humana compasión y amor

”el
propósito de la vida no es felicidad sino experiencia"…


Ningún hombre ama a Dios si aborrece a sus semejantes,
Quien pisotea el corazón o el alma de su hermano;
Quien busca encadenar, nublar o ensombrecer la mente
Con miedos del infierno, no ha percibido nuestra meta.
Dios nos envió todas las religiones benditas
Y Cristo, el Camino, la Verdad y la Vida,
Para dar descanso al de pesada carga
Y paz para el dolor, el pecado y la lucha.
Contemplad al Espíritu Universal que ha llegado
A todas las iglesias, no a una solamente;
En la mañana de Pentecostés una lengua de fuego
Rodeando a cada apóstol como un halo brilló.
Desde entonces como buitres famélicos y voraces,
Hemos combatido a menudo por un nombre sin sentido,
Y buscado dogmas, edictos o credos,
Para enviarnos los unos a los otros a la hoguera.
¿Está Cristo dividido entonces? ¿Fue Pedro o Pablo,
Para salvar al mundo, clavado al madero?
Si no, ¿por qué, entonces, tales divisiones?
El amor de Cristo abarca tanto a vosotros como a mí.
Su puro dulcísimo amor no está confinado
Por credos que segregan y levantan una muralla.
Su amor envuelve y abraza a toda la humanidad,
No importa lo que nosotros nos llamemos de Él.
Entonces, ¿por qué no aceptar Su palabra?
¿Por qué sostenemos credos que nos separan?
Sólo una cosa importa ser oída;
Que el amor fraterno llene todos los corazones.
Sólo hay una cosa que el mundo necesita saber,
Sólo hay un bálsamo para todos los dolores humanos,
Sólo hay un camino que conduce hacia los ciclos,
Este camino es: humana compasión y amor.
--Max Heindel

ver vídeo: CREDO o CRISTO

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del libro Concepto Rosacruz del Cosmos de Max Heindel

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CONCEPTO ROSACRUZ DEL COSMOS

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Max Heindel

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miércoles, 13 de febrero de 2013

DONDE DEBEMOS BUSCAR LA VERDAD Y COMO LA CONOCEREMOS?



CARTA Nº 39
Febrero de 1914

DONDE DEBEMOS BUSCAR LA
VERDAD Y COMO LA CONOCEREMOS?

Al final de la carta del pasado mes vimos que Siegfried, el investigador de la verdad, había alcanzado la
finalidad que perseguía. Había encontrado la verdad. Meditando acerca del asunto se me ocurre que seria
conveniente el dedicar esta carta para dar una contestación integra de la materia que la encabeza, es decir,
"¿donde encontraremos la verdad y cómo la conoceremos sin ninguna clase de duda cuando la hayamos
encontrado?"
El estar absolutamente seguros acerca de esta cuestión es de vital importancia. Para muchos que
accidentalmente entran en el Mundo del Deseo, tales como los médium, por ejemplo, están cegados por la
ilusión y la alucinación debido a su incapacidad para conocer la verdad. Además, los Hermanos Mayores de
la Orden Rosacruz dan a los probacionistas una definida y científica enseñanza sobre este punto y con objeto
de preservarles del peligro indicado más arriba les someten a una prueba determinada y real antes de admitir
a ninguno de ellos para el discipulado. Todos deben alcanzar determinada puntuación en esta materia.
Acaso sorprenda a los lectores que no se reserve esta discusión para los probacionistas o discípulos, pero la
Fraternidad Rosacruz no cree en secretos ni misterios. Todo aquel que quiera puede calificarse para
cualquier grado y esta calificación no es una cuestión de forma, sino como consecuencia de vivir la vida.
Con respecto a la primera parte de la pregunta, "¿donde buscaremos la verdad?", diremos: Hay solo una
contestación: dentro. Esto es absolutamente un asunto de desarrollo moral y la promesa de Cristo de que si
vivimos la vida conoceremos la doctrina, es verdadera y exacta en su sentido mas lato y literal. Nunca se
encontrará la verdad por el mero estudio de mis libros o los de cualquiera otro. Mientras que se corra detrás
de maestros externos, yo mismo u otro cualquiera, el aspirante se halla perdiendo lastimosamente el tiempo
y la energía. Los libros y los maestros pueden, quizás, elevar y aumentar el interés del investigador e
impelerle a vivir la vida, pero únicamente en la medida que este convierta los preceptos de aquel en una
parte de su ser interno, se está investigando en la dirección conveniente. El Hermano Mayor de quien yo,
quizás, equivocadamente, hablo como si fuera un maestro - nunca me ha enseñado directamente, desde el
primer corto periodo, cuando lo que está contenido en el Concepto Rosacruz del Cosmos, fue dado, y en el
año pasado aprendí la lección de no hacer preguntas, pues he notado, que cuando quiera que obro así, él,
simplemente, me da una indicación o insinuación del modo en que por mi mismo puedo alcanzar el
conocimiento que busco. Ahora, en vez de hacerle preguntas le pido la orientación para poder solucionar el
problema. Así, pues, puede verse que por el uso de nuestras facultades, por las cuales nos podemos
comparar con los talentos de que habló Cristo, es el medio de alcanzar la información más valiosa para
nosotros.
La segunda parte de la pregunta, "¿Cómo podremos conocer la verdad?", quedará contestada del mejor
modo si remitimos al lector al ejercicio nocturno relatado en la Lectura nº 11, "Vista y percepción
espiritual”. Este ejercicio puede ser realizado por cualquiera persona sin que tenga que ser forzosamente un
probacionista de nuestra Fraternidad. El maestro dijo en el momento de darlo, que si se pudiera conseguir
que la persona más depravada del mundo realizara este ejercicio fielmente durante seis meses, la tal persona
quedaría reformada permanentemente, y todos aquellos que lo realizan fiel y exactamente han visto que
agudiza todas las facultades mentales, especialmente la memoria. Además, por el juicio imparcial de uno
mismo, noche tras, noche, se aprende a discernir la verdad del error en extensión y grado, tan grande que no
es posible conseguir por ningún otro medio. No todos nuestros estudiantes pueden sentirse inclinados a
hacerse probacionistas y por nuestra parte nunca insistiremos sobre ninguno para que haga nada en la
Escuela de Sabiduría Occidental. Pero si se quiere realmente conocer la verdad, nosotros recomendamos
sincera y honradamente este método. Este ejercicio desarrolla una facultad interna que, no importa cual
argumento o manifestación se hace al que lo sigue, una vez que ha desenvuelto tal facultad, conoce
inmediatamente si lo que se le dice suena como verdadero o viceversa.

del libro "Cartas a los Estudiantes", de Max Heindel

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sábado, 9 de febrero de 2013

¿QUE PUEDE ESPERAR EL DISCÍPULO DEL MAESTRO?



CARTA Nº 38
Enero de 1914

¿QUE PUEDE ESPERAR EL DISCÍPULO
DEL MAESTRO?

Cristo dijo: "Por sus frutos les conoceréis." Supongamos que una hierba mala fuese dotada de habla. ¿Le creeríamos nosotros si ella nos dijese que era una vid? Seguramente que no; nosotros buscaríamos sus frutos
y al menos que fuesen capaces de producir uvas, sus protestas (no importa cuan altamente las hiciese) no nos causarían impresión. Nosotros que de este modo obramos sabiamente en materias materiales para
precavernos contra decepciones, ¿por qué no aplicamos el mismo principio para otros problemas de la vida?
¿Por qué no usar el sentido común ordinario? Si así hiciésemos nadie nos impusiese sus puntos de vista en materias espirituales; pues como cada reino en la naturaleza es gobernado por una ley natural, la analogía es
la llave maestra de todos los misterios, y una prevención contra las decepciones.
La Biblia nos enseña, clara, muy claramente, que nosotros debemos de probar a los espíritus y juzgarles según su naturaleza. Si hacemos esto, no nos veremos nunca decepcionados por maestros de "estilo personal" y nos ahorraremos a nosotros mismos, a nuestras relaciones, y a la Fraternidad, mucha tristeza y ansiedad.
Analicemos, por lo tanto, el asunto, y veamos qué cosa tenemos nosotros derecho de esperar de uno que clama ser un maestro. Para hacer esto, podemos preguntarnos a nosotros mismos, ¿cuál es el propósito de la
existencia en el universo material? Y podemos contestarnos a tal pregunta diciendo que es la evolución de la conciencia. Durante el Periodo de Saturno, cuando nosotros tuvimos la apariencia mineral en nuestra
constitución, nuestra conciencia era como la del médium expulsado de su cuerpo por espíritus controladores en una sesión materializante, en el cual una parte de los éteres que componen el cuerpo vital han sido
removidos. El cuerpo físico está entonces en trance muy profundo. En el Período Solar, cuando nuestra constitución fue de la apariencia de las plantas, nuestra conciencia estaba como en el estado de sueño o
durmiente sin ensueños, en el cual el cuerpo de deseos, la mente y el espíritu están afuera del cuerpo físico, abandonando a éste y al cuerpo vital en el lecho. En el Periodo Lunar tuvimos un vislumbre de conciencia,
tal como el que tenemos en sueños, cuando el cuerpo de deseos está solo parcialmente separado del vehículo
denso y el cuerpo vital. Ahora en el Período Terrestre, nuestra conciencia ha sido aumentada y abarca a objetos colocados fuera de nosotros mismos, consiguiéndose esto mediante una concéntrica posición de
todos nuestros vehículos, tal como cuando estamos despiertos.
Durante el Período de Júpiter, los globos sobre los cuales progresaremos, estarán colocados como lo estuvieron en el Periodo Lunar. Y la visión interna que tuvimos en este Periodo Lunar, entonces será
externa, pues el Periodo de Júpiter está en el arco ascendente. Así, pues, en lugar de ver los cuadros dentro de nosotros, seremos capaces, cuando hablemos, de proyectarlos sobre la conciencia de nuestros oyentes.
En consecuencia, cuando cualquiera que sea, se irrogue la facultad de ser un maestro, debe ser capaz de substanciar su aserto de tal modo, pues los Maestros Verdaderos, los Hermanos Mayores, quienes están
preparando las condiciones que deben obtenerse durante el Periodo de Júpiter, todos han desarrollado su conciencia correspondiente a tal Período. De este modo, son capaces y sin esfuerzo alguno, de usar esta
proyección externa sobre sus discípulos mediante su palabra y por ella dar evidencia de su identidad. Solo ellos son capaces de guiar a otros con seguridad. Aquellos que no se han desarrollado hasta tal punto, aun
cuando ellos puede que estén así ilusionados, y aunque sus intenciones sean buenas, son impotentes y por lo tanto no deben ser confiados con nuestra guía.
Esto es una prueba de absoluta infalibilidad, y las proclamas de cualquiera que no puede mostrar sus frutos de tal modo, no tienen más valor que la hierba mala que mencionamos en nuestro primer párrafo.
Todos los Hermanos Mayores de la Orden Rosacruz poseen este atributo, y yo confío que ninguno, entre nuestros estudiantes, se determinará en lo futuro a seguir ejercicios o ceremonias practicadas por cualquiera persona que no sea capaz de mostrar su fruto y proyectar las imágenes vivas y conscientes al hablar sobre la conciencia de aquellos a los cuales está guiando o enseñando.

del libro "Cartas a los Estudiantes", de Max Heindel

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jueves, 7 de febrero de 2013

LA RAZÓN DE TANTOS CULTOS DIFERENTES



CARTA Nº 37
Diciembre de 1913

LA RAZÓN DE TANTOS CULTOS
DIFERENTES

El pensamiento central de la lección del mes pasado y el que debemos ponderar debidamente es la razón del
por qué existen tantos cultos distintos, cada uno de ellos con su credo propio y con la idea de que solo él
contiene la verdad. La razón de esta circunstancia, como se indica en esta lección, estriba en el hecho de que
el ego se ha limitado a sí mismo al penetrar en un vehículo que le separa de todos y todo lo demás. Debido a
esta limitación es incapaz de apreciar la absoluta y universal verdad, y, por consiguiente, las religiosas
enseñanzas no pueden enseñar sino una verdad parcial.
La belicosidad y lucha engendrada en el mundo por las influencias segregarais de los credos no son sin
ninguna clase de beneficio, pues si todos tuviéramos la misma opinión a cerca de la gran cuestión, "¿Qué es
la verdad?", no habría un anhelo profundo en busca de luz o conocimiento, y la verdad no produciría en
nosotros la fuerte impresión que deja por la lucha ejercida por lo que creemos. Por otra parte la guerra de las
iglesias muestra a aquellos que, como los de la vanguardia, están aceptando un campo de visión más ancho,
quienes reconocen que ninguno posee más de un rayo de la verdad completa actualmente y quienes preven
para el futuro el ensanchamiento de la capacidad de su comprensión, que algún día no tendrán que ver a
través de un cristal deslucido, sino que conocerán al igual que ellos serán conocidos.
Sabiendo que existe una razón cósmica para los credos no debemos intentar el forzar nuestras ideas sobre
aquellos que están aún limitados por el espíritu del convencionalismo y no imitar al espíritu militante
misionero de las iglesias, sino que, como dice la Biblia, dar nuestras perlas de conocimiento solamente a
aquellos que están estragados de alimentarse con desperdicios y a aquellos que ansían el verdadero pan de la
vida.
El discurrir sobre asuntos relacionados con un conocimiento superior puede ayudar a aquellos que han
despertado de su letargia espiritual, desgraciadamente tan común en nuestros días. Pero, por otra parte, la
argumentación no prestará nunca ningún provecho, puesto que aquellos que están en una disposición de
Animo de critica y de argumentación no están completamente convencidos de nada de lo que puedan decir.
La concepción de la verdad, es suficientemente poderosa por si sola para derribar las barreras de la
limitación que engendran los credos, pero, eso sí, debe venir desde adentro y no desde afuera.
Así, pues, aunque nosotros debemos estar dispuestos a contestar las preguntas y consultas de aquellos que
desean saber, y darles detalles de las razones de nuestras creencias, debemos también mantenernos en ciertos
limites con objeto de no imponer nuestras convicciones a los demás, para que si les hemos libertado de unos
grilletes, no les amarremos con otros, puesto que la libertad es la herencia más preciada del alma. De aquí
que los Hermanos Mayores del mundo occidental no acepten ningún discípulo que no esté libre de otros
compromisos y ellos tienen muy buen cuidado de que el aspirante no se ate a ellos ni a ningún otro. De este
modo únicamente puede disolverse el anillo de los Nibelungos y el anillo de los dioses. Que podamos todos
vivir la vida de un ideal de libertad absoluta y al mismo tiempo, por consiguiente, tener muy buen cuidado
de no infringir el derecho y el libre albedrío de nuestros semejantes.

del libro "Cartas a los Estudiantes", de Max Heindel

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miércoles, 6 de febrero de 2013

MÉTODOS DE DESARROLLO ORIENTALES Y OCCIDENTALES



CARTA Nº 36
Noviembre de 1913

MÉTODOS DE DESARROLLO
ORIENTALES Y OCCIDENTALES

Recibimos con frecuencia peticiones de auxilio de personas que desgraciadamente han pertenecido a
sociedades en las que se convierten en presa de espíritus control, los cuales las persiguen y obsesionan hasta
que la vida para ellas llega a ser una carga insoportable. Asimismo recibimos solicitudes de ayuda de
personas que han frecuentado grupos que enseñan ejercicios de respiración indios. La impaciencia para
penetrar en los mundos invisibles les lleva a muchos hombres el entregarse a tales ejercicios, cuya
naturaleza peligrosa no conocen, ni comprenden hasta que es demasiado tarde y están convertidos en una
piltrafa humana, tanto física como espiritualmente. Entonces vienen a nosotros en demanda de alivio, que
afortunadamente hemos podido prestar a todos aquellos que hasta el presente se han dirigido a nosotros, aun
cuando algunos de ellos estaban en las lindes de la locura.
Por estas malas consecuencias es por lo que las obras literarias de la Fraternidad Rosacruz están repletas de
advertencias contra los ejercicios de respiración orientales, porque no son apropiados para los occidentales.
Hace poco hemos sabido con indecible desconsuelo que un estudiante está enfermo a consecuencia de los
ejercicios de respiración. Por todo lo cual, creemos que será conveniente que una vez más estampemos la
razón por la diferencia de los métodos orientales y occidentales, para que podamos hacer comprender
claramente el por qué es muy prudente el abstenerse de los ejercicios en cuestión.
En primer lugar, es necesario concebir que la evolución del espíritu y la evolución de la materia marchan
paralelas. El espíritu se desenvuelve por habitar en vehículos de materia densa y por trabajar con los
materiales que encuentra en el Mundo Físico. De este modo progresa el espíritu y a la vez la materia se
refina por el hecho de que el espíritu la manipula.
Los espíritus más avanzados atraen hacia si materia más fina que aquellos que se hallan detrás en el sendero
de la evolución, y los átomos de los cuerpos de una raza más desarrollada son más sensitivos que los de los
hombres de raza más atrasada.
Así, pues, los átomos de la gente cultivada del Occidente responden a oleadas vibratorias que todavía no
alcanzan los que habitan los cuerpos orientales. Los ejercicios de respiración se emplean con el objeto de
despertar los aletargados átomos del aspirante oriental y es necesario un vigoroso curso de este tratamiento
para elevar la nota de su vibración. El indio americano o el hotentote pueden emplear durante varios años
tales ejercicios impunemente, pero es completamente distinto el caso cuando una persona con un cuerpo
altamente sensibilizado como el del occidental atenta este tratamiento. Los átomos de su cuerpo han
quedado ya sensibilizados por su evolución natural y cuando esta persona recibe el ímpetu extra de los
ejercicios de respiración, los átomos se desbordan y es en extremo difícil el volverlos otra vez a su reposo
debido.
Como ello puede proporcionar algún beneficio no estará de más el mencionar que el autor tiene experiencia
personal del asunto. Hace años, cuando empezó su marcha en el sendero y estaba imbuido con la
característica impaciencia común a los investigadores ardientes del conocimiento, leyó acerca de los
ejercicios de respiración en trabajos publicados por Swami Vivekananda y comenzó a seguir los consejos
contenidos en ellos con el resultado de que al cabo de dos días su cuerpo vital quedaba expulsado fuera del
físico. Esto le produjo una sensación de caminar por el aire, como si fuera imposible el conseguir mantener
los pies descansando sobre el terreno sólido y el cuerpo completo parecía vibrar a un tono enorme. El
sentido común vino en ayuda del rescate. Detuvo los ejercicios, pero necesitó más de dos semanas para que
volviera el restablecimiento y de que notara la normal sensación de caminar por tierra con pie firme y antes
de que cesaran las vibraciones anormales.
En una parábola se dice que algunos fueron arrojados atrás, o sea, aquellos que no disponían del manto
nupcial. A menos que primeramente desarrollemos el cuerpo del alma, cualquier intento para penetrar en los
mundos invisibles significa algún desastre y cualquier maestro que profesa capacidad para conducir a los
hombres hasta los planos invisibles no debe permitir dependencia del aspirante sobre él. Existe un solo
camino, a saber: una paciente persistencia en el bien obrar.

del libro "Cartas a los Estudiantes", de Max Heindel

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lunes, 4 de febrero de 2013

EL MITO DE FAUSTO Y LA LEYENDA MASÓNICA



CARTA Nº 35
Octubre de 1913

EL MITO DE FAUSTO Y LA LEYENDA
MASÓNICA

En la lección del mes anterior terminamos nuestro análisis del mito de Fausto y pasando una recapitulación
sobre él en conjunto, podemos notar que nos brinda la misma idea de la leyenda masónica. Por una parte
tenemos a Fausto y a Lucifer y por otra a Margarita y a los sacerdotes. Margarita mostraba fe y creencia en
la iglesia aun en sus horas de infortunio. Esta fe es su sostén y consuelo y oportunamente alcanza la meta del
espíritu, es decir, llega a su hogar celestial por la fe. Sus pecados de omisión y comisión son debidos a la
ignorancia, pero cuando ella ve la fuerza del mal encarnada en el carácter de Lucifer el cual le ofrece la
libertad de la prisión y la escapatoria de la muerte, declina el conseguirlo por medio de tal concurso, por lo
cual se redime a si misma suficientemente como para merecer un lugar en el Reino Celestial. De igual modo,
los pupilos de la iglesia, los Hijos de Seth, están aún dependiendo del perdón de los pecados en vez de, sus
propios méritos.
Están buscando la salvación por medio de su fe y la fuerza de sus trabajos es insignificante.
En Lucifer y en Fausto vemos la réplica o símbolo de los Hijos de Cain, quienes son positivos, fuertes y
activos en el trabajo del mundo. El mismo espíritu que imbuyó en Caín el deseo de hacer que “dos hojas de
hierba crecieran donde anteriormente crecía solo una" -el independiente, el instinto divino creador que ha
hecho que los Hijos de Cain soporten el trabajo del mundo en todos los tiempos - es también poderoso en el
carácter de Fausto y el glorioso uso para el cual empleó las fuerzas del mal, o sea, hacer que éstas
construyesen una nueva tierra, una región libre, donde un pueblo libre y feliz pudiera morar en paz y alegría,
nos da una idea de lo que el futuro nos reserva.
Por nuestro propio esfuerzo, mediante el empleo para el bien de las fuerzas malas, nos libertaremos
definitivamente de las limitaciones, tanto las de la Iglesia como las del Estado, que ahora nos mantienen
cohibidos y maniatados.
Aunque los convencionalismos de la sociedad y las leyes de la Tierra son ahora necesarios para contenernos
y evitar el que infrinjamos los derechos de los demás, vendrá un día cuando el espíritu nos envolverá y nos
purificara al igual que el amor de Fausto por Elena le purificó y le dio el incentivo de emplear las fuerzas de
Lucifer en la forma dicha.
Cuando hayamos conquistado el deseo del trabajo para sí, cuando nos hayamos enamorado del trabajo para
los demás al igual que Fausto estaba anheloso y enamorado cuando con su vista, que se extinguía, él pudo
observar que la tierra de sus sueños emergía del mar, entonces nunca más será necesario para nosotros la
restricción de la ley y los convencionalismos, porque nos habremos elevado sobre ellos por el cumplimiento
de todos los requisitos que exigen; solamente de este modo podremos ser realmente libres. Es muy fácil
predicar a los otros lo que debe hacerse o no hacerse, pero lo verdaderamente difícil es él obligarnos a
nosotros mismos a la obediencia, aun cuando intelectualmente podamos asentir a los dictados del
convencionalismo.
Como dice Goethe:

De todas las fuerzas que mantienen encadenado al (mundo,
el hombre se libera a sí mismo, cuando aprende el dominio propio).

El mito de Fausto nos dice que hay un estado utópico reservado para nosotros para cuando hayamos
conquistado nuestra propia salvación por el uso de nuestras fuerzas titánicas internas para convertirnos en
libres realmente. Todos nosotros podemos por medio de nuestras acciones diarias el apresurar tal día.

del libro "Cartas a los Estudiantes", de Max Heindel

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domingo, 3 de febrero de 2013

UN ALEGATO A FAVOR DE LA PUREZA



CARTA Nº 34
Septiembre de 1913


UN ALEGATO A FAVOR DE LA PUREZA

El punto más importante en la lección del mes pasado es la fuerza de la pasión para degenerar a aquellos que
se entregan a ella. Esto lo tenemos bien expresado en el caso de los monos, los cuales se han quedado atrás y
han degenerado en formas semejantes a los animales debido a su abuso de la fuerza creadora. La
responsabilidad de los espíritus de Lucifer por esta condición se ha demostrado en el Concepto Rosacruz del
Cosmos, así como el caso de que los monos pueden alcanzarnos a nosotros, si adelantan lo suficiente antes
de la mitad de la próxima revolución.
Pero existe una doble responsabilidad en el conocimiento, como Cristo dijo: "Pues a aquel que mucho se le
ha dado, mucho le será exigido", pues mientras que la transgresión en aquellos primitivos días pueda ser
desdeñada y comprenda solamente un retardo de millones de años, el estado de uno que tenga la iluminación
del conocimiento superior que se ha dado a la humanidad del día y que infrinja la ley abusando de su fuerza
creadora, puede convertirse en un caso mucho más serio que el de las clases que ahora están incorporadas en
formas antropoides.
La magia negra se está practicando mucho mis comúnmente de lo que uno se podría suponer, algunas veces
completamente inconsciente, pues la línea divisoria puede consistir únicamente en el motivo. No obstante, si
abusamos de nuestro conocimiento superior, aunque seamos más refinados en la satisfacción de nuestras
pasiones, el resultado parece que será ciertamente desastroso. En el estado actual, la fuerza vital (excepto la
cantidad insignificante que pueda ser requerida para la propagación de la raza) debe ser transmutada en
fuerza de alma. Continuemos, pues, insistentemente en el camino de la pureza para que no nos veamos en
situación más critica que la que están atravesando esos seres humanos degenerados que vemos como
esclavos de Lucifer en la cocina de las brujas, como se representa en el mito de Fausto.
Si en algún momento somos asaltados por pensamientos impuros, volvamos inmediatamente nuestras
mentes hacia otros temas alejados de la sensualidad.
Sobre todo, respetemos las leyes de nuestro país que requieren la ceremonia previa del matrimonio a la
unión matrimonial, pues aunque las palabras de esta ceremonia no hacen que se compenetren las gentes, son,
sin embargo, convenientes, pues nosotros no debemos ofender la común decencia viviendo juntos sin
ceremonia de desposorio. Aquellos que se hallan sobre la ley rinden perfecta obediencia a ésta, como lo hizo
Cristo, pues cuando nosotros respetamos y cumplimos con todas las leyes sin rebelión, porque obrar así es
correcto, entonces nos hemos elevado sobre la ley y no estamos ya más tiempo sometidos a esclavitudes ni obligaciones.

del libro "Cartas a los Estudiantes", de Max Heindel

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