humana compasión y amor

”el
propósito de la vida no es felicidad sino experiencia"…


Ningún hombre ama a Dios si aborrece a sus semejantes,
Quien pisotea el corazón o el alma de su hermano;
Quien busca encadenar, nublar o ensombrecer la mente
Con miedos del infierno, no ha percibido nuestra meta.
Dios nos envió todas las religiones benditas
Y Cristo, el Camino, la Verdad y la Vida,
Para dar descanso al de pesada carga
Y paz para el dolor, el pecado y la lucha.
Contemplad al Espíritu Universal que ha llegado
A todas las iglesias, no a una solamente;
En la mañana de Pentecostés una lengua de fuego
Rodeando a cada apóstol como un halo brilló.
Desde entonces como buitres famélicos y voraces,
Hemos combatido a menudo por un nombre sin sentido,
Y buscado dogmas, edictos o credos,
Para enviarnos los unos a los otros a la hoguera.
¿Está Cristo dividido entonces? ¿Fue Pedro o Pablo,
Para salvar al mundo, clavado al madero?
Si no, ¿por qué, entonces, tales divisiones?
El amor de Cristo abarca tanto a vosotros como a mí.
Su puro dulcísimo amor no está confinado
Por credos que segregan y levantan una muralla.
Su amor envuelve y abraza a toda la humanidad,
No importa lo que nosotros nos llamemos de Él.
Entonces, ¿por qué no aceptar Su palabra?
¿Por qué sostenemos credos que nos separan?
Sólo una cosa importa ser oída;
Que el amor fraterno llene todos los corazones.
Sólo hay una cosa que el mundo necesita saber,
Sólo hay un bálsamo para todos los dolores humanos,
Sólo hay un camino que conduce hacia los ciclos,
Este camino es: humana compasión y amor.
--Max Heindel

ver vídeo: CREDO o CRISTO

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del libro Concepto Rosacruz del Cosmos de Max Heindel

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CONCEPTO ROSACRUZ DEL COSMOS

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Max Heindel

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martes, 28 de enero de 2014

Por que soy Estudiante Rosacruz - Por Max Heindel



Por que soy Estudiante Rosacruz
Por Max Heindel

Frecuentemente sucede encontrar a alguien que aprovecha la oportunidad de explicar públicamente por qué es Bautista, Metodista o Cristiano Científico, o por qué profesa cualquiera otra fe. A menudo nos han preguntado nuestros estudiantes, para explicarlo mejor a sus asociados, por qué han abrazado las
enseñanzas de los Hermanos Mayores, dadas por conducto de "La Fraternidad Rosacruz, " en vez de cualquier otra. Por tanto, nos esforzaremos en resumir sucintamente las razones que nos parecen suficientes, pero los estudiantes indudablemente encontrarán otras razones igualmente buenas, o mejores, que ellos pueden añadir verbalmente a lo que sobre el particular sea dicho.
Debería explicarse claramente, ante todo, que los estudiantes de "La Fraternidad Rosacruz, " no se llaman a sí mismos Rosacruces, sino que tal título se aplica solamente a los Hermanos Mayores, que son los hierofantes de las Sabias Enseñanzas del Oeste, y cuya elevación está por sobre el santo más grande que hubiese vivido, desde el punto de vista de su desarrollo espiritual, así como el santo está sobre el más vulgar de los adoradores de fetiches.
Cuando la barca de nuestra vida navega ligera sobre el dulce mar en calma, sostenida suavemente por las hermosas brisas de la salud y de la prosperidad; cuando los amigos están siempre prontos a ayudarnos en los placeres que aumentarán nuestra alegría en los bienes de este mundo; cuando los favores sociales o los poderes políticos nos son conferidos en cualquier esfera en que nuestras inclinaciones se expresen, entonces, podemos decir sin temor de
equivocarnos, con toda el alma: "Este mundo es bastante bueno para mí." Pero cuando el mar de los sucesos cambie el placer en padecer; cuando el viento fuerte de la adversidad nos estrelle contra la rocallosa orilla del desastre y la ola del sufrimiento nos envuelva; cuando los amigos nos hayan abandonado y
toda ayuda humana esté tanto lejos como inaccesible, entonces, como hace el marinero cuando lucha con el ímpetu de las olas, buscaremos la guía en las estrellas.
Pero cuando el navegante investiga el cielo en busca de una estrella cuya luz pueda guiarle, halla que todo el cielo se encuentra en movimiento y que el seguir una de las miríadas de estrellas visibles sería desastroso. El requisito de la estrella capaz de guiar, que estriba "su perfecta inmovilidad y firmeza, no está sino en la Estrella Polar."
Mediante la luz de la Estrella Polar el marinero puede llevar con plena seguridad su navío y conducirlo al puerto del reposo y de la salvación.
Igualmente quien busque una guía, en la que pueda confiar en los días de dolor, debe abrazar una religión fundada sobre leyes eternas y con principios inmutables, que puedan explicar el misterio de la vida de una manera lógica, para que su intelecto esté satisfecho, y que, a la vez, con- tenga un sistema de devoción que pueda satisfacer al corazón. Intelecto y corazón: dos factores gemelos de la vida que deben satisfacerse igualmente. Sólo cuando el hombre tiene una concepción clara del esquema del desarrollo humano, está en grado de colocarse en línea con él; y cuando él ha comprendido que ese esquema es benéfico y benévolo en el más alto grado, que el conjunto está en verdad regido por el amor divino, entonces, tarde o temprano el entendimiento
producirá en él una devoción verdadera y una cordial aquiescencia que se modificará en el deseo de llegar a ser un cooperador con Dios en la labor del Mundo.
Cuando almas anhelantes se acercan a la puerta de la iglesia demandando una tregua al dolor, no pueden satisfacerse con la respuesta de que es la voluntad de Dios que sufran en este mundo; que El, en su Divina Providencia, ha visto que lo ameritan, y que ellos debían tomar el sufrimiento corno un indicio de Su
Amor para con las criaturas, y que debían estar contentos no importa lo que sucediese. Ellos no pueden ver que la Divinidad hace justicia cuando El hace a algunos ricos y a muchos pobres; a unos pocos saludables y a muchos enfermizos. Muy a menudo es evidente que la iniquidad es próspera mientras que la rectitud está en harapos.
Las enseñanzas Rosacruces dan una idea clara y lógica del mundo y del hombre; invitan a la discusión en vez de rehuirla; de manera que quien busca la verdad espiritual puede satisfacer ampliamente su intelecto, y las explicaciones que recibe son tan estrictamente científicas como reverentemente religiosas.
Nos relatan los problemas de la vida sujetos a leyes tan inmutables en su esfera de acción, como inmutable es en el cielo la Estrella Polar.
Cuando la Tierra gira sobre su eje con una velocidad de mil millas por hora, nosotros permanecemos en pie sobre su superficie, porque el principio de gravedad impide que seamos arrojados dentro del espacio por la terrible velocidad. Sabemos que esa ley de gravedad es eterna; que no está en vigor hoy para suspenderse mañana. Cuando penetramos en un ascensor hidráulico permanecemos seguros sobre una columna de agua, porque este fluido ejerce
menos presión que los sólidos, y esta propiedad fue la misma ayer, lo es hoy y será siempre. Si esta acción se suspendiera, aunque fuera por unos pocos minutos, miles de personas morirían; pero que esa ley es firme y constante lo creemos implícitamente.
La ley de causa y efecto es también inmutable. Si arrojamos al aire una piedra, el acto no se completa sino hasta que por la gravitación aquella vuelve a la tierra. "Lo que el hombre siembra, recoge, " es el modo como esta ley se expresa en el reino moral. "Los molinos de Dios muelen muy despacio, pero muy fino, " y una vez que un acto se ha verificado, vendrá la reacción en cualquier día o de cualquiera manera, ni más ni menos que como la piedra que
se arroja al aire vendrá a tierra.
Es manifiesto que no todas las causas que nos impulsan en la vida tienen su efecto en la presente existencia, y de ahí se deduce que ellas deben producir sus efectos en alguna parte o en algún otro tiempo, a menos que se invalidara la ley; cosa que sería tan imposible como que la gravitación pudiera suspenderse, con lo cual el Cosmos vendría a caer en el caos.
La filosofía Rosacruz explica esto estableciendo que el hombre es un espíritu que concurre a la Escuela de la Vida con el propósito de desarrollar su latente poder espiritual, y que con este fin vive muchas vidas en cuerpos terrestres, cada uno de contextura más fina que el anterior, lo cual lo capacita para expresarse mejor y mejor. En los primeros grados de esta escuela de evolución, el hombre viene a la escuela en la mañana de su infancia y le son
dadas lecciones que estudia, y por la noche, cuando la fiel aya de la
naturaleza, la Muerte, viene a dormirlo, ya puede descansar de sus labores hasta al amanecer de un nuevo día cuando recibe un nuevo cuerpo infantil y emprende nuevas lecciones.
Cada día la Experiencia maestro de su escuela, le ayuda a aprender nuevas lecciones, y gradualmente viene haciéndose más y más proficiente. Algún día habrá completado este estudio, que así como enseña a usar cuerpos, enseña a formarlos. Así, pues, cuando vemos a alguien que demuestra pocas facultades, sabremos que es un alma joven que ha frecuentado muy poco a la escuela de
la vida; y cuando encontramos un hermoso carácter, veremos en él un alma grande, que ha pasado mucho tiempo practicando sus lecciones. Por lo tanto, no desesperemos de la bondad de Dios cuando miremos las desigualdades de la vida, porque sabremos que algún día todos seremos perfectos, como perfecto es nuestro Padre Celestial.
Las enseñanzas Rosacruces también quitan la espina del dolor que nos causa la más grande prueba: la pérdida de nuestros seres queridos y aun los que se han descarriado. Es un hecho que "en Dios vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser; " así es que si una sola alma se perdiese, una parte de Dios se perdería, y tal proposición es absolutamente imposible. Bajo la ley inmutable de
causa y efecto, estamos destinados a encontrar esos seres en lo futuro, bajo otras circunstancias, y el amor que nos une continuará siempre hasta completar su más alta expresión. Las leyes de la naturaleza serían violadas si una piedra arrojada desde la tierra se suspendiera en la atmósfera, y bajo esas leyes inmutables, aquellos que pasan a esferas más elevadas, deberían regresar. Cristo dijo "Necesario os es nacer otra vez," y "Si voy a mi Padre, volveré."
Pero aunque nuestra razón pueda llegar hasta los misterios de la vida, hay, sin embargo, un estado más elevado: el actual conocimiento directo, que es aún el más alto grado de conciencia capaz de verificar las precedentes consideraciones por medio del sexto sentido latente en nuestro ser, que nos haría aptos para ver los mundos espirituales tan claramente como vemos el mundo temporal.
Este sexto sentido se desenvuelve en todo el curso de la evolución, y hay algunos medios de desarrollarlo ahora para aquellos que se tomen el trabajo Y tiempo necesarios. Algunos han llegado a este fin, y ellos nos hablan de sus viajes en el mundo del alma. Nosotros les creemos al igual que a aquellos que han viajado por Africa o Australia y nos hablan de aquellas tierras. E igualmente que nosotros podemos decir nosotros conocemos que la Tierra gira
sobre su eje y describe una órbita alrededor del Sol porque así lo dicen los científicos que han hecho tales investigaciones y cálculos que establecen esos hechos, así también decirnos que sabemos que el muerto vive, y que nosotros muertos o vivos, en el cuerpo o fuera de él, descansamos en el Amor de nuestro Padre que está en los Cielos, "sin cuya Voluntad ni aún el más leve pájaro cae a tierra; " que El cuida de todos y guía nuestros pasos de acuerdo con sus planes a desarrollar en lo posible nuestros poderes espirituales hasta
la más elevada potencialidad.
Así por cuanto da lógica satisfacción al alma la filosofía de la vida dada por los Rosacruces, nosotros seguimos sus enseñanzas con preferencia de otros sistemas e invitamos a otros quienes deseen una porción de sus bendiciones a la investigación de éstas.

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viernes, 3 de enero de 2014

LA LEY DE ÉXITO EN MATERIAS ESPIRITUALES



CARTA Nº 97
Enero de 1919


LA LEY DE ÉXITO EN MATERIAS
ESPIRITUALES

Parece propio que comencemos nuestra correspondencia del año 1919, mediante el deseo de desearles a todos los estudiantes un feliz y próspero año nuevo. Pero dice el proverbio: “Si los
deseos fuesen caballos los mendigos caminarían en ellos”. Alguna cosa más se necesita para conseguir el éxito y la felicidad que meros deseos, y quizás los míos puedan dar mejor fruto si doy una explicación el modo en que opera la ley del éxito.
Los estudiantes de la Fraternidad Rosacruz están familiarizados con la idea de que no existe “suerte”, y, por lo tanto, están de acuerdo con Mefistófeles del FAUSTO cuando dice:
“Cuan estrechamente la suerte está unida al mérito. Es una cosa que nunca se le ocurre al necio.
Si él consiguiera la piedra filosofal del hombre sabio, yo lo aseguro, la piedra ésta no tendría al
filósofo”.
Pero al llegar aquí asaltará, inmediatamente, una duda a la mente de muchos: “¿ Es posible el reducir a una ley al éxito?”.
Sí, sin duda existe la ley del éxito, tan segura e inmutable como cualquiera otra de las grandes leyes cósmicas, y a la vez que mi propósito es para aplicarla a los asuntos espirituales, no puedo
ocultar que también puede brindar el éxito en negocios materiales. Pero antes de aplicarla en tal dirección se debe considerar muy cuidadosamente que el hacer tal cosa significa un suicidio espiritual, porque se nos ha dicho, “vosotros no podéis servir a Dios y a Mamón”, el rey de la codicia. Es preferible “que busquéis primero el reino de Dios y Su justicia y todas las demás cosas se os darán por añadidura”. Yo puedo dar testimonio de la verdad de esta promesa, puesto
que he vivido por este medio durante muchos años.
La ley de éxito, puede enunciarse como sigue:
Primero.Determinar definitiva y claramente aquello que deseemos, desarrollo de la fuerza curativa, aumento de la visión, auxilio invisible, facilidad de palabras para dar conferencias y
diseminar la filosofía Rosacruz entre los demás, etc.
Segundo.Unas vez que se ha decidido una finalidad nunca admitir un pensamiento de miedo, de fracaso ni por un momento, sino que debe cultivarse una determinación invencible de llevar a cabo nuestro objeto a despecho de todos los obstáculos. Constantemente manténgase el
pensamiento de, “ yo puedo hacerlo y lo haré”.
No se empiece a hacer planes de cómo llegar a la meta hasta que se haya alcanzado un estado de absoluta confianza en uno y en nuestra habilidad de hacer lo que se desea, porque una mente indecisa y voluble, y asustadiza por el más ligero temor, no puede hacer los planes que las conduzca a un éxito completo. Por lo tanto, seamos pacientes y primeramente asegurémonos el
cultivar una fe absoluta propia y en nuestra capacidad para llegar a donde nos proponemos en contra de todos los obstáculos.
Cuando se halla alcanzado el punto en el que se está totalmente persuadido de que es de uno el éxito y determinado positivamente a vencer en cualquier empresa que se proponga, no habrá poder en la tierra ni en el cielo capaz de oponerse a su paso para llegar a fin propuesto, y entonces es el momento oportuno de hacer los planes del modo en que podamos alcanzar los deseos de nuestros corazones con probabilidades de éxito.
Yo confío que usted aplicará esta ley anhelosamente en su propósito para el desarrollo de su alma, no solamente durante el año venidero, sino en todos los años que pasarán por nosotros


del libro "Cartas a los Estudiantes", de Max Heindel

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jueves, 26 de diciembre de 2013

ACRECENTAR LA VIDA DEL ARQUETIPO


CARTA Nº 96
Diciembre de 1918

ACRECENTAR LA VIDA DEL
ARQUETIPO

Esta es la última carta a los estudiantes del año en curso y el pensamiento al final de cada ciclo gira, naturalmente, hacia lo pasado y considera la velocidad del tiempo y lo evanescente e ilusoria que es la vida en el mundo de los fenómenos. Nos hace recordar también lo precioso que es el tiempo y la responsabilidad que nos incumbe por su uso, que debe ser con la finalidad de emplearlo para la mayor ventaja de nuestro crecimiento del alma, ¿ pues de qué aprovecharía a un hombre que ganase todo el mundo y perdiese su propia alma? Ahora es la época de la sementera y como se nos ha dicho que “aquel a
quién mucho se le dé mecho se le ha de exigir”, por lo tanto nosotros somos responsables de aquello que hemos dicho y de lo que hemos dejado de hacer en mayor extensión que otros, quienes no tienen el íntimo conocimiento de los propósitos de Dios, el cuál se nos ha facilitado por mediación de los Hermanos Mayores.
En consonancia con esto debemos comprender que todos los actos de cada ser humano producen un efecto directo en el arquetipo con la ley de la vida y de la evolución,
fortalece el arquetipo y ocasiona una prolongación de la vida en la cuál el individuo alcanzará el máximo de experiencia y conseguirá un desarrollo anímico muy importante
en armonía con su estado evolutivo y capacidad para aprender. De este modo pocas encarnaciones les serán necesarias para llevarles a la perfección, en tanto que otro que
despilfarra la corriente vital y se esfuerza en escapar a sus inconvenientes y deberes, o bien que aplica su fuerza destructivamente le alejarán de tal perfección. En el último
caso la vida del arquetipo se distiende y se agota pronto.
Así, pues, todos aquellos cuyos son contrarios a la ley acortan sus vidas y tienen que buscar nuevas encarnaciones un mayor número de veces que los que viven en armonía
con la ley. He aquí otra instancia en que la Biblia es exacta y verídica cuando nos exhorta a hacer el bien para que podamos vivir más en la tierra.
Esta ley abarca a todos sin excepción alguna, pero tiene mayor significancia en las vidas de aquellos que están trabajando conscientemente con la ley de la evolución que
en la de los demás. El conocimiento de tales verdades debe aumentar un diez o un ciento de veces nuestro celo e interés hacia el bien. Aún si hemos empezado como
solemos decir, “tarde en la vida”, podremos fácilmente acaparar un “tesoro” mayor en los últimos años que en algunos de las vidas anteriores, y sobre todo nos estamos
poniendo en línea para empezar más pronto en las vidas futuras.
Así, pues, hagamos por utilizar del mejor modo posible nuestras oportunidades, tengamos esperanza por haber empleado bien el año que está terminando y preparémonos para aumentar nuestros esfuerzos en el año entrante.

del libro "Cartas a los Estudiantes", de Max Heindel

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lunes, 23 de diciembre de 2013

LA FE Y UNA ACTITUD OPTIMISTA ACERCA DEL BIEN FINAL


CARTA Nº 95
Octubre de 1918


LA FE Y UNA ACTITUD OPTIMISTA
ACERCA DEL BIEN FINAL

Supóngase que una persona muy allegada a usted fuese a sufrir una operación quirúrgica. Naturalmente, usted estaría muy preocupado y sus sentimientos, probablemente, saltarían del miedo a la esperanza. Algunas veces una emoción y otras veces otra habría de predominar. Pero considere cuál sería el efecto que producirían al paciente si usted cada vez que fuese a comunicarle sus dudas y anhelos, sus consuelos y alegrías a cada momento. El miedo causa siempre un efecto enervador y detrimental que es muy difícil para el paciente vencerlo, especialmente durante una enfermedad cuando
somos más negativos y estamos más indefensos que cuando nuestra salud es buena y robusta. De este modo a la vez que estaba usted ansioso de ayudarle realmente y haría cualquier coso que estuviera en su poder para servirle, por su actitud mental y la expresión de semejantes pensamientos, le causaría realmente grandes inconvenientes y perjuicios.
Una cosa parecida ocurre en el mundo en general en estos momentos. La raza humana se está preparando para sufrir una operación de una catarata espiritual. El dolor y el sufrimiento ocasionado por la guerra actual está produciendo la caída de la venda del materialismo de nuestros ojos y rompiendo el velo que nos separe de aquellos de la
tierra de los muertos que viven. La operación es en extremo dolorosa. Seguramente no hay un ser humano en el mundo capaz de sentir humanitariamente, que no esté sufriendo en cierto sentido por y con aquellos que están mezclados en la lucha. Pero si nosotros estamos plenamente convencidos de que los “pensamientos son cosas”, es un
deber sagrado que tenemos el mantener la actitud más optimista que nos sea posible conseguir en los momentos presentes.
No tengo la menor duda de que todo estudiante de la Fraternidad Rosacruz está haciendo cuanto le es posible y facilitando cuanto esté a su alcance para aliviar el sufrimiento y el dolor que existe en las naciones afectadas directamente, pero es la actitud mental optimista la más importante de todas y la más difícil para muchos de cultivar y conservar. De todos modos, es nuestro deber el obrar así, especialmente a la luz
de nuestro conocimiento superior de este fin en perspectiva, el cuál seguramente será alcanzado. Es natural que nosotros no estemos contentos de que esta catástrofe nos toque tan de cerca, pero, sin embargo, podemos sentir agradecimiento hacia ella, porque en definitiva acarreará un gran bien al mundo con la misma seguridad que el Sol sale por la mañana para ponerse por la noche.
Nosotros tenemos una fe absoluta en la sabiduría y omnipotencia divinas. Nosotros sabemos que es una acusación falsa el decir que “la naturaleza es sangrienta en cuerpo y en espíritu”, como alguno ha afirmado. A pesar de lo que pueda parecer a nuestra limitada visión, la benevolencia es el factor predominante en la evolución del mundo.
Por lo tanto, todos y cada uno de nosotros debemos ser consecuentes con las obligaciones sagradas de nuestras creencias y esforzarnos para mantener siempre una actitud optimista y exteriorizar siempre nuestra firme fe en el bien final que será el resultado de las condiciones actuales. Tengamos en cuenta que mientras trabajamos al compás de la evolución es como llevar un bote a favor de la corriente y nuestros esfuerzos tendrán un efecto mayor de este modo, que si mantuviésemos una actitud
mental contraria al bien del mundo.

NOTA: La carta correspondiente al mes de Noviembre de 1918 estaba dedicada a asuntos administrativos en relación con nuestras publicaciones y, por lo tanto, no se
incluye aquí.

del libro "Cartas a los Estudiantes", de Max Heindel 

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jueves, 19 de diciembre de 2013

EL EQUILIBRIO SIRVE DE MUCHO EN MOMENTOS DE GRANDES DESASTRES


CARTA Nº 94
SEPTIEMBRE DE 1918


EL EQUILIBRIO SIRVE DE MUCHO
EN MOMENTOS DE GRANDES DESASTRES

En estos días en que nuestras costumbres, métodos y negocios están siendo tan radicalmente cambiados por la Gran Guerra, vivamos donde quiera que sea, cuando la flor de nuestros hombres está siendo segada a millones por el cañón cuando hasta la mujer tiene que abandonar sus labores y vocaciones propias del hogar para tomar parte en la titánica lucha de tras de las líneas de fuego; cuando los débiles, aquellos que son
muy viejos o muy niños se ven obligados a morir de privaciones, ¿ cómo puede uno evitar el verse perturbado en más o menos extensión en armonía con sus inclinaciones individuales o proximidad al mar rugiente de odio y dolor en la que una vez fue  hermosa Francia o en las otras secciones en que la batalla se libra?
El permanecer ecuánime e insensible parece hasta imposible Uno no puede permanecer insensible a la vista de tal sufrimiento. Un estudiante después de describir la devastación
de una ciudad bombardeada, pregunta: ¿ Puede uno evitar el sentirse intensamente influenciado por todo ello? No, Cristo mismo se sintió intensamente emocionado cuando lloró por los pecadores de Jerusalén y también exteriorizó la justicia de su dolor cuando hecho a latigazos a los mercaderes del Templo. Pero el equilibrio y ecuanimidad es indudablemente una de las grandes lecciones que podemos aprender por esta guerra.
Es muy fácil el permanecer tranquilo si uno se va a una montaña y allí vive la vida de un ermitaño. ¿Pero cuál es el mérito que no tendrá un individuo cuando no conserva
toda y serenidad y sangre fría, cuando se le mortifica se lo injuria o se le opone resistencia? Sin embargo, es más difícil el conservar la tranquilidad en una ciudad fabril
en la que la guerra se lucha incansablemente con la espada de la competencia y donde la existencia está circunscrita a las leyes y a las costumbres. Pero esto puede llegar a
hacerse y está haciéndose por muchos que no tienen intenciones de espiritualidad alguna, pero que han comprobado que la pérdida de la ecuanimidad perjudica a sus
ambiciones y como consecuencia se han ejercitado en la práctica del equilibrio Ha sido una experiencia invariable de tales personas que tal práctica le ha beneficiado
extraordinariamente. Su salud ha mejorado así como su felicidad y lo mismo todos sus negocios.
Si un dominio propio semejante puede ser alcanzado por el hombre corriente del mundo y tan gran beneficio puede achacarse a su control bajo las condiciones ordinarias de la
vida, aquellos de entre nosotros que aspiran a cosas más nobles y elevadas, y quienes se han venido esforzando a seguir el sendero durante varios años deben servir de ejemplo
de fe y esperanza en estos momentos críticos; ¿no es así? Nosotros debemos ser torres de fortalezas para aquellos que no han tenido la gran iluminación que nosotros, como un
gran privilegio, hemos alcanzado, y sobre todo, debemos ejercer una influencia constructiva y elevadora en esta crisis mundial.
Creo haber delineado en la lección esta las causas secretas que en el pasado se han generado y fertilizado las semillas que han florecido en este cataclismo actual y que he
indicado en una medida ligera el modo en que ahora estamos sembrando las semillas de nuestro futuro estado bueno o malo, y esto es con la esperanza de que los estudiantes
concentrarán sus pensamientos constructivamente en la dirección indicada y abogarán en la esfera de su acción a favor los puntos de vista presentados. De este modo se
evitará mucho dolor para el futuro, pues los pensamientos son cosas, y si éstos están en armonía con la finalidad cósmica de hacer que todas las cosas actúen para el bien, seguramente que prosperaremos en nuestro propósito.

del libro "Cartas a los Estudiantes", de Max Heindel

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martes, 17 de diciembre de 2013

LA FUERZA INTERNA Y LA RESPONSABILIDAD QUE LLEVA ENVUELTA


CARTA Nº 93
Agosto de 1918

LA FUERZA INTERNA Y LA
RESPONSABILIDAD QUE LLEVA
ENVUELTA

Hace muchos años que yo pasé unas cuantas semanas en una granja en el Estado de Maine en la época en que estaban cosechando patatas. Conforme los vagones pasaban
por mi lado, pude notar que las patatas todas eran grandes y de tamaño casi igual. Por esta razón un día felicité al agricultor por tener una cosecha de patatas tan grandes y de
tan buena presentación. Entonces él fue hacia un carro y me enseñó que el fondo del vehículo estaba lleno de patatas pequeñas, y me dijo que no se había dispuesto así en el
campo, sino que por el rodar del carro desde el campo al granero ocurría que las patatas pequeñas se escurrían hacia abajo, quedando arriba las mayores, añadiendo : "si usted
pone las grandes en el fondo, se subirán hasta arriba, en tanto que las pequeñas descenderán".
¿ No ocurre así realmente en la vida ? Las personas de buena apariencia, de excelentes cualidades, suben hasta las mayores colocaciones a medida que nos rozamos los unos
con los otros en los lugares accidentados del camino de la vida. "No se puede mantener a una buena persona en la obscuridad", dice un viejo refrán Ésta persona se destacará
ha despecho de todos los contratiempos por la virtud de la fuerza elevadora dentro de sí misma, y de igual modo, no importa cuan a menudo pongamos a un hombre bajo en lo
alto, se verá obligado a descender, debido a que está falto de esa fuerza interna.
Nosotros podemos construir una casa tan alta como queramos y elevarla sobre todas las otras construcciones si disponemos de materiales y mano de obra en cantidad suficiente,
pero el crecimiento del hombre es desde adentro y nadie puede añadir ni un solo pelo a la estatura de otro, ya sea física, moral o mentalmente. Cada uno debe cultivar por sí
mismo su propia salvación, él únicamente puede determinar permanecer abajo o elevarse hacia lo alto.
El agricultor vio que cuando los carros caminaban por un camino liso y suave las patatas permanecían mezcladas, pero el camino accidentado y áspero las separaba en la
forma sabida y cuando más áspero y accidentado el camino tanto más rápidamente las patatas grandes se elevaban a lo alto del montón y las pequeñas pasaban al fondo. En los
grandes problemas de la vida, grandes oportunidades aguardan a aquellos quienes están dispuestos para asumir las grandes responsabilidades y ponerse al frente de la batalla.
Estamos viviendo en una época semejante y si aspiramos a sobresalir, ahora es la hora de nuestra oportunidad más propicia El mundo entero está ahora interrogando y
buscando una solución al misterio de la vida; inquiriendo hacia donde está zarpando el barco de la humanidad. Nosotros tenemos tal contestación. Así, pues, sobre nosotros
recae la responsabilidad de vivir las enseñanzas de los Hermanos Mayores y hacer que ellas sean adoptadas por otros por nuestras vidas ejemplares. Muchos de nuestros
amigos están llevando nuestras enseñanzas recibidas de los hermanos mayores hasta las mismas trincheras e iluminando a los que están dispuestos para ser iluminados. Aquellos
de nosotros que continuamos todavía en nuestro ambiente común encontraremos también este interrogante en muchos de los lugares que nos rodean. Busquemos, pues, diligentemente estas ocasiones y mejorémoslas, pues “ a quien mucho se le ha dado, mucho le será exigido”.
Me permito sugerir a los estudiantes que ahora es el momento de ver en las librerías y bibliotecas nuestro Concepto Rosacruz del Cosmos y todas las otras nuestras obras,
tanto como sea posible, así como en cualquier otro sitio que sea accesible el cuál puede aprovecharse. Hay un método que dará muy buen resultado y es legítimo y honrado. Si varias personas solicitan nuestros libros de vez en cuando, aunque el librero o
bibliotecario no conozca nada acerca de su contenido o quizá sea hostil hacia él, la petición constante de un libro determinado le obligará forzosamente a tomar notas y a
darse cuenta de él. No hay duda de que las enseñanzas de la Fraternidad tienen una fuerza interna en sí mismas que puede permitirles el conquistarse un puesto sobresaliente en el mundo, además de que nosotros adquiriremos nuestros mérito en la
proporción en que facilitemos el medio de llevar estas enseñanzas de los Hermanos Mayores al conocimiento de la humanidad en general. Ahora es la época de las
vacaciones y por ende una estación especialmente propicia para la diseminación de nuestra filosofía que satisface el hambre de las almas. Pongamos por lo tanto un pequeño esfuerzo extra en ésta época y con ello se beneficiarán nuestros semejantes y
nosotros mismos.

del libro "Cartas a los Estudiantes", de Max Heindel 

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viernes, 13 de diciembre de 2013

EL PROPÓSITO DE LA GUERRA Y NUESTRA ACTITUD HACIA ELLA


CARTA Nº 92
Julio de 1918


EL PROPÓSITO DE LA GUERRA
Y NUESTRA ACTITUD HACIA ELLA

De vez en cuando algunos estudiantes domiciliados en distintas partes del mundo nos preguntan cuál debe ser su actitud hacia la guerra y cuál es el propósito que persigue desde el punto de vista espiritual. Como contestación diremos que ya hemos indicado en varios artículos los puntos de las enseñanzas Rosacruces referentes al objeto de la guerra, esto es: "el hacer volver al mundo los ojos hacia Dios en busca de consuelo en
su dolor y en procurar el romper el velo que existe entre el mundo visible y los invisibles, mediante su ayuda prestada a una cantidad considerable de hombres para adquirir la vista espiritual y el comunicarse con aquellos que han pasado al más allá".
Pero aunque las explicaciones que allí se han dado han satisfecho a muchos estudiantes ocultistas en cierto sentido, hay otros que no lo quedaron igualmente y éstos necesitan
algo más directamente relacionado con las condiciones actuales. En cuanto a éstos podemos dirigirles hacia el folleto numero 13, de la serie Interpretación Rosacruz del
Cristianismo, titulado "Los Ángeles como factores en la evolución", donde se detalla el modo en que los negocios humanos van guiados por los Ángeles y Arcángeles, quienes
actúan como espíritus familiares y raciales, produciendo la subida y caída de las naciones según lo requiere la evolución de los distintos grupos de espíritus confiados a
su custodia.
Como un final intento de satisfacer a nuestros estudiantes acerca de tan vital asunto les enviamos con esta carta una lección titulada "La filosofía de la guerra", enfocada su
actuación hacia las condiciones actuales. Confiamos que en ella encontrarán todos la explicación conveniente y necesaria y les ayudará para comprender lo que lleva envuelto en si este flagelo, para que de este modo puedan facilitar su cooperación para terminar la lucha tan pronto como sea posible y asegurar la paz que todos tan ardientemente anhelamos.
Pero debemos comprender que no habrá paz segura y permanente hasta que el militarismo haya recibido tal golpe que no le deje levantar cabeza otra vez en un tiempo
largo. Mucha gente confía que esta será la última guerra y por nuestra parte deseamos que sea así. Los hombres piensan igual que cuando Napoleón y sus hordas desangraron
a Europa hace cien años, pero el tiempo ha demostrado que tales esperanzas eran vanas.
La paz es una cuestión de educación e imposible de conseguir hasta que hayamos aprendido a obrar caritativa, justa
y abiertamente los unos con los otros, tanto nacional como individualmente. En tanto que continuemos fabricando armas la paz no podrá establecerse. Debe ser, pues, una
finalidad de nuestra actuación la de hacer cuanto sea posible para la abolición del militarismo en todas las naciones y el establecimiento del principio de arbitrar las
diferencias y dificultades que se presenten.

del libro "Cartas a los Estudiantes", de Max Heindel

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