humana compasión y amor

”el
propósito de la vida no es felicidad sino experiencia"…


Ningún hombre ama a Dios si aborrece a sus semejantes,
Quien pisotea el corazón o el alma de su hermano;
Quien busca encadenar, nublar o ensombrecer la mente
Con miedos del infierno, no ha percibido nuestra meta.
Dios nos envió todas las religiones benditas
Y Cristo, el Camino, la Verdad y la Vida,
Para dar descanso al de pesada carga
Y paz para el dolor, el pecado y la lucha.
Contemplad al Espíritu Universal que ha llegado
A todas las iglesias, no a una solamente;
En la mañana de Pentecostés una lengua de fuego
Rodeando a cada apóstol como un halo brilló.
Desde entonces como buitres famélicos y voraces,
Hemos combatido a menudo por un nombre sin sentido,
Y buscado dogmas, edictos o credos,
Para enviarnos los unos a los otros a la hoguera.
¿Está Cristo dividido entonces? ¿Fue Pedro o Pablo,
Para salvar al mundo, clavado al madero?
Si no, ¿por qué, entonces, tales divisiones?
El amor de Cristo abarca tanto a vosotros como a mí.
Su puro dulcísimo amor no está confinado
Por credos que segregan y levantan una muralla.
Su amor envuelve y abraza a toda la humanidad,
No importa lo que nosotros nos llamemos de Él.
Entonces, ¿por qué no aceptar Su palabra?
¿Por qué sostenemos credos que nos separan?
Sólo una cosa importa ser oída;
Que el amor fraterno llene todos los corazones.
Sólo hay una cosa que el mundo necesita saber,
Sólo hay un bálsamo para todos los dolores humanos,
Sólo hay un camino que conduce hacia los ciclos,
Este camino es: humana compasión y amor.
--Max Heindel

ver vídeo: CREDO o CRISTO

*
del libro Concepto Rosacruz del Cosmos de Max Heindel

*
* *

*




CONCEPTO ROSACRUZ DEL COSMOS

CONCEPTO ROSACRUZ DEL COSMOS
Max Heindel

Departamento de Curacion de The Rosicrucian Fellowship

Departamento de Curacion de The Rosicrucian Fellowship
Ingrese aquí

Auxiliar Invisible

Cristo Salvador

Cristo Salvador

Powered By Blogger

sábado, 23 de enero de 2010

Paso de un Plano a Otro

EL MUNDO DEL DESEO

CAPÍTULO VIII

LOS CINCO PANORAMAS

PASO DE UN PLANO A OTRO


A medida que el Ego atraviesa los varios planos en que tiene lugar su evolución en el presente Día Mundial de Dios, hay puntos en los cuales las Jerarquías que están a cargo de su evolución le muestran un panorama de acontecimientos.
Cinco son, específicamente mencionados en los escritos de Max Heindel; cuatro en el Concepto Rosacruz del Cosmos y el quinto en las Conferencias del "Cristianismo Rosacruz". Pueden haber otros, pero éstos deberán ser deducidos, más que tomados como descriptos o afirmados específicamente. Tales panoramas están íntima y directamente conectados con el paso del Ego y su estado de conciencia de un plano a otro.
El colapso del cuerpo Vital obliga al Ego a salir del cuerpo físico, tanto en el sueño como en la muerte, con la diferencia de que en el sueño el cordón plateado no se rompe y el Ego puede volver al mismo. La muerte ocurre a veces durante el sueño, los médicos lo confirmaron en ocasiones, cuando el corazón es débil, la muerte se sospecha que ha tenido lugar como resultado del sobresalto producido por un mal sueño. En las Escuelas de Misterios siempre se advierte al neófito que debe permanecer dentro del cuerpo cuando está enfermo, porque en tales circunstancias el cordón plateado es tenue y se rompe fácilmente. Naturalmente, esto no significa que uno deberá obligarse a sí mismo a permanecer despierto por temor a tener malos sueños o experiencias desagradables en el Mundo del Deseo, ya que sería mucho más peligroso para el cuerpo privarlo del descanso y restauración necesarias, que le vienen por medio de las fuerzas espirituales cuando duerme aunque bajo tal estado el Ego no anda vagando por ahí en aventuras astrales, excepto en raras y especiales condiciones; en los casos en que un individuo se ha proyectado fuera de su cuerpo conscientemente los instructores esotéricos le han dicho: "Usted pudo no haber vuelto", usualmente es referido a personas en precario estado de salud.

del libro "Temas Rosacruces" Segundo Tomo, de la Fraternidad Rosacruz de Max Heindel

No hay comentarios:

Publicar un comentario