humana compasión y amor

”el
propósito de la vida no es felicidad sino experiencia"…


Ningún hombre ama a Dios si aborrece a sus semejantes,
Quien pisotea el corazón o el alma de su hermano;
Quien busca encadenar, nublar o ensombrecer la mente
Con miedos del infierno, no ha percibido nuestra meta.
Dios nos envió todas las religiones benditas
Y Cristo, el Camino, la Verdad y la Vida,
Para dar descanso al de pesada carga
Y paz para el dolor, el pecado y la lucha.
Contemplad al Espíritu Universal que ha llegado
A todas las iglesias, no a una solamente;
En la mañana de Pentecostés una lengua de fuego
Rodeando a cada apóstol como un halo brilló.
Desde entonces como buitres famélicos y voraces,
Hemos combatido a menudo por un nombre sin sentido,
Y buscado dogmas, edictos o credos,
Para enviarnos los unos a los otros a la hoguera.
¿Está Cristo dividido entonces? ¿Fue Pedro o Pablo,
Para salvar al mundo, clavado al madero?
Si no, ¿por qué, entonces, tales divisiones?
El amor de Cristo abarca tanto a vosotros como a mí.
Su puro dulcísimo amor no está confinado
Por credos que segregan y levantan una muralla.
Su amor envuelve y abraza a toda la humanidad,
No importa lo que nosotros nos llamemos de Él.
Entonces, ¿por qué no aceptar Su palabra?
¿Por qué sostenemos credos que nos separan?
Sólo una cosa importa ser oída;
Que el amor fraterno llene todos los corazones.
Sólo hay una cosa que el mundo necesita saber,
Sólo hay un bálsamo para todos los dolores humanos,
Sólo hay un camino que conduce hacia los ciclos,
Este camino es: humana compasión y amor.
--Max Heindel

ver vídeo: CREDO o CRISTO

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del libro Concepto Rosacruz del Cosmos de Max Heindel

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jueves, 29 de diciembre de 2011

Los Pros y Contras del Aborto




The Rosicrucian Fellowship
Folleto n° 1






Los Pros y Contras del Aborto





Las decisiones de los Tribunales

Se ha dicho tanto, y se sigue diciendo, escribiendo, emitiendo por radio y televisión y argumentando en los estrados sobre el aborto, que uno se siente inclinado a pensar que cualquier nueva mención del tema resulta molesta para la mayor parte de la gente. Sin embargo, la decisión sobre la materia, del Tribunal Supremo de los Estados Unidos que, en efecto, anula leyes restrictivas del aborto de varios estados, hace más consciente que nunca al estudiante de las profundas verdades de la vida y del ser, de la imperativa necesidad de aumentar la comprensión de los factores intervinientes y de las deplorables consecuencias involucradas en esta práctica no cristiana, que se ha convertido alarmantemente en frecuente y normal.
Antes, en casi todas partes, el aborto estaba legalmente permitido sólo si lo requería la salud de la madre. Pero es bien sabido que se llevó a cabo, ilegal y anticientíficamente, por gente no cualificada, siendo ése, sin duda, uno de los factores que condujeron a la legalización del aborto en los Estados Unidos. Por supuesto, el "legalizarlo" no reduce sus implicaciones morales, aunque reduzca el número de casos en que se causen daños físicos par a las madres.
En su histórica decisión, el Tribunal mantuvo que la prohibición del aborto temprano sería una invasión inconstitucional de la intimidad de la mujer, dado que el único interés legítimo del Estado en esta materia consiste en asegurar que el aborto, como "procedimiento médico", se produzca en circunstancias que proporcionen la adecuada seguridad al paciente. Ello requerirá, naturalmente, los servicios de un médico licenciado en ejercicio. Además, en opinión del Tribunal, el estado, constitucionalmente, sólo puede tomar medidas para proteges al no nacido, después de que el feto haya alcanzado es estatus de "vida independiente". Dejando al margen la pregunta crucial sobre cuándo la "vida independiente" empieza en el cuerpo en formación, el Tribunal añade: "Si los profesionales, prácticos en las respectivas disciplinas de medicina, filosofía y teología, son incapaces de llegar a ningún consenso, la judicatura, en el presente momento del conocimiento humano, no está en condiciones de especular".
Como esta materia es de tan vital importancia para toda la raza humana, tanto ahora como en el futuro, y sus consecuencias tan condicionantes del futuro lejano y tan contrarias al desarrollo espiritual, sería sumamente beneficioso para todo adulto, que considerase el asunto con mente abierta, en sus aspectos físicos y espirituales. La referencia del tribunal al "presente momento del conocimiento humano" alude, seguramente, al conocimiento "aceptado" por el público en general. Afortunadamente, hay seres humanos que han progresado espiritualmente lo suficiente para haber adquirido conocimientos, aún no aceptados por la mayoría de la humanidad. Entre esos hombres evolucionados se encuentran los Hermanos de la Rosa Cruz, Adeptos que trabajan constantemente por el bienestar de la Humanidad y que han impartido las Enseñanzas de la Sabiduría Occidental en sus esfuerzos por contrarrestar los insidiosos efectos del materialismo y por hacer avanzar la evolución espiritual en general.


Las leyes de Renacimiento y de Consecuencia

Entre esas Enseñanzas destacan las relativas a las dos leyes gemelas de Renacimiento y de Consecuencia. La doctrina del renacimiento enseña que cada Ego es una parte integrante de Dios, desarrollando todas sus divinas posibilidades; que, mediante existencias repetidas en cuerpos cada vez más perfectos, esas posibilidades latentes se van transformando en poderes dinámicos; que nadie se pierde en ese proceso, sino que toda la Humanidad alcanzará finalmente la meta de la perfección y la reunión con Dios. Lo que somos, lo que poseemos y nuestras buenas cualidades son el resultado de nuestras acciones del pasado. Lo que nos falta física, mental o moralmente, puede ser nuestro en el futuro. Lo que sembramos es lo que recogemos. Cada vida nos proporciona las experiencias necesarias para nuestro progreso evolutivo. Y, si no se nos permite encarnar en un cuerpo físico, no podemos vivir esas experiencias.
La idea, generalmente aceptada, sobre el hecho de matar (excepto para la mente muy materialista que sólo acepta la forma) es la de que la "vida" termina simplemente porque el cuerpo no puede seguir funcionando. Pero esto es un error. La vida es eterna, como enseñan, tanto la Biblia como la ciencia oculta; y el espíritu individual, que ocupa un cuerpo, o que empieza a ocuparlo, no puede ser destruido. Pero, por supuesto, la forma en la cual ha de vivir en la Tierra para conseguir la experiencia necesaria para su progreso, puede ser, y frecuentemente lo es, destruida. El hacer esto es tan reprensible como infringir cualquier otra de las leyes espirituales que gobiernan el universo. "No matarás" es una ley básica de la Humanidad, aunque se trate sólo de la forma, y los que la desafían, mediante el aborto o de cualquier otro modo, tendrán que experimentar en el futuro un grave castigo.


La Santa Fuerza Creadora

Otro punto de vital importancia, a tener en cuenta en relación con la práctica del aborto, es la santidad de la fuerza creadora en el ser humano. Es el aspecto Espíritu Santo, tanto en Dios como en el hombre, de que se habla en numerosos pasajes de la Biblia (Mateo 1:18; Marcos 1:8; Lucas 1:15; Juan 14:26; Hechos 2:4, etc.), el poder empleado, no sólo para crear cuerpos físicos sino, en un nivel más elevado, grandes obras literarias, poéticas, artísticas, musicales, científicas, etc. El mal uso de ese sagrado poder, para la gratificación de los sentidos, es la "gran transgresión" de que se habla en el Salmo 19:3. Es el "pecado (acto contrario a la ley espiritual) imperdonable", que debe expiarse mediante el sufrimiento que suponen las enfermedades y mediante futuras incapacidades físicas y mentales. Como Cristo dijo explícitamente: "A los hombres se les podrá perdonar cualquier pecado o blasfemia, pero la blasfemia contra el Espíritu Santo no tendrá perdón" (Mateo 12:31).
Cuando se considera el intrincado e inspirador proceso que tiene lugar en los mundos invisibles, y que incluye las actuaciones de los ángeles y sus ayudantes, para traer de nuevo un Ego a un cuerpo físico, y todas las pasadas causas y efectos que intervienen en este acontecimiento, uno debería reflexionar antes de destruir el vehículo infantil, aunque lleve poco tiempo formándose. Permítasenos exponer brevemente cómo describe este proceso la ciencia oculta.


Preparación del Ego para el renacimiento

Tras haberse llenado de fuerza en la inefable armonía del elevado mundo llamado Tercer Cielo (mencionado por San Pablo en II Corintios 12:2), el Ego siente deseos de nuevas experiencias en el mundo físico y empieza a considerar un nuevo nacimiento. Ello conjura ante su visión una serie de imágenes y, ante él se despliega un panorama de la futura vida, conteniendo los acontecimientos principales, y que empieza en la cuna y termina en la tumba. En algunos casos, son varios los panoramas entre los que el Ego avanzado puede escoger.
Escogida que ha sido la futura vida, el espíritu, que posee sólo las fuerzas de los átomos simiente (los núcleos de los cuerpos denso, vital y de deseos, y la envoltura de la mente), comienza su descenso al Mundo Físico. Las fuerzas de la mente de la última vida despiertan de su latencia en el átomo simiente y empiezan a atraer materiales afines a su vibración, de la Región del Pensamiento Concreto. Y lo mismo sucede a continuación con los cuerpos de deseos, etérico y físico. Ese material forma una figura en forma de campana, abierta por arriba, donde están los átomos simiente. Cuando llega el momento indicado, la construcción del nuevo cuerpo y su colocación en el ambiente apropiado es labor de cuatro grandes Seres, conocidos como los Ángeles Archiveros o los Señores del Destino. El cuerpo vital lo construyen los habitantes del mundo celeste y los Espíritus de la Naturaleza, dando lugar a un cerebro de determinadas características Además, el Ego reencarnante le incorpora la quintaesencia de sus anteriores cuerpos vitales y añade un pequeño trabajo original.
El cuerpo vital, una vez moldeado por los Señores del Destino, dará forma al cuerpo físico, órgano por órgano. Ese molde o matriz se coloca en el útero de la futura madre. El átomo simiente del cuerpo físico se encuentra en la cabeza triangular de uno de los espermatozoides del semen del padre.
Una vez ha tenido lugar la fecundación del óvulo, el cuerpo de deseos de la madre trabaja en él durante un período entre dieciocho y veintiún días, permaneciendo el Ego fuera, en su cuerpo de deseos y su cubierta mental, aunque en estrecho contacto con la madre. Los vehículos en forma de campana descienden sobre la cabeza del cuerpo vital y la campana se cierra por el fondo. El Ego gravita sobre su futuro vehículo, manteniendo su individualidad y resistiendo la formación, por la madre, de las células nucleadas de la sangre. Esas células van desapareciendo gradualmente de modo que, cuando el Cordón de Plata queda anudado con el avivamiento del feto, todas las células nucleadas han desaparecido ya y el Ego es el dueño absoluto de su vehículo, que constituye una preciosa herencia.


Transmutando la fuerza sexual

Vemos, pues que el aborto, si bien no mata al espíritu, que es inmortal, destruye la forma, esencial para su empleo en la Tierra, e impide la consecución de la necesaria experiencia, lo cual constituye un acto pecaminoso y degradante. No importa en qué momento de su crecimiento se destruya el feto: las consecuencias son igualmente terribles.
Cuál es la solución a esta práctica inmoral? Claramente dicho, el autocontrol. Los seres humanos tienen que aprender a dominar las tendencias luciferinas y a no permitir a la sensualidad dirigir sus vidas. Cierto que es un elevado ideal, pero de su consecución depende el bienestar de la raza.
Sin embargo, hay que comprender que la mera supresión de la atracción sexual no es una virtud en sí misma. La fuerza creadora debe ser empleada dirigiéndola hacia canales más elevados.
En vez de buscar la gratificación física, cuando se sea víctima de las apetencias de la naturaleza inferior, el individuo deberá fijar sus pensamientos y su imaginación en algo que desee crear - un poema, una invención, un cuadro, una composición musical o cualquier otra cosa, como, por ejemplo, un nuevo negocio - con lo que obtendrá dos resultados: la realización objetiva, que se acelerará, y el proceso de transmutación o regeneración, dentro de su cuerpo, que se verá igualmente estimulado. El ejercicio físico es una ayuda, pero si va acompañado de pensamientos creadores, es más efectivo.
La meditación sobre asuntos elevados e inspiradores posee literalmente el poder de transformar las fuerzas que impregnan los fluidos sexuales, ya que éstos son portadores de fuerza etérica, que es el verdadero agente creador. Un poema inspirado o un pasaje de las Escrituras pueden servir de canal para dirigir los pensamientos y la fuerza creadora a las corrientes ascendentes. Dirigiendo conscientemente corrientes de amor puro desde el corazón a los centros creadores del cerebro, la actividad sexual puede transformarse en actividades de la mente y del espíritu con el correspondiente alumbramiento en los planos mental y espiritual.


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viernes, 23 de diciembre de 2011

Los Efectos del Alcohol , las Drogas y el Tabaco


The Rosicrucian Fellowship
Folleto n° 2

 



Los Efectos del Alcohol, las Drogas y el Tabaco




Las Enseñanzas de la Sabiduría Occidental, que nos ha transmitido Max Heindel, nos dicen que esta vida es una de las muchas en las que el hombre, como un espíritu Virginal que es, se prepara para desempeñar el papel que le corresponde en el drama cósmico como colaborador de Dios. Hemos dedicado muchas vidas a prepararnos para el nivel de conciencia que ahora tenemos y, el que nuestro progreso continúe, depende del uso que hagamos de nuestros cuerpos físicos actuales, en cuanto a su relación con el crecimiento de nuestros vehículos espirituales se refiere.




Efectos en futuras encarnaciones





Un cuerpo débil no puede mantener las elevadas vibraciones que acompañan a cualquier crecimiento espiritual. La presente generación sólo se puede preparar para la próxima Era de Acuario mediante el crecimiento espiritual. Como nuestras próximas encarnaciones tendrán lugar durante esa Era, es preciso que nos preparemos para ello ahora, o seremos incapaces de competir con los seres que encarnarán en ese nuevo nivel más elevado, por haberse preparado para ello. El fracaso en esta vida podría suponer que encarnáramos en la próxima como miembros de un grupo racial inferior.
En el desarrollo espiritual intervienen muchos factores, pero esta exposición se limitará a aquéllos cuyo uso continuado es pernicioso para el progreso ascendente del individuo, a saber: el alcohol, las drogas y el tabaco. Su importancia reside en el hecho de que impiden o, incluso, invierten la evolución individual. Se han escrito muchos libros sobre los efectos de esas sustancias sobre el cuerpo físico, y cada día aparecen artículos en prensa y avisos advirtiendo de los problemas que pueden derivarse de su uso continuado. El objeto de este trabajo, sin embargo, es el de resaltar las implicaciones espirituales a considerar, después de haber tenido en cuenta los aspectos físicos.
Estudiamos en las Enseñanzas de la Sabiduría Occidental que el cuerpo de deseos y la mente están aún en los primeros estadios de su evolución. Nuestro crecimiento depende del trabajo que realicemos para conseguir el control de esos importantes vehículos. Y el empleo de algunas sustancias que debilitan nuestro control sobre ellos, nos impide ejercer la disciplina necesaria y aprender las lecciones para cuya asimilación hemos encarnado esta vez, lecciones que hemos de asimilar para continuar nuestro progreso ascendente. Esto significa que hemos de realizar todos los esfuerzos posibles para conseguir ese control sobre el cuerpo de deseos y sobre la mente.




El propósito oculto del alcohol

Durante el descenso del espíritu humano a la materia se introdujeron en la dieta del hombre determinadas sustancias que le capacitaron para alcanzar la siguiente y las sucesivas etapas de su evolución. El alcohol fue una de esas sustancias. Antes de la quinta Época o Aria de la cuarta revolución terrestre, el hombre conservaba algo de la visión espiritual, como herencia de espíritu evolucionante y, por tanto, era consciente de su ser espiritual. Hasta entonces la bebida principal fue el agua. Pero entonces se hizo necesario que el hombre perdiera su visión espiritual y dejara de ser consciente de que era un espíritu. Sólo así conquistaría el mundo físico y aprendería las lecciones del individuo orientado materialmente. Para lograr esa parte del destino humano apareció Baco, el dios del vino y, bajo su influencia, hasta las naciones más avanzadas olvidaron que eran también sujetos de una vida superior. Luego, se nos ha dicho que Cristo convirtió el agua en vino, que en su época estaba siendo usado por la humanidad evolucionante. Cristo, sin embargo, era un ser muchísimo más evolucionado y no necesitaba aprender las lecciones necesarias para la humanidad evolucionante. Por eso no necesitaba el vino. Y en ningún pasaje de la Biblia se dice que lo bebiera.




El alcohol retrasa la evolución



Para el hombre ha llegado el momento de empezar el sendero ascendente de la evolución y encaminarse hacia la conciencia crística, o sea, a desarrollar su vista espiritual perdida. Desde que se empleó el alcohol para hacer olvidar al hombre su Yo Superior, nadie que alimente su cuerpo con licor alcohólico - el producto de la fermentación y la descomposición - podrá jamás conocer nada de los mundos espirituales. La Era de Acuario próxima exigirá que el hombre conozca su Yo Superior, y todo el que no se prepare para futuras encarnaciones, intentando desarrollar la visión espiritual, será incapaz de competir con el hombre superior que encarnará en esa época, y habrá dado un paso atrás en su evolución. Cualquier forma de alcohol, pues, debe ser eliminada de la dieta de quienes desean continuar en la espiral ascendente. Cualquiera lo suficientemente afortunado para haber logrado visiones ocasionales de los mundos espirituales, arriesga, con el uso continuado del alcohol, el nivel alcanzado en encarnaciones anteriores, y llegará a la Era de Acuario siendo incapaz de ocupar el lugar por el que tan duramente ha trabajado en vidas pasadas.




Drogas y adicción

Desde el punto de vista de la evolución espiritual, el empleo de drogas es compañero de del alcohol. El generalizado empleo de las drogas en nuestra sociedad de hoy, gira en torno a tres factores: 1) el alivio del dolor; 2) el aburrimiento; y 3) la esperanza de experimentar una revelación espiritual. Max Heindel nos dice en el Concepto Rosacruz del Cosmos que el objeto de la vida no lo constituye la felicidad, sino la experiencia. En nuestra lucha por lo que consideramos mejor del lado material de la vida, permitimos a nuestros deseos que nos encaminen a los senderos del placer, de la tranquilidad y del confort. Por eso fallamos frecuentemente y no cumplimos el objetivo de nuestra existencia: la adquisición de experiencia.
Si abusamos de nuestros cuerpos, sentimos dolor, que es la manera que la Naturaleza tiene de decirnos que el abuso ha ido demasiado lejos y es tiempo de invertir las causas que nos han llevado al sufrimiento. Muchos de nosotros desoímos esos avisos de la Naturaleza y, prefiriendo el camino cómodo, recurrimos al empleo de drogas. La tragedia consiste en que, como somos incapaces de hacer un esfuerzo serio por buscar y corregir las causas, no nos detenemos en eso. Aceptamos el alivio temporal que nos proporcionan y permitimos a nuestros cuerpos incrementar la acumulación de toxinas. Con ello creamos una situación que exige un más frecuente uso de las drogas; hasta que nos vemos forzados a la acción por un vehículo altamente orientado hacia las drogas y los tóxicos, que tiene pocas posibilidades de crecimiento espiritual en esta vida. Proporcionar a nuestro vehículo espiritual la necesaria disciplina, como preparación del trabajo futuro, requiere un cuerpo físico y una mente totalmente puros e íntegros. Pero sólo cada individuo puede proporcionarse a sí mismo las circunstancias que le permitan un crecimiento constante. Por tanto, hemos de abstenernos del empleo de drogas y de cualquier otra sustancia que pueda interferir en el funcionamiento del cerebro.




Estimulantes y tranquilizantes

La sociedad actual es víctima de un estado autoimpuesto llamado aburrimiento, que se ha convertido en uno de los problemas del hombre cuando intenta cumplir el objetivo de esta encarnación. El empleo de tranquilizantes, somníferos y estimulantes se ha convertido en un modo de vida para gran parte de la familia humana. Su empleo se podría eliminar si el individuo en él envuelto intentase vivir como miembro activo de la sociedad. En vez de anclarse en la autocompasión, debería que abrir su corazón a sus semejantes y tratar de obtener la paz que busca, en el servicio a la Humanidad.
A un nivel elemental, el café y el te, empleados como bebidas, son ejemplos de drogas, aunque produzcan un efecto suave sobre las emociones. En un nivel superior, los barbitúricos (sedantes) y las anfetaminas (estimulantes) producen un efecto más potente. Está demostrado que afectan al sistema nervioso central. A diferencia de los animales, que están dirigidos por Espíritus Grupo y, por tanto, reaccionan todos igual ante las drogas, el hombre es un ser individualizado y es imposible predecir sus efectos colaterales sobre el cuerpo. Pueden ser más o menos graves, dependiendo del nivel del propio desarrollo espiritual. Podemos estar seguros, sin embargo, de que, en cualquier caso, el efecto consistirá en ralentizar o retrasar el crecimiento espiritual presente y futuro.




Efectos de las drogas a largo plazo

Las drogas como la marihuana, la heroína y el LSD, usadas especialmente por la generación joven para producir el llamado “vuelo” o “viaje” son, con mucho, las más peligrosas.
Para comprender por qué los jóvenes son susceptibles de caer en el uso de esos destructores de la mente, hay que darse cuenta de que han recibido poco antes el cuerpo de deseos (alrededor de los 14 años) o el cuerpo mental (a los 21). Es para ellos, pues, un período en el que han de determinar los límites de sus capacidades y comprobar hasta dónde pueden desafiar el status quo. Muchos se marchitan por comprobar los límites de su capacidad de adaptación. Otros pretenden una revelación espiritual que creen puede ser inducida mediante el uso de drogas. En ese período crítico en la vida del individuo, carece éste muchas veces de fe en sí mismos y se confían a amigos mayores para que los guíen a través de esas pruebas. Para demasiados de los jóvenes de hoy, es un período de ensayos y errores, de crecimiento a ciegas. Las drogas ofrecen un camino pero, como revela el tiempo, es el camino equivocado. Como son sustancias alucinógenas, no proporcionan los resultados deseados, sino que ponen al aspirante en peligro de ser controlado por espíritus indeseables que socavan el cuerpo físico, exponiéndole, además, a peligrosísimos efectos en sus cuerpos espirituales. Puede requerir vidas el recuperar la flexibilidad inicial perdida, a causa de cualquier daño producido a esos vehículos. Y eso significa un considerable retroceso en la evolución. Una persona que hubiera hecho muchos progresos en anteriores encarnaciones, podría perder el fruto de tan arduo trabajo al afectar gravemente sus actuales instrumentos vitales.




El tabaco y el crecimiento del alma

El tercer miembro del trío es el tabaco, una compleja mezcla de partículas sólidas, líquidas y gaseosas. No sólo hay en el tabaco muchos compuestos químicos. Su combustión produce muchos más. Algunos de ellos, aislados, pueden producir efectos perniciosos en el cuerpo; todos juntos, conducen al desastre. Como en los temas ya tratados, nuestra preocupación no es por los daños sobre el cuerpo físico, sino sobre los cuerpos espirituales. Nuestra evolución como seres espirituales depende de la adquisición del Dorado Vestido de Bodas, construido mediante el desarrollo de los dos éteres superiores. Es imposible aumentar la provisión de esos éteres sin elevar las vibraciones de nuestro cuerpo físico. Y esto sólo puede lograrse manteniendo el cuerpo tan puro como nuestro actual desarrollo lo permita. Ningún atleta ni ninguna otra persona que necesite un cuerpo hábil para dar de sí el máximo en su trabajo, haría nada que supiese que es nocivo para el cuerpo y para la mente. Para la persona que decide seguir el sendero espiritual es mucho mayor la necesidad de abstinencia, ya que , para obtener el control de la mente son necesarias todas las facultades del cerebro. Nadie con el cerebro embotado puede esperar un éxito duradero, cualquiera que sea el esfuerzo que haga por elevar su nivel de conciencia. El buscador no sólo ha de abstenerse del tabaco, sino que ha de evitar, si es posible, los espacios frecuentados por los fumadores, pues los no fumadores están expuestos a muchos compuestos producidos por la combustión o expulsados por los propios fumadores.
En resumen: como seres encarnados que somos debemos preocuparnos por los vehículos del Ego: el cuerpo físico, el etérico, el de deseos y el mental. Su calidad y estado determinarán hasta qué punto podrá cumplir el Ego su labor de adquirir experiencia. El alcohol, las drogas y el tabaco producen un efecto nocivo sobre esos vehículos, hasta el punto de que se pueden retrasar gravemente el crecimiento espiritual y el progreso en la evolución del individuo.

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miércoles, 21 de diciembre de 2011

Comprendiendo a los animales




The Rosicrucian Fellowship
Folleto n° 3

Comprendiendo a los animales


Por qué los animales parecen pensar

Piensan los animales? Sabemos que algunos parecen hacerlo, pero son sólo los más elevados entre los domésticos, los que, durante generaciones, han mantenido un más estrecho contacto con el hombre y han desarrollado así una facultad, no poseída por los demás, que no han contado con aquella ventaja. Ello se basa en el mismo principio que hace que un conductor cargado de electricidad induzca una débil corriente en otro conductor próximo, descargado; o que un hombre de fuerte moral, haga brotar idénticas tendencias en otro de naturaleza más débil. Todo lo que hacemos, decimos o somos, se refleja en nuestro entorno. Por eso los animales domésticos parecen pensar. Son los avanzados de su clase, casi en el nivel de la individualización, porque las vibraciones del pensamiento humano han inducido en ellos una actividad similar, aún que orden inferior.

Sólo el hombre posee la cadena completa de vehículos y está correlacionado, por ello, con todas las divisiones de cada uno de los tres mundos. Al animal, en cambio, le falta un eslabón en esa cadena: el de la mente.

El Espíritu Grupo

El Espíritu del animal, en su descenso, sólo ha alcanzado hasta el mundo del deseo. Y aún no ha llegado al punto en que le sea posible penetrar en el cuerpo denso. Por eso el animal no posee Espíritu Interno como el hombre, sino un Espíritu Grupo que lo dirige desde fuera. Posee un cuerpo denso, un cuerpo vital y un cuerpo de deseos. En el ser humano existe un punto entre las cejas y a media pulgada de profundidad debajo de la piel, que coincide exactamente con otro punto del cuerpo vital. Esos dos puntos están tan alejados ahora en los animales actuales como lo estaban en el hombre y la mujer de principios de la Era Atlante. El animal que más próximos los tiene es el elefante y, después, el perro. Los cuerpos de deseos y vital de los animales no están completamente dentro del cuerpo denso, especialmente la cabeza. Por ejemplo, la cabeza etérica del caballo se proyecta bastante hacia delante y por encima de la cabeza física. Cuando, como sucede en raros casos, la cabeza etérica penetra en la cabeza física, esos caballos pueden aprender a leer, a contar y a realizar operaciones de aritmética elemental. Entre los animales de tales características, que atrajeron la atención de propios y extraños se encuentran los cuatro caballos de Elberfeld, en el oeste de Prusia y por los que los científicos se interesaron inmediatamente antes de la primera guerra mundial. Los cuatro murieron durante la misma, antes de que se pudiese dar una explicación plausible al fenómeno. También hubo una asustadiza yegüita en Estados Unidos, llamada Lady Wonder. Su dueña hizo construir para ella una máquina de escribir especial, en la que mecanografiaba las respuestas a las preguntas de sus muchos visitantes.

Clarividencia animal

Por esa falta de coincidencia entre esos dos puntos de los cuerpos físico y vital, los caballos, perros, gatos y demás animales domésticos perciben el Mundo del Deseo, aunque no siempre saben distinguirlo del Mundo Físico. Y así, un caballo se espantará a la vista de una figura imperceptible para su jinete; o un gato irá a restregarse en unas piernas invisibles. El gato ve el fantasma (el cuerpo de deseos), pero sin caer en la cuenta de que no posee un cuerpo físico que permita tal clase de contactos. El perro, más inteligente que el gato y el caballo, frecuentemente se da cuenta de que sucede algo que no entiende, cuando ve la aparición de su amo muerto y, al no serle posible lamer sus manos, se retira a un rincón con el rabo entre piernas.

Una analogía

La siguiente ilustración puede servir para mostrar la diferencia entre el hombre, con su Espíritu Interno, y el animal, con su Espíritu Grupo.

Imaginemos una habitación dividida en dos por una cortina. Una de las partes representa el Mundo del Deseo y la otra el Mundo Físico. Hay dos hombres en la habitación, uno en cada lado de la cortina. No pueden verse uno a otro ni estar ambos en el mismo sector. Hay, sin embargo, diez agujeros en la cortina y el hombre que se encuentra en la parte que representa el Mundo del Deseo puede introducir sus dedos en la otra parte, que representa el Mundo Físico, metiéndolos en los agujeros. En esa situación, representa perfectamente al Espíritu Grupo, que está en el Mundo del Deseo. Los dedos representan los animales pertenecientes a una especie. Puede moverlos como quiera, pero no puede usarlos con la misma libertad ni tan inteligentemente como el otro hombre, que está en la parte que represente el Mundo Físico, maneja su cuerpo. Éste ve los dedos que atraviesan la cortina y observa que se mueven, pero no ve la conexión existente entre ellos. Para él son todos independientes y distintos unos de otros. No puede saber que se trata de los dedos del hombre situado tras el velo ni que es su inteligencia la que los mueve. Si se hiere uno de los dedos, no será éste el que resultará herido, sino el hombre situado al otro lado de la cortina. Si se hiere a un animal, sufre, pero no en el grado en que lo hace el Espíritu Grupo. El dedo no tiene conciencia individual, hace lo que le ordena el hombre, y lo mismo hacen los animales ante los dictados del espíritu Grupo.

La sabiduría del instinto

Se habla del “instinto animal” y del “instinto ciego”. Pero no hay nada de ceguera en la forma como el Espíritu Grupo guía a sus miembros; hay sabiduría en el Mundo del Deseo, sabiduría en letras mayúsculas. El clarividente entrenado, que funciona en el Mundo del Deseo, se puede comunicar con los espíritus de las especies animales y los encontrará mucho más inteligentes que a la mayor parte de los humanos. Puede observar la gran inteligencia que manifiestan para dirigir a los animales, que no son más que sus cuerpos físicos. Los espíritus animales individuales aún no son autoconscientes y por eso actúan sin vacilación siguiendo las sugerencias del Espíritu Grupo. Éste es un ser perteneciente a una evolución distinta y funciona en los mundos invisibles, donde las cosas son más aparentes que aquí. De ello se sigue que, lo que llamamos instinto son, realmente, las sugerencias del Espíritu Grupo, en el mundo invisible, guiando a sus animales.

El Espíritu Grupo reúne sus bandadas de pájaros en otoño y les compele a emigrar hacia el sur, ni demasiado pronto ni demasiado tarde, para escapar a las heladas ráfagas del invierno. Y dirige su retorno en primavera, haciéndoles volar a la altura apropiada, que es distinta según las especies.

El Espíritu Grupo del castor le enseña a construir sus diques, a lo largo de la corriente, exactamente con el ángulo apropiado. Tiene en cuenta la rapidez de la corriente y todas las demás circunstancias, tal y como lo haría un experto ingeniero, demostrando con ello que está tan al día en cada detalle de su arte como el colega, hombre o mujer, técnicamente preparado. La sabiduría del Espíritu Grupo dirige la construcción de la celda hexagonal de la abeja, con su geométrica exactitud; enseña al caracol a formar su casa en una perfecta y hermosa espiral; inspira al molusco del océano el arte de decorar su concha iridiscente. ¡Sabiduría, sabiduría por doquier! Tan grande, tan inmensa que el que sabe observar se llena de admiración y de respeto.
Debido al sendero en espiral de la evolución, los animales domésticos superiores, especialmente el perro, el caballo y el elefante, ven los objetos de modo parecido al hombre, con contornos claros y definidos.

Espina dorsal horizontal

La cruz representa simbólicamente la relación de las plantas, los animales y el hombre con las corrientes de vida de la atmósfera terrestre. Y el animal, representado por el madero horizontal de la cruz, está entre la planta y el hombre. Su espina dorsal adopta la posición horizontal y a su través circulan las corrientes del Espíritu Grupo, guardián de los espíritus animales. Ningún animal puede permanecer constantemente erguido, pues las corrientes del Espíritu Grupo no podrían guiarlo y, si no estuviese lo suficientemente individualizado para soportar las corrientes espirituales por la espina dorsal vertical, moriría.

Los animales tienen sólo veintiocho pares de nervios espinales, armonizados con los veintiocho días del ciclo lunar, a diferencia del hombre, con treinta y un pares de nervios, que lo armonizan con el mes solar. Por ello, los primeros necesitan que el Espíritu Grupo les infunda los rayos estelares necesarios para dar lugar a la conciencia. Son, por tanto, incapaces de absorber directamente los rayos del sol.

Los animales son nuestros “hermanos menores” y, aunque ahora aún no están tan delicadamente organizados como nosotros, alcanzarán un día un estado tan elevado como el nuestro. Para entonces, nosotros habremos ascendido aún más. Hay razones ocultas, claramente expuestas por Max Heindel en el Concepto Rosacruz del Cosmos, según las cuales, la crianza de animales debería estar cuidadosamente supervisada, para el bienestar y adelanto de todo el reino animal. Éstos, en su estado salvaje, están libres de enfermedades y dolor porque su reproducción se produce, vigilada y dirigida por el sabio Espíritu Grupo, sólo en las épocas del año propicias para tal propósito.
La persona avanzada sabe que los animales son sus “hermanos menores” y los ayudará, lo mismo que nosotros estamos siendo ayudados, a lo largo del sendero. Para un aspirante espiritual, matar, tanto animales como personas, está fuera de lugar.

Matando animales

En el presente estadio de nuestro desarrollo evolutivo, todo el mundo sabe, de un modo innato, que matar es un error; y todo hombre amará y protegerá a los animales, siempre que su voracidad y sus intereses egoístas no le cieguen hasta el punto de no reconocer sus derechos. La ley protege al gato o al perro frente a la crueldad inexcusable. Excepto en los “deportes”, la más inexcusable de todas nuestras crueldades contra el reino animal, se les mata o se les cría para sacrificarlos, con el fin de ganar dinero. En el deporte, se dispara contra las indefensas criaturas, sin más objeto que producir en los cazadores una falsa sensación de poder. Es difícil comprender que gente que, en otros aspectos, es sana y amable, pueda conculcar sus instintos civilizados y regresar al salvajismo para matar por pura sed de sangre y por el placer de destruir. Es realmente una regresión hacia los más burdos instintos animales y jamás puede dignificarse ni tiene semejanza alguna con cualquier conducta “humana”.

Tras la muerte, los animales permanecen un tiempo, más o menos largo, según su nivel evolutivo, en el cuerpo de deseos hecho de materia del Mundo del Deseo. Incluso al escarabajo que pisamos en la calle se le puede ver, clarividentemente, seguir caminando unos pasos más, hasta que se va diluyendo en la nada. Permanece, pues, unos momentos en su cubierta, hasta que su espíritu retorna al manantial central que es su Espíritu Grupo. En caso de muerte de los caballos, las vacas o cualesquiera de los animales más avanzados, crece proporcionalmente el tiempo de permanencia consciente en el Mundo del Deseo.
El espíritu animal, enviado, repetidamente, por el Espíritu Grupo para su encarnación en los cuerpos animales de su especie, un espíritu en cada cuerpo, regresa a él al morir, tras haber obtenido un grado de conciencia más elevado que el que poseía cuando renació. Esto ayuda a evolucionar al Espíritu Grupo que, a cambio, gobierna los espíritus de los individuos de la especie a su cargo.

Evolución animal

Tras la muerte del cuerpo físico, el espíritu del animal, se libera de éste y retorna al Espíritu Grupo. El cuidado y el cariño que nosotros le hayamos proporcionado, le ayudarán mucho en su evolución. Mientras los animales salvajes actúan sólo bajo los dictados del espíritu Grupo, que nosotros llamamos instinto, los animales domésticos muestran una capacidad de pensamiento mucho más allá de su evolución normal para el momento actual. Si sabemos que los animales domésticos aprenden de nosotros y que cada acto amoroso que por ellos hacemos les ayuda en su progreso, podemos fácilmente inferir que esos animales domésticos serán un día los maestros de sus hermanos más atrasados.

El servicio prestado por el inferior al superior, escalonadamente, sólo puede pagarse con SERVICIO. El superior contrae una deuda de gratitud con el inferior. Cristo reconoció que sin discípulos no sería posible el maestro y, en agradecimiento por haberle permitido el privilegio de enseñar y traer al mundo la maravillosa religión cristiana, les lavó los pies a los suyos. En épocas futuras, alejadas eones de nosotros, los reinos inferiores que ahora actúan como escalones y como instrumentos para nuestro crecimiento y experiencia, necesitarán ayuda y servicios, que deberán ser prestados entonces por nosotros. Por tanto, la raza humana que ahora abusa de los animales, deberá actuar entonces como su servidora, ayudándoles a obtener la máxima evolución que en esa época proceda.

Lo perverso de la vivisección

Los espíritus animales cuyos, cuerpos son torturados sin objeto en los infiernos de la vivisección o son asesinados para comérnoslos, serán ese día nuestros alumnos y será obligación nuestra, como guardianes, el ayudarles a crecer y propagar la vida de la que ahora los privamos. La vivisección se considera por todos los estudiantes de lo oculto como una abominación y uno de los más negros crímenes. Si le fuera posible al vivisector ver lo que le está reservado tras la muerte, la vivisección sería abolida y las cámaras de tortura se quedarían vacías. Como cristianos pensamos que es nuestra obligación evitar el sacrificio de vidas animales por cualquier motivo que sea. Consideramos la vivisección como diabólica e inhumana.

Alimentación carnívora

Es evidente que el progreso evolutivo consiste en elevar tanto a los reinos inferiores como a la humanidad. Los animales, especialmente las especies domesticadas, están próximos a la individualización y ha comenzado ya su retirada de la manifestación. Como consecuencia de ello, con el tiempo resultará imposible obtener carne como alimento. Entonces el toque de difuntos del “Rey Alcohol” habrá sonado, pues sólo a los devoradores de carne les apetece el licor.

En la terminología rosacruz, los nombres de los siete períodos de nuestra Tierra son los siguientes: 1) de Saturno; 2) Solar; 3) Lunar; 4) Terrestre; 5) de Júpiter (los animales alcanzarán un desarrollo similar al nuestro actual, pero bajo condiciones diferentes); 6) de Venus (las plantas serán la humanidad de entonces, en condiciones distintas); 7) de Vulcano (los minerales alcanzarán el estadio humano, en las condiciones de esa época).

Estos períodos son encarnaciones pasadas, presente y futuras de nuestra Tierra; las condiciones por las que ha pasado, está pasando y pasará en el futuro.

Desde el momento en que los adelantados de nuestra oleada de vida ocupaban cuerpos semejantes a los de los simios, han progresado hasta su actual estado de desarrollo, mientras que los “eslabones perdidos”, que los científicos andan buscando desde hace muchos años, han degenerado y están ahora siendo animados por los rezagados del Período de Saturno.

Los animales, ¿antepasados o descendientes del hombre?

Los monos inferiores, en vez de ser los progenitores de las especies superiores, son rezagados, que ocupan los especímenes más degenerados de lo que en su día fue la forma humana. En lugar de haber el hombre ascendido desde los antropoides, la realidad es lo contrario: los antropoides han degenerado del hombre. La ciencia material, que se ocupa sólo de la forma, se ha extraviado y ha llegado sobre esta materia a conclusiones equivocadas.

Sin embargo, cada oleada de vida permanece definitivamente confinada dentro de sus fronteras. Los antropoides pueden alcanzarnos y convertirse en seres humanos, pero ningún otro animal puede alcanzar nuestro particular nivel de desarrollo. Alcanzarán un estadio similar, pero en condiciones diferentes, en el Período de Júpiter.

La ciencia ha descubierto que la hemolisis, resultado de inocular sangre de un individuo en las venas de otro de especie diferente, produce la muerte del inferior de los dos. Por tanto, cualquier animal inoculado con sangre humana, muere. La sangre de un perro transfundida a las venas de un pájaro, lo mata, pero no hará daño al perro que se le inocule sangre de pájaro.

Cuando la sangre de un animal superior se inocula en las venas de otro de especie inferior, el espíritu de la sangre del animal superior, como es lógico, es más fuerte que el espíritu menos desarrollado; por tanto, cuando intenta asentarse, mata la forma que le aprisiona y se libera. Sin embargo, cuando se inocula la sangre de una especie inferior en las venas de un animal superior, el espíritu elevado es capaz de desalojar al espíritu inferior de su sangre y de utilizarla en beneficio propio, por lo que no se produce ninguna catástrofe visible.

Híbridos

El Espíritu Grupo intenta siempre el total dominio sobre la sangre de la especie a su cargo. Por eso se resiste a la unión de animales que produzca híbridos. Cuando un caballo y una burra producen una mula, por ejemplo, la mezcla de sangres extrañas destruye la capacidad reproductora, con el fin de no perpetuar el híbrido, que es una abominación, desde el punto de vista del Espíritu Grupo. La mula no está definidamente bajo el dominio total del Espíritu Grupo de los caballos ni del de los asnos, como ocurre en los apareamientos normales, aunque no está tan lejos de ninguno de los dos como para ser ajeno a sus influencias.

Así que, mientras el Espíritu Grupo de los animales envía a los espíritus separados de los mismos al renacimiento en los casos de apareamiento normal, rechaza el átomo simiente fertilizador cuando se aparean animales de especies muy diferentes. Permite a alguno de sus pupilos aprovechar la oportunidad de reencarnar cuando dos animales de parecida naturaleza se aparean, pero se niega a la reproducción de los híbridos.
Vemos, pues, que la inoculación de sangre extraña debilita el agarre del Espíritu Grupo y, por tanto, destruye, bien la forma o bien la facultad reproductora, donde radica su poder.

Ella Wheeler Wilcox expone en estas hermosas palabras la justa reclamación de todo el reino animal:

“Soy la voz de los sin voz; por mi medio hablará el mudo hasta que su sordo oído del mundo sea capaz de escuchar las injusticias con los débiles que no hablan.”

“La misma fuerza formó al gorrión e hizo al hombre rey. El Dios del todo dio una chispa de alma a los seres con pelo y a los seres con pluma.”

“Y yo soy el guardián de mi hermano. Y quiero luchar esta guerra y hablar la palabra por las bestias y los pájaros hasta que el mundo haga las cosas bien.”

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lunes, 19 de diciembre de 2011

Las Ultimas Horas de un Espía




The Rosicrucian Fellowship
Folleto n° 4

Las Ultimas Horas de un Espía

Por Max Heindel


"Hay más cosas en el Cielo y en la Tierra de los que son soñados en su filosofía."

El estaba sentado en el jardín devastado de un viejo monasterio mirando el desorden de flores y maleza, frutos del cuidado y del descuido; lo último parecía imponerse porque la guerra había alejado a los dueÑos originales, ya que los soldados que acamparon ahora ahí no tenían tiempo para flores.
El no era uno de ellos, él era un cautivo, un espía. Capturado con papeles importantes, él había sido sentenciado a ser fusilado, y estaba ahora esperando por el pelotón de fusilamiento que pondría fin a todo.
¿Pero pondría esto fin a todo? Qué pregunta tan descabellada. El fue educado en creer en un más allá, pero poco después de haber entrado a la Universidad se unió a la actitud mental general, la mentalidad científica de esa institución. La critica superior había comprobado el engaÑo de la Biblia. En la sala de disección se hizo evidente la maquinaria mecánica del cuerpo, la química podía explicar la acción y reacción del organismo. La psicología ofrecía una amplia y suficiente solución de las maravillas de la mente; en pocas palabras, se demostró que el hombre era una máquina que se movía y pensaba, aun capaz de perpetuarse a sí mismo por medio de descendencia, que prosigue con el trabajo cuando la máquina progenitora está gastada y lista para la chatarra del cementerio. Soberano o súbdito, amo u hombre, santo o pecador, todos son nada más que sombras en la pantalla del Tiempo.
Pero sea de una manera u otra, él no estaba del todo seguro desde que la guerra le había puesto cara a cara con el asesinato en masa. El había visto morir a centenares en el campo, en las trincheras y hospitales, y la absoluta convicción de ellos de la vida después de la muerte estaba pegándosele; por lo menos era perturbador. ¿Podía haber alguna verdad en sus afirmaciones de que habían visto "Angeles" tanto en el campo de batalla como en sus lechos de muerte? ¡Qué va!, eso era una alucinación debido a la tirantez de la situación. Sin embargo, tantos que vieron esas cosas, compaÑeros como el Teniente K y el Capitán Y, sensatos y serenos, y el capitán nunca más volvió a blasfemiar después de ese día en el Marne; aun más que eso, llevaba un libro de oraciones y predicó un buen sermón a un sargento, notorio por su lengua mordaz. Y habían otros más.
Bueno, pronto lo sabrá; a las cinco estaba destinado a encararse con el pelotón de fusilamiento.
Entró al cuarto donde había dormido anoche. El guardia que había estado parado en la puerta mientras él estaba afuera le siguió, fusíl en mano, y le observaba mientras él se dejó caer sobre el catre ordinario. Miró para arriba y vio una copia del famoso cuadro de Leonardo da Vinci "La Ultima Cena". El nunca había sido especialmente amante del arte, pero parecía que algo le atraía al Cristo en esa hora. No cabe duda que El había sido un personaje noble. Fue martirizado por una causa, y este retrato de Su última cena le hizo entender la analogía, porque él también había participado de la generosidad de la tierra por última vez.
Entonces le vino a la memoria la historia de como Leonardo da Vinci pidió a un amigo que apreciara el cuadro una vez que estaba terminado, y el amigo reparó en la incongruencia de las costosas copas de las cuales los apóstoles bebían. Da Vinci frotó su brocha encima de ellas y suspiró; él había puesto toda su alma y corazón en la cara del Salvador y esperaba que esa gloriosa cara iba a atraer la atención del espectador, borrando todo lo demás; en su lugar, uno de los detalles más insignificantes y de la menor importancia llamaron la atención de su amigo, excluyendo completamente al SeÑor de la Gloria.
"¿Será ese también el caso mío?" pensó él que estaba tirado sobre el catre. "¿Habré yo también fijado mis ojos sobre las cosas sin importancia en la vida? He visto la muerte con demasiada frecuencia para temerla ahora que mi turno ha llegado, no obstante, hay tanto que hacer en este mundo que a uno no le gusta pensar en la nada."
"Cristo dijo, 'Solamente una cosa se necesita', y si El tenía razón, entonces yo he sido como el amigo de da Vinci, mi atención ha estado fijada en cosas no esenciales. En vez de buscar cosas eternas, yo he dedicado todo mi tiempo en asuntos temporales."
"¡Ay! ¿Para qué andar como alma en pena? Si sigo así, pueda que mis rodillas comiencen a temblar a la vista del pelotón de fusilamiento."
Se levantó y, seguido por el vigilante guardia, regresó al jardín donde le llamó la atención un viejo reloj de sol. Leyó la inscripción: "Oros non numero nisi serenas" (Yo cuento sólo las horas de sol).
"¡Qué máxima tan bella, como para olvidar todas las cosas sórdidas y las pequeÑeces de la vida, y reconocer solamente lo bueno, lo verdadero, lo hermoso!" Revisando su vida, que ahora estaba para terminar, ¿cuán apegado había vivido él a ese lema? Su consciencia le obligó a confesar que había fallado.
Y ahora ya era muy tarde. Perdido en la contemplación, sus hojos estaban pegados en la sombra del cuadrante. Había algo extraÑo en su deslizarse silenciosamente hacia el fatídico cinco, cuando el pelotón de fusilamiento debía aparecer.
El no estaba preocupado por la muerte, pero había comenzado a querer comprender el problema de la Vida, y entonces le sobrevino un abrumador deseo de una solución. Pero ahí estaba la sombra del cuadrante, "ese intangible nada" deslizarse más y más con fuerza lenta y fatal. ¡Cómo no quisiera tener la oportunidad de buscar la luz en cuanto al problema de la Vida!
Era costumbre de ejecutar a la salida del sol a aquellos que eran condenados bajo la ley marcial, pero cortésmente le informaron que una repentina órden de movimiento para la división que lo mantenía prisionero, hacia la demora inconveniente y que tendrá que encarar el pelotón de fusilamiento a la puesta del sol. Contestó con una inclinación y un encogimiento de hombros. ¿Qué importaba? Sea más pronto o más tarde, él iba a estar listo. Ahora estaba comenzando a anhelar esas horas para poder razonar sobre esto.
Al volver de la sombra de la muerte del cuadrante, su progreso silencioso parecía más elocuente que cualquier sermón sobre la fugacidad de la vida y la inexorable certidumbre de la muerte.
Una vez más se estiró sobre el catre pensando sobre su problema de la existencia. En menos de media hora él sabrá todo o nada; o será aniquilado tan pronto como la luz de vida sea extinguida por la bala que inevitablemente va a dar en su corazón, o va a ser un Espíritu libre. Todo dependía de cuál de las dos teorías era cierta, y la sensación de suspenso estaba haciéndose más intensa cada momento, el anhelo por la vida estaba haciéndose tan vehemente que realmente dolía. De toda la gente que profesaba su fe en la inmortalidad del alma, nunca nadie parecía saber; todos creían - o sea, todos menos uno.
Entonces cruzó por su memoria el recuerdo de un encuentro con un hombre de extraÑa y fascinante personalidad en un famoso balneario, donde fue por descanso y quietud, cuando sus nervios habían estado agotados por el viguroso estudio de un tema científico. Este hombre, quieto, refinado y modesto, le atrajo desde un comienzo, y en una ocasión cuando su conversación se dirigía hacia las teorías sobre la vida, él había elegido el punto de vista materialista, y el desconocido le había confrontado con una cantidad de razonamientos aparentemente incontestables. Sin embargo, no era la fuerza de sus razonamientos lo que le impresionaba ahora, sino el recuerdo de su voz de autoridad, la manera y la conducta de uno que sabía lo que estaba diciendo, lo que le impresionaba y lo llenaba ahora con una quemante intensidad inquisidora.
"¿Sabría el desconocido realmente?"
El había hablado de personas que "dejaban sus cuerpos a voluntad tal como nosotros dejamos nuestra ropa cuando entramos al agua para nadar." "Así mismo," había dicho, "hacen aquellos quienes entran a ciertos mundos invisibles."
El lo había llamado "La Tierra de los Muertos que Viven," y había afirmado que los así llamados muertos funcionan ahí en un cuerpo más sutil, en posesión de todas sus facultades y con completo conocimiento y memoria de las condiciones que existían alrededor de ellos mientras vivían en esta vida. Qué no diera que ese desconocido estuviera aquí ahora, que pudiera hablar con él y averiguar más sobre este asunto que ahora había tomado tanta importancia en su mente.
¿Pero qué era eso que apareció en la esquina? ¿Era ése el desconocido, esa forma nublada, vaga, en aquella esquina oscura? Y ahora le parecía oír una voz diciendo, "le voy a encontrar cuando salga de su cuerpo." Entonces la figura desapareció.
¡Bah! pensó, esto tiene que haber sido un producto de su imaginación, una alucinación de su mente desordenada. El anhelo le había hecho ver cosas que no son; ya no iba a especular más. Nuevamente fue al jardín para ver el cuadrante cuya sombra avanzaba lentamente hacia el cinco fatal.
Ahí lo encontraron, con una radiante sonrisa en sus labios, mientras saludaba al oficial del pelotón de fusilamiento. Le rogó que fuera dispensado del ignominoso proceso de vendarle los ojos. Juntos caminaron hacia la pared del otro extremo del jardín, donde se volvió y encaró el pelotón de fusilamiento, mientras el oficial dio un paso a un lado y rápidamente dio la orden que disparó la bala que encontró su corazón.
Oyó la detonación de los fusiles y sintió un pinchazo de dolor como si un hierro candente le hubiera quemado su alma. Luego un fuerte dolor, e involuntariamente su mano buscó su corazón - ¡pero que raro! Antes de haber llegado al pecho, el dolor se había ido, y rápidamente volvió a colocar su mano en la posición colgante a su lado - no debía dejar que los enemigos de su país le creyeran un cobarde.
Una vez más volvió su atención hacia el pelotón de fusilamiento, esperando en cada momento sentir el impacto de las balas que había sentido anticipadamente, ya que de ninguna otra manera podía explicar el choque y el dolor en su corazón.
¿Pero qué significaba todo esto? Los del pelotón de fusilamiento estaban en posición de firmes y el oficial estaba alejándose de él y acercándose a ellos.
"¿Habrán disparado salvas?" No, eso era inconcebible. Examinó su ropa y encontró tres huecos en el saco, justamente sobre el corazón. Metió su dedo en uno de ellos, tan hondo como pudo y lo sacó de nuevo, desconcertado por la ausencia de dolor y sangre. Evidentemente le habían pegado tres balas, y de acuerdo con todas las reglas de la experiencia él debía haber caído en un montón, muerto en el instante, sin embargo aquí estaba sintiéndose más lleno de vida que nunca. ¿Cómo pudo ser esto?
Impulsivamente corrió detrás del oficial que se alejaba, lo cogió del brazo pidiéndole una explicación. El oficial, pero, parecía hacer caso omiso tanto de la mano que trataba de sujetarlo, como de sus agitadas preguntas, encaminándose hacia sus hombres como si no hubiera ni sentido ni oído.
"¿Estoy soÑando, estoy loco, o qué"?
"Ninguno de los dos, amigo mío," contestó una voz a su lado y cuando se volvió, ahí estaba el hombre extraÑo -"Rosacruz" se había identificado. Con una intensa sensación de alivio, el espía se volvió hacia él. Tal vez él pudiera aclarar esta experiencia tan confusa.
"¿Pero cómo llegó Ud. aquí? Yo no lo ví entrar con el pelotón de fusilamiento."
"Sus ojos no estaban entonces todavía adaptados a la vibración del Espíritu; Ud. estaba todavía cegado por el velo de la carne," vino la respuesta, pero esto no le proporcionaba ninguna información al espía, y él comenzó a dudar de la cordura de su compaÑero.
"Yo veo que Ud. no comprende y que mi contestación sólo aumenta su confusión," continuó el desconocido; "Usted no se da cuenta de que está muerto."
"¡Muerto! Seguramente que Ud. está loco. ¿Cómo puedo estar muerto si estoy parado aquí hablando con usted?" contestó el espía más confuso que nunca.
"Yo no me expresé debidamente; yo debía haber dicho, 'Su cuerpo está muerto'," replicó el Rosacruz.
Pero el espía lo miró en total desamparo y desesperación; esto se estaba haciendo más y más desconcertante; o él o ese hombre estaba loco, o ambos lo estaban.
"¡Mi cuerpo está muerto! ¿Pero cómo puede Ud. decir una cosa así? ¿Acaso no estoy parado aquí moviendo mis labios y hablando con usted? Puedo mover mis miembros y caminar tan bien como usted, aunque debo confesar que estoy sin entender como estoy vivo con tres balas en mi corazón."
"Veo su confusión, mi amigo, y se lo voy a explicar en seguida, pero primero venga conmigo al lugar donde Ud. estaba parado encarando el pelotón de fusilamiento; allá hay algo que le va interesar"
Juntos caminaron al lugar.
"Mire entre las flores, mi amigo,"dijo el Rosacruz.
Siguiendo la dirección de la mirada del otro, el espía vio, parcialmente escondido entre la maleza y las flores que crecían por el jardín, lo que parecía ser él mismo tirado boca abajo. Se inclinó pensando en dar vuelta a la forma caída para resolver este dilema imposible, pero la confusión parecía aumentar más y más sin fin. Al agarrar la forma inerte por los hombros para levantarla, su mano la atravesó como si hubiera sido hecha de aire en vez de carne y sangre.
Volvió a enderezarse y se volteó hacia su compaÑero.
"¡Por el amor de Dios, resuélvame este embrollo, porque si no estoy loco ya, lo voy a estar en un momento!"
"Paciencia, mi amigo" contestó el Rosacruz, "todo está bien, le voy a tranquilizar en un momento; lo que pasó es esto:
"Cuando el pelotón de fusilamiento disparó los disparos fatales, tres de las balas penetraron su corazón con efectos tan fatales que Ud. sintió el dolor por una fracción de segundo antes de que el cuerpo etéreo que Ud. ahora usa, fuera arrancado del cuerpo físico, el cual luego cayó hacia adelante boca abajo. De ahora en adelante, este cuerpo etérico le servirá tan bien, o mejor, que el cuerpo denso que Ud. ha descartado con la muerte."
"Cuerpo etérico," balbuceó el espía, todavía incapaz de comperenderle.
"Si, mi amigo. ¿Es tan raro que el hombre tenga un cuerpo etérico?" La ciencia expone la hipótesis que todas las cosas, desde el mineral más denso hasta el gas más enrarecido, están penetrados por éter; y en verdad es así. El cuerpo humano no es una excepción a esta regla; también está interpenetrado por éter. Cuando ese escapa, la muerte ocurre, tal como fue demostrado por el Dr. McDougall en el Hospital General de Boston, hace una década, cuando él puso en una balanza a varias personas en vía de morir. Todas ellas revelaron una pérdida de peso en el momento de expirar.
"Lo que los doctores y científicos no saben es que este éter continúa reteniendo la forma y similitud del cuerpo denso muerto y continúa siendo 'la casa del eterno Espíritu', aunque invisible para aquellos que todavía están en el cuerpo físico".
Una gran luz y un aspecto de intenso alivio se extendió sobre la cara del espía. "¿Pero cómo salió el éter de mi ropa, porque estoy vestido con la misma ropa que el cuerpo muerto, y cómo se reprodujeron los huecos de las balas en mi ropa presente?"
"Ese es un truco de la mente subconsciente, mi amigo," contestó el Rosacruz. "Aunque Ud. no se haya dado cuenta del daÑo hecho a su cuerpo, las circunstancias exactas fueron registradas sobre un pequeÑo átomo localizado en su corazón cuando inhaló el último suspiro, porque cada respiración inhalada en los pulmones contiene éter que lleva una imagen de todas las cosas de su medio ambiente, usando el mismo principio como cuando lleva la imagen a una placa sensibilizada en una cámara fotográfica. El éter entra al torrente de sangre que lo lleva al corazón. Ahí el átomo-simiente corresponde a la película fotográfica, cada inhalación sucesiva produce un nuevo cuadro, de esta manera se imprime sobre este pequeÑo átomo-simiente una serie de cuadros de la vida desde la cuna hasta la tumba. Esto modela nuestro destino después de la muerte, y es la base oculta del dicho, "Como el hombre piensa en su corazón, así él es." Cuando los así llamados 'muertos' salen de sus cuerpos, el éter forma su ropa; éste reproduce las peculiaridades físicas con absoluta fidelidad de acuerdo con el modelo del último cuadro sobre el átomo-simiente, o sea el alma que el hombre lleva consigo como el árbitro de su vida en el futuro."
El espía permaneció en silencio y pensativo por algún momento, examinando la explicación del Rosacruz desde todos los ángulos. Parecía perfectamente bien fundada y lógica, y en armonía con los descubrimientos científicos conocidos; ni era una dificultad insuperable aceptar que el átomo-simiente, del que hablaba el Rosacruz, tuviera que ser extremadamente menudo. ¿Acaso el ojo de una mosca no tiene numerosas facetas de las cuales cada una hace una imagen de sus alrededores, y acaso el microscopio no abrió el mundo a cosas minúsculas? ¿Quién osara poner un límite?
"¿Pero, tengo entonces que seguir andando con huecos en mi ropa y heridas en mi pecho, o van a sanar y puedo conseguir otra ropa?"
"Nada más fácil, mi amigo; como ya le dije, aquí en la Tierra de los Muertos que Viven es una ley que tal como el hombre piensa en su corazón, así es él. Los pobres camaradas que cayeron por miles en los campos de batalla, horriblemente mutilados al comienzo de la guerra, estaban terriblemente angustiados por su condición hasta que les enseÑamos a que pensaran de si mismos como eran antes de haber ido a la guerra; sanos y buenos. Era toda una faena el hacerles creer que esto era todo lo que era necesario para restaurar su salud. Era un trabajo lento porque habían muchos a los que había que ayudar y nosotros éramos pocos. Pero poco a poco fueron convencidos y adiestrados para ayudar a las victimas más recientes de la guerra; así que ahora somos miles de ayudantes listos para atender y ayudar a los miles que son matados."
"¡Ah! usted es un alumno muy aplicado; veo que ya ha remendado su ropa y sanado sus heridas."
"Si," contestó el espía, "y muchas gracias. Nunca podré repagarle por la ayuda que me ha dado. Pero tengo una duda más. ¿Cómo fue que mi cuerpo parecía hecho de aire y mis manos lo atravesaron? Yo sé que era sólido."
"¡Oh si! Esto es divertido; la gente en el mundo físico piensa del así llamado fantasma como algo compuesto de material intangible, diáfano como una espiral de humo, si es que siquiera toman en cuenta su existencia. Consideran a sus propios cuerpos tan sólidos como una piedra. Pero una vez que han pasado más allá del velo, hacia la Tierra de los Muertos que Viven, se asustan al darse cuenta que la gente que todavía están en la carne son tan inmateriales para nosotros, como lo somos nosotros para ellos; y que es tan fácil para nosotros meter un brazo a través de ellos, como lo es para ellos caminar a través de nosotros. En realidad, ellos son tan fantasmales para nosotros como lo somos nosotros para ellos.
"Usted es ahora un ciudadano de la Tierra de los Muertos que Viven. Venga, vámonos de aquí a visitar los alrededores. Pero primero, ¿hay alguien con quien Ud. quisiera hablar, porque durante unas cuantas horas su cuerpo espiritual será más denso que en cualquier otro período durante su estadía post-mortem, y por lo tanto le será más fácil manifestarse a sus amigos ahora que en cualquier otro momento después."
"Tengo una hermana, está a 5 o 6 mil millas de aquí. Por acá no hay nadie que supiera o le importara."
"La distancia no es una barrera para el Espíritu," dijo el Rosacruz. Imagínese Ud. allá, y estaremos en la casa de su hermana dentro de dos minutos," y juntos se fueron flotando; sin embargo la velocidad no le parecía extraordinaria al espía mientras pasaban sobre un pueblo tras otro. Parecía que tenía suficiente tiempo para notar los varios detalles del país, la arquitectura de las casas, los vestidos de la gente, etc. Mientras pasaba sobre una gran extensión de agua, notó una cantidad de buques con la tripulación y los pasajeros, ocupados todos en sus faenas o prosiguiendo sus pasatiempos. En realidad, el tiempo no parecía ni largo ni corto; el tiempo parecía que no existiera en su consciencia, y se maravillaba en su mente que todo lo estaba tomando en forma tan natural, como si toda la vida hubiera estado flotando por el aire y viendo las cosas que estaba observando ahora.
No obstante una cosa era extraÑa y le molestaba un poco al principio; el aire parecía estar poblado de formas espirituales que flotaban a través de éste, igual que él y el Rosacruz. Al principio él trataba de evitarlos, pero se dio cuenta de que era imposible. Se preparaba para un choque cuando, por su sorpresa, observaba que esa gente flotaba a través de él y de su compaÑero como si no existieran. Esto le llenaba momentáneamente de consternación y perplejidad hasta que el Rosacruz, observando su dilema, le pidió con risa tranquilizadora que no se preocupara, explicándole que esta era la costumbre en la Tierra de los Muertos que Viven, porque ahí todas las formas son tan plásticas que fácilmente pueden interpenetrar el uno al otro en todo momento, y que no hay peligro de que uno pueda perder su identidad.
Llegando a la casa de su hermana, la encontraron sentada en una cómoda sala. El espía impulsivamente corrió hacia ella para abrazarla, encontrándose con la sorpresa de que ella estaba completamente inconsciente de su presencia, y que sus manos, en vez de asir sus formas, la atravesaron.
Nuevamente se dirigió hacia el Rosacruz y le preguntó qué debía hacer para hacerse sentir. "Párese en esta esquina de aquí donde la luz es tenue, porque las vibraciones etéricas de la luz son más fuertes que las vibraciones que Ud. puede producir. Entonces fije en su mente el mensaje que le quire mandar a ella y piénselo con toda la intensidad que es capaz. Fue la intensidad de su pensamiento antes de encarar el pelotón de fusilamiento que llegó a mi casa y que causó que dejara mi cuerpo físico por un rato para venir donde Ud. a echarle una mano en su hora de transición. Si Ud. puede pensar, con una intensidad similar, en el mensaje que quiere que reciba su hermana, ella lo recibirá y sus ojos se dirigirán hacia usted."

Con esta instrucción, el espía formuló el mensaje: "Estoy en la Tierra de los Muertos que Viven; he pasado más allá del velo." Fijando su mirada sobre su hermana, estuvo parado ahí inmóvil, reiterando el mensaje por varios minutos. Repentinamente los ojos de su hermana buscaron la esquina donde él estaba parado, y percibiendo que su hermano estaba ahí, ella comenzó a temblar y cayo desmayada sobre el suelo. De inmediato el espía se apresuró hacia ella para levantarla, cuando con un grito de alegría se echó en sus brazos.
"Oh, ¿cómo llegaste, Roberto? Sólo hace unos pocos días que recibí carta que decía que tú ibas a salir en una misión peligrosa, y aquí estás. ¿Cómo pasó esto?"
Una vez más la sorpresa se propagó sobre la cara del espía; ¡ él había visto a su hermana caer, y aquí estaba parada! ¿Estaba muerta ella también?
"No," explicó el Rosacruz, mientras fue presentado como amigo de Roberto. "No, ella no está muerta; símplemente se desmayó y tendrá que volver a su cuerpo. Ahí está, tendido sobre el piso tal como sucedió con el cuerpo de Ud. después de que hubieron disparado las balas fatales. Probablemente ella no tendrá ningún recuerdo de haber hablado con Ud. ahora, ni sabrá que Ud. está en la Tierra de los Muertos que Viven, pero tendrá solamente la impresión de que vio su fantasma y de que algo ha sucedido con usted; a menos que Ud. haya podido impresionarla suficientemente con su mensaje haciéndole saber que ha pasado más allá del velo y que está ahora en la Tierra de los Muertos que Viven. No obstante, cada noche, cuando ella se duerme, Ud. tendrá la misma oportunidad que tiene ahora para hablar con ella, porque cuando dormimos estamos realmente en el mismo lugar de aquellos que el mundo llama 'muertos'."
En este momento la hermana del espía parecía que estaba quedándose dormida, sintiéndose atraída hacia el cuerpo que estaba tendido en el suelo. Gradualmente el espía la vio desvanecerse, desapareciendo dentro de esa forma que entonces comenzó a gemir y moverse.
"Venga, vámonos," dijo el Rosacruz. "Mientras Ud. estaba hablando con ella, yo trabajé sobre su cuerpo e hice todo lo que se puede hacer para facilitarle el regreso a la consciencia. Nada más podemos hacer por ella, así que venga, vámonos de aquí."


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martes, 13 de diciembre de 2011

La Edad de Acuario

The Rosicrucian Fellowship
Folleto n° 5



La Edad de Acuario




Se han hecho muchas declaraciones en los medios de comunicación sobre la Edad de Acuario. Frecuentemente se afirma que ya ha llegado, que durará un determinado período de tiempo, que es el resultado de uno u otro fenómeno astrológico o astronómico, que tiene ciertas características o que, bajo su influencia, los hombres tendrán más capacidad para desarrollar mejor unas actividades que otras.

En un intento por aclarar la confusión que existe sobre este tema, se exponen a continuación las enseñanzas de la Fraternidad Rosacruz sobre la Edad de Acuario.

La Edad de Acuario aún no ha llegado, aunque ha empezado a sentirse ya su influencia, y no estará completamente entre nosotros hasta dentro de más de seiscientos años; aproximadamente, hacia el año 2.600.

Precesión de los Equinoccios

El hecho de que, no obstante, algunos expertos aseguren que ya estamos en la Edad de Acuario puede explicarse por la diferencia entre las constelaciones del zodíaco y el así llamado “zodíaco intelectual”. A un determinado grupo de estrellas fijas en el cielo se lo llama Aries; a otro grupo, situado muy cerca, Tauro; a un tercero, Géminis, etc. Estas doce constelaciones o grupos de estrellas, tal como se las ve en el cielo, permanecen siempre en el mismo grupo y aproximadamente a la misma distancia relativa entre ellas. El sol gira, año tras año, a lo largo de estas constelaciones, con una precisión invariable, pero, a causa de que el eje de la Tierra está inclinado hacia el sol y tiene un movimiento de balanceo parecido al de un trompo que ha perdido casi su fuerza, el movimiento del sol parece irregular. Cada año, al entrar en la constelación de Aries cruzando el ecuador de la Tierra, lo hace un poco antes que el año anterior. O sea que, “precede”, por lo que los astrónomos hablan de la “precesión de los equinoccios”. En otras palabras, que el sol da la impresión de cruzar el ecuador, en el equinoccio vernal o comienzo de la primavera, cada año un poco antes de llegar al punto en que lo cruzó el año precedente. Así, si un año lo cruza por el primer grado de Aries, el siguiente lo hará ligeramente dentro de Piscis. El siguiente, por un punto de Piscis más alejado aún del primero, etc. Este movimiento retrógrado, sin embargo, es tan lento que necesita unos setenta años para recorrer un solo grado, veintiún siglos para recorrer un solo signo y, aproximadamente veintiséis mil años, para pasar, en sentido inverso, sobre los doce signos. A este último período se le denomina un Gran Año Sideral.


Dos zodíacos

Los astrónomos hablan usualmente de “grados de ascensión recta”, con los cuales dividen el círculo celeste en los conocidos trescientos sesenta, empezando en el punto por donde el sol cruzará, por precesión, el ecuador en el siguiente equinoccio vernal. Y también llaman Aries a los primeros treinta grados, contados desde ese punto; Tauro a los siguientes treinta grados, etc., como hacen los astrólogos. Por tanto, hay un zodíaco natural, compuesto de estrellas en los cielos que cambian tan poco que ese cambio resulta imperceptible en una vida o incluso en varios siglos, y un zodíaco intelectual, que empieza en el punto del equinoccio vernal de cada año.

Viendo que el sol, por precesión, viaja a través de los doce signos del zodíaco, se comprende que ha de llegar un momento en el que el equinoccio vernal se produzca en el primer punto de Aries, con lo cual, ese año, coincidirán el zodíaco natural y el intelectual. Esto se dio, por última vez, hacia el año 500 antes de Cristo y, como el sol ha continuado viajando hacia atrás a su acostumbrada velocidad de un grado cada setenta años, es evidente que, hoy día, el equinoccio vernal se produce sobre los nueve grados de Piscis y será alrededor del año 2.600 cuando entre en la constelación de Acuario. Se puede decir, pues, que entonces comenzará la Edad de Acuario, que durará aproximadamente, 2.100 años y durante los que el sol viajará por los treinta grados del signo de Acuario. Sin embargo, no existe un instante exacto para esto, como cuando decimos que entramos en el año 1.969 a la medianoche del 31 de diciembre de 1.968, o que 1.969 duró hasta la medianoche del 31 de diciembre del mismo año. Esto es una división matemática del tiempo. Pero las distintas épocas de la existencia humana dependen de influencias vitales y son más bien condiciones mentales que divisiones del tiempo, aunque las dos cosas estén relacionadas.


Orbe de influencia

Por eso los astrólogos reconocen lo que se llama un “orbe de influencia”. Para comprender esto hemos de darnos cuenta de que un ser humano es algo más de lo que vemos; que tiene a su alrededor un aura, una atmósfera invisible, un “algo” que irradia desde él y que participa de su naturaleza distinta y personal. El hombre posee, en otras palabras, ciertos vehículos, imperceptibles por la visión ordinaria, que se extienden más allá del cuerpo físico. Por eso, cuando estamos cerca de otra persona, nuestros cuerpos invisibles se mezclan y, en momentos de quietud y pasividad, esas influencias sutiles se perciben más fácilmente que en otros instantes, ya que constituyen siempre factores poderosos en nuestras vidas.

Imaginemos que alguien tiene la mente concentrada en su trabajo, de modo que ni ve ni oye lo que ocurre en su entorno pero que, gradualmente, se va percatando de que alguien ha entrado en la habitación y está, en pie, a su espalda. Se vuelve y ve a un amigo. No lo ha oído entrar, porque estaba absorto en lo que hacía, pero lo ha SENTIDO, porque el aura del amigo se mezcló con la suya y, sin contacto físico alguno, pudo saber que alguien estaba a su lado.

“Como arriba es abajo”, y viceversa. Ésta es la Ley de Analogía, la llave maestra para los misterios. El hombre es el microcosmos y las estrellas son el macrocosmos. Las constelaciones son grupos de grandes espíritus que se han encerrado en sus cuerpos estelares para ayudar a inteligencias menos avanzadas a conseguir experiencias evolutivas. Hemos de admitir que esos grandes espíritus han de tener vehículos sutiles como el aura atmosférica de la Tierra. Por eso, la proximidad del sol a la constelación de Acuario en el momento del equinoccio vernal, transmite esas influencias a la Tierra junto con los rayos solares y, como la primavera es el tiempo en que todo en este planeta queda especialmente impregnado de vida, hemos de concluir que el Rayo de Acuario, así transmitido, se ha de hacer sentir por la gente de la Tierra.


La Edad de Piscis

Se reconoce sin dificultad la influencia de Piscis durante los últimos dos mil años: la superstición, la esclavitud intelectual y la fe ciega, a través de las que ha pasado la civilización, son bien conocidas por los historiadores. Por otra parte, sin embargo, esas influencias de la Edad de Piscis eran necesarias en el proceso de la evolución. Las enseñanzas del amor y el altruismo que Cristo trajo a la Tierra eran tan extrañas a la religión de la Ley y del miedo, que las precedieron, que no podían producir efecto en la mayoría de la Humanidad sin la presión de la fe, incluída una fe ciega que defendiera la doctrina de la “expiación o reparación vicaria”. Durante la Edad de Piscis, que quizás será recordada como la Edad de la Fe, en claro contraste con la de Acuario o Edad de la Razón, los dogmas de la nueva Cristiandad (amor y altruismo) se impartieron a un creciente círculo de creyentes: se practicó la abstinencia de carne en determinados días; se reverenció a una virgen inmaculada; y, gradualmente, se enseñó, y se sigue enseñando a combatir los placeres de la carne y los anhelos de sensualidad. En los seiscientos años que quedan hasta que la Edad de Acuario se haya establecido, probablemente haremos grandes progresos en ambas áreas de la conciencia. No estará de más recordar que Júpiter, el planeta de la benevolencia y la filantropía, corregente de Piscis, ha sido un factor prominente en la introducción del altruismo durante los dos mil últimos años.

Si pudiéramos descubrir cuáles son las influencias del sigo de Acuario, aprenderíamos mucho sobre la Edad de Acuario.


Edad de innovaciones

Las informaciones acerca de las influencias de Acuario nos llegan a través de la astrología. Acuario ejerce una influencia intelectual, que es original, inventiva, mística, científica, altruista y religiosa. Si aplicáramos la norma bíblica “por sus frutos los conoceréis”, habríamos de esperar que la Edad de Acuario se estableciera con progresos originales en todo lo relacionado con la ciencia, la religión, el misticismo y el altruismo. Y, realmente, así parece ser. Podemos, en efecto, mirar atrás, a los últimos cien años, durante los que el sol ha viajado poco más de un grado en dirección a Acuario. En ese tiempo, ha habido grandes cambios en todas las líneas del pensamiento y el esfuerzo, en comparación con la historia de los dos últimos milenios. Consideremos sólo los inventos del siglo pasado, desde el teléfono, el telégrafo y el radar hasta la nueva y complejísima maquinaria de los viajes espaciales. Éstos, y miles más, están caracterizando el progreso de Acuario en el mundo físico. Percibimos igualmente la velocidad a la que todos los movimientos del pensamiento liberal en materia religiosa están sobreponiéndose a las antiguas creencias, y el creciente número de los que desarrollan la visión espiritual y están investigando la tendencia de la evolución en los planos superiores. El estudio de la astrología ha alcanzado una inusitada popularidad durante los últimos años, y una visita a cualquier librería nos muestra el increíble número de publicaciones recientes sobre materias ocultas y sobre todo “lo sobrenatural”.

La Edad de Acuario verá la fusión entre la ciencia y la religión en un grado tal que aparecerán una ciencia religiosa y una religión científica, cada una de ellas, respetando los hallazgos de la otra, y que producirán la salud, la felicidad y la alegría de vivir.


La Hermandad Universal

La Edad de Acuario traerá consigo una era de hermandad universal, para cuya preparación vemos ya derrumbándose por doquier las barreras de los prejuicios raciales. Cierto que, de momento, se está llevando a cabo en medio de matanzas y rebeliones. Sin embargo, podemos estar seguros de que, a pesar de la espada, que reinó durante la Edad de Piscis y aún es poderosa, la CIENCIA y el ALTRUISMO dominarán durante la Edad de Acuario.

Como Acuario es un signo de aire, científico e intelectual, es inevitable que la religión de tal Edad esté basada en la razón y sea capaz de descorrer la cortina de la vida y la muerte de modo que satisfaga, tanto a la mente como al instinto religioso. En ese sentido, las Enseñanzas de la sabiduría Occidental, promulgadas por la Fraternidad Rosacruz, están también preparando el camino para la Edad de Acuario al disolver el miedo a la muerte engendrado por las incertidumbres que rodean la existencia post mortem. Esas enseñanzas muestran que la vida y la conciencia continúan bajo leyes, tan inmutables como Dios, que tienden a elevar incesantemente al hombre a más altos, más nobles y más sublimes niveles de espiritualidad.

Como signo de aire que es, Acuario ostenta una regencia especial sobre los éteres. Cuando el sol, por precesión, entre en Acuario, quedará gradualmente eliminada la humedad en la Tierra y las vibraciones visuales, que se transmiten mucho mejor a través de una atmósfera etérica seca, se harán más intensas. En esas condiciones, la visión etérica se desarrollará en la inmensa mayoría de la Humanidad y podremos ver a los habitantes de la región etérica, incluidos nuestros propios amigos y seres queridos que hayan muerto. Así nos será posible conservar nuestro contacto con ellos durante un tiempo tras la “muerte”, y tendremos tiempo de acostumbrarnos al hecho de que continúan hacia regiones más elevadas.

Cuando alcancemos ese punto de la evolución, la Humanidad estará tan iluminada que podrá evitar muchas de las caídas que actualmente nos causan tantos problemas, y disfrutaremos una existencia mucho más feliz de lo que ha sido normal hasta el presente. Podremos resolver los problemas sociales de un modo equitativo para todos y el empleo de maquinaria avanzada liberará a la Humanidad de la mayor parte del trabajo físico, dándole más oportunidades para el desarrollo intelectual y espiritual. Aunque las bendiciones de la Edad de Acuario serán nuestras a su tiempo, es posible para aquellos que aspiran a una vida “mejor” o más espiritual, armonizarse cada vez más con el espíritu de la nueva Edad y hacerse sensibles a las influencias de Acuario antes y más completamente que sus contemporáneos. Quienes se esfuercen al máximo por vivir una vida de servicio a la Humanidad y por ejercitar sus poderes de compasión, altruismo y beneficencia, se harán más sensibles a las influencias de Acuario y su evolución en el sendero se acelerará proporcionalmente.

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