humana compasión y amor

”el
propósito de la vida no es felicidad sino experiencia"…


Ningún hombre ama a Dios si aborrece a sus semejantes,
Quien pisotea el corazón o el alma de su hermano;
Quien busca encadenar, nublar o ensombrecer la mente
Con miedos del infierno, no ha percibido nuestra meta.
Dios nos envió todas las religiones benditas
Y Cristo, el Camino, la Verdad y la Vida,
Para dar descanso al de pesada carga
Y paz para el dolor, el pecado y la lucha.
Contemplad al Espíritu Universal que ha llegado
A todas las iglesias, no a una solamente;
En la mañana de Pentecostés una lengua de fuego
Rodeando a cada apóstol como un halo brilló.
Desde entonces como buitres famélicos y voraces,
Hemos combatido a menudo por un nombre sin sentido,
Y buscado dogmas, edictos o credos,
Para enviarnos los unos a los otros a la hoguera.
¿Está Cristo dividido entonces? ¿Fue Pedro o Pablo,
Para salvar al mundo, clavado al madero?
Si no, ¿por qué, entonces, tales divisiones?
El amor de Cristo abarca tanto a vosotros como a mí.
Su puro dulcísimo amor no está confinado
Por credos que segregan y levantan una muralla.
Su amor envuelve y abraza a toda la humanidad,
No importa lo que nosotros nos llamemos de Él.
Entonces, ¿por qué no aceptar Su palabra?
¿Por qué sostenemos credos que nos separan?
Sólo una cosa importa ser oída;
Que el amor fraterno llene todos los corazones.
Sólo hay una cosa que el mundo necesita saber,
Sólo hay un bálsamo para todos los dolores humanos,
Sólo hay un camino que conduce hacia los ciclos,
Este camino es: humana compasión y amor.
--Max Heindel

ver vídeo: CREDO o CRISTO

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del libro Concepto Rosacruz del Cosmos de Max Heindel

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CONCEPTO ROSACRUZ DEL COSMOS

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Max Heindel

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martes, 17 de diciembre de 2013

LA FUERZA INTERNA Y LA RESPONSABILIDAD QUE LLEVA ENVUELTA


CARTA Nº 93
Agosto de 1918

LA FUERZA INTERNA Y LA
RESPONSABILIDAD QUE LLEVA
ENVUELTA

Hace muchos años que yo pasé unas cuantas semanas en una granja en el Estado de Maine en la época en que estaban cosechando patatas. Conforme los vagones pasaban
por mi lado, pude notar que las patatas todas eran grandes y de tamaño casi igual. Por esta razón un día felicité al agricultor por tener una cosecha de patatas tan grandes y de
tan buena presentación. Entonces él fue hacia un carro y me enseñó que el fondo del vehículo estaba lleno de patatas pequeñas, y me dijo que no se había dispuesto así en el
campo, sino que por el rodar del carro desde el campo al granero ocurría que las patatas pequeñas se escurrían hacia abajo, quedando arriba las mayores, añadiendo : "si usted
pone las grandes en el fondo, se subirán hasta arriba, en tanto que las pequeñas descenderán".
¿ No ocurre así realmente en la vida ? Las personas de buena apariencia, de excelentes cualidades, suben hasta las mayores colocaciones a medida que nos rozamos los unos
con los otros en los lugares accidentados del camino de la vida. "No se puede mantener a una buena persona en la obscuridad", dice un viejo refrán Ésta persona se destacará
ha despecho de todos los contratiempos por la virtud de la fuerza elevadora dentro de sí misma, y de igual modo, no importa cuan a menudo pongamos a un hombre bajo en lo
alto, se verá obligado a descender, debido a que está falto de esa fuerza interna.
Nosotros podemos construir una casa tan alta como queramos y elevarla sobre todas las otras construcciones si disponemos de materiales y mano de obra en cantidad suficiente,
pero el crecimiento del hombre es desde adentro y nadie puede añadir ni un solo pelo a la estatura de otro, ya sea física, moral o mentalmente. Cada uno debe cultivar por sí
mismo su propia salvación, él únicamente puede determinar permanecer abajo o elevarse hacia lo alto.
El agricultor vio que cuando los carros caminaban por un camino liso y suave las patatas permanecían mezcladas, pero el camino accidentado y áspero las separaba en la
forma sabida y cuando más áspero y accidentado el camino tanto más rápidamente las patatas grandes se elevaban a lo alto del montón y las pequeñas pasaban al fondo. En los
grandes problemas de la vida, grandes oportunidades aguardan a aquellos quienes están dispuestos para asumir las grandes responsabilidades y ponerse al frente de la batalla.
Estamos viviendo en una época semejante y si aspiramos a sobresalir, ahora es la hora de nuestra oportunidad más propicia El mundo entero está ahora interrogando y
buscando una solución al misterio de la vida; inquiriendo hacia donde está zarpando el barco de la humanidad. Nosotros tenemos tal contestación. Así, pues, sobre nosotros
recae la responsabilidad de vivir las enseñanzas de los Hermanos Mayores y hacer que ellas sean adoptadas por otros por nuestras vidas ejemplares. Muchos de nuestros
amigos están llevando nuestras enseñanzas recibidas de los hermanos mayores hasta las mismas trincheras e iluminando a los que están dispuestos para ser iluminados. Aquellos
de nosotros que continuamos todavía en nuestro ambiente común encontraremos también este interrogante en muchos de los lugares que nos rodean. Busquemos, pues, diligentemente estas ocasiones y mejorémoslas, pues “ a quien mucho se le ha dado, mucho le será exigido”.
Me permito sugerir a los estudiantes que ahora es el momento de ver en las librerías y bibliotecas nuestro Concepto Rosacruz del Cosmos y todas las otras nuestras obras,
tanto como sea posible, así como en cualquier otro sitio que sea accesible el cuál puede aprovecharse. Hay un método que dará muy buen resultado y es legítimo y honrado. Si varias personas solicitan nuestros libros de vez en cuando, aunque el librero o
bibliotecario no conozca nada acerca de su contenido o quizá sea hostil hacia él, la petición constante de un libro determinado le obligará forzosamente a tomar notas y a
darse cuenta de él. No hay duda de que las enseñanzas de la Fraternidad tienen una fuerza interna en sí mismas que puede permitirles el conquistarse un puesto sobresaliente en el mundo, además de que nosotros adquiriremos nuestros mérito en la
proporción en que facilitemos el medio de llevar estas enseñanzas de los Hermanos Mayores al conocimiento de la humanidad en general. Ahora es la época de las
vacaciones y por ende una estación especialmente propicia para la diseminación de nuestra filosofía que satisface el hambre de las almas. Pongamos por lo tanto un pequeño esfuerzo extra en ésta época y con ello se beneficiarán nuestros semejantes y
nosotros mismos.

del libro "Cartas a los Estudiantes", de Max Heindel 

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