humana compasión y amor

”el
propósito de la vida no es felicidad sino experiencia"…


Ningún hombre ama a Dios si aborrece a sus semejantes,
Quien pisotea el corazón o el alma de su hermano;
Quien busca encadenar, nublar o ensombrecer la mente
Con miedos del infierno, no ha percibido nuestra meta.
Dios nos envió todas las religiones benditas
Y Cristo, el Camino, la Verdad y la Vida,
Para dar descanso al de pesada carga
Y paz para el dolor, el pecado y la lucha.
Contemplad al Espíritu Universal que ha llegado
A todas las iglesias, no a una solamente;
En la mañana de Pentecostés una lengua de fuego
Rodeando a cada apóstol como un halo brilló.
Desde entonces como buitres famélicos y voraces,
Hemos combatido a menudo por un nombre sin sentido,
Y buscado dogmas, edictos o credos,
Para enviarnos los unos a los otros a la hoguera.
¿Está Cristo dividido entonces? ¿Fue Pedro o Pablo,
Para salvar al mundo, clavado al madero?
Si no, ¿por qué, entonces, tales divisiones?
El amor de Cristo abarca tanto a vosotros como a mí.
Su puro dulcísimo amor no está confinado
Por credos que segregan y levantan una muralla.
Su amor envuelve y abraza a toda la humanidad,
No importa lo que nosotros nos llamemos de Él.
Entonces, ¿por qué no aceptar Su palabra?
¿Por qué sostenemos credos que nos separan?
Sólo una cosa importa ser oída;
Que el amor fraterno llene todos los corazones.
Sólo hay una cosa que el mundo necesita saber,
Sólo hay un bálsamo para todos los dolores humanos,
Sólo hay un camino que conduce hacia los ciclos,
Este camino es: humana compasión y amor.
--Max Heindel

ver vídeo: CREDO o CRISTO

*
del libro Concepto Rosacruz del Cosmos de Max Heindel

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domingo, 7 de septiembre de 2014

¿ESTÁN SUJETOS LOS ANIMALES A LA INFLUENCIA ESPIRITUAL?



Capítulo XIII
¿ESTÁN SUJETOS LOS ANIMALES A LA INFLUENCIA
ESPIRITUAL?

Los animales son nuestros hermanos menores y están evolucionando igual que nosotros. Los Ángeles y los Espíritus Grupo cuidan de ellos y los animales sienten el impulso
espiritual que proviene del Espíritu de la Tierra, que está confinado en nuestro planeta durante seis meses al año.
La influencia espiritual trabaja entre los animales y está disolviendo el antagonismo entre las diferentes especies del reino animal. Los periódicos y diarios traen muchas historias interesantes sobre animales completamente diferentes que llegan a ser amigos y camaradas.
Mencionaré unas pocas de estas historias sobre animales bondadosos, que he recopilado debido a su interés humano. Todos estos relatos están ilustrados con interesantes fotografías.
Una, muestra a un león y a una gallina dentro de la jaula del primero. Se acompañaron mutuamente durante tres meses. Cuando los separaron, el león murió de un ataque al corazón.
Otra imagen muestra a una leona y a un ratón blanco juntos en una jaula. Vivían en armonía en Inglaterra.
Otra, muestra a un hermoso gato blanco y negro con un petirrojo posado sobre su cabeza. El pie de foto dice que existía una gran amistad entre estas dos criaturas tan diferentes.
Otra fotografía muestra a un perro y a un cervatillo con los hocicos pegados. Bajo la imagen aparece lo siguiente: Este cervatillo huérfano salió del bosque por el lindero oeste del
parque National Glacier de Montana, e hizo un amigo inusual: el perro lobo de un colono.
Ahora son inseparables.
Una yegua blanca y un tímido ciervo joven son camaradas en una hacienda de Inglaterra. El ciervo estaba cojo cuando se encontró con la yegua, de la que se hizo amigo, encontrando un protector.
Tengo una fotografía de un gato sentado, con un canario posado entre sus patas. Eran camaradas y les gustaba estar juntos.
Aún otra imagen muestra a un perro con un gato entre sus patas. Sobre la cabeza del perro hay un canario reposando. El pie de la foto dice que estos animalitos son los mejores amigos y que comen en el mismo plato.
Hay muchos animales avanzados en el mundo y los Espíritus Grupo de las diferentes especies están influenciándolos para que establezcan amistad entre ellos.
Las personas que aman a los animales disfrutan teniendo animales de compañía y, cuando consiguen uno avanzado, le llegan a tener un gran aprecio. Cuando estas personas proporcionan a sus animales los cuidados y atenciones apropiadas y son bondadosos con ellos, los están ayudando en gran medida en su evolución, y los Espíritus Grupo les dan sus bendiciones, de lo cual resulta un gran beneficio para ellos, tanto si se dan cuenta como si no.
Los Auxiliares Invisibles trabajan con frecuencia con los Espíritus Grupo para buscar un hogar a los animales.

***
Una noche, dos Auxiliares fueron guiados por el Espíritu Grupo de las ardillas para salvar a dos de ellas que un hombre iba a matar. Este hombre tenía miedo de que estos hermosos animales se multiplicasen y destruyeran su hermoso jardín. Las tenía en una jaula.
Los Auxiliares le dijeron que ellos se las llevarían si él no las quería.
­ No las quiero porque temo que pueden llegar a ser una molestia comiéndose los vegetales de mi jardín ­ dijo y, de buena, gana les dio las ardillas a los Auxiliares.

Uno de ellos se dispuso a abrir la puerta de la jaula para sacarlas. El hombre se puso nervioso.
­ Señora, no saque a esas criaturas ­ dijo ­ porque no volverá a atraparlas. Son tan salvajes como conejos silvestres.
­ Son mis amigas y me harán caso ­ dijo ella.
­ No, ninguna ardilla se domestica, no hay más que verlo ­ dijo el hombre ­ Yo necesité una semana para capturarlas.
La Auxiliar abrió la puerta de la jaula, sacó a las ardillas y las sostuvo en las manos, acariciándolas mientras les hablaba para tranquilizarlas. El hombre se quedó con la boca abierta mirándola.
­ ¡Pero, bueno! Una de esas criaturas intentó morderme ­ dijo ­ y aquí está usted acariciándolas.
Una mujer llegó hasta donde estaban la Auxiliar y el hombre y quería acariciar a la ardilla, pero la Auxiliar le dijo que tuviera mucho cuidado porque las ardillas mordían inesperadamente, así que no lo intentó. El hombre les dio la jaula a los Auxiliares y éstos
metieron a las ardillas en ella y se fueron.
Cuando perdieron de vista al hombre, desmaterializaron la mayor parte de su cuerpo.
Un Auxiliar llevó la jaula por el aire durante unos setenta y cinco kilómetros y se las dio a un muchacho de unos doce años que amaba a los animales. El chico dijo que sería bueno con ellas. Los Auxiliares estaban encantados con el lugar donde vivía el chico porque había muchos hermosos robles por allí. Los Auxiliares se alejaron cierta distancia de la granja y cruzaron un puente sobre una corriente de agua; luego, se elevaron en el aire y dirigieron la
vista abajo.
La hacienda del padre del muchacho era un hermoso lugar y la casa estaba edificada sobre una pequeña colina que dominaba la gran hacienda. Luego buscaron al Espíritu Grupo de las ardillas y éste les agradeció afectuosamente su ayuda.
Después de esto, el Espíritu Grupo de los gatos pidió a los Auxiliares que llevaran dos gatos a una casa que les mostró mediante la Conciencia Jupiteriana. Los Auxiliares tomaron a
los dos gatos, que estaban sin hogar, y los llevaron a la casa que el Espíritu Grupo les había mostrado. Aquella gente eran campesinos y estaban ordeñando las vacas.
Los Auxiliares pusieron los gatos en la puerta principal y luego la Auxiliar llamó a la puerta y una niña los dejó entrar. Un Auxiliar le habló de los dos gatos diciéndole que serían dos adorables animales de compañía para ella.
­ ¿Los quieres? ­ le preguntó la Auxiliar.
­ Sí, déjalos entrar. Estoy encantada de tenerlos ­ dijo la niña, y la Auxiliar se dirigió a la puerta para dejar entrar a los gatos ­ ¡Pero Rover los espantará! ­ dijo la niña.
­ Kitty, kitty ­ llamó la Auxiliar, y el gato macho entró lentamente, pero el otro se quedó atrás.
El Auxiliar se situó detrás de la tímida gatita y la empujó cuidadosamente.
­ Oye, gata, ¿no quieres un buen hogar? ­ le preguntó; y entonces la gata entró. La niña acogió a los dos gatos y los Auxiliares quedaron encantados. Uno de ellos le dijo que llamara al perro y ella lo hizo.

El perro entró y los gatos erizaron el lomo dispuestos a pelear. El Auxiliar puso a los tres animales juntos y les habló.
­ Quiero que los tres seais buenos amigos y no os peleéis ­ les dijo.
El perro se tumbó y los gatos se echaron entre sus patas.
­ ¿Qué piensas sobre esto? ­ dijo la niña ­ Mi perro mataba a todos los gatos que atrapaba si tenía la ocasión.
La niña estaba muy contenta al pensar que el perro sería amigo de sus nuevas mascotas.
El Espíritu Grupo de los gatos dio las gracias a los Auxiliares y les dijo:
­ Un servicio como este no podrá ser nunca recompensado.

***
No mucho después de esto, los mismos Auxiliares fueron enviados a ayudar a un cabrito que estaba a punto de ser asesinado. Aquella gente tenía una huerta en algún lugar de Illinois y eran muy pobres. Decidieron matar a su cabrito para obtener comida mientras el
chico que lo tenía como mascota estaba durmiendo. El joven le tenía mucho cariño a su cabrito y le permitía entrar en la casa. El animalito era blanco y marrón y tenía unos diez meses. Era tan afectuoso como un perro y seguía al chico a todas partes y entendía lo que le decía.
Los Auxiliares hablaron con aquella gente y les suplicaron por la vida del cabrito. Un Auxiliar les dijo que su situación mejoraría en unos días y que, después de todo, el cabrito sólo les daría para una comida. Prometieron que no lo matarían y los Auxiliares
desaparecieron de su vista. La gente quedó sorprendida por aquello y los Auxiliares sabían que el haber desaparecido tendría un buen efecto sobre ellos y les haría mantener su promesa.
De nuevo la Auxiliar buscó al Espíritu Grupo del cabrito y él le indicó por señas donde estaba. Ella fue hasta allí y rodeó con sus brazos a aquel hermoso Espíritu Grupo y éste expandió su aura que rodeó a la Auxiliar y se extendió a una gran distancia. El otro
Auxiliar sólo vio la brillante aura del Espíritu Grupo durante un momento. La Auxiliar era una persona muy feliz cuando acabó la noche. A la mañana siguiente ambos Auxiliares recordaban claramente la ayuda que prestaron a aquellos animales y el contacto que tuvieron con los Espíritus Grupo.
Los Espíritus Grupo tienen bajo su responsabilidad a los animales y envían impulsos para guiarlos e influenciarlos para que hagan lo mejor para ellos. Por lo tanto, los animales son guiados sin su consentimiento como lo fuimos nosotros hace mucho tiempo.
Los Espíritus Grupo son seres muy sabios que pertenecen a una evolución diferente a la nuestra. Tienen la misma apariencia que los Arcángeles, excepto que tienen cabezas que se parecen a los animales que están bajo su responsabilidad. Estos Espíritus Grupo funcionan en sus cuerpos espirituales, que son sus vehículos inferiores. Los Espíritus Grupo que están a cargo de los pájaros los reúnen en bandadas en otoño y los compelen a emigrar al sur, ni
demasiado temprano ni demasiado tarde, para escapar del frío del invierno. Dirigen su retorno en la primavera, incitándoles a volar a la altitud apropiada, que difiere según las especies.
El Espíritu Grupo del castor enseña a sus protegidos a construir sus embalses en los arroyos con el ángulo apropiado. Las abejas son instruidas por los Espíritus Grupo para construir sus celdas hexagonales, en las que almacenan su miel; y a los caracoles se les
enseña cómo moldear sus casas en una exacta y hermosa espiral.

***
Los animales parecen mostrar los efectos de la gran influencia espiritual que actúa sobre el mundo. He aquí una historia que ilustra esto: Unos Auxiliares estaban en Asia y se encontraron con una joven Mongol que tenía unos animalitos muy inusuales. Tenía un gato de angora, un lobo de la pradera, cuatro conejos, y una serpiente de unos dos metros y medio de largo. Estaban jugando todos juntos conformando una imagen muy infrecuente.
Los Auxiliares se detuvieron y hablaron con la jovencita, que tenía unos diez años. Le preguntaron donde había conseguido sus animales. Dijo que encontró al lobo cuando era muy pequeño y lo llevó a su casa y lo alimentó, hasta que creció y se convirtió en su guardián. Un día encontró a la serpiente, le habló y ella la siguió a su casa y permaneció con ella desde entonces.
­ Una señora me dio el gato cuando era pequeñito ­ dijo la niña ­ Un día tuvo una pelea con el lobo y la serpiente, pero yo le dije al gato que fuese bueno y se acabaron las peleas; ahora son amigos. Los conejos fueron abandonados por su papá y su mamá conejos.
Los guardo a todos en el establo y no se pelean; no permiten que nadie entre al patio de la casa por la noche.
La jovencita continúo contando que una cosa que le gustaba de sus animales era que no permitían que su mamá la zurrase en presencia de ellos, porque siempre tomaban parte en cualquier problema.
­ Una vez, cuando mi mamá estaba zurrándome por algo que había hecho ­ dijo ­ llamé al lobo y éste saltó por la ventana y fue a por mi mamá. Tuve que suplicar por su vida porque mi padre iba a matarlo. Fue mi culpa, y así se lo dije a mis padres que, finalmente,
consintieron en dejarlo, lo que me hizo muy feliz.
La niña dijo a los Auxiliares que cuando otros niños intentaban pelear con ella, llamaba al gato o a la serpiente y éstos los hacían huir. Un Auxiliar le preguntó si no le gustaban las muñecas.
­ Sí, pero puedo hacer que mis animalitos hagan trucos y juegos ­ dijo.
Entonces mostró a los interesados Auxiliares lo que podían hacer sus mascotas. Se subió al lomo del lobo y cabalgó sobre él por el patio. Hizo que la serpiente se irguiera, que silbara como lo hacen las serpientes y que se enroscara sobre sí misma. Luego llamó al gato de angora y lo hizo sentarse, caminar sobre tres patas, saltar, etc. Incluso consiguió que los conejos hicieran carantoñas. Los hacía pelear y boxear y saltar sobre una cuerda.
Un Auxiliar le preguntó si no tenía miedo de sus mascotas y ella se acercó al lobo y comenzó a rascarle la cabeza hasta que se tumbó y se estiró completamente satisfecho. Luego, hizo lo mismo con la serpiente y ésta se enroscaba y desenroscaba en señal de complaccencia.
Parecía como si se estuviera riendo. Entonces los Auxiliares vieron los colmillos de la serpiente y supieron que era de una especie muy venenosa. El gato se acercó para ser acariciado y luego los conejos también demandaron su poco de atención.
Los padres de la niña salieron a observar y entonces los Auxiliares les hablaron sobre su hija y sus mascotas. Ellos dijeron que tenían que vigilarla cuando se iba a ir a la cama para que no se llevara a ninguno de los animales con ella para que la acompañasen. Una vez, encontraron al lobo en la cama y en otra ocasión hallaron a la serpiente, lo que asustó mortalmente a la madre. Dijo que tenía miedo del lobo y de la serpiente y temía que estas criaturas se volviesen contra ella y la hiriesen.
Un Auxiliar contactó con el Espíritu Grupo del lobo y le preguntó sobre aquellos animales. El Espíritu Grupo dijo que el lobo y la serpiente no harían daño a nadie de la familia si eran tratados amablemente.
­ El único inconveniente es que la serpiente y el lobo puedan algún día buscarse pareja y llevarlos a la casa y tener familia ­ dijo ­ entonces esta gente tendría que librarse de los recién llegados.
Creo que estará usted de acuerdo conmigo en que esta niña tenía una rara variedad de mascotas y que es extraño que viviesen tan apaciblemente juntos. En este caso un niño controlaba a los animales como Isaías profetizó hace cientos de años.

***
En cierta ocasión, unos Auxiliares fueron enviados junto a una mujer que vivía en la zona septentrional de los Estados Unidos, ya que estaba orando fervorosamente para que alguien fuese a ayudarla.
El clima era extremadamente frío y estaba enferma en la cama sin poder levantarse; su marido estaba fuera de casa, en un campamento de leñadores. La enferma contó a los Auxiliares sus problemas y preocupaciones. Dijo que había enviado a su hija de ocho años a casa de sus vecinos a pedirles que viniesen a ayudarla. La niña había salido hacia las ocho de la tarde y eran las tres de la madrugada y no había regresado a casa y ella estaba a punto de
volverse loca de miedo y a causa de su enfermedad.
Los Auxiliares vieron a cuatro lobos en la puerta de la casa, aullando. Se habían cruzado con ellos cuando encontraron a la madre, que se había arrastrado fuera de la cama y estaba intentando vestirse para ir a buscar a su hija, porque grande es el amor de una madre y no se detiene ante el peligro. Cuando la madre vio a los Auxiliares en su casa, en lo que primero pensó fue en su hija.
­ Id a buscar a mi hija antes de que muera ­ suplicó con voz entrecortada ­ porque si los lobos la atrapan me moriré.
Los Auxiliares preguntaron a la madre dónde estaba su hija y les dijo a dónde la había enviado a las ocho de aquella tarde. Un Auxiliar avivó el fuego, que estaba casi apagado, y puso más combustible para que ardiera bien. Hizo volver a la enferma a la cama y dijo a su compañera que permaneciese con ella hasta que él encontrase a la niña.
­ No, quiero ir contigo ­ dijo ella ­ Esos lobos pueden atraparte y, si debes ir, déjame ir contigo para ayudarte.
Vea como la Auxiliar había olvidado que cuando los Auxiliares están fuera de sus cuerpos nada puede hacerles daño. Cuesta mucho tiempo a los Auxiliares aprender esto. El Auxiliar vio que su compañera estaba determinada a seguirlo, así que amarró a la mujer
fuertemente a la cama para que se cayera, y ambos salieron a buscar a la niña.
Fueron a una casa, a unos dos kilómetros, y despertaron a sus propietarios hablándoles de la mujer enferma y de la niña perdida. Aquella gente dijo que no había visto a la niña. Había dos hombres allí, que se levantaron, se vistieron y tomaron los rifles para ir a
buscarla. Una mujer fue a la casa de la enferma para ayudarla. Los Auxiliares les hablaron de los cuatro lobos que habían dejado cerca de la casa cuando partieron a buscar ayuda. Luego desaparecieron, se elevaron en el aire para poder ver mejor y, a poco, vieron a dos enormes osos negros. Bajaron para ayudarlos porque pensaron que estaban en una trampa, y encontraron a la niña entre ambos osos, durmiendo. Los osos estaban también profundamente
dormidos. Tenían sus patas delanteras juntas sobre la cabeza de la niña y las traseras sobre sus pies, y estaban pegados a ella para mantenerla caliente.
­ Despierte, Señor Oso ­ dijo el Auxiliar tocando a uno de ellos, por lo que el oso gruñó ­ Escuche, Oso, no quiero tener problemas ­ continuó el Auxiliar ­ sólo déjeme despertar a la niña y llevármela ­ dijo.
El oso se volvió, miró al Auxiliar y, gruñendo fieramente, se abalanzó sobre él. Este súbito movimiento despertó al otro oso, que comenzó a gruñir, y a la niña.
­ Señora Osa ­ dijo el Auxiliar retrocediendo ­ haría mejor en mantener a su esposo tranquilo porque no quiero ocasionarle ningún problema. Soy su amigo y ya se lo he dicho.
La osa gimió algo y el gran oso se situó entre la niña y el Auxiliar. Éste le dijo que se apartara pero el oso no lo hizo. La Auxiliar intentó agarrar a la niña, pero la osa no se lo permitió. La niña se apretó contra la osa para mantenerse caliente, porque hacía un frío glaciar aquella noche y aún estaba muy soñolienta.
El Auxiliar vio enseguida que tendrían problemas para rescatar a la niña, a menos que pidiesen ayuda. Llamó al Espíritu Grupo de los osos y le pidió que los ayudase. Si el Auxiliar hubiera pillado a la niña sin despertar a los osos, hubiese conseguido rescatarla. Pero no pudo porque la niña estaba atrapada entre ambos osos y sus garras la hubiesen herido gravemente.
El Espíritu Grupo explicó por qué los osos robaron a la niña. Dijo que los osos querían tener hijos y no podían tenerlos porque en sus vidas anteriores habían matado a sus hijos. Así que tomaron a la niña y la hubiesen retenido con ellos hasta que la hubiesen
encontrado muerta por otros animales o de hambre o sed.
Los Auxiliares encontraron a la niña a unos tres kilómetros de su casa. Los osos los siguieron cuando llevaron a la niña a su casa. Cuando llegaron allí, permitieron a los osos entrar en la casa y los encerraron en la cocina. Un Auxiliar salió al patio e hizo sonar la
campana para llamar a los miembros de la partida de rescate, como habían prometido hacer.
Cuando los hombres llegaron, uno de los Auxiliares les habló de los osos y les dijo que éstos no les harían daño y que no debían molestarlos. Los hombres se mostraron muy sorprendidos y dijeron que dejarían a los osos.
­ Yo disparé a cuatro lobos y obtendré una recompensa por ellos ­ dijo uno de los hombres.
Un Auxiliar preguntó a la niña dónde encontró a los osos.
­ Yo iba caminando y los dos osos se me acercaron y uno de ellos me agarró y me llevaron al interior del bosque; ­ dijo ­ intenté escaparme pero estaba cansada y me dormí; después llegasteis vosotros y me rescatasteis.
­ ¡Qué extraño! ­ dijo uno de los vecinos.
Un Auxiliar dijo a la gente que los osos permanecerían allí para estar cerca de la niña, que no ocasionarían daño a nadie que no los molestase, y que acabarían convirtiéndose en mascotas de la niña, siguiéndola a todas partes y evitando que le ocurriese ningún daño.
La madre de la niña tenía un resfriado muy fuerte, con fiebre alta y casi había tenido una neumonía. Tenía una hermosa casa pero no poseía remedios caseros con los que tratarse a sí misma. Tenía dinero y comida y combustible de sobra en la casa. Los Auxiliares trabajaron con ella, y uno de ellos le dijo que se pondría bien en uno o dos días.
­ Quiero que mi marido regrese a casa ­ dijo la enferma.
­ Estará aquí por Navidades ­ aseguró el Auxiliar.
Luego tomó la mano de la mujer entre las suyas y envió un pensamiento para que el marido volviese a casa. Después de esto, dijo a la mujer que su marido estaría en casa el domingo o lunes siguientes por la mañana.
La gente quería saber quiénes eran los Auxiliares y de dóonde venían, y el Auxiliar les habló de su trabajo y de cómo iban ayudando a la gente.
­ ¡Qué extraño! ­ dijo alguien de nuevo.
Entonces la Auxiliar abrió la puerta, llamó a los dos osos negros y les dijo que fuesen buenos, que no hiciesen daño a nada ni a nadie y que siempre obedeciesen a la gente que vivía en aquella casa.
­ Podéis andar por el bosque, pero volved siempre a esta casa ­ dijo.
La niña se acercó a los osos y éstos se tumbaron, tan mansos como corderos. La Auxiliar pidió a la madre de la niña que se acercara a los osos y éstos la miraron de manera amistosa y se levantaron. La madre los acarició cuando se tumbaron de nuevo. La Auxiliar
dijo a la madre que aquellos osos no le harían daño ni a ella, ni a su familia, ni a sus vecinos, pero que otros animales del bosque sí podían hacerles daño. Después de esto, los Auxiliares los dejaron y continuaron con su trabajo.
Tres días después, los Auxiliares regresaron para ver a la enferma. Su marido estaba en casa y estuvo muy complacido de ver a los Auxiliares que habían ayudado a su familia.
­ Les construiré una casa a los osos en la parte trasera del patio ­ dijo ­ Un día los osos se fueron y mi hija lloró porque tenía miedo de que no regresasen; pero regresaron antes de la noche, rascaron en la puerta trasera y los dejé entrar. Son tan grandes que
ocupan casi todo el espacio cuando están en la cocina.
La esposa comentó que había dicho a los osos que se quedasen en la parte trasera
hasta que pudiesen hacer una caseta para ellos.
­ ¿Con qué alimentaremos a los osos? ­ preguntó a los Auxiliares.
­ Por ahora deje que ellos se consigan su propia comida pero, gradualmente, deles lo mismo que comen ustedes ­ dijo ­ únicamente, no les den ninguna clase de carne. Comerán pan, dulces, patatas, maíz y otros vegetales.
El marido dio las gracias a los Auxiliares y éstos se fueron.

***
Un día, dos Auxiliares fueron enviados a Nueva Zelanda a ver a un bebé al que habían ayudado a venir al mundo. Él y su madre eran hermosos. La mujer mostró a los Auxiliares sus mascotas. Tenía varios conejos grandes. Los Auxiliares tomaron cada uno un conejo, acariciándolo y admirándolo.
El perro de la familia había hecho amistad con una mofeta y ambos eran camaradas.
Un Auxiliar preguntó a su dueña cómo se había hecho el perro amigo de la mofeta.
­ Imagino que el perro se sentía demasiado solo ­ dijo ­ y fue a dónde estaba la mofeta e hizo amistad con ella. Luego, mi marido hizo una caseta para los dos. Duermen bajo el mismo techo, pero en lados diferentes, y nunca se pelean. No permiten que otros animales se acerquen por los alrededores y me seguirían hasta el pueblo si se lo permitiese.
Cuando los Auxiliares partieron, observaron al perro y a la mofeta desde arriba durante un rato. Iban caminando por un sendero de forma amistosa. La mofeta se parecía mucho a un gato negro con una pequeña mancha blanca alrededor de la cabeza. El perro era
casi completamente blanco y de perlo corto. Era mucho más grande que la mofeta pero era fácil darse cuenta de que eran buenos amigos.

***
He aquí uno de los más insólitos relatos que he oído sobre niños y animales salvajes.
Aasí se dará usted cuenta de lo que puede ocurrir en el futuro: Unos Auxiliares fueron a la zona septentrional de América del Sur para ayudar a unas personas de raza blanca que vivían en un puesto de avanzada de una guarnición, al borde de la selva. El tiempo era muy caluroso y los niños estaban jugando dentro del patio, iluminado con luz eléctrica. Era muy temprano y ya la gente estaba levantada.
Una niña tenía un león de montaña o puma, y estaba jugando con él. Otro tenía un mono y otro un perro sin pelo. El cuarto niño tenía un extraño animal que los Auxiliares no podían identificar. Era del tamaño de un perro policía. Los niños y los animales jugaban todos
juntos. El mono se subía a la espalda de todos ellos. Uno de los Auxiliares estaba tan sorprendido con aquellos animales que tuvo que observar detenidamente para estar seguro de lo que ocurría. Pidió a la niña que tenía el puma que alineara a los animales uno al lado del otro.
­ Eso lo hacemoscontinuamente ­ dijo ella ­ jugando a los soldados. Ellos son la caballería.
Llamó a cada animal por su nombre y todos se le acercaron.
­ Vamos a jugar a los soldados, así que poneos en fila ­ les dijo.
Los animales lo hicieron y el mono se puso al frente como capitán.
­ ¡Marchen! ­ dijo la niña ­ y los animales lo hicieron.
­ ¡Al trote! – dijo ­ y comenzaron a trotar.
­ ¡Rompan filas! – ordenó ­ y los animales caminaron cada uno a su aire pero manteniéndose cerca unos de otros.
­ ¡Atención, marchen! ­ dijo de nuevo la niña ­ y los animales obedecieron perfectamente.
­ ¡Dónde aprendiste todo eso? ­ preguntó el Auxiliar a la niña.
­ Lo aprendí de mi padre, que es capitán aquí, y de otro hombre que instruye a los que están aquí ­ contestó.
El padre de la niña salió para encontrarse con los desconocidos y el Auxiliar le preguntó dónde consiguió tal variedad de compañeros de juegos para los niños.
­ No es nada extraño ­ replicó ­ la gente de la selva tiene toda clase de mascotas, desde serpientes hasta monos. La mayoría de ellos quieren tener pumas y gatos salvajes. Les
conduciré hasta el jefe de la tribu pero es peligroso ir allí en la oscuridad porque nos matarían.

Los Auxiliares hablaron con el hombre y éste les dijo dónde se encontraban y cuál era su trabajo.
­ ¿Dónde podemos encontrar al Jefe Indio? ­ preguntó uno de ellos.
El hombre les dijo dónde encontrarlo, pero les advirtió que esperasen hasta que se hiciese de día porque un destacamento iría con él aquella mañana. Los Auxiliares dijeron al capitán que no podían esperar y que tenían que irse. El capitán se mostraba muy amistoso y contó a los Auxiliares más cosas sobre los niños.
­ Casi todos los niños tienen alguna clase de animal salvaje como mascota y éstas los protegen cuando salen. Aquí nadie mata a los animales salvajes, a menos que éstos ataquen primero, aunque la selva es peligrosa en todo momento. No os salgáis del sendero para
seguir el atajo ­ dijo el capitán ­ porque podéis pisar dentro de un agujero o los nativos pueden atraparos y mataros.
­ Muy bien, gracias ­ dijeron los Auxiliares y partieron.
Cuando salieron de la guarnición se desmaterializaron y fueron a la choza del jefe. Lo encontraron tomando té y fumando. Le hablaron y él les gruñó un saludo. El Auxiliar le dijo para qué habían venido.
­ ¿Cree usted que voy a levantar a mis niños sólo para demostrar que me obedecen? ­ preguntó el jefe.
­ No me refiere a sus hijos ni a cualquier otro niño ­ dijo el Auxiliar ­ me refiero a los animales.
­ Bueno, ­ exclamó el jefe ­ ¿No son los animales nuestros hermanos menores? ­ El Auxiliar dijo que sí ­ ¿No está usted informado de que yo soy el jefe? ­ El Auxiliar le dijo que sí ­ Entonces los animales son mis hijos ­ dijo el jefe.
La voz del hombre despertó a su hija que entró a la habitación vestida con un lindo pijama; parecía tener unos veinticinco años. Habló a los desconocidos en un inglés excelente.
Los Auxiliares le dijeron lo que querían y ella pidió a su padre que llamara a los animales para que los desconocidos pudiesen ver cómo obedecían. El jefe dio dos gritos y pareció como si todas las bestias y reptiles de la selva viniesen a él. Había incluso caimanes y
cocodrilos entre ellos. Ordenó a los animales y reptiles que formasen un semicírculo con los más grandes detrás y los animales hicieron justo lo que les había dicho. Entonces su hija comenzó a balancease de un lado a otro como si estuviese a punto de caer. Un Auxiliar saltó y la asió para que no cayese.
­ Como he estado fuera en una escuela de Estados Unidos de América, estas situaciones me asustan mortalmente ­ dijo ­ Por favor, dígale a mi padre que haga que los animales se vayan. Yo pensé que iba a llamar sólo a uno o dos. Los niños tienen algunas de
las más horribles mascotas y se divierten asustándome con ellas.
­ ¿Porqué no vive usted en una ciudad en vez de aquí? ­ preguntó el Auxiliar.
­ Amo a mis padres ­ dijo la chica india ­ y estoy enseñando a los niños y a los adultos, y amo mi trabajo. Ninguno de los animales o reptiles me ha molestado, pero me siguen por todas partes si no los ahuyento.
Había diversas especies de animales cerca del jefe. La Auxiliar se mantuvo cerca de su compañero porque también tenía miedo de los animales.
­ Mézclate con ellos y haz amistad ­ le sugirió el Auxiliar ­ pero ella se lo quedó mirando.
­ No necesitas ir si no lo deseas ­ dijo él – y, como ella no lo deseaba, permaneció donde estaba.
El Auxiliar se acercó a un curioso animal que no le era familiar y lo observó cuidadosamente. Parecía como si tuviese una cola en cada extremo de su cuerpo. Preguntó al jefe qué era.
­ Come hormigas e insectos, y no es dañino ­ dijo el jefe ­ Nada le hace daño porque limpia todo de hormigas. Lo llamamos el benefactor de los animales, pero es conocido con otro nombre.
Cuando el Auxiliar hizo ademán de adelantarse hasta los animales, su compañera le pidió que retrocediese.
­ Id a dormir ­ dijo el jefe a los animales ­ Siento haberos despertado. Sed buenos ­ y los animales se fueron.
­ ¿Ha estado el hombre blanco en la selva?­ preguntó el Auxiliar a la joven.
­ Sí, algunas veces un viajero intenta ir solo a través de la selva, pero nunca regresa, porque lo matan los animales o alguna serpiente ­ contestó ella ­ Los nativos no molestan a los animales a menos que éstos los molesten primero.
Los Auxiliares no encontraron a la madre de la joven.
­ Volved otra vez ­ dijo el jefe y continuó fumando su pipa.
­ Adiós ­ dijeron los Auxiliares y se fueron.
Este relato nos da un mejor entendimiento de lo que ocurre en lugares desconocidos de la tierra. Hay cosas que no podemos entender. Parecemos no darnos cuenta de ciertos hechos fundamentales de la vida. Los animales son nuestros hermanos menores y están evolucionando tal como nosotros. Los Ángeles y los Espíritus Grupo cuidan de ellos y los animales sienten el impulso espiritual que irradia de la Tierra.
Nosotros respondemos un poco a los impulsos espirituales, pero deberíamos responder mucho más de lo que lo hacemos. Una razón de por qué nuestros cuerpos no son más sensitivos para contactar con los mundos internos, y por qué no somos más receptivos a
las enseñanzas elevadas, es debido a que comemos carne. Nos comemos a nuestros hermanos menores.
A la mayoría de la gente no le gusta recibir consejos y se resienten si son aconsejados amistosamente. No tienen ninguna voluntad de dejar de comer carne, ni de abandonar los hábitos de fumar y beber, que tan imprudentemente han adquirido. Son demasiado
prejudiciales y desagradables para todos. Cuando descubren que renacerán una y otra vez, se dicen a sí mismos: No voy a darme prisa para estudiar una filosofía que me demanda abandonar mis placeres. Disfrutaré un poco más y en alguna otra ocasión lo haré mejor.

***
Una noche, un Espíritu Grupo dirigió a dos Auxiliares Invisibles hacia un caballo que había tropezado y se había roto una pata. Los Auxiliares se preguntaro al Espíritu Grupo donde vivía su propietario y él se lo dijo. Fueron a buscar al hombre y lo llevaron hasta el pobre caballo; le disparó porque no había manera de que se pusiese bien y era mejor matarlo.


Los Auxiliares llevaron al caballo en su cuerpo de deseos al Mundo del Deseo y el Espíritu Grupo les dio las gracias por su ayuda. El Espíritu Grupo de los caballos tiene un cuerpo humano y una cabeza de caballo. Cuando los Auxiliares lo observaron
cuidadosamente pudieron ver el cuerpo de un caballo extendiéndose hacia atrás desde sus hombros mientras que la parte de hombre parecía desvanecerse, así que parecía que uno estuviese observando un caballo real.
Cuando la Auxiliar rememoró esto a la mañana siguiente, recordó su gran asombro porque parecía como si viese a un hermoso caballo marrón que caminase hacia los escalones de la puerta de la casa y le hablase. Lo que realmente ocurrió fue que su vista espiritual se
había expandido mientras estaba fuera de su cuerpo durante el sueño, y pareció como si el Espíritu Grupo de los caballos estuviese con ella.
Los Espíritus Grupo son muy interesantes. El de los gatos tiene los mismos comportamientos que tienen los gatos. Parecen y actúan como gatos. El de las cobras tiene un cuerpo humano y una cabeza de serpiente. El de los canarios tiene el tamaño de un ser
humano y tiene una cabeza que parece como la cabeza de un canario, y su carácter es amable y gentil.
Sabemos que el águila es un pájaro orgulloso. Bien, el Espíritu Grupo que controla a las águilas también es orgulloso. La supervivencia de los más aptos es la regla del mundo animal, y el Espíritu Grupo de cada especie hace lo mejor que puede por sus protegidos.

***
Una noche, unos Auxiliares hablaron con uno de estos Espíritus Grupo, que es amigo, y le preguntaron sobre los otros Espíritus Grupo. Dijo que los animales más fieros y peligrosos son los más bajos en la evolución y los más alejados del hombre, pero que todos
pueden ser controlados por el hombre. Los animales domésticos han estado bajo la influencia humana durante siglos y se han asemejado mucho a él, a su manera. Algunos de ellos han
alcanzado una situación en la que serán mantenidos hasta que puedan alcanzar formas humanas.
­¿)Van a dormir estos animales avanzados durante un período de tiempo tan largo? ­preguntó uno de los Auxiliares.
­ No. Están trabajando sobre sus futuros cuerpos ­ dijo el Espíritu Grupo ­ La razón por la que el hombre no puede domesticar a los seres salvajes de las junglas y las selvas es
debido a que nunca ha mantenido a suficiente número de ellos en cautividad para competir con la influencia que tienen los Espíritus Grupo sobre ellos, y hacer prevalecer su propia influencia. La bondad y la buena influencia del hombre es lo que domestica a los animales y les ayuda a progresar; y son las malvadas influencias humanas, que el propio hombre emana, las que, inconscientemente, desencadenan los impulsos animales de atacar al hombre, porque el hombre mismo es propenso a matar.
­ Después de que tengan lugar ciertos cambios sobre la Tierra ­ dijo el Espíritu Grupo animales de todas clases serán domesticados por el hombre. Los animales formarán parejas de todas clases y la gente tendrá diferentes clases de mascotas. Por ejemplo, un niño
puede tener una pareja de leones. Otro puede tener una pareja de cobras, o pitones, o tigres, etc. Esos animales serán siempre capaces de cuidar de sí mismos.
Los Auxiliares observaron a algunos Espíritus Grupo y prestaron especial atención a aquellos con los que habían tenido contacto en el curso de sus trabajos. Vieron a los Espíritus Grupo que tenían a su cargo a las pitón, los tigres, los leones y los osos polares. Éste último se comportaba agresivamente y observaba con dureza a los Auxiliares. Cada vez que éstos se movían, él también lo hacía, hasta que uno de los Auxiliares le habló y entonces se volvió amistoso, al igual que los otros Espíritus Grupo. Los Auxiliares les prometieron que ayudarían a sus protegidos siempre que pudieran.
Los Espíritus Grupo de pajarillos como el petirrojo, la paloma, el gorrión y el canario eran especialmente amistosos, pero no así el del águila ratonera. El Espíritu Grupo es igual que los animales a los que gobiernan en carácter, actitud, etc. Estos Espíritus Grupo son con certeza seres extraordinarios, y proporciona gran placer a los Auxiliares el contactar con ellos durante su trabajo.

***
Los pájaros pertenecen al reino animal y debe proporcionárseles gran ayuda y amor en su evolución. He aquí una historia de un cuervo muy inteligente que unos Auxiliares vieron en cierta ocasión en la India. Su propietaria era una anciana que vivía en una casa cerca de un balneario de verano. Ella y su familia eran ingleses y habían traído el cuervo con ellos cuando llegaron a aquella ciudad. Entonces era un pájaro joven. Ella lo trató como a un niño y él
respondió a su amor y a sus cuidados; casi podía hablar.
Esta mujer ofrecía con su cuervo dos espectáculos diarios y tres los domingos, cobrando quince céntimos de la moneda de aquel país. Los Auxiliares estuvieron presentes en uno de esos espectáculos y quedaron asombrados de lo que aquella mascota podía hacer.
Podía contar, sumar, restar y realizar problemas sencillos de aritmética. Podía saltar, andar a la pata coja, tumbarse sobre la espalda, irse a la cama y utilizar el pico para taparse con las mantas. La mujer tenía una cajita en la que lo llevaba para su seguridad y él
permanecía perfectamente tranquilo en ella.
La Auxiliar estaba encantada con este cuervo y comenzó a hablar con él, que le respondía lo mejor que podía en su forma de expresarse. La Auxiliar también sostuvo al cuervo en su mano mientras le hablaba, a lo que él respondía lo mejor que podía.
­ Su cuervo no necesitará regresar como un cuervo ­ dijo la Auxiliar ­ usted lo ha desarrollado hasta el punto en el que no necesitará un cuerpo de cuervo nunca más.
La propietaria estaba encantada con lo que la Auxiliar le decía.
­ Estaría mejor con el cuervo que con mis hijos ­ dijo ­ me siento relajada cuando estoy con él.
Entonces la Auxiliar dirigió la mirada hacia arriba y vio al Espíritu Grupo del cuervo.
Parecía como un hombre muy bien parecido, con el cuerpo etérico de un cuervo tras él. Dio las gracias al Auxiliar por dar a la mujer instrucciones sobre cómo cuidar al cuervo y cómo alimentarlo para poner los toques finales en su desarrollo. Este Espíritu Grupo dijo que todos ellos derramaban sus bendiciones sobre todos los que de alguna manera ayudaban a sus protegidos, y dio sus bendiciones a la Auxiliar, lo que la hizo extremadamente feliz.
La mujer tenía cierto número de parientes que habían perdido su dinero y dependían de ella. Ella mantenía a toda la familia con el dinero que conseguía exhibiendo a su cuervo.
Al principio del espectáculo vino una mujer, compró doce entradas y le dio un puñado de monedas, lo que la hizo muy feliz. Después de que vio lo que el cuervo podía hacer, la mujer se fue. Luego regresó y se acercó a la propietaria del cuervo.
­ Cualquiera que haya empleado tanto tiempo como usted se ha tomado para enseñar a un cuervo, debe ser bueno y necesita ayuda ­ dijo.
Entonces tomó un pequeño saco de monedas de la parte delantera de su vestido y se lo dio a la señora. Ésta le agradeció regocijada su gran bondad.
Los Auxiliares acompañaron a la mujer a su casa para protegerla y hablar con ella.
Entraron a su pequeño hogar y vieron a la familia reunida en el salón esperándola. La Auxiliar la ayudó a servir la comida y llevó un poco de carne a la mesa. La mujer no comía carne, pero su familia sí.
La mujer quería saber quiénes eran los Auxiliares y de dónde venían. Ellos le hablaron de su trabajo y de sus enseñanzas y ella aceptó las nuevas ideas enseguida. Dijo que muchos
farsantes habían intentado comprarle el cuervo y alguno de ellos había tratado de robarlo, pero siempre se las había arreglado para conservarlo.
­ No venda nunca su mascota y nadie la apartará de usted ­ dijo el Auxiliar ­ aunque puedan intentarlo.
La mujer pidió a los Auxiliares que viniesen a verla siempre que pudiesen y les dijo su nombre.

***
Una noche, dos Auxiliares Invisibles fueron enviados a ayudar a un oso polar enfermo en el lejano norte. Vieron que su familia consistía en ,padre, la madre y cuatro oseznos. Dos de éstos eran mucho más grandes que los otros dos. Dos de ellos habían nacido aquel año,
mientras que los otros dos habían nacido el año anterior, aunque permanecían aún bajo el cuidado de sus padres.
El padre oso había estado enfermo. Se movía pero estaba débil y era incapaz de cazar para comer. Los Auxiliares le dieron masajes sobre el vientre y, al poco rato, se encontraba completamente repuesto. La madre osa gruñó y los Auxiliares dijeron al oso que saliese a buscar algo de comida; el osos partió andando pesadamente. La familia de osos estaba en una cueva natural en el hielo.
Entonces los Auxiliares buscaron al Espíritu Grupo de los osos polares y vieron a un hombre fornido de mediana estatura con un cuerpo bien formado y una cabeza y un rostro como el de un oso. Tenía un hermoso cuerpo etérico de oso polar tras él. Habló con los
Auxiliares y estuvo muy amable con ellos. Les agradeció toda la ayuda que habían prestado a sus protegidos en el pasado. Les dijo que no hay mucho que aprender sobre los Espíritus Grupo de los animales. Éstos dirigen a sus custodiados y tienen libre acceso al Mundo del Espíritu de Vida, donde pueden obtener todo el conocimiento que necesitan. Luego, el Espíritu Grupo de los osos polares puso su mano sobre la Auxiliar y le dijo:
­ Benditos sean aquellos que ayudan a sus hermanos menores, porque su recompensa es grande.
Me parece que si todos los hombres se diesen cuenta de esto, serían más amables con los animales salvajes, con los que tienen contacto en los campos y en los bosques. Todavía vivimos en una edad donde la caza por deporte se practica por muchos hombres que no se dan cuenta del sufrimiento que causan a los animales y a los Espíritus Grupo que están a cargo de ellos. Están oscureciendo sus mejores sentimientos y creándose un karma que les será retribuido a su debido tiempo.

***
Una noche de invierno, unos Auxiliares fueron enviados a una casa donde un pequeño canario había sufrido quemaduras ocasionadas por su propietaria. La mujer era una persona nerviosa e irritable. La jaula del canario estaba colgando del techo y allí el pajarito solía
cantar. La mujer se sintió enfadada y nerviosa y dijo al pájaro que se callase y, debido a que el pajarito no lo hizo, tomó una taza de agua hirviendo y se la arrojó; el pájaro que quedó herido
en su jaula.
El Espíritu Grupo dijo a los Auxiliares que se llevaran al pájaro herido, y les mostró dónde llevarlo. Un Auxiliar abrió la puerta de la jaula y sacó al pobre pájaro. Estaba a punto de caer del palo de la jaula y hubiese muerto por las heridas, si no hubiese sido curado por los Auxiliares. A éstos se les da la facultad de curar cuando se les envía a ayudar a alguien en problemas. A pesar de todo, el canario perdió las plumas.
Los Auxiliares lo llevaron a un pueblo vecino y fueron dirigidos a cierta casa.
Llamaron a la puerta y vino a abrir una mujer.
­ ¿Le gustaría tener este pajarito? ­ le dijo la Auxiliar.
­ Sí, sí, démelo ­ dijo la mujer ­ ¡Pero si está herido!
Los Auxiliares le dijeron lo que le había ocurrido al canario y que se pondría bien. La mujer lo tomó y lo puso en una jaula con una pájara que tenía y enseguida se hicieron amigos.
­ He estado deseando tener un pequeño compañero para mi pájara ­ dijo a los desconocidos.
La mujer estaba encantada de quedarse con el pajarito y dio las gracias a los Auxiliares, que se fueron felices porque habían salvado la vida del canario y le habían encontrado un hogar con una mujer que realmente amaba a los pájaros.
Ambos Auxiliares recordaban todo esto claramente a la mañana siguiente y estaban emocionados de haber visto al Espíritu Grupo de los canarios. Su cuerpo de deseos tenía la forma de un pájaro y se extendía más allá de lo que parecía ser un cuerpo físico humano.
Algunos meses después, estos mismos Auxiliares se detuvieron en la casa de aquella mujer para ver al canario. Encontraron que habían nacido seis pequeños canarios y que tres de ellos eran cantores. Cuando los Auxiliares se acercaron a ver al papá y a la mamá pájaros y su familia, todos ellos hicieron tanto ruido que la propietaria y su marido se levantaron de la cama para ver qué ocurría.
Cuando vieron a los Auxiliares se pusieron de rodillas e inclinaron la cabeza, creyendo que estaban en la presencia de Ángeles. La Auxiliar les dijo que se levantasen y les explicaron su trabajo. Ellos querían saber por qué la Auxiliar era tan brillante que parecía un
Ángel y cómo pudieron entrar en la casa. La Auxiliar les habló sobre el cuerpo alma y cómo se desarrolla.
Aquellas personas estaban muy interesadas y dijeron que les gustaría ser capaces de ir prestando ayuda. Invitaron a los Auxiliares a visitarles con frecuencia.

***
Durante unas inundaciones en el sur, unos Auxiliares Invisibles estaban ayudando a la gente a conseguir comida. Vieron algunas vacas y cerdos sobre una pequeña colina rodeada de agua. Los animales estaban hambrientos y los Auxiliares estaban ansiosos por llevarlos atierra seca donde pudiesen obtener alimento.
Vieron que iba a ser difícil hacer que los animales se moviesen de allí, así que llamaron a ambos Espíritus Grupo y les pidieron que diesen a aquellos animales el impulso de seguirlos para llevarlos hasta tierra seca.
­ Sí, haremos lo que podamos, pero nuestros protegidos están muy débiles y pueden ahogarse ­ dijeron los Espíritus Grupo.
Los Auxiliares reunieron a las vacas y uno de ellos les dijo que siguiesen a la Auxiliar.
El Auxiliar se situó tras el grupo de vacas y las condujeron sin peligro a través de las aguas.
Una de las vacas estaba exhausta y el Auxiliar le sostuvo la cabeza sobre el agua, llevándola así hasta tierra firme. Los Auxiliares consiguieron algo de comida para las hambrientas vacas
y las dejaron comiendo para regresar con los cerdos.
Tuvieron grandes problemas con ellos, porque eran pésimos nadadores. Finalmente, consiguieron que todos atravesaran las aguas. Su Espíritu Grupo dijo entonces que podría
hacerse cargo de ellos ahora que disponían de comida; los cerdos corrieron en busca de su alimento.
El Espíritu Grupo de los cerdos parecía un hombre con una cabeza de cerdo, y el Espíritu Grupo de las vacas tenía una cabeza como la de una vaca pero un cuerpo humano.
Estuvieron amables con los Auxiliares.
­ Mis protegidas progresan ahora muy lentamente; ­ dijo el Espíritu Grupo de las vacas ­ las vacas no obtienen mucha experiencia en una encarnación y los toros no aprenden tanto como lo hacían en tiempos pasados cuando el hombre los ponía a trabajar. Las vacas y
los cerdos permanecen sólo un año en el Mundo del Deseo tras la muerte, y luego, se les permite regresar a un nuevo cuerpo para que puedan adquirir nuevas experiencias que estimulen su evolución.
Uno de estos Espíritus Grupo dijo a los Auxiliares que sus protegidos habían experimentado mucha experiencia en el pasado y que su tiempo casi se ha cumplido. Los caballos son unos animales muy avanzados.
­ Dentro de poco tiempo el hombre ya no los necesitará y serán liberados de la necesidad de encarnación hasta que los mamíferos alcancen el estado humano. La humanidad estará entonces una etapa por delante y funcionará en cuervos vitales en vez de
en cuerpos densos.

***
Cierta vez, unos Auxiliares vieron a un jovencito y a un perro en la orilla de un estanque. Estaban empapados porque el muchacho había caído al estanque y su perro lo había salvado de morir en el agua helada. Era un día frío, y estaban casi congelados y agotados.
Los Auxiliares llevaron al joven a su casa y uno de ellos ayudó a su madre, mientras le cambiaba la ropa para que no agarrase un resfriado. La Auxiliar llevó al perro a la cocina y lo secó con unos trapos limpios que la madre del chico le había dado. Luego, tomó las ropas y las toallas y las tendió un una cuerda para que se secasen.
El Espíritu Grupo del perro hizo acto de presencia para agradecer a la Auxiliar lo que estaba haciendo. Tenía la apariencia de un perro grande y hermoso de pelo corto color marrón. Tenía un rostro muy inteligente. Estaba sobre la Auxiliar y cuando se acercó a ella,
ésta lo rodeó con sus brazos y lo acarició. Ella estaba muy excitada y encantada de haber contactado con aquel maravilloso Espíritu Grupo. Era como un Ángel con una hermosa cabeza de perro y de una estatura como la humana. Los Auxiliares habían conocido antes a este Espíritu Grupo, durante su trabajo, y él reconoció a la Auxiliar. El Espíritu Grupo bendijo a la Auxiliar, lo que la hizo muy feliz. La madre del chico preguntó al Auxiliar quién era su compañera y él le habló de ella y de su trabajo con las personas y los animales.
­ Me gustaría ser como ella ­ dijo la mujer ­ Mi vida es muy monótona. Mi marido sale de casa antes del amanecer y regresa sobre las tres de la tarde. Nos vamos a la cama temprano y la vida es muy aburrida para los dos. Mi marido tiene miedo de dejar el trabajo
porque es difícil encontrar otro.
Los Auxiliares le hablaron sobre sus enseñanzas y le indicaron donde conseguir información sobre ellas. Ella anotó la dirección y dijo que escribiría.
­ Mi hijo tiene seis años ­ dijo la mujer ­ Siempre se levanta de la cama junto con nosotros, toma al perro y camina durante un trecho con su padre todos los días.
Tenían que cruzar un estanque y aquella mañana el chico había resbalado en el hielo y había caído en el agua helada. Su fiel perro se las arregló para arrastrarlo hasta la orilla. El chico había tomado una limonada caliente y estaba durmiendo por aquel entonces, y el perro ya estaba seco, caliente y durmiendo al lado de la estufa. Los Auxiliares dejaron a la madre muy feliz.
El Espíritu Grupo de los perros tenía un cuerpo etérico de perro extendiéndose tras él, y el Auxiliar lo vio con su visión espiritual. Su cuerpo comenzaba donde la cabeza se unía al
cuerpo. Todos los Espíritus Grupo tienen el cuerpo etérico de la especie que gobiernan.
Todos los animales están sujetos a influencias espirituales porque todos ellos son guiados por sus Espíritus Grupo y por los Ángeles que están a cargo de ellos. Se nos ha dicho que la mayoría de los animales tienen una conciencia interna pictórica similar al estado de
sueño del hombre. En el Concepto Rosacruz del Cosmos, leemos lo siguiente:
­ Cuando uno de estos animales se enfrenta a un objeto, percibe del mismo una imagen interior, acompañada de una fuerte impresión sobre si tal objeto es perjudicial o beneficioso para su bienestar. Si el sentimiento es de miedo, se asocia con una sugestión del
Espíritu Grupo de cómo escapar del peligro amenazador. Este estado negativo de conciencia facilita al Espíritu Grupo la labor de guiar los cuerpos densos de sus protegidos mediante la sugestión, ya que los animales no tienen voluntad propia.

***
Mientras unos estudiantes estaban en la Sala de Aprendizaje, que es una escuela en el Mundo Etérico, uno de ellos preguntó al profesor si un perro ve un panorama de su vida cuando muere, como ocurre con los humanos.
­ Sí ­ contestó el profesor ­ todas las criaturas vivientes contemplan ese panorama y son juzgados de acuerdo a él.
A los estudiantes se les permitió ver algunos acontecimientos en la Memoria de la Naturaleza, que es el Libro de la Vida. Allí vieron las vidas de dos perros, uno era un perrito faldero y otro un perro callejero.
Se preguntó primero al faldero. Se le cuestionó qué hizo por su progreso y avance espiritual.
­ Nada ­ dijo ­ mi ama me tenía en una casa y solo se me permitía salir cuando me llevaba a tomar un paseo con una cadena. No podía correr como otros perros lo hacen. Me dio una buena cama y buena comida, pero solo unos pocos huesos. Era lo que más me gustaba de mi comida. No podía esconder nada. Cuando mordisqueaba las patas de las sillas o de las mesas para sacarle filo a mi dentadura, ella me daba un azote.
Me daba un baño tres veces a la semana. Me enseñó a sentarme sobre las patas traseras y ladrar. No me permitía morder a nadie ni perseguir a los gatos. Dormía la mayor parte del tiempo y nunca me sentía bien. Con cierta frecuencia, mi ama me llevaba a un hombre que me observaba y decía que estaba constipado. Me introducía a la fuerza un poco de agua desagradable en la boca. Después de un rato volvía a sentirme bien por un tiempo.
Cuando mi ama se marchó, me quedé terriblemente solo.
Un día, me llevó a ese hombre otra vez. Yo me sentía tan mal que no presté atención donde me tocaba o lo que me hacía. El hombre me introdujo algo y me metió en una cama.
La cama no era como la que yo tenía en casa, porque no podía salir de ella. Luego vine aquí.
­ ¿Quieres volver allí? ­ le preguntó el Espíritu Grupo de aquel perro.
­ No ­ dijo, y la escena desapareció.
Luego, los estudiantes vieron la vida de un perro callejero al que había matado un automóvil. Después de que el perro hubo contemplado su vida, el Espíritu Grupo le preguntó qué había hecho por su propio progreso.
­ No sé ­ dijo el perro ­ me separaron de mi madre cuando era muy joven y me llevaron tan lejos que no pude encontrar el camino de vuelta a ella. Entonces tuve que cuidar de mí mismo lo mejor que pude. Muchas noches me fui a dormir hambriento y soñaba que
tenía un montón de hermosos huesos y que escondía algunos de ellos.
Un día, iba por un callejón y vi a una persona bien trajeada (una mujer) metiendo en una cosa redonda algo que olía como comida. Después de que se fue, me acerqué y olí.
Quería sacar la comida pero aquella cosa era demasiado alta. Entonces salté dentro y comí todo lo que quise. Después intenté salir pero cada vez que saltaba volvía a caer hacia atrás.
Tuve miedo porque no sabía cuando podría salir. Entonces me pregunté si me pasaría como a otros que había visto en diferentes lugares y que no podían moverse pero que olían mal.
Permanecí en aquella cosa redonda hasta que no pude ver nada y entonces me dormí y soñé con muchas cosas. Después pude ver otra vez y una persona vino y me vio. Me golpeó y me sacó de la cosa redonda y salí corriendo y llorando por las heridas que había recibido.
Supe que no debía meterme otra vez en aquellas cosas redondas porque era demasiado pequeño para salir y que debía buscar la manera de darle la vuelta a la cosa redonda.
Entonces pude entrar en ella, tal como vi hacer a otros muchos perros.
Vi a muchas personas pequeñas (niños) cuyas piernas estaban desnudas y me lanzaban cosas duras (piedras) que me hacían daño. Me mantuve lejos de ellos. Las personas cuyas piernas estaban cubiertas (mujeres) acostumbraban a ser amables conmigo. Vi a una
persona pequeña toda tapada (bebé) andando a gatas por aquel lugar (la carretera) donde aquellas cosas corrían muy rápido y dejando un mal olor tras ellas (automóviles). Uno de
ellos se dirigió hacia la persona pequeña y yo corrí hacia ella y la aparté del camino. (Salvó la vida del niño). Una gran persona vestida comenzó a gritar alto y comencé a sentir miedo y
huí, pero la persona pequeña no sufrió daño.
Después me encontré con uno como yo, grande, y nos hicimos amigos y me enseñó muchas cosas. Me dijo cómo introducirme en las cosas redondas (recipientes de basura). Me enseñó la diferencia entre un hombre, una mujer y un niño y cómo diferenciar a los buenos de los malos. Me dijo que tenía que pelear para vivir. También me dijo que los perros que no tienen nombre ni amigos somos llamados perros callejeros. Me dijo que algunos perros eran
demasiado grandes para pelear contra ellos y que si lo intentaba me herirían severamente.
Yo nunca quise hacer daño a nadie.
Luego, mi amigo me habló sobre los gatos, me mostró uno y me avisó que me mantuviese alejado de sus patas delanteras porque con ellas nos pueden hacer mucho daño.
Un día, mi amigo me enseñó una cosa larga (serpiente) que parecía deslizarse sobre la tierra. Me hizo frente y yo huí, pero mi amigo corrió hacia ella, la atrapó y la sacudió hasta que dejó de moverse. Yo regresé y lo observé y me resultó divertido. Le pregunté qué era aquello y me dijo que era una serpiente. Me advirtió que me mantuviese alejado de ellas si eran grandes, a menos que yo pensase que podía con ellas.
Entonces la vida comenzó a ser feliz para mí, porque mi amigo me protegía de los perros grandes. Un día, mi amigo comió algo y me dijo que se sentía mal y quería un poco de agua. Encontramos un poco y bebimos. Me dijo que tuviese cuidado con todo y se fue a
dormir (murió). Después lo vi dos veces en el mismo lugar. Yo podía ver a través de uno de esos cuerpos pero no a través del otro.
Entonces llegó un montón de gente diciendo: ­Lo hemos atrapado. Yo huí y nunca más lo volví a ver. Entonces mi vida se hizo más difícil, pero ya podía cuidar de mí mismo y decir a otros perros lo que tenían que hacer.
Un día, unos muchachos empezaron a arrojarme piedras. Yo escapé hacia la calle y una de aquellas cosas (automóviles) pasó sobre mí y yo vine aquí después de que viese todo lo que había hecho en mi vida.
El Espíritu Grupo preguntó al perro si le gustaría vivir de nuevo su vida.
­ Sí ­ dijo ­ no quiero ser como otros perros que he visto con cadenas y acompañados de personas.
­ Bien hecho ­ dijo el Espíritu Grupo, y la escena cambió.
Los animales han sido colocados sobre la tierra para tener experiencias y son ayudados al igual que se nos ayuda a nosotros. El Espíritu Grupo guía los movimientos de cada animal y lo ayuda a conseguir comida para sí mismo y para otros.
Cada animal o grupo de animales tiene un Ángel que los vigila. Este Ángel está presente en el nacimiento del animal y está cerca cuando un peligro lo amenaza. Cuando el animal muere, el Ángel o algún Auxiliar Invisible se lleva el cuerpo de deseos y el espíritu
del animal. El Espíritu Grupo hace todo lo que está en su mano para proteger al animal.
Cuando el animal cae herido o enfermo, el Espíritu Grupo sufre. Cuando se mata a un animal o muere abrasado en el bosque, el Espíritu Grupo sufre.

***
Ahora le contaré cómo unos Auxiliares tomaron contacto con el Espíritu Grupo de un hermoso gato de angora amarillo. En el curso de su labor, los Auxiliares fueron enviados a ayudar a una joven que era maltratada por su familia. Esta familia tenía a una señora
hospedada con ellos, la cual tenía un gato grande y hermoso. Estaba lloviendo y su dueña quería mantener al gato con ella en su habitación para que no se ensuciara. Pero alguien de la familia lo puso fuera de la casa y se ensució el pelo caminando por el barro aunque, aún así, lo hacía con mucha dignidad. Su dueña lo llamó y le dio un baño en una gran bañera de agua caliente y le secó el pelo cuidadosamente. Entonces el gato era una belleza.
Los Auxiliares encontraron a la propietaria del gato y ésta les habló de sus problemas.
La Auxiliar sugirió que pagase a la mujer de la casa un dólar extra al mes por la comida del gato, y la mujer dijo que lo haría así. La Auxiliar habló con el gato y le dijo que debía ir a la puerta y arañarla cuando quisiese salir.
Le pidió al Espíritu Grupo que el gato hiciese eso y aquél dijo que el gato había entendido y que lo haría tal como se le había dicho. El Espíritu Grupo tenía un cuerpo como el de un ser humano y una cabeza como la de un hermoso gato amarillo. También tenía otro
vehículo elevado extendiéndose tras del cuerpo humano, que se parecía al de un gato. Era interesante para los Auxiliares ver al Espíritu Grupo de este gato y al gato al mismo tiempo.
Se le dijo a la familia que recibirían un dólar al mes por la comida del gato y estuvieron muy complacidos, prometiendo que tratarían bien al gato desde aquel momento.

***
Una noche, hace unos pocos años, unos Auxiliares iban sobre la zona septentrional de Norteamérica y vieron a dos hermosos osos polares de mediana edad, aún no adultos, en una trampa. Sus patas traseras estaban gravemente inflamadas pero, cuando los Auxiliares se acercaron a ellos para liberarlos, se mostraron combativos.
Los Auxiliares llamaron al Espíritu Grupo y le pidieron que tranquilizara a los osos para poder ayudarles. Los osos se volvieron muy amables y los Auxiliares los liberaron y les dieron masaje en las patas. Ellos se levantaron y echaron a caminar. Intentaban lamer las manos de los Auxiliares y se frotaban contra ellos de una manera amistosa, mientras éstos jugaban con ellos. Los Auxiliares alzaron la vista y pudieron ver al Espíritu Grupo de los osos
que estaba muy complacido y dijo:
­ Gracias ­ Su cabeza era como la de un oso blanco.
Les dijo que un hombre estaba atrapado en su propia trampa desde hacia seis horas.
­ Si os dais prisa podéis salvarlo.
Los Auxiliares se apresuraron para encontrar al hombre y los osos los siguieron tan rápido como pudieron. El hombre de la trampa estaba a unos dos kilómetros de donde los osos habían estado atrapados. Cuando los jóvenes osos vieron al hombre se pusieron muy furiosos y querían atacarlo, pero los Auxiliares los tranquilizaron. Sacaron al hombre de la trampa y vieron que su mano izquierda estaba fracturada por la muñeca y, tan severamente
congelada, que podía perderla.
Le preguntaron al trampero donde vivía y él dijo que a unos diez kilómetros. Los Auxiliares intentaron que los osos llevasen al hombre pero no quisieron, así que tuvieron que ayudarle a llegar a su casa. Cuando los Auxiliares llegaron a la casa llevando al hombre y seguidos por los dos jóvenes osos polares, los hombres que habían allí querían disparar a los osos, pero los Auxiliares no se lo permitieron. Uno de ellos llamó al Espíritu Grupo de las
Salamandras, o espíritus del fuego, y le dijeron que hiciese que las Salamandras se mantuviesen apartadas de las balas hasta que ellos se fuesen.
Los osos siguieron a los Auxiliares dentro de la casa y la Auxiliar los hizo sentar en una esquina mientras ella y su compañero trabajaban sobre el hombre herido, que por entonces había perdido la conciencia. Todo el mundo se mantuvo fuera de la habitación donde estaban los osos. No podían entender cómo los Auxiliares podían controlar a los osos y hacer que les obedecieran.
Mientras los Auxiliares estaban allí, llegó un cazador y, cuando vio a los osos, intentó sacar su arma, pero temblaba tanto del miedo que el arma se le cayó al suelo. Entonces la Auxiliar se acercó a los osos y se sentó entre ellos, diciendo al hombre que recogiera su arma
y la sacase de allí para que sus amigos los osos no le hiciesen daño.
Luego, los Auxiliares explicaron sus enseñanzas a aquella gente y un hombre dijo que era bueno conocer esa filosofía porque entonces uno podría cazar todos los osos y focas que quisiese y hacerse pronto rico. Los Auxiliares les dijeron que así no funcionaban las cosas y que los animales son nuestros hermanos menores y que el hombre debe protegerlos y ayudarlos en vez de asesinarlos para obtener ganancias materiales. Entonces, los Auxiliares los dejaron y los osos los siguieron hasta que, finalmente, aquéllos desaparecieron de su vista y continuaron su camino.
Unos pocos días después, estos mismos Auxiliares regresaron para ver al hombre que había estado atrapado en la trampa. Vieron que estaba mucho mejor, pero había perdido la piel de las manos, los pies y la cara en los lugares en que se habían congelado. El Auxiliar le dijo que se untase la piel con vaselina o grasa de ganso.
Todos estaban muy interesados en la Auxiliar y le preguntaron donde había dejado sus mascotas.
­ Están ahí afuera, en algún lugar del bosque ­ dijo ella.
Entonces un hombre dijo que él tenía un oso cautivo en una jaula que ella no podría acariciar.
­ El oso tiene rota una pata delantera ­ dijo ­ ¿puede usted curársela o hacer cualquier cosa que pueda por él?
Los Auxiliares fueron a verlo y, cuando la Auxiliar vio la pata del pobre oso toda inflamada y colgando fláccida, se puso furiosa, se acercó a la jaula y pidió al hombre que abriese la puerta porque el osos no haría daño a nadie.
­ Usted está loca ­ dijo el hombre ­ puedo conseguir quinientos dólares por él.
­ Quinientos dólares que no va usted a conseguir ­ dijo ella ­ Si no abre usted la puerta, la romperé.
­ Adelante, pues ­ dijo el hombre, porque no creía que ella lo intentase.
Ella se acercó y abrió la cerradura, ante lo que el hombre sacó su arma. El Auxiliar le dijo que bajara el arma porque no funcionaría. El hombre intentó disparar cinco veces, y otras tantas falló en el intento.
La Auxiliar abrió entonces la puerta de la jaula, se introdujo en ella y dijo al oso que había venido a curarle la pata y dejarlo libre. Era un oso polar completamente adulto y tenía una hermosa piel blanca. Cuando la Auxiliar examinó la pata, el oso gimió. Ella le dijo que
acabaría en cinco minutos.
Después de que la Auxiliar redujo la fractura, un rayo de luz salió de ella hacia la pata del oso y éste le lamió la mano, mientras la gente observaba con ojos abiertos por el asombro.
Entonces la Auxiliar rompió la cadena del cuello del oso y, junto con él, salió de la jaula. El Espíritu Grupo de los osos polares dio las gracias a la Auxiliar. Ésta caminó hacia la casa y el oso la siguió; ella dijo al Espíritu Grupo que quería que el oso se comportase bien y aquél le respondió que el oso así lo haría.
Cuando llegaron a la casa, la Auxiliar dijo a la gente que el oso no les haría daño. Le dijo que se sentara en una esquina y él obedeció; luego, dijo a toda la gente que, si debían poner trampas a los osos y a las focas, deberían matar a todos los animales que hubiesen
quedado heridos, a menos que pudiesen ayudarlos, para así evitarles sufrimientos posteriores.
­ Si no lo hacéis así, nunca volveréis a capturar ninguno más ­ dijo ella.
­ Quiero mi oso ­ le dijo el hombre.
­ No ­ dijo ella ­ Si le hubiese arreglado la pata al oso, lo dejaría solo con usted pero, ya que permitió que sufriera, lo dejaré libre.
Luego se acercó al oso y se sentó frente a él mientras le palmeaba la cabeza, a lo que el oso respondió frotándose contra ella. La gente estaba atónita.
Los Auxiliares se marcharon con el oso, lo dejaron lejos y luego desaparecieron. El oso se detuvo consternado y mirando en torno como si dijera: ¡Pero, bueno! y luego continuó caminando pesadamente.

***
Estas historias son experiencias reales e ilustran el tipo de trabajo que llevan a cabo los Auxiliares Invisibles en cooperación con los Seres Elevados y los Espíritus Grupo que guían y dirigen a los animales.
Hay una isla en el interior del Océano Pacífico en la cual los nativos tienen una enorme serpiente con la cual ponen a prueba a los recién llegados. Si la serpiente muerde al desconocido, éste no obtiene protección, pero si la serpiente obedece al recién llegado, se
inclinarán ante él y lo aceptarán como un Dios o un rey.
En cierta ocasión, dos Auxiliares fueron enviados a esa isla por segunda vez. Durante su primera visita, los Auxiliares habían sido conducidos ante la enorme serpiente y ésta les había obedecido, por lo que quedaron encantados y dieron a la Auxiliar el nombre de Señora Paloma de los Mares del Sur.
Cuando los Auxiliares se acercaron esta vez donde estaban los nativos, éstos tomaron a la Auxiliar y la colocaron sobre un trono y sacaron de nuevo a la gran serpiente. Ésta se irguió para atacarla pero luego se humilló, se arrastró hacia ella y apoyó la cabeza en su
regazo. Luego se levantó y la observó afectuosamente.
La Auxiliar llamó a su compañero, éste se acercó a ella y ambos vieron al Espíritu Grupo de la serpiente. Era un ser de aspecto feroz.
­ La paz sea con vosotros, amigos míos ­ dijo ­ podéis dar órdenes a todos mis protegidos. Sed buenos con ellos.
­ ¿A cargo de cuántas especies estás? ­ preguntó la Auxiliar.
­ Soy responsable de siete ­ contestó.
­ ¿Puedo soltar a esta serpiente? ­ preguntó al Espíritu Grupo.
­ Sí ­ dijo éste ­ pero devuélvela antes de que te vayas.
La Auxiliar bajó de su asiento y dijo a la serpiente que la siguiera y ella lo hizo.
Cuando salió de su gran jaula persiguió a dos o tres personas, pero ella la hizo retroceder. La  serpiente permaneció a su lado dando vueltas una y otra vez. La Auxiliar le dijo que se comportara y que la siguiera.
La gente adulta tenía miedo y se mantenía a distancia, pero los niños se acercaron a la Auxiliar y acariciaban a la serpiente. La Auxiliar visitó a algunas personas enfermas y les estrechó la mano. Preguntó al jefe de la tribu si él podía controlar a la serpiente.
­ No ­ dijo, y se alejó de la Auxiliar.
­ Entonces no debería ser usted el rey ­ le dijo ella ­ Si le proporcionamos el control sobre todas las serpientes de la isla, ¿será usted amable y bondadoso con todos, tratándolos justamente y dejando en paz a todas las jóvenes y mujeres?
­ No lo sé, pero lo intentaré ­ prometió él.
Una joven de piel muy oscura, de unos dieciocho años, se acercó entonces.
­ Señora Paloma de los Mares del Sur, haré lo que me pidas. Gobernaré con sabiduría y justicia, y usted  me enseñará. Él no lo hará.
­ Niña mía ­ dijo la Auxiliar ­ puede que así lo hagas pero primero debo obtener permiso de un amigo.
Llamó a una Hermana Lega y ésta vino al momento junto con un Hermano Lego.
Ambos preguntaron a la hermosa joven si tenía miedo de la serpiente o del rey.
­ Yo no temo ni a los hombres, ni a las bestias, ni a Dios ­ dijo ella.
­ Lo tendrás ­ dijo la Hermana Lega.
Entonces llamó al rey, le quitó la corona de la cabeza y se la puso a la joven. La hizo reina de las cuatro islas. La Hermana Lega habló en alta voz y todo el mundo en la isla la oyó y vio a la joven a través de la Conciencia Jupiteriana. Se les dijo que el hombre ya no era rey, que todo el mundo debía obedecer a la nueva reina, y que esta orden se aplicaba a los animales, reptiles y pájaros, así como a las personas.
La Hermana Lega puso la mano sobre la cabeza de la joven:
­ Gracias Dios, ahora sé quién soy ­ dijo ésta.
Al instante le fueron devueltas la visión y la audición espirituales. En una vida previa había sido un Iniciado del séptimo grado. Había aceptado venir al renacimiento para ayudar a estas personas y pronto los conduciría por el sendero ascendente.
La joven llamó a la serpiente, que se acercó; ella se sentó y la serpiente puso la cabeza en su regazo. Luego los Auxiliares la acompañaron hasta el trono y la Auxiliar dijo a la serpiente que regresara a su jaula, lo que ésta hizo. Los vigilantes abrieron la puerta de la jaula y la serpiente salió, se arrastró hasta la Auxiliar poniendo la cabeza de nuevo en su regazo, y luego volvió a su jaula.
Los Auxiliares dijeron al antiguo rey que dejara en paz a la nueva reina y a todas las otras mujeres de las islas y se cuidase de su familia. Fue advertido de que, si no lo hacía así, hallaría una muerte temprana.
La nueva reina ordenó que todos los esclavos y prisioneros fueran puestos en libertad.
Dijo a la gente que todos eran hermanos y hermanas en el espíritu y que en el futuro no habría matrimonios forzados de ninguna clase.
­ Visitaré las islas cada día para comprobar que mis órdenes se obedecen ­ dijo.
Unos hombres escribieron sus órdenes sobre pieles y luego partieron hacia las cuatro islas para leerlas al pueblo. Fue causa de mucha felicidad antes de descender del trono.
Mientras caminaba, vio a una pequeña serpiente a punto de morder a un niño y le dijo que no lo hiciera. La agarró, frotándole la cabeza, y luego le ordenó seguir por su camino.
­ Es una verdadera reina como las reinas antiguas ­ dijo alguien.
La muchacha reina sabía que los Auxiliares estaban fuera de sus cuerpos. Esta joven fue un hombre blanco en su vida pasada y murió en los Estados Unidos hace casi cincuenta años. Durante aquella vida había estado en esta isla, tanto en el cuerpo físico como fuera de él, ya que era marinero. Conocía a muchos de los ancianos que entonces eran niños.

***
En cierta ocasión, unos Auxiliares Invisibles vieron al Espíritu Grupo de los tiburones. Estaban en otra isla del Océano Pacífico. Unos nativos estaban en el agua sobre unas tablas y en un bote a motor. Era temprano por la mañana y estaban pasando un buen
rato.
Un banco de tiburones devoradores de hombres se situó entre la gente y la orilla y comenzó a atacarlos, mientras los Auxiliares se acercaban. Uno de los Auxiliares llamó al Espíritu Grupo de los tiburones y le dijo que hiciera que los tiburones la obedecieran.
Entonces caminó sobre el agua y llamó a los tiburones. Unos cuarenta o cincuenta tiburones se le acercaron y formaron una plataforma con sus lomos para que la Auxiliar se situara sobre
ella. Entonces la Auxiliar advirtió a los nativos que se dirigiesen a la orilla.
El Auxiliar halló a una mujer que estaba exhausta. Había salido tanto mar adentro que no podía regresar y estaba a punto de hundirse. La ayudó a llegar hasta la orilla y, desde entonces, a duras penas pudo librarse de ella. Ella le dijo que cuando un hombre salva a una mujer, o una mujer salva a un hombre, entonces esa persona le pertenece. El Auxiliar le dijo que él ya tenía esposa. Entonces ella se ofreció para ser su sirviente hasta que él le diese la
libertad mediante un anillo de libertad.
­ Ve y trae un anillo ­ le dijo el Auxiliar.
­ Yo no puedo hacerlo pero usted sí ­ le contestó la mujer y lo condujo hasta un hombre que les proporcionó un anillo. Entonces el Auxiliar le dijo a la nativa qué clase de vida debía vivir y qué debía hacer para ganarse su completa libertad. Ella prometió que viviría una vida de servicio.
Luego regresaron junto a la Auxiliar que estaba manteniendo a raya a los tiburones.
Estaba sentada sobre el lomo de uno de ellos y jugaba con todos los demás, que se encontraban a su alrededor. Hablaba tanto con los tiburones como con el Espíritu Grupo, disfrutando de un momento glorioso.
El Auxiliar que había salvado a la joven preguntó a ésta si quería salir con los tiburones, y ella dijo que no.
­ No te harán daño ­ dijo él.
Había unas cien personas en la costa observando a la Auxiliar y a los tiburones. El Auxiliar llamó a su compañera y le dijo que regresara a la costa. Así lo hizo ella y los
tiburones la siguieron tanto como pudieron, luego ella les dijo adiós y ellos se alejaron nadando.
El Espíritu Grupo de los tiburones era de un color blanco rojizo en su vientre o parte frontal y tenía un cuerpo etérico de tiburón a la altura del cuello. Parecía muy feroz pero se mostró amistoso con los Auxiliares. Dijo que estaba a cargo de la mayoría de las criaturas
más feroces del océano.
­ Hay algunas criaturas que son tan fieras que nadie, excepto los Iniciados, pueden controlarlas ­ dijo.
Todos los Espíritus Grupo son del mismo color que sus protegidos.

***
Una noche, dos Auxiliares se encontraron con dos Hermanas Legas que les dijeron que iban a llevarlos hasta los Espíritus Grupo y darles algunas instrucciones, así como información sobre la Memoria de la Naturaleza.
­ A través de las edades, el hombre ha obtenido mucho conocimiento de utilidad y benefico de las plantas, de los animales y del hombre ­ dijo una de las Hermanas Legas ­ Este conocimiento está almacenado en las regiones más elevadas del Mundo del Espíritu de Vida, en la verdadera Memoria de la Naturaleza. Los que pueden ir hasta allí o leer en esa región, puede saber todo lo que deseen conocer, ya que esos conocimientos son utilizados por las
tres oleadas de vida. Los Espíritus Grupo tienen libre uso de esos conocimientos en favor de sus protegidos. Por lo tanto, son capaces de guiarlos con una sabiduría que desconcierta al hombre.
El cerebro del hombre es como un filtro. Cuando está limpio mediante una vida recta, de recta conducta, rectos pensamientos y servicio a la humanidad y a sus hermanos menores, las plantas y los animales, extrae el conocimiento de este depósito. Obtiene la información que necesita de esa manera, hasta que obtiene la visión espiritual y se le enseña cómo leer en la Memoria de la Naturaleza. Después puede hacer con ello un buen trabajo.
Los deseos inferiores del hombre y el egoísmo han obstruido su estación de filtro (la razón) y el hombre debe sufrir dolor y penalidades hasta que aprende a mantenerla limpia y a
pensar y actuar correctamente sólo con rectos propósitos.
Todos fueron hacia dónde estaban los Espíritus Grupo. La Hermana Lega dijo a algunos de los más temibles que los desconocidos eran amigos de sus protegidos y que debían obedecerles.
La Hermana Lega fue hasta dónde se hallaban los registros de las vidas de las personas y les mostró la Región Fronteriza del Mundo del Espíritu de Vida.
­ Los Señores del Destino se hallan ahí ­ les dijo ­ los registros de las personas se mantienen en la quinta región.
Los Auxiliares tuvieron un vislumbre de aquellos Poderosos Seres y vieron a una multitud de Ángeles allí. Vieron los archivos de varios egos. Algunos de ellos eran grandes y otros pequeños. Cuanto más pequeños eran los archivos tanto más avanzados eran los egos:
Uno tiene que contemplar esta región para entender cómo se guardan los registros de la vida.
Es muy interesante y maravilloso obtener el permiso para contemplar los mundos internos.

***
He aquí cómo se ayudó a un hombre que amaba a los perros. Ese hombre oró a Dios pidiendo ayuda y se le enviaron unos Auxiliares con órdenes de hacer todo lo que pudiesen para ayudarlo. Fueron a su casa, se materializaron y llamaron a la puerta. El hombre los invitó a entrar y les dijo cuál era el problema. Él era un campesino y había planeado vender sus propiedades y ponerse a trabajar para otro.
­ Voy a llevarme todos mis muebles, pero no sé qué hacer con mis perros ­ dijo ­ sólo los venderé a quien sea capaz de cuidarlos y de ser bondadoso con ellos.
El hombre llevó a los Auxiliares adonde estaban sus perros. Los Auxiliares contactaron con el Espíritu Grupo de los spaniels.
­ Este hombre ha adiestrado estos perros hasta un nivel muy elevado ­ dijo el Espíritu Grupo ­ Tengo en mucha estima a estos animales y quiero que sean bien cuidados porque esta es la última vez que están sobre la tierra como perros y no quiero que ahora se atrasen.
Los Auxiliares quedaron llenos de admiración con estos spaniels realmente hermosos y dijeron al hombre que no abandonase su hogar, ya que la situación mejoraría en unos pocos días y todo volvería a estar en orden.
El Espíritu Grupo dijo a la Auxiliar que dijese a este hombre que si deseaba vender sus propiedades, debería conservar a sus mejores perros. Así se lo dijo ella al hombre y éste replicó que lo que él deseaba era conservarlos a todos.
Un hombre que quería comprar la granja se acercó al lugar.
­ No, ya no se vende ­ dijo la Auxiliar.
­ Este hombre me debe dinero y deseo que me lo devuelva ­ le contestó el otro.
­ Lo tendrá en unos pocos días ­ le dijo ella, y el hombre se fue.
La Auxiliar dijo al campesino que fuese a ver a cierto hombre a quien conocía, que le prestaría el dinero necesario para pagar sus deudas y que le daría un plazo prolongado para restituir el préstamo con pequeños intereses.
­ Por favor, espere mientras lo llamo por teléfono ­ le dijo el hombre.
Llamó a su amigo por teléfono y éste dijo que le facilitaría el dinero al día siguiente.
El amigo del campesino había sido ayudado por éste en una vida anterior, así que fue influenciado para ayudarlo en este tiempo de problemas y dificultades. En este caso, los Auxiliares pudieron ayudar a un hombre y a su familia, a cierto número de hermosos perros y al Espíritu Grupo de éstos que quería que fuesen bien cuidados.

***
Una mañana, una Auxiliar se despertó llorando amargamente porque recordaba cómo había intentado ayudar a un hermoso ciervo que había muerto en sus brazos, y al que luego llevó al Mundo del Deseo.
Unos Auxiliares iban sobre la zona norte de América del Norte y llegaron a una casa donde vieron a tres insólitos animales de compañía. La familia estaba formada por el padre, la madre, dos hijos y una hija. Tenían un zorro, un ciervo y un oso pardo como mascotas.
La madre estaba preparando el desayuno y mandó a la niña al sótano a que trajese una jarra de melaza para los pasteles. La niña se equivocó, tomó una jarra equivocada y su madre la regañó severamente. La jovencita comenzó a llorar y luego no quiso desayunar porque estaba demasiado disgustada para comer.
Esta jovencita se levantaba temprano por la mañana y hacía todo lo que podía para ayudar, pero su madre nunca estaba satisfecha. La madre quería mudarse más hacia el sur, donde el clima era más cálido, pero su marido sentía que debía permanecer donde estaban
porque estaban consiguiendo establecerse. Uno de los Auxiliares advirtió a la mujer que intentara contenerse y hacer las cosas lo mejor que pudiese.
Aquella gente mostró a los Auxiliares sus mascotas y les dijo cómo las consiguieron.
El ciervo se había perdido de la manada cuando una partida de lobos hambrientos atacó a los animales. La comida era escasa y los lobos estaban muy hambrientos. Una segunda jauría de
lobos persiguió al ciervo hasta la granja y ellos lo habían instalado en el sótano, que tenía una puerta con salida al exterior. Tenían poca comida que el ciervo pudiese comer, porque hacía un tiempo frío. El confinamiento, la soledad y el miedo al oso pardo, que también estaba en el sótano, ocasionaron que el ciervo adelgazase y se debilitase.
El oso pardo era enorme. Estaba allí desde que era un osezno. Cuando vio a la Auxiliar, quiso seguirla por las escaleras del sótano, pero ella le dijo que regresase y él lo hizo. El zorro era un compañero delicioso que andaba libremente por toda la casa. La familia lo adoptó cuando era pequeño, lo domesticaron y era tan adorable y amistoso como un perro.
Aquella gente era buena con los animales pero no sabían qué hacer con ellos.
Cuando los Auxiliares bajaron al sótano a ver al ciervo, éste se acercó a la Auxiliar a su primera llamada y, cuando lo rodeó con el brazo, el ciervo se derrumbó. Entonces la Auxiliar pidió al Espíritu Grupo que la ayudase a salvar al ciervo.
­ Amiga mía, es demasiado tarde porque el ciervo pronto estará conmigo – dijo ­ y el ciervo falleció.
Los Auxiliares llegaron demasiado tarde para ser de utilidad. No había lugar adonde llevar al ciervo para que pudiese conseguir comida y cuidados. Los Auxiliares descubrieron que tenía siete años. Era uno de los animales más encantadores que los Auxiliares hubieran visto nunca, y el Espíritu Grupo era un Ser maravilloso con una hermosa aura que se extendía a gran distancia. Como puede ver, los Auxiliares veían más que el simple cuerpo físico del
ciervo.
El Espíritu Grupo de los osos dijo a la Auxiliar que dijese a aquella gente que dejase salir al oso, ya que no escaparía ni haría daño a nadie porque estaba domesticado y los amaba.
La Auxiliar recogió el cuerpo de deseos del ciervo, que dobló sus patas para que la Auxiliar pudiese llevarlo con facilidad, y recostó su cabeza sobre su hombro. Luego la Auxiliar sacó al adorable ciervo y lo dejó a los pies del Espíritu Grupo. Lloraba como si el
ciervo fuese un niño suyo. El Espíritu Grupo le acarició la cabeza y entonces ella desapareció, regresó a su casa y se despertó llorando porque no se había podido salvar al ciervo.
Mientras los Auxiliares estuvieron en aquella casa, el más joven de los chicos fue enviado a llevar unos arbustos a la cercana granja de su tío. La madre los amarró en manojos para que fuesen dejando marcas en la nieve para el caso de que el chico se perdiese, o que los lobos lo persiguiesen.
El zorro y el ciervo eran las mascotas de este joven. Pero tenían un poco de miedo del oso pardo aunque éste era amistoso con ellos. El zorro y el ciervo eran unos animales muy avanzados y se dijo a los Auxiliares que sólo reencarnarían dos veces más en cuerpos
animales. El chico era más avanzado que el resto de la familia y todos lo querían tiernamente; él estaba siempre deseoso de hacer algo por ellos.

***
He aquí un relato sobre cómo se devolvió a una foca a su hogar. Unos Auxiliares iban una noche sobre el Océano Atlántico y vieron muchos peces. Uno de los Auxiliares dirigió su atención hacia cierto lugar donde oyó algo agitándose en el agua.
­ ¡Mira! ­ dijo a su compañero ­ Hay una foca en una gruta del hielo. Vayamos hacia ella. Se está hundiendo por el lado norte de ese iceberg. Ayudémosla.
La foca no podía salir del hueco porque el hielo la aprisionaba por encima. No había mucha agua en la oquedad, que parecía algo así como una oscura caverna. La Auxiliar fue hacia ella y la agarró. Luego la levantó en sus brazos, lo que el animal aceptó de buena gana.
Llevó la foca hacia la costa y la mostró a algunos pescadores que estaban deseosos de tenerla. Un hombre dijo que compraría la foca y haría un abrigo de piel con ella.
­ No, no puede usted quedarse con ella ­ dijo la Auxiliar ­ y contactó con el Espíritu Grupo que tenía a la foca bajo su cuidado. El Espíritu Grupo dijo a la Auxiliar que llevase a la foca hacia unas tierras recién descubiertas y la dejase en el agua.
­ Si la pones en el agua, nunca regresará a su hogar porque los depredadores del océano la matarán ­ dijo.
Esta foca gris tenía una magnífica capa de suave piel y unos hermosos y achaparrados bigotes; era un animal muy valioso. Cuando la Auxiliar tomó de nuevo a la foca le dijo que iba a llevarla a casa, al oír lo cual, la foca se acomodó en sus brazos como un bebé. La Auxiliar desmaterializó la mayoría de su cuerpo y partió hacia el norte. Voló a través del aire
sobre el Océano Atlántico. Cuando alcanzó el lugar indicado por el Espíritu Grupo, dejó a la foca en el agua.
Ésta chapoteó un rato, cantando como si diese las gracias a la Auxiliar, y desapareció.
La Auxiliar suspiró.
­ Llévatela de nuevo contigo si así lo deseas ­ dijo su compañero.
­ Ahora ya no podría encontrarla ­ contestó ella.
El Espíritu Grupo les dio las gracias y ellos partieron con un sentimiento de felicidad tras haber ayudado a la foca.
A la mañana siguiente, ambos Auxiliares recordaban lo que había ocurrido y uno de ellos estaba muy contento y feliz.
Estoy seguro de que si usted recordase una experiencia tan agradable, ya nunca más querría devorar a sus hermanos menores los animales, ni vestirse con sus pieles, arrancadas de pobres animales desamparados.


*

del libro LA LABOR DE LOS AUXILIARES INVISIBLES
por Amber M. Tuttle
traducción de Manuel Padrón

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