombre y vivías en un país dominado por Francia y, más tarde, por Alemania. Se consideraba un gran honor tener un gran vientre y las piernas gruesas en ese tiempo.
Durante muchas vidas previas, habías desarrollado un cuerpo bien construido y de dimensiones ordinarias y, cuando renaciste en Alemania, fuiste una hermosa mujer con un cuerpo bien proporcionado. Cuando las piernas robustas llegaron a ser la moda de entonces, hiciste todo lo que estaba en tu poder corriendo, caminando y dándote masajes para desarrollar tus piernas. En tu ancianidad, moriste deseando aún el tener piernas corpulentas. Pertenecías a una familia aristocrática y te sobraba el tiempo para estropear y destruir todo el buen trabajo que habías hecho sobre tus piernas durante muchas vidas. Si hubieses vivido unos veinte años más, hubieses conseguido tu objetivo. Pero moriste sin
lograr tu propósito.
Has recibido tu recompensa en esta vida, cuando la estilización y el aerodinamismo son la moda actual para los cuerpos humanos así como para los automóviles y trenes. Ahora, la única cosa que puedes hacer es reconciliarte con tus piernas, darles masajes y disfrutar de la vida. Camina siempre que puedas para que reduzcas el exceso de grasa. Luego, cuando regreses en tu próxima vida, las tendrás de tamaño normal.
­ Quiero casarme y tener familia ­ dijo la joven.
­ Hazlo ­ dijo el Auxiliar ­ Ahora ya sabes por qué tienes unas piernas tan robustas.
He sido enviado para decirte lo tienes que hacer. Debes dedicarte a un trabajo entre los pobres de todas las razas. Ayúdales a conocer a Dios y a encontrar una mejor manera de vivir, y recibirás una recompensa algún día.
­ Me gusta la idea y conseguiré un trabajo como trabajadora social ­ prometió la joven ­ Dime quién eres y en qué trabajas. ¿Cómo es el Cielo?, ¿Cómo es el Infierno?, ¿Hay muchos Ángeles y Arcángeles?
­ El Cielo y el Infierno son como los hacemos ­ dijo el Auxiliar ­ Hay más Ángeles que seres humanos y también hay más Arcángeles que seres humanos.
­ ¿Cómo entraste en la casa? ­ preguntó.
­ Podemos atravesar las paredes de madera, piedra o plástico ­ contestó un Auxiliar ­
Vinimos a hablarte de tu trabajo.
­ ¡Deseo saber lo que tú sabes! ­ exclamó la joven ­ Quiero hacer lo que tú puedes hacer.
­ Podrás hacerlo si vives una vida buena, limpia y útil. No comas carne, no uses tabaco, ni vistas pieles ­ continuó ­ Cásate y ten familia.
­ Haré lo que me has dicho pero ¿qué haré con mi abrigo de piel de foca? ­ preguntó.
­ Puedes venderlo o regalarlo ­ dijo uno de los Auxiliares.
Después de esto, los Auxiliares se fueron dejando a la joven muy feliz.

***
No hace mucho, murió una famosa cantante de ópera. Se me ha dicho que había sido una gran cantante durante tres vidas. Dos vidas antes de la actual, fue una mujer, en Francia, y tenía una dulce voz. La desarrolló tanto como pudo. Cuando renació, unos mil años después, en Italia, fue un hombre que tenía una voz fuerte y hermosa que acrecentó a un alto grado. Luego, cuando renació otra vez, llegó a ser una cantante de ópera destacada cuando
sólo tenía unos quince años. Alcanzó el cenit en esta encarnación y fue conocida en todo el mundo moderno. En otras vidas desarrollará otras facultades y talentos.

***
Hace muchos años, un ego que estaba destinado a hacer maravillas con las plantas nació en la zona oriental de Estados Unidos. Era un muchacho delgado que hablaba con una voz tranquila. Comenzó a ayudar a su madre en el jardín, cuando era muy niño porque amaba
a todas las cosas vivientes.
Cuando creció, se fue al oeste y desarrolló nuevas clases de frutas y bayas. Mejoró y desarrolló muchas flores, cereales y hierbas hermosas, e hizo crecer nuevas clases de vegetales. Hizo cosas maravillosas con el cultivo de las plantas que dejaron atónitos a los
muchos visitantes que fueron a verle a su trabajo.
También escribió varios volúmenes con el resultado de sus muchos experimentos, para ayudar a otros que estuviesen interesados en seguir su línea de trabajo. Hizo mucho para ayudar al reino vegetal y a la oleada de vida humana. Es interesante saber cómo sus vidas
pasadas lo ayudaron a configurar lo que fue hace unos pocos años. Se me ha dicho que este hombre fue el jefe de los horticultores bajo uno de los Faraones de Egipto, hace dos vidas, cuando era un hombre. En su vida siguiente, como mujer, vivió en Babilonia. Esas fueron sus vidas antes de la presente. Como mujer, estuvo interesada en las plantas y fue empleada por el gobierno como horticultora. ¿No es interesante saber que este ego avanzado ha empleado al menos tres vidas trabajando para desarrollar el reino vegetal?, ¿No nos muestra esto cómo una vida influencia a la siguiente, y cómo influenciamos nuestro futuro mediante nuestro trabajo en el pasado? Muchas personas saben que la encarnación es un hecho, porque se han visto a sí mismos en otros cuerpos que han tenido en pasadas vidas, y esto es una evidencia muy
convincente.

***
He aquí una narración poco corriente de dos personas afligidas, que se vieron a sí mismas en sus vidas pasadas. Se les mostró la razón de sus problemas y se les sanó de sus angustias por unos Auxiliares Invisibles: Un día de invierno, un hombre, que es un Auxiliar,
se fue a dormir. Luego fue a la región nor-oriental del país e hizo algo que nunca antes había hecho. Hacía mucho frío y el suelo estaba muy resbaladizo haciendo que la gente tuviese problemas para desplazarse. El Auxiliar se encontró con un joven de unos veinticuatro años que tenía el perro collie más hermoso que el Auxiliar hubiese visto en su vida. El hombre era ciego y el perro lo guiaba.
El joven resbaló y cayó al suelo. El Auxiliar lo ayudó a llegar a su casa y luego ayudó a su madre a meterlo en la cama. Estaba ciego desde hacía doce años. La ceguera había sido producida por un traumatismo en la cabeza. El joven quedó muy afectado por ello y su madre estaba muy preocupada por él.
La madre contó al Auxiliar la historia de su vida. Dijo que su matrimonio había sido bueno, pero que su marido había muerto cuando su hijo tenía diez años. Entonces, ambos se habían hecho muy amigos y eran muy felices juntos. Pero su hijo se lesionó y quedó ciego.
Dijo que había gastado mucho dinero en su hijo, pero que no obtuvo mejoría. Ahora se había lesionado otra vez.
El Auxiliar se sentó y habló al pobre hombre y a su madre sobre sus enseñanzas, de una manera intelectual. Consiguió que ambos viesen su punto de vista y estuviesen de acuerdo con él. Súbitamente, la señora dijo:
­ Perdóneme un momento ­ se alejó y regresó con una mujer y su hija que vivían cerca.
­ Por favor, explique a esta señora lo que me ha explicado a mí ­ dijo la madre de aquel joven ­ Lo siento, pero su hija no puede oírle aunque puede leer sus labios.
­ Todos me oirán cuando hable ­ contestó el Auxiliar.
La joven se puso excitada y escribió en su tablilla: Puedo oírle.
Entonces, el Auxiliar habló a aquellas personas de las enseñanzas Místicas y Ocultas y les relató dos o tres de sus experiencias.
Entonces, la joven sordomuda escribió: ¡Yo lo creo!
­ Siempre he pensado que cuando el destino es duro con uno, hay que aceptarlo como se presenta ­ dijo el joven ciego.
­ Las leyes de Dios son inmutables ­ dijo el Auxiliar ­ y los que se apartan de ellas deben sufrir las consecuencias. La ignorancia de estas leyes no exime a nadie, sea cual sea su edad. Aquellos que han actuado erróneamente deben arrepentirse, y sentir verdadero
pesar por lo que hayan hecho. Deben pedir perdón y prometer actuar correctamente con todos. Así pueden ser sanados de sus angustias. Y, si ello fuese posible, hacer la debida restitución por su falta.
­ Señor, ¿puede usted ayudarme? ­ escribió la chica en su tablilla ­ Seré buena y ayudaré de cualquier forma que pueda. Estuve enferma de escarlatina y perdí la voz y la audición. ¿Qué pude haber hecho para ocasionar que el destino fuese tan cruel conmigo?
Sólo tengo veintidós años y estoy de esta manera desde hace diez.
­ Niña mía ­ dijo el Auxiliar ­ no has hecho nada en esta vida que haya ocasionado eso. ¿Sabes si esta es la primera vida que has vivido o no?
­ No lo sé pero, por lo que he leído, he pensado con frecuencia que es muy extraño cómo el destino ha jugado con la humanidad, dando a unos más de lo que necesitan y a otros no lo suficiente; dando a unos cuerpos bellos y sanos, y haciendo a otros enfermos e
inválidos toda su vida. No puedo entenderlo. Por favor, explíqueme estas cosas.
El Auxiliar pidió permiso a los Seres Elevados para que aquellas personas pudiesen contemplar lo que les decía. Les explicó la ley de Causa y Efecto y las leyes gemelas de Renacimiento y Consecuencia. Luego habló a la joven sordomuda de su pasado, y ella lo contemplaba mientras él hablaba. Se vio a sí misma en otra vida, como un hombre. Fue negligente en el cuidado de un niño que estaba enfermo de escarlatina, y éste perdió la voz y la audición por falta de cuidados apropiados. Luego, vio cómo en esta vida ella había recibido el mismo destino, a pesar de que tuvo los mejores cuidados posibles. La joven gritó cuando vio esto.
­ ¡Lo siento! ­ dijo ­ Si recupero la voy y el oído trabajaré siempre en la viña de Cristo.
Entonces el Auxiliar se volvió hacia el joven ciego.
­ Amigo mío ­ dijo ­ su problema ha sido causado por lo que hizo hace dos vidas. En un ataque de celos, tomó usted una piedra y golpeó con ella a una mujer en un lado de la cabeza, lo que le ocasionó después la ceguera. Usted nunca lo descubrió. En esta vida usted
fue golpeado por la misma mujer cuando ella era una niña de doce años. Lo hizo así porque estaba celoso de usted. Hasta el día de hoy, no sabe todavía usted quién le golpeó. La conciencia de esa joven la ha perturbado desde entonces, pero usted nunca sabrá en esta vida quién le ocasionó las lesiones que le condujeron a la ceguera.
Estas dos desafortunadas personas querían saber si se les podía ayudar y el Auxiliar les contestó que sí.
­ Dígame cuál es el precio y lo pagaré ­ escribió la joven en su tablilla.
­ Suponga que el precio es usted ­ dijo el Auxiliar.
­ Si usted me cura, de acuerdo, porque la vida con usted será mucho más feliz que ser sorda y muda ­ dijo ­ No puedo oír ninguna música y no puedo expresar mi amor por nada.
Aquellos que me conocen me esquivan porque no puedo ni hablar ni oírlos.
El Auxiliar le había preguntado aquello sólo para probar su sinceridad. Luego preguntó al joven qué daría o haría por recobrar la vista.
­ Daría todo lo que tengo hasta convertirme en un mendigo por las calles ­ dijo ­ Por favor, ayúdeme.
El Auxiliar se volvió hacia la joven.
­ Quiero que aprendas las enseñanzas de las que te he hablado y que te conviertas en un Auxiliar para la Humanidad. Puedes casart,e si lo deseas, pero no rompas tu promesa.
Recuerda siempre que uno tiene que pagar por lo que obtiene, de una manera o de otra. El servicio que te pido es poco, comparado con lo que estás a punto de recibir.
El Auxiliar pidió lo mismo al joven y él dijo que quería ser ingeniero.
­ Muy bien ­ dijo el Auxiliar ­ A dondequiera que vayas encontrarás gente. Sé amable y bondadoso con todos. Enséñales el camino hacia Dios.
Justo entonces, una elevada Hermana Lega llegó a la casa y llamó a la puerta. Pidió ver a su hermano y la dueña de la casa le contestó que allí no estaba.
­ Ha estado hablando usted con él más de una hora ­ dijo la Hermana Lega.
Entonces la señora la invitó a entrar. Ella se acercó al Auxiliar y éste se levantó y le ofreció su silla.
­ Él es de verdad mi hermano ­ dijo ella.
El Auxiliar le dijo qué quería hacer.
­ Lo haré por ti­ dijo ella ­ y tú puedes traer a tu compañera de trabajo aquí esta noche. Ella puede ayudarles, porque disfrutará ayudándonos en este trabajo.
La Hermana Lega se acercó a la joven.
­ Mantén tu promesa ­ dijo. Y, después, la tocó en la cabeza.
­ Gracias Dios ­ dijo la joven.
La Hermana Lega fue hasta el joven y dijo:
­ Hijo mío, mantén tu promesa ­ y luego lo tocó en la cabeza ­ Recuperarás progresivamente la vista ­ dijo ­ Otro Auxiliar vendrá esta noche y os ayudará a los dos.
La Hermana Lega se sentó. El joven dio gracias a Dios y a ella.
Las dos madres se quedaron sin palabras. Sus ojos se abrieron de par en par ante lo que había dicho la Hermana Lega.
­ ¿Estoy en la presencia de Ángeles? ­ dijo una madre ­ Nunca vi nada parecido.
­ Esto se ha hecho para mostraros que cada uno es el guardián de su hermano ­ dijo la Hermana Lega.
­ Lo que hace daño a uno afecta a todos a través de sus pensamientos y acciones. Sí, soy humana y más que humana, pero el mismo Dios nos hizo a todos. Los Ángeles no caminan sobre la Tierra sino los seres humanos en forma de Ángeles.
La Hermana Lega expandió su aura o ésta se agrandó por sí sola, debido a su gozo al estar haciendo un servicio. Y dijo:
­ ¡Gloria a Dios, de quien provienen todas las bendiciones! ­ y desapareció.
­ Os mandaré otro Auxiliar esta noche ­ dijo el Auxiliar a aquellas atónitas personas ­ No permanezcáis levantados esperando por nosotros porque eso será tarde.
­ Vuelve cuando quieras ­ dijo aquella gente.
Aquella noche, los dos Auxiliares fueron primero a la casa de la joven. Ésta estaba en la cama despierta cuando entraron en su habitación. La Auxiliar se situó detrás de la cama y la movió. Ella se volvió, mirando, y la Auxiliar se materializó y le habló. La joven se volvió hacia ella. Inconscientemente, la joven apretó un botón para llamar a su madre como lo había estado haciendo durante años.
La madre llegó precipitadamente y dio un grito de alegría cuando vio a los desconocidos. La Auxiliar fue hacia la joven, tomó su mano y le preguntó como se sentía.
­ Querido Ángel ­ dijo la feliz muchacha ­ Me siento bien y puedo oír y hablar.
La Auxiliar apartó su mano de la de la chica.
­ Toma mi mano otra vez, porque me hace sentir feliz y contenta ­ dijo la joven.
Entonces les hizo varias preguntas y los Auxiliares se las respondieron todas. Después de esto le dijeron adiós y se fueron a ver al joven.
También él estaba despierto.
­ He rezado lo mejor que he podido para hacer que regresaseis a curarme ­ dijo.
Un Auxiliar tomó su mano y él dijo:
­ ¡Puedo ver!, ¡Puedo ver bien!
La madre del joven abrazaba y besaba al Auxiliar, llena de alegría.
­ ¡Gracias Ángel! ­ dijo ­ me has salvado de la muerte, porque estaba muy desanimada, ya que mi vida se había vuelto demasiado dura para soportarla. Has sido mi bendición. Os bendigo a vosotros tres, aunque sé que sois Ángeles.
Los Auxiliares no pudieron hacer entender a esta mujer que ellos eran Auxiliares Invisibles materializados y no Ángeles. Los Ángeles no pueden materializar cuerpos densos, porque nunca han aprendido cómo construirlos. Cuando los Ángeles estaban en una fase de evolución similar a la nuestra, tenían cuerpos de éter, que no son visibles para las personas con visión ordinaria. Tanto los Ángeles, como los Arcángeles, son invisibles para la gente
actual, a menos que tengan visión espiritual o estén fuera de sus cuerpos densos durante el sueño.
Aquellas personas que casi habían llegado a ser incrédulos y no creyentes, fueron convencidos intelectualmente mediante sólidas razones y argumentos. Tuvieron pruebas positivas de que las oraciones son respondidas por Dios cuando los que rezan son sinceros y se han ganado el derecho a ser ayudados. También saben que la Ley de Renacimiento es un hecho.

***
Nuestro próximo relato es sobre una mujer que cree en la reencarnación porque se ha visto a sí misma en otros cuerpos en vidas pasadas: Una noche de Mayo, dos Auxiliares encontraron a una mujer muy desgraciada, que no tenía hogar ni amigos. Tenía unos diez mil dólares en moneda y bonos, pero no sabía qué hacer con ellos.
­ Hace seis meses estaba felizmente casada ­ dijo ­ Un día, mi esposo regresó a casa enfermo y murió tres días más tarde. Teníamos este dinero, pero no teníamos casa ni tierras.
La familia de mi esposo me ha retirado su amistad y la gente de la ciudad se ha vuelto contra mí. No puedo entender por qué han hecho eso, ya que nunca les hice nada. Fui a todas partes con mi marido y, ahora que está muerto, todo el mundo me esquiva.
Los Auxiliares y la pobre mujer estaban sentados en una estación de tren, conversando.
­ Debe usted resolver su destino, porque usted misma lo puso en macha en una vida anterior ­ le dijo el Auxiliar.
­ ¿Qué dice? yo no he vivido nunca antes de ahora ­ dijo la mujer riendo ­ Nadie vive otra vez. Eso es absurdo.
­ Quizá no pero, veamos ­ replicó el Auxiliar mientras la tomaba de la mano ­ Miremos hacia atrás unos mil años y veamos qué podemos descubrir sobre usted.
Mediante la Conciencia Jupiteriana, se mostró a los dos Auxiliares y a la mujer algunos sucesos de su última vida, cuando era un hombre viviendo en Alemania. En aquella época, pertenecía a la clase superior y era muy arrogante, debido a su posición como señor feudal. No tenía amigos, debido a su actitud insociable. Murió colmado de dinero y tierras.
Tras su muerte, sus siervos patearon su cadáver al llevarlo a enterrar, porque lo odiaban. Se apoderaron de sus propiedades y asesinaron a toda su familia.
La desgraciada mujer contemplaba las escenas que se le mostraban con la boca y los ojos muy abiertos.
­ ¿Es posible que yo sea ése? ­ dijo finalmente con voz entrecortada.
­ Sí, era usted cuando era un hombre en su última vida ­ dijo el Auxiliar.
­ Me siento como en ese entonces ­ dijo ella ­ pero no tengo a nadie sobre quien mandar. Me siento superior a la gente de aquí.
­ Bien, pues no lo es ­ replicó el Auxiliar ­ En realidad, es usted inferior a ellos. Ellos tienen hogares, amores y amigos, y usted no tiene nada.
­ ¿Qué puedo hacer? preguntó la mujer consternada ­ ¿No puedo irme y comenzar de nuevo?
­ Sí, pero sería más duro ­ dijo el Auxiliar ­ Cómprese una casa pequeña, encuentre algún trabajo, viva una vida de servicio, y ganará como amigos a todos sus antiguos siervos.
No será fácil. Pero si persevera, triunfará.
La mujer dio un fuerte grito y dijo:
­ Antes prefiero estar muerta que abandonar mi orgullo.
­ Aquí viene el tren ­ dijo el Auxiliar que quería inducirla a tomar una decisión ­ Salga allí, póngase sobre las vías y al momento pasará sobre usted.
La mujer se levantó, se encaminó hacia la puerta y la Auxiliar la siguió. El otro Auxiliar la hizo retroceder.
­ ¿Vas a permitir que se mate? ­ le preguntó.
La mujer se volvió en redondo y lo miró.
­ ¡Tengo miedo! ­ dijo ­ No quiero morir. Si me ayuda usted a encontrar una habitación, haré frente a mi destino aquí. Me compraré una casa pequeña.
Los Auxiliares le encontraron una buena habitación en la casa de una familia que tenía dos niños. El Auxiliar le dijo que encontraría trabajo y que entonces comenzaría su labor de ayudar a otros.
­ ¿Quién es usted? ­ preguntó la mujer al Auxiliar que había hecho tanto por ella.
­ Somos Auxiliares de la humanidad intentando afrontar nuestro destino ­ replicó él.
Justo entonces, uno de los hijos de la casera entró en el recibidor. Se había despertado por la conversación de la gente mayor, y se levantó a ver quién estaba allí. Era una linda niña de pelo rubio rizado, de unos seis años. La Auxiliar fue hacia ella y la tomó en brazos.
­ ¡Me gusta que tomes en brazos ­ dijo ella.
La Auxiliar estaba tan contenta que inconscientemente expandió su aura.
­ ¡Es un Ángel disfrazado! ­ dijo una de las personas.

***
Los golpes duros de la vida y las situaciones adversas hacen preguntarse a la gente por qué son como son. Cuando descubren las razones, desean comportarse mejor. ¡Si tan sólo pudiésemos aprender de los errores ajenos, cuánto más felices y mejores seríamos! Estamos aquí para experimentar y debemos ser valientes y estar bien dispuestos a aprender todo lo que podamos. ¿Empezaremos ahora a dedicarnos a ser buenos sirvientes de la humanidad? No esperemos al próximo año. Empecemos ahora, porque el próximo año podemos no estar ya aquí.
Una vez, conocí a una joven muy gruesa que despertó mi interés. Tenía diecisiete años y pesaba doscientos sesenta kilos. Era bonita, y parecía feliz y simpática. Me dijo que sus padres eran de mediano peso. Tenía dos hermanos y una hermana.
­ Yo peso más que todo el resto de mi familia junta, y tengo una salud excelente ­ dijo.
Quise saber por qué esta joven llegó a estar tan gruesa y qué podía haber hecho en una vida pasada para tener aquel aspecto.
Un amigo obtuvo cierta información para mí que resolvió el problema satisfactoriamente. Fue necesario volver la vista a las vidas pasadas de la joven para descubrir por qué tenía un cuerpo tan voluminoso en esta vida: Dos vidas antes, era una joven de
complexión normal cuya salud no era muy buena. Sus padres hablaron de su salud con el médico. Éste aconsejó a los padres que la llevasen a un clima septentrional si deseaban salvarle la vida, ya que sólo las personas robustas podían vivir en Noruega. Eso fue unos dos mil años atrás.
Su padre ostentaba, en la ciudad donde vivían, una posición similar a la de un alcalde.
Tenía una gran influencia sobre los hombres con los que salía en campañas de pillaje y saqueo sobre otras ciudades y naciones. Estos hombres incursionaban por el Océano Atlántico tan lejos como España, Italia y Francia.
Como la joven era testaruda, decidió tomar su propio camino para hallar la salud.
Pidió permiso a su padre para ir como uno más en uno de los barcos que iban a partir a una expedición de saqueo por aquel entonces. Se vistió con ropas de hombre y partió con la tripulación como segundo de a bordo. Llegó a ser un buen marino y desarrolló un voraz apetito con la determinación de hacerse saludable y fuerte. Realizó muchos viajes como marino y comenzó a ganar peso.
Pronto perdió contacto con las mujeres y se convirtió en un enérgico jefe de los barcos de su padre. Nunca se casó, pero desarrolló un extraño amor por las estrellas y los mares profundos.
Murió en su barco cuando éste desapareció en una tormenta.
Renació, de nuevo como un hombre, en Noruega, unos mil años antes del momento presente. Creció y tuvo exceso de peso, siendo muy fuerte. Llegó a ser un constructor de barcos y aprovechó bien aquella vida, como hombre en el siglo IX. Nunca se preocupó por las mujeres ni por la religión, y nunca se casó.
Ahora, es una joven otra vez y es demasiado voluminosa para estar confortable consigo misma. No tiene amigos que sean mujeres porque no ha cultivado su amistad en, al menos, las dos últimas vidas. En el pasado hizo gran acopio de dinero pero lo gastó
libremente en pasarlo bien y sin hacer ningún esfuerzo por ahorrarlo. En esta vida debe cultivar la amistad tanto de los hombres como de las mujeres y debe intentar vivir una vida
feliz y útil. Sería mejor para ella el evitar comer en exceso para que perdiese un poco de peso.
Por lo tanto, vemos que la reencarnación debe ser verdad porque algunas personas pueden leer en la Memoria de la Naturaleza y ver a otras viviendo en otros cuerpos en vidas pasadas. Hay razones de por qué mucha gente es demasiado gorda, mientras otras son
demasiado altas, o pequeñas, o mentalmente incapaces de ganarse la vida en el momento presente.

***
Para nuestro próximo estudio, tomaremos el caso de una señora bajita, de sólo noventa y un centímetros de estatura, que ya es abuela. La gente que la ve, se pregunta por qué es tan pequeña. Naturalmente, hay una razón para ello. La Memoria de la Naturaleza revela por qué este ego es de tan pequeña estatura.
Dos vidas antes de la presente, este ego era una mujer normal que vivía en la ciudad de Roma en una familia bien acomodada. Era esbelta, grácil y bien formada físicamente. Las mujeres con las que se relacionaba eran de un tipo diferente. Eran más grandes y corpulentas.
Fue a un médico, que era muy sabio, tanto en astrología espiritual como en astrología material. Éste le dijo que, si le daba una medicina que incrementase su peso, podría causarle que en el futuro fuese de pequeño tamaño aunque fuese adulta.
­ Yo no viviré sino una sola vez ­ dijo ella ­ Déjeme ser como son mis amigas.
El médico le dio una medicina que ocasionó que sus glándulas se sobre-activasen, y ello se tradujo en un sobrepeso. Esto la hizo impopular. Se enamoró de un hombre, pero éste le dijo que ella era demasiado gruesa para su conveniencia. Tenía gran amor por los niños, pero le fueron negados.
Finalmente, volvió a ver al médico y le pidió que le diese algo que redujese su peso, para poder casarse y tener familia. Por entonces, daba en la báscula un peso de doscientos dos kilos. El médico le explicó las leyes de Causa y Efecto y esa vez ella escuchó todo lo que le decía. Él le dijo que, cuando se iba hacia un extremo en una vida, se debe ir al otro extremo en alguna otra vida.
­ Bien ­ dijo ella ­ Eso está bien, pero nadie me ha probado que yo haya vivido antes y quiero reducir peso.
Fue imposible convencerla y el médico no deseaba ganarse su enemistad, así que complació sus demandas. Le dio una medicina para reducir la actividad de todas las glándulas responsables del crecimiento. Estas glándulas son el timo, el bazo y las cápsulas
suprarrenales.
Después de que tomó aquella medicina durante un tiempo, comenzó a perder peso. Lo hizo tan rápidamente que enfermó y pronto murió por la gran pérdida experimentada.
Este ego renació como un hombre unos mil años después. Vivió de nuevo en Italia, cerca de la ciudad de Roma. Era un hombre enfermizo, de sólo un metro y veinte centímetros de estatura. Era bien educado, con unos padres bondadosos y quería tener esposa y familia.
Fue incapaz de encontrar una mujer que se casase con él, por culpa de su pequeña estatura.
En aquellos días, los atletas bien desarrollados estaban de moda. Todos los jóvenes intentaban perfeccionar sus cuerpos físicos y ganar en las competiciones. Se lamentaba de su situación porque era un hombre amante de una familia. Dijo que deseaba haber tenido un cuerpo normal. Dijo que si lo tuviese, tendría cuidado de él.
Cuando una personas desea o anhela algo cuando se encuentra solo, particularmente en algo concerniente a su salud, el deseo es mucho más sincero y permanente que si un médico se lo hubiese explicado todo, porque en este caso estará gobernado por la razón y no por el corazón. Así que este hombre emprendió la búsqueda de alguien que le ayudase y le proporcionase el consejo adecuado. Encontró un médico que le dio la información que deseaba. Le habló de su vida y de los acontecimientos en su vida previa y le dijo lo que le
esperaría en aquella vida y en la futura.
Le aconsejó que se comportase lo mejor que pudiese en su vida e intentase elaborar buenas condiciones para el futuro. Es decir, para construirse un buen temperamento, una mente alegre y para ser amable con todos y hacer muchos amigos. Le dijo que, en su próxima
vida, no recordaría la vida pasada y que su cuerpo sería aún pequeño; pero que se casaría y tendría familia, disfrutando de una ancianidad avanzada.
Después de esto adoptó una mejor disposición mental. Fue simpático y amable con todos e hizo amigos adondequiera que fue. Vivió hasta una mediana edad, murió con un estado mental alegre y con una multitud de amigos.
Este ego renació en una gran familia de nativos Americanos. Fue el más diminuto de todos los hijos, aunque tenía un hermano y una hermana que eran enanos. Se casó con un hombre de estatura normal y llegó a ser la madre de seis niños. Ahora tiene algunos nietos.
También adoptó algunos niños que vivieron con ella durante muchos años.

***
Cuando una persona sabe lo referente a la reencarnación, y medita sobre este tema cuidadosamente, puede entender muchas cosas que lo desconcertaban antes. Somos responsables de nuestras acciones y, cuando cometemos faltas graves en una vida, tenemos que sufrir las consecuencias, hasta que aprendamos a hacerlo mejor.
Cada poco tiempo, leemos sobre el nacimiento de un bebé deforme. Hace algunos años, tuve conocimiento de un niño que nació con una malformación del tracto intestinal y no podía defecar. Era imposible que tomase alimento alguno. Los médicos trataron de salvale la vida, pero murió a los pocos días. Un artículo periodístico manifestaba que un médico había dicho que su estado no era infrecuente y que ocurre una vez cada quinientos nacimientos.
Dijo también que, alrededor de la mitad de los niños malformados, son operados y pueden llevar una vida normal.
Los estudiantes de las enseñanzas Místicas saben que nosotros mismos construimos los arquetipos para nuestras próximas vidas cuando estamos en el Segundo Cielo, entre dos vidas. Nuestras vidas previas influencian estos arquetipos, o moldes. Una vida malvada ocasiona que el arquetipo sea deforme.
Se me comunicó la razón por la que este ego nació en un cuerpo imperfecto: Hace mucho, este ego vivió en China. Era extremadamente cruel con sus enemigos y con aquellos
que deseaba eliminar. Utilizaba métodos desalmados para causarles grandes sufrimientos. Los sometía a una operación en la que les cosía la salida del aparato excretor. Entonces, la víctima
moría lentamente a causa de los gases y venenos generados en su organismo. Dos de sus víctimas reventaron debido a los gases venenosos que no podían ser eliminados de su tracto
intestinal.
A causa de esta extrema crueldad, este ego retrocedió en esta vida con un cuerpo malformado que no tenía evacuatorio intestinal, y el tracto urinario no estaba completamente formado. El ego vivió en este cuerpo defectuoso sólo seis días y murió súbitamente.
Esperemos que haya aprendido la lección y que, cuando regrese al renacimiento de nuevo, se comporte misericordiosamente con sus semejantes.

***
Un martes por la noche, se mostró a unos Auxiliares una choza en medio de un pantano, en uno de los estados del sur. Era una cabaña de madera con barras de hierro en las ventanas y protecciones para impedir la entrada de mosquitos.
En la cabaña hallaron a una linda joven blanca con un largo pelo negro, encadenada al suelo en el centro de la habitación. No podía llegar a las paredes. En una esquina de la estancia había una mesa en la cual había algo de comida, frutas y agua, pero la joven no podía llegar hasta ellas. Había estado allí durante nueve días sin comida ni agua, y deliraba a causa del suplicio.
Los Auxiliares se preguntaban cómo pudieron llevarla hasta allí, porque el lugar estaba lleno de serpientes. La joven estaba tumbada en el suelo completamente desnuda. Un Auxiliar la tocó para atraer su atención.
Deme agua ­ dijo ella ­ Me casaré con usted. Deme comida. No, esa no soy yo. No he vivido antes de ahora. Yo no he atado a nadie. Sólo tengo veinticinco años.¡Oh, Señor!
¿Por qué tengo que sufrir de esta manera? Nunca he hecho daño a nadie. ¡Agua! ¡Agua!
¡Comida! ¡Me estoy muriendo! ¡Tened misericordia de mí!
La joven agonizante vio a los Auxiliares y dijo:
­ Señor, ayúdeme por favor. Quiero ver a mi mamá antes de morir. Libéreme y me casaré con usted.
Con lágrimas en los ojos la Auxiliar tomó las manos de la joven y las puso en su regazo.
­ ¡Gracias Ángel! ­ dijo la atormentada joven ­ Lo siento si hice algo malo. No lo haré otra vez ­ Luego, murió.
­ ¡Ha muerto! ­ dijo la Auxiliar a su compañero.
­ También tú morirías si hubieses estado encadenada durante nueve días, sin comida ni agua, en este pantano caluroso con serpientes asomándose por la ventana ­ contestó él.
Después de que la joven murió, tomó forma en su cuerpo de deseos y corrió hacia la comida y el agua. Quedó sorprendida y consternada cuando sus manos atravesaron la comida y el agua. Se volvió hacia los desconocidos y les preguntó qué ocurría.
­ Está usted muerta, como lo llaman los humanos ­ dijo el Auxiliar.
­ No, no estoy muerta ­ dijo ella ­ Estoy aquí pero tengo hambre y no puedo agarrar la comida ni el agua, los atravieso. Ese cuerpo que está en el suelo es mío, o solía ser mío.
­ Venga conmigo y haga lo que yo le diga ­ le dijo el Auxiliar, y ella se le acercó ­
Ahora, desee encontrarse bien.
Así lo hizo ella y se mostró sorprendida.
­ Ahora, dígame cómo llegó hasta aquí ­ dijo él.
­ Yo me relacionaba con un joven rico y él quería casarse conmigo ­dijo ella ­ Algo me dijo que no lo hiciera, así que intenté romper la relación pero él insistía. Un día, me pidió ir a dar un paseo en automóvil, como hacía frecuentemente. Iba a encontrarme con él, como de costumbre, e iríamos a almorzar y después a pasear por el campo. Me ofreció beber vino, como solía hacer, y entramos en el automóvil. Debió darme algo para dormirme. No supe nada más hasta que me encontré encadenada en esta choza y sin saber dónde estaba. Había comida y agua en la mesa, pero no podía alcanzarla.
Me dijo que iba a abandonarme para que muriese de hambre si no me casaba con él; luego se fue y, al principio, pensé que estaba bromeando y que volvería a por mí. Aquella noche tuve miedo. Al día siguiente no vino y las punzadas dle hambre yla sed eran muy
fuertes. Marqué en mi libreta cada día hasta que estuve demasiado débil para hacerlo.
Después de cierto tiempo, comencé a ver mi vida, desde el momento en que vine aquí hacia atrás, tanto como puedo recordar. Recé lo mejor que pude para que alguien viniese y me encontrase, pero nadie vino. A veces, cuando podía pensar, solía preguntarme cuál era la causa para ser tratada de esta manera. Un día, me vi a mí misma como un hombr,e y vi que llevé a una mujer hasta una cueva, la até, con comida y agua, y la abandoné para que muriese de hambre. Si yo nunca he vivido antes, ¿cómo es posible que eso sea cierto?
El Auxiliar le explicó sus enseñanzas y le habló de la ley de Causa y Efecto.
­ Esto explica por qué yo tenía miedo de las cuevas y pantanos ­ dijo ella.
­ Ese hombre que la abandonó a usted aquí ¿era la mujer a quién ató usted en aquella cueva? ­ preguntó el Auxiliar.
­ ¡Claro! sí, él era la mujer ­ replicó ella ­ ¡Qué extraño! No me di cuenta antes.
­ Ahora, perdónele ­ dijo el Auxiliar ­ y no piense en tomar venganza, porque usted no desea enfrentarse con este mismo destino otra vez.
­ Sí, lo he perdonado desde que sé la causa ­ dijo ella ­ Yo maté de hambre a este hombre cuando era una mujer esa última vida. ¿Dónde está el Infierno? ¿Dónde está el Cielo?
Los Auxiliares le dijeron que pronto se la llevarían de allí. Rompieron las cadenas y abrieron la puerta. Uno de los Auxiliares tomó su cartera, sacó el dinero y puso la cartera y el sombrero sobre su cuerpo. Los Auxiliares sacaron el cadáver de la joven y se les dijo que lo arrojasen en un hoyo profundo del pantano de donde nunca saldría. Un poco después, dieron el dinero de la joven a unas personas de color que estaban en necesidad.
Los Auxiliares pensaron que el hombre regresaría a ver el cadáver de la joven. Cuando hallase que se había ido y no encontrase indicios de ella ni de sus huellas, se alarmaría.
Luego, llevaron el ego de la joven a la Región Fronteriza. Cuando alcanzaron este lugar, la Hermana Lega que estaba a cargo allí, les dijo que la llevaran al Purgatorio. Ella comenzó a llorar y a suplicar a sus nuevos amigos que se quedaran con ella, pero ellos no podían hacer eso. La mujer no tendría que descender mucho en el Purgatorio, porque no había cometido muchos errores. El Auxiliar preguntó por el hombre que había causado la muerte de la joven.
Se le dijo que había una ley que se haría cargo de él.
El Ángel de la joven estuvo en la cabaña con ella durante aquel tiempo de prueba.
­ Intenté persuadirla para que se quedara en casa ­ dijo el Ángel ­ pero no me escuchó. He estado aquí día y noche, tanto como pude. Y, durante los dos últimos días con sus noches, he estado aquí constantemente.
Este Ángel fue con los Auxiliares cuando llevaron a la joven a la Región Fronteriza y luego los dejó. Había lágrimas en sus ojos mientras hablaba a los Auxiliares.

***
Una noche, unos quinientos estudiantes de las enseñanzas Ocultas y Místicas escucharon una lectura que se les leyó en cierto lugar de los Mundos Internos sobre el tema
Si el Hombre muere, ¿vivirá de nuevo?
­ Viviremos otra vez ­ dijo el Profesor ­ y renaceremos en aquel lugar donde redimamos la mayoría de nuestro karma.
Karma es una palabra Sánscrita que se refiere a la Gran Ley conocida por los pueblos del Mundo Occidental como la Ley de Consecuencia, o como Ley de Causa y Efecto Espiritual.
El que hablaba trató el tema, primero, desde un punto de vista espiritual y, después, desde el punto de vista material. Habló de cómo un Cristiano devoto vive y muere y pasa su tiempo en el Mundo Celestial.
Luego habló sobre cómo un estudiante Oculto continúa trabajando como Auxiliar
Invisible después de haber muerto hasta, aproximadamente, un mes antes de que su arquetipo esté constituido. Luego, va al Tercer Cielo y, después, al Mundo del Espíritu de Vida para obtener un nuevo impulso vital. Luego, contempla varias vidas diferentes y hace su elección.
Después de esto, comienza a descender, construyendo sus diferentes vehículos, comenzando con la mente, y siguiendo después con el cuerpo de deseos y el cuerpo vital. Luego, construye
su cuerpo denso y, después de esto, nace.
El lector habló del lado material y mostró a los estudiantes a un bebé que había nacido aquel día en los Estados Unidos. Llevó a los estudiantes dos vidas antes del presente nacimiento del niño para probarles la verdad de sus afirmaciones y hacerles saber que eran
ciertas. Les mostró aquellas escenas mediante la Conciencia Jupiteriana, que es algo así como una cinta cinematográfica.
Vieron a una linda niña inglesa nacer, crecer, casarse y tener cuatro hijos. Luego la vieron envejecer y morir. Después, contemplaron su entrada en el Purgatorio, oyeron sus gritos de dolor y la vieron suplicar misericordia. Más tarde, la contemplaron en el Primer
Cielo, después en el Segundo Cielo y, finalmente, en el Tercer Cielo.
Vieron al mismo ego despertar, ascender al Mundo del Espíritu de Vida y descender y contemplar varias vidas. En la vida que eligió, vieron un accidente que le ocasionaría la muerte cuando tuviese unos diez años. La vieron construyendo sus diferentes cuerpos y, más tarde, cuando quedó atada a su cuerpo denso, le fue mostrada su futura vida por última vez.
Fueron testigos del nacimiento de este ego como un bebé renacido de unos orgullosos padres americanos, que estaban encantados de tenerlo. El niño creció y, finalmente, la madre lo llevó a la escuela por primera vez. Los estudiantes vieron al jovencito aferrarse a su madre y cómo el amor del niño hizo que a su madre se le llenaran de lágrimas los ojos. Lo dejó en la escuela, corrió a su casa, se sentó y lloró. Luego se levantó y besó todos sus juguetes. Oyeron decir a la madre:
­ Si algo le ocurriese, me moriría.
Pudieron ver cómo tenía lugar un cambio en ella. Advirtieron cómo su arrogante y fría naturaleza se derretía y cómo el amor y la simpatía nacían en ella. Realmente lo colmó con su amor y su bondad hasta que fue atropellado por un automóvil, muriendo instantáneamente.
Contemplaron cómo unas personas llevaban el cuerpo muerto del niño a su casa y cómo su madre lo tomaba y lo depositaba en su cama.
­ Charles, mi vida se ha ido ­ dijo ­ Nunca pensé que pudieras irte de mi lado.
Los estudiantes observaron el funeral y cómo la madre del niño volvió a su casa, se metió en la cama y a los cuatro días falleció. Nunca vio a Charles porque éste fue al Mundo de los Niños. A los catorce meses este niño renació como una niña en otra familia que vivía no lejos de donde vivía anteriormente. Este niño había venido a sus padres anteriores para enseñarles amor y simpatía, y lo consiguió.
­ ¿Por qué renació en los Estados Unidos en las dos últimas ocasiones? ­ preguntó una estudiante.
­ Cuando era una mujer ­ dijo el instructor ­ las personas con las cuales creó un
karma habían completado su desarrollo en Inglaterra, así como ella también. Renació aquí, en Estados Unidos, para avanzar en su desenvolvimiento.

***
Algunos Auxiliares saben incluso donde están enterrados los cuerpos que usaron en vidas pasadas. Sé de un caso que puede interesarle y proporcionarle otra clase de prueba que estos Auxiliares han tenido de que la reencarnación es un hecho: Una noche, un Auxiliar llevó a uno de sus amigos al río Nilo, en Egipto, y vieron las ruinas de muchos edificios antiguos.
Fueron a través el Valle de los Reyes, donde los dirigentes del antiguo Egipto estaban enterrados. Muchas de estas tumbas habían sido abiertas y se había saqueado su contenido, a lo largo de los años que han pasado desde entonces. Encontraron una tumba, a cierta distancia, que no había sido abierta y vieron el cuerpo de un hombre en ella. La tumba estaba a unos novecientos metros bajo el suelo, en una sólida roca que había sido horadada al efecto.
También contenía una gran cantidad de oro, plata y diamantes que nunca serían encontrados.
Todos los muertos están enterrados en la orilla occidental del río Nilo, por la que se pone el sol. Ese territorio es llamado la Tierra de los Muertos, o la Tierra del Sol Poniente.
La luna y las estrellas brillaban intensamente y los Auxiliares podían ver muy bien.
Fueron por todas las pirámides pero no entraron en ninguna de ellas. Vieron fila tras fila de esfinges, en los lugares donde había habido templos.
Se encontraron con un anciano que podía verlos en sus vehículos superiores. Les habló preguntándoles si estaban haciendo turismo y ellos contestaron que estaban observando el país.
­ Hay mucho que ver y aprender aquí ­ dijo el anciano ­ pero nadie parece estar interesado en los muertos.
­ Nosotros vivimos una vez aquí ­ dijo uno de los Auxiliares ­ Eso fue hace unos 9.000 años.
­ Sí, su cuerpo todavía está allí, envuelto en lino ­ dijo el anciano.
­ ¿Dónde está? Quiero verlo ­ dijo la Auxiliar rápidamente.
El anciano los condujo a una distancia de unos dos kilómetros en el interior del desierto y les dijo que miraran hacia abajo. Con la ayuda de su visión espiritual, que los Auxiliares poseen cuando están fuera de sus cuerpos, observaron y vieron una pirámide del
tamaño de un gran edificio, a cientos de metros hundida bajo la arena. Allí vieron el cuerpo de una mujer yacente en un ataúd de piedra. El cuerpo parecía muy bien conservado. Un Auxiliar pensó que parecía como si acabase de ser colocado en el ataúd. Había permanecido entre la arena seca y caliente durante siglos.
Había cierto número de recipientes tapados alrededor. Uno de ellos contenía el corazón. Los intestinos estaban en un segundo recipiente y algunos órganos más estaban en un tercero. La corona de la mujer, o algo así como un tocado de cabeza, estaba en la parte alta del ataúd. Había una jarra de trigo, otra de maíz morocho, otra de cebada y una de agua.
Había algo escrito en las paredes de la estancia en jeroglíficos egipcios que decían quién era la mujer y su posición social en vida.
El Auxiliar dijo más tarde a su amiga que vio muy pocas diferencias entre su apariencia actual y su cuerpo muerto del pasado, excepto que aquél era de color cobrizo y mucho más bonito.
El Auxiliar vio dónde fue enterrado su cuerpo de aquel remoto pasado. Vio que no quedaba nada de él más que el calzado y la ropa con las que había sido enterrado. Su cuerpo había sido enterrado entre los nobles cuyas tumbas habían sido excavadas en la roca sólida y luego selladas. La mayoría de estas tumbas habían sido abiertas y saqueadas.
El anciano que los Auxiliares conocieron era un Liberado que estaba allí ayudando al pueblo todo lo que podía.
­ Estoy pasando un mal rato instruyendo a la gente de este país, porque no quieren ver ni entender lo que les explico ­ dijo el anciano ­ pero llegará un día en el la gente estará encantada de escuchar a alguien, porque este país será invadido por soldados y esta parte
del mundo será destruida un día. Hijos, sed buenos y haced lo mejor que podáis por todos ­ luego desapareció.
Los Auxiliares pasaron un buen rato durante esta visita a Egipto y hallaron muchas cosas interesantes que les cautivaron.
Sí, la reencarnación es un hecho y todo el mundo lo aprenderá algún día. Mientras avanzamos en la jornada de la vida, debemos mantener siempre presentes en nuestra mente este versículos de la Biblia:
Así que, cada uno de nosotros debe dar cuentas a Dios de sí mismo.
Romanos 14:12.

* * *

del libro LA LABOR DE LOS AUXILIARES INVISIBLES
por Amber M. Tuttle
traducción de Manuel Padrón

2 comentarios:

  1. Es una bella Enseñanza. Gracias por compartir éste conocimiento.
    Fraternalmente. Fabián

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  2. Hola Fabian, buenas tardes.
    Es cierto son enseñanzas que están un poco olvidadas, pero las estamos haciendo conocer.
    Afectuosamente, Edgardo

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