humana compasión y amor

”el
propósito de la vida no es felicidad sino experiencia"…


Ningún hombre ama a Dios si aborrece a sus semejantes,
Quien pisotea el corazón o el alma de su hermano;
Quien busca encadenar, nublar o ensombrecer la mente
Con miedos del infierno, no ha percibido nuestra meta.
Dios nos envió todas las religiones benditas
Y Cristo, el Camino, la Verdad y la Vida,
Para dar descanso al de pesada carga
Y paz para el dolor, el pecado y la lucha.
Contemplad al Espíritu Universal que ha llegado
A todas las iglesias, no a una solamente;
En la mañana de Pentecostés una lengua de fuego
Rodeando a cada apóstol como un halo brilló.
Desde entonces como buitres famélicos y voraces,
Hemos combatido a menudo por un nombre sin sentido,
Y buscado dogmas, edictos o credos,
Para enviarnos los unos a los otros a la hoguera.
¿Está Cristo dividido entonces? ¿Fue Pedro o Pablo,
Para salvar al mundo, clavado al madero?
Si no, ¿por qué, entonces, tales divisiones?
El amor de Cristo abarca tanto a vosotros como a mí.
Su puro dulcísimo amor no está confinado
Por credos que segregan y levantan una muralla.
Su amor envuelve y abraza a toda la humanidad,
No importa lo que nosotros nos llamemos de Él.
Entonces, ¿por qué no aceptar Su palabra?
¿Por qué sostenemos credos que nos separan?
Sólo una cosa importa ser oída;
Que el amor fraterno llene todos los corazones.
Sólo hay una cosa que el mundo necesita saber,
Sólo hay un bálsamo para todos los dolores humanos,
Sólo hay un camino que conduce hacia los ciclos,
Este camino es: humana compasión y amor.
--Max Heindel

ver vídeo: CREDO o CRISTO

*
del libro Concepto Rosacruz del Cosmos de Max Heindel

*
* *

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CONCEPTO ROSACRUZ DEL COSMOS

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Alexandra Porter, PhD


LA NUEVA ERA:

UNA VERDAD SENCILLA SOBRE EL ESPÍRITU RACIAL 
Dra. Alexandra Porter

“El ojo del cormorán es de color  esmeralda. El ojo del águila es ámbar.  El ojo del 
colimbo es de color rubí.  El ojo del ibis es de color zafiro.  
Cuatro gemas reflejan las 
mentes de las aves que median entre el cielo y la tierra.  
Pasamos por alto  los ojos  de 
las aves, centrándonos tan sólo en sus plumas.”  Terry Tempest Williams


Saludo

¡Buenas tardes a todo el mundo! 

Bienvenidos a la tercera conferencia sobre el tema del espíritu de raza. 

Resulta estimulante ver a  tanto  público interesado en este tema. Es la 
primera vez que tantas personas   llegan con  mucha  anticipación. Esto 
significa que muchos de ustedes se han  inscrito y han  aguardado esta 
conferencia durante varias semanas.  Esperamos que la disfruten tanto o más 
que las dos primeras. 

Antes de comenzar, preparémonos solicitando la bendición divina. Por favor, 
únanse a mí en el Padrenuestro. 

Padre nuestro que estás en el Cielo…
Madre-Padre Divino,  Dios  del Universo, Dios de nuestros corazones y 
creador de todos los seres. Señor, te invocamos hoy pidiendo la protección de 
Tu presencia. Te pido que toques nuestras vidas hoy y que nos honres con Tu 
divina presencia.  Que solo aquello que sirva para nuestro mayor 
entendimiento nos sea revelado hoy. Te lo pedimos en el nombre de Cristo 
Jesús, amen.  

Introducción

El contenido de esta conferencia procede de mi trabajo de investigación en el 
área de la salud y  en  el servicio  a la humanidad.   El tema de los  espíritus 
raciales se entrega en tres partes para desarrollar mejor los diferentes puntos 
de este tema. Pedimos que reserven sus preguntas hasta el final de cada parte.
Exploraremos el tema de nuestros antepasados y descendientes,  pues se 
relaciona con nuestras conductas y hábitos.  Esta conferencia les ayudará  a 
contestar la pregunta: ¿Cómo puedo liberarme de mi espíritu racial?

Presentaremos ideas nuevas a ese respecto para explorar la cuestión: ¿Qué es 
el racismo? Igualmente incluimos una breve explicación sobre cómo vivir en 
armonía con Cristo y sujetos a Él. Espero que esta conferencia resulte 
formativa e inspiradora. Igualmente ruego para que sirva como punto de 
reflexión y  para evaluar sus propios planteamientos sobre el tema.
De modo que… comencemos



LA NUEVA ERA: 

UNA VERDAD SENCILLA SOBRE EL ESPÍRITU RACIAL 
Por la Dra. Alexandra Porter

PRIMERA PARTE 


Todos conjeturamos sobre la naturaleza del universo, acerca de por qué suceden 
las cosas de una determinada manera, o acerca de cómo surgen los distintos 
tipos humanos.   Estas preguntas son del mismo tipo que: ¿Qué sucede con la 
imagen en el espejo cuando ya no hay luz? La vida se presenta en un continuo; 
sin embargo, el hombre se ha vuelto diferente de lo que algunos consideran 
eran sus muy peludos  antepasados.    Si asumimos que hay un orden en el 
universo, podemos deducir el pasado  de lo que vemos en el presente. 

Como estudiantes  de esoterismo afiliados  a la Fraternidad  Rosacruz, estamos 
acostumbrados a pensar que las causas preceden a los efectos.  Resulta así 
normal para nosotros el tratar de explicar el universo mirando atrás hacia su 
cósmico inicio.  Podemos ver un proceso evolutivo en las Sagradas Escrituras 
que termina en la aparición de la raza humana. En el entramado de la evolución 
humana, que comienza  hace  unos quince mil millones de años atrás, 1.5 por 
años, tenemos en común todos los elementos de la creación y estamos 
ligados a ellos de manera indisoluble.  De modo que somos hijos del Cosmos 
que originó a la humanidad. 

En relación con la forma  humana, concebida a  imagen del  Creador, se nos 
muestra a Adán y  Eva como los primeros habitantes  del planeta terrestre. El 
relato de Adán y Eva no es una explicación científica del origen del universo o 
del origen de la raza humana, mas resulta espiritualmente cierto. La idea 
subyacente en él es la de una única familia humana, y que todo el mundo, 
independientemente del color, raza, credo o género, somos hijos de Dios.  Ésta 
es la idea de la nueva era: así como existe un sólo Dios, existe una única raza 
humana.  
En referencia a este punto, el simbolismo del relato de Adán y Eva  resulta 
especialmente apropiado en estos tiempos de incertidumbre. Para algunos entre 
nuestras hermanas y hermanos cristianos, lo referente a una única familia 
humana continua siendo un proceso de aprendizaje. Mientras que para otros, el

concepto es tan abrumador que  evitan cualquier diálogo relacionado con Dios 
y el color, raza, credo o género de las personas.  Algunas personas creen que 
estos asuntos sólo preocupan a aquellos que  son estrictos e inflexibles en 
relación con su propio color, raza, credo o género.  Dentro de este ultimo grupo, 
algunos sienten que su  Dios los ha elegido superiores al resto a causa de las 
características descritas, mientras que otros  en este mismo grupo sienten que 
ellos son los hijos de  Dios a causa de su raza y del país donde han nacido. 
Pienso que podemos encontrar ejemplos de esto en personas  de  todos los 
países, colores, razas, credos y géneros, así como en todas las facetas de la vida. 

Sea como sea, el s. XXI será un siglo espiritual.   Una nueva era apunta, mas el 
verdadero progreso en las relaciones humanas debe construirse sobre los 
valores y los logros contrastados de nuestros antecesores.   
Puesto que no 
realizamos un avance verdadero, al menos en este aspecto, es seguro decir que 
los logros de nuestros antepasados fueron escasos.  Para examinar las posibles 
causas por las que los logros de nuestros antepasados fueron escasos,  debemos 
formularnos la siguiente pregunta: 

Si todo el mundo es hijo de Dios, como yo  afirmo y como la mayoría de 
nosotros creemos, ¿por qué, entonces, se nos debe recordar que incluyamos a 
cada  persona en la única raza humana  independientemente de su color, 
raza, credo o género?

Bien, como ante otros problemas acuciantes, debemos formular antes una 
pregunta más profunda.  En este caso, debemos preguntarnos: ¿qué es lo que 
nos motiva?

¿Cuáles son las  razones de nuestra conducta?   ¿Cómo podemos liberarnos de 
nuestro espíritu racial?  ¿Cómo podemos transformarnos?

He aquí la respuesta más sencilla que he podido encontrar  para esta cuestión. 
Busqué una respuesta simple porque he aprendido, y estoy segura de que 
ustedes también lo han hecho, que las respuestas simples llevan a  los  mejores 
resultados.   De modo que vayamos a nuestro ojo mental e imaginemos una 
balanza, como la que  simboliza la justicia en los tribunales.  Imaginen que en 
un lado tienen sus  pros; éstos son nuestros motivos o razones para  hacer algo. 

En el otro platillo tienen sus  contras; éstos son sus razones para no hacer algo

Por ejemplo, ¿por qué asisten ahora a esta conferencia? 

La respuesta es que ustedes perciben que asistir comporta más beneficios que el 
no hacerlo.   
Los pros de asistir en este momento a esta conferencia pueden incluir:

 Querer saber cómo actúan las personas de más éxito en el mundo… 

 Así, podré aprender cómo tener éxito en mi propia vida...

 Así, podré transmitirlo a mi familia.

 Así, podré dejar de sabotear mis relaciones con otras personas...

 Así, podré marcar otra tónica en mi comunidad... 

 Así, podré trabajar con grupos culturalmente diversos…

 Para poder cumplir con los programas estatales obligatorios…

 Así, podré conseguir un ascenso en el trabajo…

Los contras para no asistir a esta conferencia pueden incluir:

 Tengo un millón de cosas que hacer hoy. 

 ¿Por qué escuchar a Alexandra Porter? 

 ¿Qué seguridad tengo de que lo que ella dice servirá en mi caso?  

Nuestras mentes son como una balanza incansable.  Nuestra mente sopesa los 
beneficios percibidos de una posible acción contra los costes de la misma en 
todos los momentos, incluso durante el sueño.  Cada decisión tomada se 
construye sobre los pros y contras percibidos. Esto incluye:

 Qué comer, cada comida y cada aperitivo. 

 Qué vestir.

 Dónde vivir. 

 Etcétera.

De hecho, cada decisión que hayamos tomado en el pasado se basó en el mismo 
proceso de motivación sobre nuestros pros y nuestros contras. 
 De ahí surgen 
las razones por las que pensamos que debiéramos hacer algo frente las razones 
por las que pensamos que no debiéramos hacerlo. 

Científicos del MIT y de  la Universidad de Stanford, así como  de otras 
instituciones prestigiosas, han determinado que la mente humana opera como 
un iceberg: un 10% es visible, sobre la superficie, mientras que un  90%

permanece oculto bajo la superficie.  Sabemos que la mente consciente, el 10% 
sobre la superficie,  es aquella parte de nuestra mente que toma decisiones con 
propósito.  También sabemos que el 90% oculto corresponde a nuestra mente 
subconsciente.  En ésta última almacenamos  una vasta colección de acciones, 
conductas y pensamientos habituales.  No sabemos qué hay ahí porque no 
podemos verlo, a semejanza de una habitación a oscuras en el ático.  Se parece 
a una habitación oculta bajo la superficie, como  el 90%  hundido del iceberg. 

Podemos acordar que, cuando no nos es posible ver algo, resulta penosamente 
duro el examinarlo, corregirlo o cambiarlo.  Tal vez ésta es una de las razones 
por las que las personas tendemos a justificar nuestros errores o a culpar a otros 
de ellos, en vez de asumir la responsabilidad de los mismos. 
  
Estas consideraciones me llevan de regreso a la pregunta inicial:

Si todo el mundo es hijo de Dios, como yo  afirmo y como la mayoría de 
nosotros creemos, ¿por qué, entonces, se nos debe recordar que incluyamos a 
cada  persona en la única raza humana  independientemente de su color, raza, 
credo o género?

1. Una de las   razones  por la que podríamos no incluir a todos los seres 
humanos en nuestra raza humana, independientemente de su color, raza, 
credo o género, podría ser que la mayoría de nosotros no conocemos la 
apariencia de todos los seres humanos. 
Comprenderemos la conducta humana estudiando en qué se parecen y en 
qué se diferencian  las personas.  El enfoque más pragmático para este reto 
es estudiar antropología.  Esta ciencia se ocupa de la cultura, incluyendo la 
herencia, la  raza,  la  clase,  las  diferencias sexuales y casi cualquier otro 
aspecto del comportamiento humano. El estudio de la antropología  nos 
ayudará a clarificar una montaña de desinformación y supersticiones acerca 
del hombre, la cual ha impregnado diferentes sociedades e infectado a todos 
sus miembros.     
Sabemos, por ejemplo, que las razas puras no existen; que no existen razas 
biológicamente superiores y que el hombre debe ser comprendido como un 
ser biológico y cultural, pues ambos factores están relacionados.  Algunos 
creen que las personas  de raza negra tienen mayor facultad rítmica o 
musical que aquellas de raza blanca. Hoy sabemos que esto, biológicamente


no puede probarse.  Sabemos, igualmente, que la capacidad para el ritmo y la 
música pueden incrementarse con la experiencia.  Al estudiar ambos factores 
podemos distinguirlos y diferenciar uno del otro.

2. Otra razón por la que podríamos no incluir  a cada persona en nuestra raza 
humana, independientemente de su color, raza, credo o género, podría ser 
que la mayoría de nosotros no sabemos  por qué cada persona se comporta 
como lo hace. 
Empecemos con la “Cultura”: Estudiando por qué las personas se comportan 
como lo hacen, y por qué esa conducta es diferente de la nuestra, 
comprenderemos el comportamiento humano.  Esto puede lograrse 
estudiando las diferentes culturas del mundo.  

El libro El Concepto Rosacruz del Cosmos, de Max Heindel, expone varios 
conceptos acerca de la cultura.   Este libro se escribió en  1909 y hoy, casi 
cien años después, su información todavía puede servir  como referencia en 
estos temas. El autor afirma: 

“Es cierto que dividimos la humanidad en razas, tribus y naciones, y 
observamos diferencias entre los  caucásicos, negros, indios, etc.; 
pero ésta  no es la cuestión. Si queremos estudiar las características 
del león o del elefante o de cualquier otra especie inferior, todo lo 
que necesitamos es tomar un miembro de dicha especie con tal 
propósito.   Cuando aprendamos las características de un animal, 
conoceremos las características de  toda  la especie a la que 
pertenece. Todos los miembros de  una misma tribu animal son 
similares; ésta es la cuestión. Un león, o su padre, o su hijo, todos 
son similares; no existe diferencia en sus acciones bajo 
circunstancias similares. Todos tienen las mismas preferencias y 
aversiones; uno es igual al otro.

“No sucede así con los seres humanos.  Si queremos investigar las 
características de las personas de raza negra, no es suficiente 
examinar a un único individuo.  Sería necesario examinar a  todos 
ellos, e incluso entonces no llegaremos a un conocimiento relativo a 
la raza negra como un todo, simplemente porque lo que constituye 
una característica individual no se aplica a la raza como un todo”.


Max Heindel,  El Concepto Rosacruz del Cosmos. Vol. I, Cap. II, 
Los Cuatro Reinos.

La cultura se aprende, por contraposición a las características físicas, las 
cuales se heredan biológicamente.  Un recién nacido indio  norteamericano
pero educado por japoneses en Japón recordaría a sus padres biológicos 
físicamente, pero se comportaría como sus padres japoneses, en cuya cultura 
ha crecido.  En esta misma línea, sabemos que cualquier rasgo cultural es 
bueno  si trabaja armónicamente dentro de ese entorno cultural para 
conseguir los objetivos de dicha sociedad.   

El embarazo extramarital se juzga negativamente en nuestra sociedad y no se 
toman medidas para el cuidado y los derechos de los hijos ilegítimos o de 
sus madres. Sin embargo, entre los bantoc de las Islas Filipinas, una mujer 
se considera más casadera cuando ya ha confirmado su fertilidad.  El punto 
central es que en una determinada cultura ciertos rasgos son buenos porque 
funcionan bien en ese entorno.  Estos mismos rasgos, sin embargo, pueden  
generar conflicto en otra cultura, volviéndolos indeseables.   
Es obvio para alguien que conozca las circunstancias del mundo actual que 
algunas sociedades han realizado mayores progresos que otras hacia la 
“civilización”.  Puesto que no existen razas biológicamente superiores, el 
progreso se define en términos culturales.  Toda la humanidad comparte 
necesidades básicas y todas las culturas proveen de un sistema para afrontar 
esas necesidades.  Una necesidad básica es el alimento.  En el Amazonas, los 
cazadores obtienen su alimento  cazando animales salvajes con flechas 
envenenadas.  En Costa de Marfil, cultivan tubérculos llamados taro.  En 
Norteamérica, los granjeros cultivan cereales.  Como podemos observar, el 
tipo de comida y la forma de obtenerla difieren entre las culturas, pero la 
necesidad de alimento es universal.   Otra necesidad común es el cobijo.  Las 
formas de guarecerse  van desde un simple abrigo de palos y hojas hecho por 
los aborígenes australianos hasta las casas de hormigón en Asia. En un 
análisis final, la adaptación de la persona a su cultura resulta el punto crítico. 

3. Otra de las razones por las que podríamos no incluir a cada persona en 
nuestra raza humana, independientemente de su color, raza, credo o género, 
podría ser que la mayoría de nosotros tendemos a clasificar a los seres 
humanos por su apariencia externa. En este  empeño, hemos creado

categorías raciales basadas en diferentes rasgos externos tales como el  lugar 
de nacimiento, el comportamiento y el género.  

Continuemos con la “Raza”: A este respecto, Max Heindel nos dice:

“El número total de razas  pasadas presentes y futuras en nuestro 
esquema evolutivo es de dieciséis: una al final de la Época 
Lemúrica; siete durante la Época Atlante; siete más en la actual 
Época Aria  y una al comienzo de la Sexta Época. Después de ese 
momento no existirá nada que pueda llamarse propiamente una raza.
“Las razas no existieron en los períodos que precedieron al Período 
Terrestre y no existirán en los períodos que lo seguirán. Sólo aquí, 
en el nadir de la existencia material, las diferencias entre persona y 
persona son tan grandes como para permitir la separación en razas”. 

Max Heindel,  El Concepto Rosacruz del Cosmos,  Vol. III, Cap. 
XII, Las Razas y sus Guías.  

Mediante el  estudio antropológico podemos comprender con exactitud qué 
es la raza. Este estudio nos ayuda en dos sentidos diferentes. En primer 
lugar, mirando atrás podemos trazar la historia de un hombre a través de su 
raza.   En  segundo lugar, considerando su pasado podemos comprender al 
hombre y su cultura, así como sus relaciones con otras personas.
4. Otra de las razones por las que podríamos no incluir a cada persona en 
nuestra raza humana, independientemente de su color, raza, credo o género, 
podría ser que la mayoría de nosotros somos incapaces de interpretar los 
rasgos físicos que  aparecen ante nuestros ojos, al tiempo que no somos 
capaces de conectarlos con una raza humana universal.  
Entonces…exploremos la “Herencia”: Al estudiar este campo, entramos en 
el reino de la herencia. Consiste en el  estudio de cómo el ojo desnudo 
aprecia a una persona concreta, y la comparación con sus antecesores y 
descendientes.  En este sentido, Max Heindel nos dice:
“Si queremos estudiar el carácter de Abraham Lincoln de nada nos 
servirá estudiar a su padre, a su abuelo o a su hijo, porque diferirán 
por completo. Cada uno tendría sus peculiaridades, completamente
diferentes de la idiosincrasia de   Abraham Lincoln”.  Max Heindel


El Concepto Rosacruz del Cosmos. Vol. I, Cap.  II, Los Cuatro 
Reinos.  

Esto resulta similar a lo que hacemos con el aura que apreciamos alrededor 
de cada ser humano.  Ver el aura humana es bastante sencillo, pero resulta 
mucho más difícil interpretarla.   Tendemos a confiar en nuestra intuición y 
poderes de observación.  A medida que las personas comenzasen a tener las 
mismas experiencias, tales como el movimiento de la luz y los colores; y las 
emociones intuitivas se repitiesen una y otra vez en circunstancias diversas, 
sus creencias se confirmarían.    
Personalmente, no me siento cómoda etiquetando grupos de individuos 
dentro de la raza humana. La verdadera cultura no existiría, pues es un 
concepto intangible que no puede otorgarse o quitarse.  Por añadidura, cada 
cultura resulta infravalorada a los ojos de otra.  Como estudiantes esotéricos 
hemos recibido una riqueza de conocimientos relativos a las culturas de la 
raza humana.  Un modo de intensificar y expandir nuestro conocimiento 
cultural es estudiar cuidadosamente los niveles de  aprendizaje de un 
estudiante esotérico. Durante este sendero esotérico, es imperativo que 
tengamos conocimiento de las culturas pero nunca para aceptarlas como 
etiqueta para un individuo. Las connotaciones y usos de las etiquetas 
humanas retratan la miseria de nuestra raza humana.  Al igual que Sócrates, 
concluyo que la mayor virtud humana es el conocimiento. Sin conocimiento, 
una acción correcta resulta imposible. Con conocimiento, una acción 
correcta resulta inevitable. 

SEGUNDA PARTE

Hace varios años tuve el señalado placer de asistir a una conferencia 
relacionada con este tema, impartida por el cómico Dick Gregory.   Tras 
escuchar su conferencia, muchas de mis preguntas sobre la raza encontraron 
respuesta.
El trato inhumano inflingido a las personas negras de nuestra raza humana será 
para siempre una  parte de la historia de los Estados Unidos.  
Relatos y 
experiencias horrorosas aún están por contar. Siempre es bueno recordar 
nuestro pasado y señalar nuestros errores porque esto nos proporcionará 
humildad.  En nuestros errores del pasado encontramos el coraje  para 
comenzar el proceso del perdón.  Ésta constituye una fase prolongada 

abrumadora para todos nosotros, pero una vez completada, nos volvemos 
similares a aquel fértil y rico grano de mostaza. 

La historia reciente de la gente negra es muy triste y yo admiro al Sr. Gregory y 
coincido completamente con él en varios de sus numerosos puntos de vista en 
aquella iluminadora conferencia. En ella, el Sr.  Gregory  retrató la historia 
norteamericana como un relato de vaqueros e indios. La connotación clara de 
su mensaje fue que a través de las eras, el hombre siempre ha sentido la 
necesidad de disponer de un inferior. En el curso del tiempo todas las razas se 
turnaron en ese papel y a medida que las ruedas del tiempo llevaban a cada raza
hacia esa posición, sólo el afro americano, personas de color, y otras personas 
de piel oscura continuaron permanentemente etiquetados como inferiores. En su 
profunda investigación de la gente negra en nuestra raza  humana, descubrimos 
un grupo de  personas etiquetado por otros grupos. Esta parte de la historia 
norteamericana es como sigue:

Hacia 1930, la gente negra era la minoría más numerosa sin una organización 
representativa en los Estados Unidos. Cuando la gente negra intentó lograr una 
identidad, encontraron la resistencia de la mayor parte de la población blanca. 

El largo camino para construir una identidad lo comenzó  el   NAACP [La 
Asociación Nacional para el Avance de Personas de Color].  Esta asociación 


confiaba en la constitución y en el gobierno federal para eliminar los últimos 
vestigios de discriminación. Hacia  1950, el fracaso en la implantación de las 
decisiones tomadas generó aún más tensión, y se buscó un nuevo método. 

Una de las numerosas opciones fue el uso de la fuerza. Esta opción no contó 
con el apoyo de la mayoría de la población negra. Este método falló porque, 
como grupo, la población negra carecía de una fuerza cohesiva y de medios 
materiales para luchar. Otro método fue la  coalición. En este método, se 
consideraba que negros y blancos de las clases bajas deberían unirse para 
conseguir una base más firme y amplia. Este método falló porque la clase baja 
blanca se sentía superior a la clase baja negra. Así, para el blanco, unirse con el
negro significaba un paso atrás en la escala social.  Otro método fue la 
separación, el adoptado por la fracción musulmana.  En este método se 
consideraba que si una persona no puede combatir la sociedad en la que vive, 
esa persona puede existir en la sociedad pero en aislamiento. 
Esta opción 
tampoco atrajo el apoyo de la mayoría de la población negra. 


Además,  estaban quienes acudían a las iglesias buscando respuestas.  En los 
días antiguos, el rey pretendía representar a la divinidad en la tierra, lo cual le 
otorgaba el derecho a exigir obediencia absoluta de sus súbditos. Aunque es 
cierto que algunos soberanos reinaron con gran sabiduría y dieron la impresión 
de estar guiados en su misión  por un poder divino, la historia ha mostrado que 
muchos gobernantes no estuvieron a la altura del poder y la autoridad que 
habían reclamado para sí, o que les habían sido concedidos.  
En lo que a mí respecta, en  nuestra sociedad actual, una  economía  de la 
abundancia, lo primero en cada mente humana debiera ser reconocer que 
ningún individuo es capaz de gobernar de tal manera.  Sería necesario que las 
personas estuvieran lo suficientemente evolucionadas como para aceptar la 
noción de autoridad. Esto presume  que  una gran mayoría de ciudadanos 
tendrían inclinaciones espirituales y tendrían la convicción de que la meta de la 
humanidad sería evolucionar hacia una comprensión de las leyes divinas.     

El líder de la Liga Cristiana del Sur, el Dr. Martin Luther King, encontró que la 
única  institución a la que la mayoría de la gente negra estaba afiliada era la  
iglesia.  De este modo, recaía en los clérigos el canalizar legalmente la decisión 
de generar el cambio. El método no violento del  Dr. Martin Luther King fue 
empleado por los primeros cristianos.   Este método no descansaba en una 
estructura económica o de poder, de las cuales carecían las clases bajas.   Su 
puesta en práctica  desencadenó la marcha sobre  Washington  de  1963.   Esta 
marcha supuso la más pacífica revolución liberal que este país haya conocido 
jamás, con participación universal.   Semejante acción no violenta permitió 
participar a todos proporcionando seguridad a quienes querían conseguir lo que 
por  derecho era suyo. A causa de sus fuertes creencias religiosas, la gente 
negra aceptó masivamente este método de acción.  

La solución del reverendo Martin Luther King para atender las necesidades de 
las clases pobres pasaba por una atención compensatoria planificada. En su 
obra  Por qué no podemos esperar,  nos muestra cómo el logro de una identidad 
proporcionó dignidad a la población negra, mediante la participación  masiva.  
Habló de la enseñanza y el aprendizaje de valores perdurables, tanto para 
negros como para blancos; tuvo el carisma suficiente para movilizar a las 
masas.  En uno de sus numerosos discursos históricos dijo:
“Yo rechazo aceptar la  visión de que la humanidad está 
trágicamente  condenada    a la noche sin luz del racismo y que la

aurora brillante de la  fraternidad nunca se hará realidad. Yo creo 
que el amor incondicional tendrá la última palabra”.

Su método llevó el conflicto a un punto de examen de la propia sociedad, 
proporcionando así un enfoque correcto.   El problema no eran ni Bill Connors 
ni el Gobernador  George Wallace, sino la sociedad que permitió que esto 
sucediera; la estructura del poder blanco. Con la muerte del Dr. Martin Luther 
King nos quedó la misma vieja pregunta: “¿Hacia dónde caminaremos ahora?”     

Tiempo después de escuchar la conferencia de  Dick Gregory,  discutí el 
contenido de la misma con algunos amigos, estudiantes, colegas y conocidos. 
Yo quería saber cómo se posicionaban en estos temas y tal vez conocer qué 
ideas tenían para sus respectivas comunidades. Muchos comentarios eran 
similares.  Las personas con las que conversé pensaban que el Sr. Gregory  se 
veía obligado a  forzar los datos y los hechos para  defender su tesis en la 
conferencia. La duda sobre su conocimiento real del asunto era general.  Tras 
esas conversaciones, llegué a la conclusión de que el norteamericano blanco 
medio no comprende totalmente la naturaleza del racismo.  
Muchas personas blancas interpretan el término racismo como afiliarse a un 
grupo de linchadores, rechazar sentarse junto a una persona de cierta raza en un 
lugar público, o exclamar insultos raciales. Puesto que muchos de esos actos 
flagrantes no se dan en la actualidad, muchas personas blancas piensan que el 
racismo ya no existe. El racismo moderno, sin embargo, existe y es más sutil. 

Empapa nuestra sociedad e infecta a todos sus miembros. Puede tomar la forma 
de unas maneras arrogantes, o de un rechazo a mostrar la menor amabilidad,  o 
de una actitud mezcla de hostilidad y miedo que permite que alguien capte que 
lo consideramos poco menos que un animal. Jimmy Carter, ex presidente de los 
Estados Unidos, dijo en cierta ocasión:

“Nosotros somos, por supuesto, una nación de diferencias. Estas 
diferencias no nos hacen débiles; ellas son la fuente de nuestra 
fuerza”.   Otra forma de racismo moderno, igualmente sutil,  es  
tolerar un comportamiento afrentoso de una cierta persona 
solamente por que esa persona es de un cierto color, raza, credo o 
género.

En mi humilde  opinión, ninguna persona vive fuera de una cultura. Ninguna 
acción humana es meramente accidental. Cada persona es un producto de su

cultura y considera el valor de las cosas a través de los ojos de  ésta.  Lo que 
aparece maleducado o basto a mis ojos, puede resultar lógico y deseable para 
otros a través de los ojos de su cultura. De este modo, la antropología cultural 
enseña o muestra razones para fundamentar nuestra comprensión.  No ya solo 
la afirmación: “Ama a tu prójimo”, o: “Ama a tu hermano”; sino aquí tenemos 
una razón lógica, inteligente y relevante para explicar por qué esa persona, esa 
cultura o ese grupo se presentan y actúan en la manera en que lo hacen. Si 
comprendemos la conducta ajena mediante hechos verificables obtenidos de la 
antropología, parece probable que el bienestar de todos los seres humanos está 
ligado, y que el progreso continuado de la especie humana depende de nuestro 
reconocimiento de ese hecho.    

Expresaré mi sentir acerca de la historia  norteamericana reciente con una cita 
de Omar que afirma:

“El dedo en movimiento escribe, y una vez ha escrito  continúa su 
avance; ni toda tu piedad ni todo tu ingenio podrán persuadirlo para 
que anule una sola línea, ni  todas tus lágrimas podrían borrar una 
sola palabra”.  

En la última parte les contaré una breve historia, a modo de alimento para sus 
mentes. 

TERCERA PARTE

Cuando comencé a investigar más en este tema, descubrí que personas de todos 
los países, razas, credos y géneros  albergaban algún tipo de racismo. Encontré 
igualmente que las personas de color también discriminaban a otras dentro de 
su propio grupo. Parecían casi condicionados para    aceptar diferentes niveles 
de superioridad dentro de su grupo étnico.   

En la conferencia de hoy quiero ofrecerles una experiencia muy personal  en la 
que mi mundo se convirtió en un ejemplo celestial de mi vida en el cuerpo de 
Cristo. Esta experiencia  guarda una cierta relación con el tema del  espíritu 
racial y permite apreciar cómo y por qué el racismo existe. A mi entender, lo 
que estoy a punto de hacer público será apreciado por aquellos cuya misión en 
este mundo es similar a la mía. Esta información es especialmente para aquellos 
que se están capacitando como Sanadores Celestiales. Espero poder presentarla 
de modo que alcance sus corazones de tal forma como alcanzó el mío.  Espero 
que aquello que me fue dado espiritualmente pueda ser escuchado y leído por

aquellas almas que buscan específicamente la información que quiero compartir 
con otros. El hecho mismo de que ustedes decidieran asistir y participar en los 
talleres de estas conferencias me dice que todos estamos buscando lo mismo.     
Cuando las personas están unidas en una tarea común, los lazos entre ellas son 
siempre muy fuertes. En esta tarea común, cada una es parte de todas las 
demás.  Ya que el  vínculo común es tan fuerte, a veces una persona es 
empleada como conducto para mostrar las jugarretas de otros. 
 Cuando estamos 
interconectados y experimentamos el racismo por color, credo, nacionalidad, 
lengua, lugar de nacimiento, orientación sexual, etc., por lo general estamos 
atravesando una vida que necesita consumarse.  
Cuando ese lazo común carece de uno o varios ingredientes, el  vínculo
permanece, pero  la esencia compartida pierde algo de su esplendor y  su 
fortaleza. Cuando esto sucede, podemos describir al grupo como la sociedad de 
la Distopia, caracterizada por la miseria humana: suciedad, opresión, 
discriminación y pérdida.   Entonces, si somos afortunados, encontraremos un 
líder que reforzará ese lazo común y nos conducirá de vuelta al trabajo que 
habíamos comenzado.  En este caso, los líderes inmediatos de la humanidad son 
Seres mucho más avanzados que el hombre en el sendero evolutivo.   Acuden a 
esta tarea amorosa y nos dejan una vez sus almas han terminado la misión.   
Entretanto, las personas que viven en la sociedad Distopia son las así llamadas 
víctimas  y/o perpetradores de los actos racistas.  Puesto que creo que estas 
personas todavía mantienen un vínculo  común y son los hermanos y hermanas 
de hoy,  esto me lleva a pensar que soy parte de todos aquellos que han 
participado en todas las malas acciones contra mí y contra otros. Intuyo que 
cada sociedad Distopia posee otra característica –en medio de tantas 
jugarretas…cuando todo ha sido dicho y hecho, cuando la fiesta ha 
terminado…los chicos buenos…prevalecen al fin. Cuando esto sucede, el 
vínculo común ha sanado y cada alma es capaz de completar su misión terrenal. 

Los  Sanadores  Celestiales pueden tener otros vínculos que sanar, los cuales 
requerirán otras vidas.  

En mi humilde opinión, para permitir que el vínculo común ligue nuestras 
almas unas con otras, debemos comenzar por sanar los ingredientes que nos han 
unido. Esta tarea no resulta fácil.  El  proceso sanador es una experiencia de 
aprendizaje para quienes constituyen los eslabones de este vínculo.  Debemos

comenzar por sanarnos a nosotros mismos en este proceso. Podemos hacerlo 
sanando esa porción nuestra que se encuentra dentro de cada persona con un 
vínculo común.  Evolucionamos sanándonos.   

Mientras me preparaba para este proceso de perdón, recientemente, tuve una 
experiencia hermosa que incluía una gran lección de humildad. Vi un sendero 
rodeado por un halo intenso de azul celestial.  Sentí la fragancia de un aroma 
familiar justo a mi lado.  Al observar mi entorno, escuché una voz femenina y 
melódica que dijo: 

“Éste es el camino que te lleva al lugar del que procedes”.  
Mientras me orientaba en el lugar, advertí treinta y tres narcisos verdes.  La voz 
melódica dijo: 

“El camino hacia los cielos está pavimentado de un delicioso aroma 
de narcisos verdes”.  
La información que siguió fue muy detallada y terminó con un resumen de lo 
que se me había dicho. Dijo: 

“Este camino representa los años terrenales en nuestro cuerpo físico 
que nos conducen al dorado vestido de bodas”. 

Debo añadir, aquí, que el dorado vestido de bodas es la vestidura del alma que 
formamos por medio de buenas acciones y pensamientos, y que nos capacita para 
ser mejores servidores y sanadores de la humanidad.
Ella continúo:

“Los narcisos representan qué misión hemos escogido. Cada narciso 
es una vida en la tierra. Cuantos más narcisos hay a lo largo del 
camino, más vidas hemos vivido.   Cada vida coincide con la misión 
que hemos elegido  en orden a regresar a ese lugar del que 
procedemos.  La flor a lo largo del camino siempre es un narciso, 
para representar la bienvenida espiritual de trompetas    anunciando 
que un visitante de la tierra ha regresado para quedarse”.   
A petición mía, la voz me aclaró que esas vidas son tan solo aquéllas en las que 
trabajamos armoniosamente con otros en la misión de nuestra alma.  Entendí 
que podríamos haber vivido muchas más vidas, en las cuales no habríamos 
trabajado en la misión de nuestra alma.


La voz continuó diciendo que la calidad de los colores 
“retrata la frecuencia vibratoria que hemos adquirido durante todas 
nuestras vidas, para regresar al lugar del que vinimos”. 
En nuestro mundo físico el color verde es una combinación de amarillo y azul. 
Un narciso es una planta del género Narcissus, con una raíz bulbosa, hojas 
largas y estrechas, y una flor con una corona tubular que recuerda a una 
trompeta, de un amarillo intenso. 
La voz terminó diciendo: 
“El color de los narcisos que veremos en este camino es verde.  El 
narciso amarillo se vuelve verde cuando hemos atravesado la vida y 
nos hemos dado el lujo de completar el proceso del perdón”.
Termino esta conferencia recordando  que existe una  única raza humana. El 
racismo continuará existiendo hasta que todos y cada uno de nosotros 
comencemos    a tratar a cada ser humano como si fuera nuestra hermana o 
hermano biológico y como el sabio griego antiguo dijo: “hasta que los testigos 
se indignen tanto como los afectados”.  
“El ojo del cormorán es de color  esmeralda. El ojo del águila es ámbar.  
El ojo del colimbo es de color rubí.  El ojo del ibis es de color zafiro.  
Cuatro gemas reflejan las mentes de las aves que median entre el cielo y 
la tierra.  Pasamos por alto  los ojos de las aves, centrándonos tan solo en 
sus plumas.”  Terry Tempest Williams
“Las diferencias que apreciamos entre las personas constituyen la riqueza 
de la raza humana.” Alexandra Porter  
En servicio amoroso – Alexandra Porter

*** 

Nota: Traducida del inglés por Luis Antonio Blanco Andrés –
                  Centro Rosacruz de Madrid, España



*

*

UN DESCANSO EN EL DOLOR:
Conferencia sobre la Adicción a Drogas

por
Alexandra Porter, Doctora en Filosofía
Conferencia
16 de Noviembre de 2001


Saludo

Buenas tardes a todos.  

Bienvenidos a la serie de conferencias sobre “Cómo depender de y estar en 
armonía con Cristo”. Antes de iniciar esta conferencia, centrémonos.

Acomodaos  confortablemente en vuestros  asientos, relajaos un momento y 
visualizaos  en presencia de Dios. 

Muy bien. Permitidme ahora iniciar esta conferencia con una oración:

Madre-Padre Dios, en la conferencia de hoy, te pedimos tu bendición y la 
garantía de la seguridad de tu presencia. Permítenos, a cada uno de nosotros, 
unificarnos contigo a través de nuestro Señor Jesucristo y encontrar soporte y  
paz mental en el contenido de esta charla.

Unámonos ahora en el Padrenuestro: Padre nuestro, que estas en el cielo…

Ahora, terminaremos este momento de gratitud con una concentración sobre 
“Liberación de las adicciones”
¡Excelente! Muchas gracias.

Introducción

El contenido de esta conferencia proviene de mi trabajo de investigación en el 
área de Salud y Servicios Humanos. En ella exploraremos el tema de la 
adicción a las drogas en los niños, tal y como se manifiesta en nuestros hábitos 
y conductas predominantes. Ello nos ayudará a respondernos a la pregunta:

¿Qué es una adicción? Y, en ese sentido, presentaremos ideas innovadoras 
para profundizar en el tema ¿cómo podemos ayudar a nuestros niños a liberarse 
de esa conducta?  Y, ¿cómo se puede curar la adicción a las drogas? 
En esta 
conferencia exploraremos la extendida y equivocada idea del asunto a través, 
de  nuestros deseos físicos y mentales.-  Incluyendo una breve exposición sobre 
cómo podemos ser fuertes, dependientes y en armonía con Cristo.  
Ello incluye 
la adicción a las drogas en niños y adultos.


* * * * *

UN DESCANSO EN EL DOLOR: 


Conferencia Sobre La Adicción a Drogas
por Alexandra Porter, Doctora en Filosofía

CASOS REGISTRADOS: 

 En la Avenida Mermaid de Coney Island, la policía de Nueva York
desintegró un próspero tráfico de heroína.  Los camellos eran tres niños de 
15, 13 y 11 años, cuyos beneficios rondaban los 900  dólares semanales. 

Los tres se comprobó luego que eran adictos, que trabajaban como camellos 
para mantener su drogadicción. (Referencia 1998).

 La hija de un Psiquíatra de Manhattan, en Nueva york, localizada al final de
una juerga de drogas, presumió ante la prensa:  “Tomo  hachís,  marihuana, 
LSD,  heroína, anfetaminas y todo lo que puedo obtener.” Tiene 12 años. 

(Referencia 1999). , 

 En Hollywood, California, un  niño de once años ha estado pasando 
excitantes (anfetaminas y metadrina) y relajantes  (barbitúricos y 
tranquilizantes) desde que tenía nueve años.  Fue descubierto por sus padres 
y encerrado en su habitación.  Y, a través de la ventana, continuó su negocio 
como antes.  Éste le resultaba necesario para mantener su personal adicción 
a las drogas. (Referencia 1999).

 En un hospital de California, en    cuya Unidad de Cuidados Intensivos
trabajé, fue ingresado un joven blanco en estado de coma. Cuatro horas 
antes de su ingreso, este joven se había inyectado heroína y ya había sido 
tratado en otro hospital con Nalorphina, oxigeno y dextrosa en agua, durante 
un estado comatoso con dilatación de pupilas. (Referencia 1999)
El joven tenía contusiones  en su rostro y múltiples señales de haberse 
inyectado en el brazo izquierdo. Tenía 120 pulsaciones por minuto y los 
informes de laboratorio indicaban una importante destrucción de glóbulos 
rojos. Seis horas  después de su ingreso, el joven orinaba de color vino de 
Burdeos que dio positivo en sangre. Los doctores no pudieron  encontrar la


causa de la masiva destrucción de glóbulos rojos, pero se concluyó que la 
responsable debería ser una sustancia empleada como vehículo de la 
heroína.

El joven permaneció en el hospital  durante nueve días y, cuando se la dio 
de alta, aún tenía un porcentaje muy bajo de glóbulos rojos.
Estos no son casos aislados de abusos de las drogas por gente muy joven. Pueden 
multiplicarse muy considerablemente. Y añaden una dimensión aterradora a la 
sociedad de la droga en desarrollo.

ESTADÍSTICAS REGISTRADAS

 Las estadísticas demuestran que el 56% de los consumidores de droga
conocidos está entre los 13 y los 21 años.  Este porcentaje trasciende todas 
las líneas sociales y económicas; es tan corriente en los suburbios como en 
los guetos y tan  frecuente  entre los estudiantes de secundaria que han 
abandonado los estudios como entre los universitarios. (Referencia 2000).

 El problema de los narcóticos está en su cenit en las siguientes tres 
ciudades, con un porcentaje de adicción nacional del 52% en Nueva York,
el 12% en Los Ángeles y  el 11% en Chicago. (Referencia 2001).

 Actualmente, en los Ángeles, mueren por la drogadicción más individuos 
entre 14 y 18 años,  que por todos los asesinatos, suicidios y causas 
naturales juntos. (Referencia 2001).

 El testimonio de un subcomité del Senado del Estado de California ha 
declarado que los robos realizados por drogadictos cuestan a los ciudadanos 
de Los Ángeles unos doscientos mil dólares  diarios. Este Comité añade 
que un drogadicto cuesta a la comunidad diez mil  dólares anuales en 
drogas, delitos cometidos y  tiempo pasado en la cárcel. (Referencia 2001).

DATOS RECOPILADOS

Desde el principio de la revolución industrial en el siglo XVIII, las 
presiones de una sociedad competitiva han aumentado, echando sobre el 
individuo la carga de tener que distinguirse de un modo u otro.  Si hasta el gran 
ejecutivo puede pensar que es una ruedecita sin rostro en el funcionamiento de
nuestra impersonal sociedad, cuánto mayores  son las presiones  sobre la

juventud, que está viviendo, aprendiendo y creciendo en una sociedad 
acomodada, sin conocer otra situación. Una sociedad que gasta más  dinero en 
alcohol, tranquilizante y somnífero que en educación y una sociedad masificada.

Estas fuerzas exteriores, presentes en nuestro entorno, pueden haber  empujado a 
la juventud hasta el punto de recurrir a las drogas. Pero su abuso es, 
probablemente, tan antiguo como las más primitivas civilizaciones.

A lo largo de las edades, el hombre ha manifestado gran ingenio para 
descubrir sustancias que  le permitieran huir del desasosiego y el sufrimiento. 

Pero es interesante notar que el desasosiego  y el sufrimiento  son  situaciones
familiares a todos, en todos los senderos de la vida y en un momento u otro. 

Algunos sufren más frecuente y más intensamente que otros, pero el desasosiego 
y el sufrimiento  son universales. Durante siglos, las sustancias  disponibles 
permanecieron casi invariables. Se limitaban sólo a la botánica y sus derivados.

Sin embargo, desde que se han hecho  accesibles los barbitúricos y las 
anfetaminas, nuestra sociedad está aceptando la bien promocionada idea  de que 
hay una solución  química para todo desasosiego y para todo sufrimiento. Y lo 
que hace crucial este asunto es el daño que está haciendo a nuestros niños.  Han 
llegado también a creer que, si tenes un dolor, tratas el centro del dolor y quedas 
reprogramado.  Otro hecho crucial es que esa juventud raras veces  conoce los 
hechos o los efectos de las drogas antes de usarlas.

INFORMACIÓN REGISTRADA SOBRE LA DROGA: 

Una droga peligrosa es, por definición, toda sustancia distinta de los 
alimentos, que afecta a la estructura  o al funcionamiento del cuerpo, es de 
peligrosa automedicación y susceptible de abuso.  Las tres mayores categorías de 
drogas utilizadas en exceso por la juventud son: Marihuana, Barbitúricos y 
Anfetaminas.

1. - Marihuana
La marihuana es  cáñamo  o cannabis, una planta que puede crecer casi en 
cualquier lugar, excepto en los  climas muy fríos. Aunque no se ha 
comprobado que sea físicamente adictiva, una mirada a los adolescentes 
adictos hoy nos muestra que el 90% empezaron con el empleo de la 
marihuana. ¡Sí! Tiene usted razón al decir que el 100% de ellos empezaron 
con leche.  El consumidor crónico tiende a adquirir una resistencia que hace 
a la droga incapaz de satisfacer sus deseos; y, consecuentemente, se dirige

hacia una droga más fuerte.  La droga, en muchos casos, es el hachís, una 
forma concentrada de marihuana, seis veces más potente.  El  usuario
frecuentemente comprueba que ese hachís es extremadamente adictivo.

2.- Barbitúricos
Los barbitúricos, las drogas más depresivas utilizadas para la sedación, 
causan más suicidios que ninguna otra sustancia.    Los usuarios, rara vez 
saben que, unidos al alcohol, los barbitúricos tienen un efecto sinergístico, 
o sea, que el uso conjunto de ambas sustancias es  mayor que el de ambas 
tomadas por separado  (en este caso, podría decirse que 2 + 2 = 6). 
 El 
usuario abusivo rara vez sabe esto, pero la sobredosis le puede  sobre 
deprimir.  Y luego, para combatir esa depresión extrema, el  adicto
frecuentemente toma alcohol, lo cual, en muchos casos, produce la muerte.

3.-Anfetaminas   
Las anfetaminas, las píldoras estimulantes que los estudiantes emplean  
frecuentemente para la noche  víspera de exámenes, puede producir al 
usuario crónico deterioros físicos y emocionales.  Esta droga reduce el 
apetito y mantiene al usuario despierto más tiempo del normal.  
Aunque 
exhausto,  al usuario se le hace imposible dormir, poniendo en peligro al 
propio usuario y a otros.  Habiendo privado al cuerpo de alimento y de 
reposo, el usuario es conducido hasta el peligroso punto de la extenuación 
que, frecuentemente, no se reconoce,  y experimenta ansiedad extrema o 
alucinaciones, que producen heridas graves a sí mismo y a los próximos.

Como hemos dicho, el abuso de drogas en la juventud corta de raíz todas las 
líneas sociales y económicas.  Veamos ahora los aspectos sociológicos de la 
drogadicción.  El que se siga ampliando la adicción a las drogas depende de:

1. Un huésped: es alguien cuya personalidad está predispuesta a hacerle  
susceptible de adicción.

2. Un agente: es cualquier droga que produce dependencia física.  En el caso 
de la adicción juvenil, las tres drogas citadas son el agente principal.

3. El ambiente: es un área en la que  la droga  es  de fácil  consecución.  El 
contacto con una droga adictiva es necesario y el método del contacto es

extremadamente importante, pues la adicción es más fácil que se dé por 
asociación que por razones médicas.  La revisión de un gran número de 
historias clínicas de adictos revela que la asociación y la curiosidad son los 
mayores contribuyentes a la habituación y la adicción.

En esas  fuerzas externas están las causas conducentes a la adicción.
  ¿Son
realmente importantes los puntos 2 y 3 si la droga no es asequible?  Los puntos 2 
y 3 parecen causas falsas; de hecho,  el chivo expiatorio que evita todo el 
problema, o sea, el Huésped.


Las preguntas lógicas, pues, son:


¿Qué tipo de individuos abusan de las drogas?

¿Se relaciona el uso de las drogas con algunos factores sicológicos?

Numerosos psiquíatras y sociólogos célebres, con experiencia en el 
tratamiento de las drogas, coinciden en que los usuarios tienen una característica 
común: un desorden sicológico.  Mi opinión es la de que el ambiente físico es 
secundario para el abuso individual de las drogas.  Los usuarios, en la mayor parte 
de los casos, son incapaces de tolerar el dolor físico o mental; son esencialmente 
débiles.  La droga es  simplemente un placebo pues lo que el adicto, realmente,
desea es buscar un escape al dolor.

DOLOR

Todos nos herimos alguna vez.  Algunos, más frecuente y más gravemente 
que otros, pero el dolor es universal, un vínculo común a la humana condición.
Teniendo en cuenta cuánto tiempo ha vivido el hombre con dolor, llama la 
atención el poco conocimiento firme que ha adquirido sobre su naturaleza 
esencial y sus efectos. El Instituto Nacional de las Ciencias Médicas Generales, 
una parte del gubernamental  Instituto Nacional de  la Salud, asegura que los 
hombres aún no han alcanzado un consenso sobre lo que sea el dolor.
           El dolor es indefinible, excepto, por supuesto, cuando cada hombre, 
introspectivamente, lo define para sí mismo


 Para un biólogo, el dolor es una señal sensorial que avisa a una criatura 
viviente de que un estímulo nocivo intenta herirle.

 Un filósofo ve el dolor como una pasión del alma, un proceso emocional y 
una influencia moralizadora.

 Para un medico, es siempre un mensaje para descodificar, interpretar y 
actuar en consecuencia.

 El que el dolor ennoblezca al espíritu humano depende de la respuesta a él 
del sujeto. Mientras que, en unos casos, puede proporcionar heroicos 
ejemplos de fortaleza a determinada gente, en otros, los deshumaniza como 
la locura.

Un estudio, hecho por Rene  Leriche, muestra que  el dolor no es menos 
doloroso por ser sicosomático o imaginario en su origen.  Uno de sus pacientes 
era un hombre que se quejaba de un gran dolor en una zona particular de su 
mandíbula.  Al examinarla, no se encontró ningún motivo especial para tal 
dolor.  Los ataques no sólo se hacían más frecuentes sino que, en vez de estar 
localizado, el dolor se extendió a todo el rostro…hasta que, sobrepasado por el 
dolor y el miedo, se pasaba los días y las noches desesperado, como un animal 
enjaulado.


Ciertas partes del cuerpo son más sensibles que otras al dolor:


 Los ojos, por ejemplo,  pueden detectar el mínimo grado de dolor.

 Las heridas superficiales son ordinariamente más dolorosas que las 
profundas.

 Uno de los más insoportables tipos de dolor proviene de los espasmos 
producidos por el cólico nefrítico.

Algunos estudiantes del dolor creen que un hombre moribundo no siente 
dolor. Otros piensan que la sensación es casi total.  Un hombre furioso no siente 
dolor por las heridas hasta que su furia se ha enfriado.  El mismo hombre, 
esperando en la antesala del dentista, puede experimentar un anticipo de agonía.


La incidencia del dolor insoportable está creciendo y continuará haciéndolo 
a medida que la gente viva más tiempo.  Un precio que pagamos por vivir más 
consiste en la enfermedad de la degeneración crónica.  Una característica de las 
más frecuentes de esas enfermedades – el cáncer y la artritis – es el dolor crónico.
El hombre ha hecho algunos progresos en la comprensión de las causas del 
dolor. En los siglos pasados, se atribuía el dolor a espíritus caprichosos que 
entraban en el cuerpo para atormentarlo maliciosamente.  Y se trataba de aplacar
a esos espíritus con  elaborados rituales y sacrificios y de alejarlos mediante 
tabús.

En la Edad Media, el hombre había llegado a considerar el dolor como un 
castigo. Y, por tanto, se consideró que el que sentía dolor era porque lo había 
merecido.

La medicina moderna, por supuesto, considera el dolor como un síntoma 
natural que hay que diagnosticar y aliviar lo antes posible.  El que los médicos 
interpreten el mensaje apropiadamente, puede ser cuestión de vida o muerte.  La 
errónea interpretación de  un mensaje doloroso puede suponer la muerte de un 
paciente si, por ejemplo, el médico confunde el dolor de una apendicitis con un 
dolor de estómago corriente y receta un laxante.

El manual médico “El tratamiento del dolor”, del Dr. John J. Bonica dice 
que hay dos concesiones distintas del dolor:

   1.- El dolor es una señal de aviso necesario para la protección del cuerpo.
   2.- El dolor es en sí mismo una enfermedad.
De acuerdo con esta línea,  el dolor puede ser uno u otro en distintos 
momentos y en la misma persona.

Hay tres tipos generales de dolor:

1. Dolor en la piel. - Este tipo de dolor nos hace actuar rápidamente para 
escapar de un estímulo continuo.

2. Dolor profundo persistente. - Este tipo de dolor nos hace retirarnos en 
reclusión e inactividad


3. Dolor fantasma.– Este tipo de dolor es como un picor en la planta del pie 
amputado. Es un dolor tan real este tipo de sensación que algunos pacientes 
se han quitado la vida para escapar de ella.

En el pasado se recetaban al adicto remedios físicos y la  posibilidad de 
cambiar de ambiente.  Éste era el único tratamiento médico completo.  La frase 
“una vez adicto, siempre adicto” es básicamente cierta.  La dependencia 
sicológica está siempre presente y, si no se trata, continuará estándolo.  El 
problema sólo se puede curar exitosamente si se trata donde se originó: en la 
mente, y no donde se manifiesta físicamente.  No se puede tratar a un adicto 
guardando la droga bajo llave, pues buscará un sustituto.  Ni encerrando al adicto, 
pues su vida está extremadamente desorganizada y no puede aprender de sus 
errores.  La respuesta está en el tratamiento de la mente como opuesto al 
tratamiento de un tangible estilo de vida.  Ese tratamiento sicológico  eliminará el 
deseo de escapar del malestar y el sufrimiento mediante las drogas, pues tiende a 
resolver el problema. Mediante este método, el problema es casi seguro que 
cederá ante su inteligente ataque.

Mi propio estudio de investigación de doce años produjo el desarrollo de 
una teoría  paradigmática de pautas celulares de desarmonía  y mostró que se 
podía medir una frecuencia de onda energética personal.

El estudio fue una búsqueda de los orígenes de un campo electromagnético 
que condujo al investigador a tres estudios empíricos distintos: El primero, para 
examinar si la curación con su frecuencia podía producir efectos en los seres 
humanos.  El segundo añadió el proceso de estudio de casos empíricos.  El tercero 
continuó con el proceso anterior y también medía físicamente la frecuencia 
energética. Estas relevantes experiencias del segundo estudio se incluyen en las 
ilustraciones de casos de esta investigación. 

El fondo de esta investigación se basaba en la creencia existente de que  en 
todo el universo hay una frecuencia electromagnética, que se mueve a  la 
velocidad de la luz, y que posee propiedades curativas.  Se ha interpretado que las 
propiedades curativas de la frecuencia electromagnética eran el Todo Universal y, 
por tanto, no se podían aislar.  El investigador descubrió que la emoción de dolor 
puede almacenarse en determinadas partes  del cuerpo que responden a los 
mismos términos del dolor.  El fondo histórico de cada descripción del cliente era 
distinto, aunque la emoción causada por el dolor se guardase en distintas parte




del cuerpo.  Esa emoción dio lugar al desarrollo de una teoría paradigmática de 
modelos celulares de desarmonía.

Max Heindel nos dice:

“No hay que imaginar, sin embargo que, cuando el cuerpecito de un niño ha 
nacido, se ha completado el proceso del nacimiento.  El cuerpo físico denso ha 
experimentado la más larga evolución y, así como un zapatero que ha trabajado 
en lo suyo un determinado número de años es más experto y puede hacer mejores 
zapatos y más de prisa, así también el Espíritu, que ha construido muchos cuerpos 
físicos, los produce rápidamente, pero el cuerpo  etérico es una adquisición 
posterior del ser humano. Por eso no somos expertos en la construcción de ese 
vehículo. Consecuentemente, se necesita más tiempo para construirlo  con los 
materiales no usados hasta entonces, para hacer el revestimiento del arquetipo, y 
el cuerpo vital no nace hasta los siete años. Entonces comienza el período del 
crecimiento rápido.  El cuerpo de deseos es una adición, aún posterior, del 
hombre compuesto y no llega al  nacimiento hasta los  catorce años, cuando la 
naturaleza de deseos se expresa más fuertemente, durante la llamada “juventud 
caliente”; y la mente, que hace al hombre, no llega a su nacimiento hasta  los 
veintiún años.  La ley reconoce esa edad como la inicial para ejercer derechos.” 

“A la edad de catorce se produce el nacimiento del cuerpo de deseos, que 
marca el inicio de la autoafirmación.  Los años precedentes el niño se ve a sí 
mismos como más  perteneciente a la familia y subordinado a la sabiduría de sus 
padres, que después de los catorce años.  La razón es ésta: en la garganta del feto 
y del niño hay una glándula, llamada timo,  que es la más grande antes del 
nacimiento y que luego disminuye de tamaño durante la niñez y finalmente 
desaparece a una edad que varía según las características de cada niño.  Los 
anatomistas están desconcertados sobre la función de este órgano y no han 
llegado aún a una conclusión definitiva, pero se ha sugerido que antes del 
desarrollo de la médula roja de los huesos, el niño no puede fabricar su propia 
sangre y por eso la glándula timo contiene una esencia, proporcionada por los 
padres, gracias a la que el niño puede crecer durante la infancia y la niñez, hasta 
es capaz de manufacturar su propia sangre.  Esta teoría es aproximadamente 
cierta.  Y, como es la sangre familiar la que fluye en el niño, éste se considera 
como parte de la familia y no como un Ego.  Pero, en el momento en que 
comienza a manufacturar su propia sangre, el Ego se afirma a sí mismo y ya no es 
la nena de mamá ni el nene de papá.  Posee una identidad propia.  Y llega la edad 
crítica en la que los padres cosechan lo que sembraron.  La mente aún no ha


nacido, nada sujeta al cuerpo de deseos y mucho, pero mucho, depende de cómo 
el niño ha sido educado durante sus primeros años y de qué ejemplo le han dado 
sus padres.” (Heindel, Max. El cuerpo de deseos. p. 30-31)

Durante siglos, se han producido muchas discusiones e interpretaciones 
sobre lo dicho por Jesucristo: “Bienaventurados los pobres de espíritu.”  Algunos 
creen que estas palabras admiten que la inocencia o la ignorancia pueden 
protegernos de la adversidad o  proporcionarnos la felicidad.  Para mí, esta 
expresión nos está diciendo que el conocimiento de la verdad no carece de 
riesgos.  Mi propia experiencia me ha enseñado  que, cuando una persona es 
sensible a los problemas de su entorno,  los métodos de escape que se emplean 
frecuentemente, son las drogas productoras de adicción.

La ignorancia de la verdad, como opuesta al conocimiento de la 
verdad, en cierto sentido, es más fácil soportarla en la vida.  La ignorancia de la 
verdad puede ser más agradable y protectora.  Puede también engañarnos y evitar 
que se nos perjudique.

En los planos místico y espiritual, la aceptación de la verdad no significa 
darse por vencidos.  Cuando el dolor embarga nuestro corazón, el emprender este 
sendero no es una elección, sino una obligación y, pronto o tarde, hemos de ir 
adelante y enfrentarlo. 

A veces, en el instante de la revelación, pensamos que podemos alejar aquel 
momento por respeto a los demás, por miedo, timidez o hipocresía, e intentamos 
hacerlo mediante el silencio, eligiendo las palabras que empleamos, sin lastimar 
los sentimientos ajenos o a través de lo que aun no se ha dicho.  Pero, más pronto 
o más tarde, la ley de causa y efecto se aplicará.  En los jóvenes, vemos estos 
efectos en desarrollo cuando nos fijamos en su historial.

Un día leí estas palabras del filósofo francés Simone Weil: “Cualquier dolor 
es aceptable si hay claridad”.  Desde entonces, esas palabras me han ayudado a 
sobrellevar las dificultades.

Cuando realizamos una aproximación espiritual a la vida, estamos 
emprendiendo  el sendero hacia el conocimiento de la verdad.  A lo largo del 
mismo, nuestra alma y nuestro corazón están en armonía con las leyes divinas y 
se nos ofrece una clara visión. Y, entonces, todas las cosas parecen  obvias




Cuando nos ilumina la luz divina que brilla en nuestro interior y en nuestro 
entorno, ha llegado el momento de agradecer el amor del ser benevolente que nos 
ayuda en la adversidad.  Y de  aceptar la luz que alumbra nuestros pasos, 
revelándonos la imperfección de nuestro progreso. Sólo esa luz clarificará todas 
las cosas, tanto las buenas como las malas, porque ambas son muy afines para el 
conocimiento de la verdad.

Queridos buscadores de la Luz Divina, no importa cuán enérgicamente 
intentemos alejar nuestro dolor.  La ley de causa y efecto, al final, nos encontrará. 
Tanto si creemos que nuestro corazón ha sido envuelto por el sufrimiento, a causa 
del  buen  o del mal  karma,  la verdad espiritual  permanecerá invariable. Los 
efectos de nuestras leyes naturales  recaerán sobre todos nosotros, incluso aunque 
“todos nosotros” no nos demos cuenta.

He valorado siempre las palabras del filósofo francés Simone Weil porque, 
en mi experiencia personal, cuando mi corazón ha estado abrumado por el 
sufrimiento  pero yo seguía el sendero del conocimiento de la verdad, siempre 
pude afirmar que “Cualquier dolor es aceptable si hay claridad.”

En conclusión, quisiera dejaros con las palabras de John Dryden, que 
escribió: “Toda la felicidad que la humanidad puede obtener no se debe al placer, 
sino a un descanso en el dolor”.  El fabricante de drogas Borroughs Wellcome & 
Co. De Tuckahoe, N.Y.,  sobre la droga  Compuesto de  Empirin nº 3, la cual 
contiene ½ gr. [30 miligramos] de  fosfato de codeína, muy astutamente, empleó 
esto como descargo: “Advertencia: puede producir adicción.”

En amoroso servicio,

Alexandra

***

Nota: Traducida del Ingles por Francisco-Manuel Nacher –
       Centro Rosacruz de Madrid, España




*





Un Sendero Hacia Vivir Con Cristo

por

Alexandra Porter, Ph. D.
  
Escuela de Verano en Español
Conferencia - Parte II - junio 29, 2001



Permítanme unos minutos para dar gracias.  Por favor pónganse todos de pies y acompáñenme a recitar el Padre Nuestro.

Padre nuestro que estáis en los cielos… Muchas gracias, y buenos días a todos. 

Antes de comenzar quiero darles la bien venida a todos ustedes y espero que hasta ahora se hayan, altamente, divertido. 

Es para nosotros un placer estar con ustedes; así como también poder compartir con ustedes estas conferencias.  Lo hacemos en un amoroso servicio para todos los miembros de esta Fraternidad y esperamos que todos los años así sea.  Esta Escuela de Verano, completa, a sido, de una manera o la otra, el pensamiento de muchos y tenemos que reconocer que este momento es parte de los planes que todos nosotros pusimos en acción.

Por lo tanto, les pido que pongan mucha atención a lo que estoy a punto de compartir con ustedes, ya que todo esto es el efecto de los planes que hemos puesto en acción.  En este momento, también les pido que guarden sus preguntas hasta el final de la conferencia.  Durante los últimos 15 o 20 minutos de esta conferencia, tendrán la oportunidad de hacer sus preguntas.

Ahora bien, definitivamente,  les prometo que ésta conferencia la disfrutarán tanto como las previas.
* * * * *

La segunda parte de esta conferencia es titulada: “Pensando, Hablando y Actuando.”  Estas tres palabras son mi manera de describir las tres fases de las experiencias de nuestro ser.  Me refiero a tres fases de la evolución humana que cada ser selecciona para sus experiencias en este planeta tierra mientras recorre “Un Sendero Hacia Vivir Con Cristo.”

Como todos ustedes ya saben, estamos en un lugar que tiene todo lo necesario para el aprendizaje y el crecimiento de nuestro ser. En ésta escuela terrestre se encuentra también todo lo que ocupamos para la misión individual de cada uno de nosotros.  El proceso de las tres fases de la evolución humana es cruzado por todos los seres humanos para su adaptación armónica.  El estado de cada fase, o de cada etapa de esa fase, depende en el individuo y en la misión de ese individuo en este planeta tierra.

Max Heindel nos ha dicho que “ La Filosofía Rosacruz enseña que el hombre es un ser complejo que posee:

“1º Un cuerpo denso, que es el instrumento visible que emplea en este mundo para moverse y obrar; el cuerpo que, ordinariamente, se cree que constituye todo el hombre.

“2º Un cuerpo vital, que está formado por éter, el que compenetra todo el cuerpo visible, así como el éter compenetra todas las demás formas, salvo que el hombre especializa una cantidad de éter mayor que las otras formas.  Este cuerpo etérico es nuestro instrumento para especializar la energía vital del sol.

“3º Un cuerpo de deseos, que forma nuestra naturaleza emocional.  Este sutil vehículo compenetra los cuerpos vital y denso a la vez.  La visión clarividente lo ve extenderse unas dieciséis pulgadas en torno del cuerpo visible, el cual está situado en el centro de ese ovoide como la yema está en el centro del huevo.

“4º La mente, que es como un espejo reflejando el mundo externo y permitiendo al Ego transmitir sus órdenes en forma de pensamientos, palabras y obras.

“El Ego, es el triple espíritu que emplea esos vehículos para obtener experiencia en la escuela de la vida.” [Filosofía Rosacruz en Preguntas y Respuestas, pp. 20-21]

El umbral de este nuevo mileno esta diseñado para que las experiencias de cada uno, de nuestros seres humanos, pueda viajar a lo largo de la Luz Divina.   Nuestro ser cambia de plano vibratorio modificando el comportamiento de sus corrientes, a través de este sendero de luz.  Los vehículos de nuestro ser se desarrollan y cambian, durante esta modificación.  Todo vibra en una frecuencia distinta cuando esto sucede.  Es una profunda y larga tarea.  Es difícil, de sí mismo, para el ser humano lograrlo por el simple deseo de estar en armonía.

Cuando hablamos de la Luz Divina , o sea, caminando a lo largo de la Luz Divina , el lema de ésta quinta escuela de verano, no debemos olvidar que la Luz Divinasiempre está dentro y alrededor de nosotros.  Tampoco podemos olvidar que, en muchos casos, esa luz nos lleva por un sendero donde definimos, clarificamos y modificamos nuestros pensamientos.  Este proceso nos lleva a un punto donde nuestro estado de conciencia cambia.  En este cambio, si nos damos la oportunidad, los vehículos de nuestro ser podrán cruzar el sendero de la Luz Divina.  

En nosotros los humanos el haz de la Luz Divina tiene varias maneras de subsistir y nuestra percepción de ella la demostramos en diferentes maneras.  Durante nuestro viaje terrenal pasamos por tres fases las cuales yo llamo: Pensando, Hablando y Actuando, pero, lógicamente, todo depende en dónde nos encontramos en el haz de la Luz Divina.

Primera fase: Pensando

Yo llamo la primera fase de la experiencia de nuestro ser  “Pensando”. 

Cuando pensamos todos los pensamientos que emitimos van a parar a unos depósitos comunes para todo el mundo.  Por ejemplo, cada vez que un ser humano emite un pensamiento de Amor, Bondad, Humildad, Odio, Rencor, Codicia, Envidia, etcétera, primeramente, esta persona está usando la Luz Divina para darle forma y vida a ese pensamiento, y segundo, con los mismos, la persona también está llenando los depósitos comunes; los cuales están afuera de la Luz Divina.  

Me Explico:
Si tenemos la habilidad de ver ondulaciones de ondas de luz, en diferentes longitudes o frecuencias, lo cual nos permite observar una dispersión de luces, casi siempre, nos enfocamos en sus múltiples colores, su brillo, y todo aquello que para nosotros defina la semejanza de esa Luz Divina.  Esto sucede porque cuando observamos una cosa, tenemos esa cosa enfrente de nosotros y es por eso que podemos examinar las características de la misma.

Conocemos a la persona que está en esta fase porque este individuo le da mucho valor a las apariencias, al que dirá la gente y a una imagen de cómo deben ser las cosas, ya sea su propia imagen o las imágenes de otros. 

Estas son las personas que escucharemos decir: “Fulanito, siempre viste igual; siempre tiene el mismo traje”.                                     

Quizás, también, escucharemos a estas personas decir: “El vestido de Fulanita no encaja con sus zapatos.”

En esta fase otras personas suelen decir: “X no se debe hacer porque nuestra sociedad nunca lo aceptaría.” 

Estas personas también tienden comparar una cosa con otra y llegar a la conclusión de que la que cuesta más dinero es obviamente de una mejor calidad, y así por el estilo.

En esta fase las personas también discriminan a los otros.  Seleccionan sus amistades por medio de la raza, color de la piel, el puesto en la sociedad, así como también seleccionando o discriminando a base del idioma de las personas.  Estas personas no aceptan que las cosas no son  siempre como aparentan ser.  Ni tampoco pueden comprender que la riqueza que cada uno nos trae no se puede ver en la raza, color de la piel, posición en la sociedad, o el idioma que habla una persona. 

Entonces, según va pasando el tiempo, la persona que se encuentra en esta fase tendrá que vivir experiencias donde aprende que el o ella tiene un pedacito de esa Fulanita cuyo vestido no encaja con sus zapatos.

Bueno, ahora bien, “¿Qué estoy diciendo?”

Les estoy diciendo que nuestros pensamientos y sus formas son muestras de la primera fase.  Además, les estoy diciendo que todo, todo comienza,... con nuestros pensamientos.  Así que ésta fase nos muestra que obviamente estamos afuera de la Luz Divina.     

Como nos ha dicho Max Heindel, “Por consiguiente, nuestros pensamientos son muchísimo más importantes que nuestros actos, puesto que si siempre pensamos bien siempre obraremos bien.  Nadie puede pensar en amar a sus semejantes, en ayudarles y auxiliarlos espiritual, mental o físicamente sin poner en práctica esos pensamientos alguna vez en su vida, y si nosotros cultivamos solamente esos pensamientos, pronto veremos que la luz del Sol brilla en torno nuestro; veremos que la gente nos recibe en la misma forma en que nosotros irradiamos, y si pudiéramos comprender que el cuerpo de deseos (que rodea a cada uno de nosotros extendiéndose unas dieciséis pulgadas en torno de la periferia del cuerpo) contiene todos esos sentimientos y emociones, entonces veríamos a los demás diferentemente, pues entonces entenderíamos también que todo lo que vemos lo vemos a través de la atmósfera que nos hemos creado en torno nuestro, cuyos colores todos los vemos en los demás.

“Si, entonces, vemos insignificancia y pequeñez en los demás, sería conveniente que nos miráramos a nosotros mismos para comprobar si no es la atmósfera que nos rodea la que da esa coloración. Veamos si no tenemos dentro de nosotros mismos esas cualidades no deseables, y entonces comencemos por quitarnos esos defectos.” [Filosofía Rosacruz en Preguntas y Respuestas, pp. 40-41]

Segunda fase: Hablando

Ahora bien, pasemos a la segunda fase.

Otra manera de subsistir en el haz de la Luz Divina es demostrada en la segunda fase de las experiencias de nuestro ser.  Si tenemos la habilidad de sentir la Luz Divina , nos damos cuenta de su materia, al estar consciente de su masa.  Esto sucede, porque cuando sentimos una cosa en lo más profundo de nuestro ser podemos captar sus cualidades porque esa cosa ha tocado el punto principal de nuestro ser.  Es en ese entonces, que nos damos cuenta de su presencia y empezamos a hablar de ella definiendo las cualidades que han tocado nuestro ser.  Yo llamo esta fase “Hablando.”

En esta fase la persona se da cuenta del color y la presión de la Luz Divina ; tanto como también todos los efectos que ella es capaz de manifestar en nuestro cuerpo físico.  Aquí no estamos hablando de ver, por ejemplo, un color rojo.  Si alcanzamos a ver la Luz Divina , si en realidad la vemos, todavía estamos en la primera fase, (¿No es cierto?)  Entonces estoy hablando de sentir la presión de algo que hemos visto; como la presión de algo color rojo.

Siendo todo esto cierto, en ésta fase de las experiencias de nuestro ser, tenemos una interpretación más amplia de la Luz Divina.  Esto también nos muestra, que hemos entrado o estamos entrando adentro de la Luz Divina.

Cuando aisladamente nos preocupamos por modificar el comportamiento de nuestro ser, se debe tener una disciplina mental que nos permita eliminar los pensamientos negativos o depresivos para que el ser pase de un plano vibratorio a otro.  El serio y continuo interés en nuestros pensamientos nos lleva en línea: más objetiva, más clara, más analítica y quizás más profunda, hacia las tres fases de las experiencias de nuestro ser. 

Cuando, en aquello que llamamos lo más profundo de nosotros, sentimos que nuestra vida debe cambiar, empezamos un trabajo profundo de cambio y de adaptación hacia la nueva vibración – o la nueva fase vibratoria que nos corresponde.  Esto puede ocurrir en varias formas, como: de manera armónica, o en forma alterna.  También puede ocurrir por niveles, o por etapas. 

Cuando cruzamos por esta fase, primero nos encontramos justificando nuestros errores.  Decimos cosas como, “Sí Es verdad.  Lo lógico seria ‘X,’ pero mi caso es diferente”.

Luego nos encontramos empezando a proyectar nuestros problemas hacia los otros.  Es aquí donde todas las personas que tocan nuestras vidas se convierten en nuestros espejos y el individuo empieza a ver: sus fallas; las señales de desdoro, apariencias de la falta de los atributos físicos o de la fibra moral, y sus propias máculas e infamias en las caras y en el comportamiento de los demás.

Y al final reconocemos que la persona que está viviendo las experiencias de esta segunda fase tiene una tarea muy importante y muy difícil en esta escuela terrícola. Entonces, en este destello de sabiduría, y con mucha bendición de los hermanos mayores, se nos puede permitir ver alguna información sobre la misión que estamos aquí para desempeñar; individualmente o acompañados por otras personas.

En esta fase la persona debe aceptar que la comprensión que debemos tener para armonizar el cuerpo está al alcance de todos.  Es aquí donde entendemos que todo empieza con nuestros pensamientos. 

Esta fase es la más difícil de las tres, porque nos exige explorar nuestra conducta humana.  En esa profunda y escrupulosa exploración, la persona se verá desnuda enfrente de su ser interior.  Luego, todo aquello que nosotros creíamos era sagrado se descubre que no lo es.  En esta fase los cambios son difíciles, para muchos, porque nos adaptamos a una manera de vivir que llega a ser cómoda y no queremos empezar algo nuevo.  Finalmente, después de mucha angustia, pena, pesar, ansiedad, arrepentimiento y melancolía, las modificaciones que ocurren en el interior de nuestro organismo se asemejan.  

Estos cambios se darán por etapas y las consecuencias, a nuestra vista, pueden ser dramáticas, y así, pues, cambiando el flujo de nuestras emociones. 

Conocemos a la persona que está en esta fase porque ya no habla de asuntos físicos.  Ahora notamos que habla de cosas más profundas.  Esta persona puede festejar con los reyes y al mismo tiempo sentirse en su casa con otras personas común y corriente.

¿Por qué creen ustedes que sucede esto? 

¿Quién de ustedes desea dar contesta a esta pregunta?

¡Sí!  Todo lo que ustedes me dicen es cierto, pero hay otra razón, un poco más productiva por la cual esto sucede. 

Muy bien, les diré la razón.  Esto sucede porque ahora el individuo ha transformado en actos sus intenciones.  Cuando esto sucede, a través de nuestros actos nuestras intenciones perecen en la tierra, y su esencia se diluye al ser cristalizadas.                          

Tercera fase: Actuando

Bien, pasemos, entonces, a la siguiente fase.  La última manera de subsistir en el haz de la Luz Divina la demostramos en la tercera fase.  Yo llamo esta fase - “Actuando.”

Si somos capaces de escuchar el sonido generado por la Luz Divina estamos en la tercer fase.  En esta fase nos damos cuenta de la vibración, el ritmo, el tono, la amplitud, y como vibra  la Luz Divina adentro de nuestro ser.  

Para poder tener una experiencia de ésta magnitud, lógicamente tenemos que darnos permiso para entrar en la Luz Divina ; porque cuando entramos más profundamente adentro de una cosa, podemos hacernos uno con esa cosa y es por eso que podemos ponernos en su lugar.  Por lo tanto, esta fase, de la experiencia de nuestro ser nos muestra que tenemos la habilidad de entrar adentro de la Luz Divina y percibir su conciencia. 

Conocemos la persona que está en esta fase por sus frutos.  Esta persona entiende bien lo que es el “Servicio Amoroso.”  Esta no tiene ninguna dificultad dejándolo todo por un servicio amoroso.  En este individuo no hay apegos, pero si hay una intimidad entre su ser interno y el ser interno de otras personas.

El individuo que está en esta fase sabe que la Luz Divina lo embarca todo.  Esta persona también sabe que su sendero no tiene camino, porque el camino es hecho cruzándolo en realidad; o sea, actuando en realidad.

Durante nuestra vida terrestre, podemos salir y entrar en una de estas fases con más frecuencia que en otras.  También podemos estar en una de sus etapas varias veces y en distintas ocasiones.  Sin embargo, las fases no son tan importantes como las experiencias que llevamos en cada una de ellas.  Nuestro ser tiene las fases y sus etapas grabadas en su memoria pero desconoce los estados de conocimiento que guían nuestras vidas.  Nuestro ser interno no es ajeno a estos cambios, al contrario los busca,  los espera y los desea. 

En respuesta a las preguntas, “¿Y como podremos entonces desarrollar nuestro poder espiritual?  ¿Cuál es el camino, la verdad y la vida?”  Max Heindel nos da la siguiente respuesta: “En la gloriosa enseñanza de Cristo está indicado el triple camino.  La humanidad ordinaria en el mundo entero está bajo el mandato de la ley, que obra sobre el cuerpo de deseos y le opone sus frenos.  El pensador está siempre incitado a reñir con la carne.  Pero bajo el mandato de la ley nadie puede salvarse.  Hemos hablado también en nuestras enseñanzas del cuerpo vital; este es el vehículo, como dijo San Pablo, de amor y atracción.  Si podemos vencer el lado pasional de nuestra naturaleza, si podernos substraernos a las vibraciones inferiores del amor, si podemos cultivar dentro de nosotros la pureza, y si podemos resistir a la tentación como lo hizo Parsifal, y vivir una vida pura, entonces cultivaremos diariamente dentro de nosotros un gran poder.  Este es el poder del amor, que se expresará en nuestras vidas en la forma de servicios a los demás, y gradualmente aumentará tanto que será como la pólvora en la pistola cargada. Entonces el Maestro vendrá a vernos y enseñarnos como libertar el poder que hemos almacenado en nuestro ser interior.

    “Depende de nosotros mismos cuanto tiempo tengamos que caminar por el desierto.  Cada uno tiene dentro de sí mismo el poder latente que le ha de llevar a la Ciudad de la
Paz, un sitio donde no hay pesares ni dolores.  Cada uno de nosotros tiene que ponerse en camino alguna vez, y el primer paso es la purificación, porque sin la vida pura no puede haber progreso espiritual.”  [Enseñanzas de Un Iniciado, pp. 241-242].

Ahora los dejo con estas tres palabras:

La primera palabra es la palabra, “Pensando.”  Espero que este tema haga cada uno de ustedes pensar en donde están caminando a lo largo de la Luz Divina.   Por favor, nunca olviden que un Cristiano Místico siempre debe ser consiente de qué esta pensando.

La segundo palabra es la palabra, “Hablando.”  También deseo que este tema los haga hablar de sus experiencias y sus grandes avances espirituales, según pasan de un plano vibratorio a otro.

La última palabra es la palabra, “Actuando.”  Esta tercera palabra es también importante; creo que es el objetivo de cada ser humano.   Sin embargo, la cosa más importante es  que espero verlos  actuando a lo largo del sendero de la Luz Divina.  

* * * * * 


*

EL  SILENCIO  Y LA  FOSFORESCENCIA

 
   
Por

Alexandra B. Porter, Ph. D.
 Conferencia
El 24 de mayo de 2004



        ¡Buenas tardes a todos!  Permitidme comenzar esta conferencia con una oración.

        Padre Nuestro, que estás en los cielos, damos gracias por nuestras vidas.  Pedimos que usted nos conceda la seguridad de su presencia.  Es la voluntad de Dios y el deseo de Dios que nosotros estemos aquí.  Y yo, como conferencista, doy gracias por el privilegio de trabajar, un día más, en el cumplimiento de su decreto.  Por favor únasen conmigo, ahora, en la Oración del Padre Nuestro.  Padre Nuestro, que estás en los cielos…  Gracias.

        Esta conferencia se presenta aquí para que su contenido pueda servir como un testimonio de las imágenes que nosotros percibimos.  Habiendo dicho ésto, por favor, permitidme empezar.

         Algunas personas dicen, a menudo, "Sé que esa cosa existe porque yo la veo."  Otras personas pueden ser más enfáticas en sus convicciones de la existencia de algo y dicen, "Si se parece un pato y hace los graznidos de un pato; es un pato."  Estas declaraciones son tan clisé que nosotros parecemos aceptarlas a su valor nominal.   

v      ¿Se han preguntado ustedes, alguna vez, que quieren decir estas declaraciones?

v      ¿Alguna vez, ustedes, se han encontrado en el medio de una pregunta crítica y se han preguntado si el pato que vieron, y el pato que escucharon graznando, era de verdad un pato?

         Si fueran a recordar su niñez temprana, muchos de ustedes estarían de acuerdo con lo que estoy a punto de decirles.  Algunos de nosotros fuimos enseñados que sólo debemos juzgar el mundo a través de las impresiones objetivas que tenemos del mismo.  Debemos estar de acuerdo que por las experiencias que hemos dado testimonio en nuestras vidas, o por la palabra de boca, nos hemos entrenado a pensar, de la realidad de algo, de un punto de vista material.  En algunos casos, se nos ha sido inculcado en nuestras mentes que a menos que veamos una cosa realmente, o que la sentimos, la saboreamos, la escuchamos o la olemos; no tenemos ninguna evidencia significante para creer que la cosa existe.  De hecho, a veces nosotros basamos las decisiones tomadas en nuestra habilidad de ponderar, mentalmente, lo que percibimos.  Así que, no estaremos exagerando el caso al decir que nos podemos haber vuelto potenciales esclavos a las cosas materiales.

        Esto trae a la mente a Democritus, un filósofo místico del siglo 4, que habitaba en la Península balcánica del sudeste de Europa.  Democritus explicó cómo la mente funcionaba declarando lo siguiente: “Las partículas de mente o alma eran distribuidas a lo largo del cuerpo y estaban escapando continuamente, debiendo a su naturaleza sutil; pero, cuando ellas escaparon, sus lugares fueron tomados por otras partículas inhaladas en la respiración.  Cuando la respiración cesaba no había nada para reclutar las partículas vivientes, y la muerte siguió rápidamente.  Cada impresión era de la reserva mental del tacto, y se causó, o, por cualquier contacto actual con los átomos como en el caso del sabor y el oír, o por imágenes tiradas de cuerpos externo a nosotros, y entrando a través de nuestros poros.  Estas imágenes eran un tipo de película consistiendo de los átomos de la superficie que estaban flotando continuamente de todos los cuerpos sin cualquier perturbación de su orden mutuo, y era, por así decirlo, una muestra del objeto del cual ellos se habían aislado.”

        Las palabras de Democritus me llevaron a la comprensión de una lección muy importante.  Yo creo que él estaba diciendo que toda la materia está en un estado de vibración.  Él estaba diciéndonos que lo que nosotros conocemos no es la propia materia en sí.  La insinuación era que nosotros sólo conocemos las vibraciones que vulneran nuestra conciencia a través de nuestro sistema nervioso sensorial.      

         Para extender un poco más el uso de palabras y para hacernos más conscientes de lo que estamos implicando, permitidme explicarlo de este modo.  Cuando nosotros decimos, "yo lo veo", tendemos a significar, "mi conciencia lo ve."  La palabra "ve" quiere decir que hay un cuadro de una imagen en la conciencia.  Así que, cuando nosotros usamos la palabra "veo" de esta manera, la implicación es que nuestros datos básicos provienen de ese cuadro de imágenes en nuestra conciencia.  La investigación extensa sobre este tema me dice que allí en el espacio existen ciertas frecuencias vibratorias más altas que pueden recogerse fácilmente como el sonido o como las imágenes en nuestros cuadros mentales. 

        En esta coyuntura, la pregunta filosófica se levanta: ¿Cuándo nosotros dormimos y soñamos, no vemos cosas en nuestra conciencia?  Incluso cuando nosotros estamos despiertos, somos inclinados o aptos a ver los cuadros vívidos de esas imágenes en la conciencia.  En cualquiera de los dos casos, despiertos o dormidos, no es la propia cosa que nuestra conciencia percibe, sino un cuadro de las imágenes del mismo.     

        Ahora bien, para explicarles a ustedes lo que yo aprendí sobre la naturaleza general de esta discusión, por favor permitidme relacionar una historia personal, junto con la interpretación personal y el concepto erróneo que tuve.   

        Yo estaba en el estudio, de mi casa, trabajando en un plan de estudios de enfermería, cuando mi hija me recordó que ella iba a retirarse a su recamara.  Le ofrecí las buenas noches y le dije que yo también me acostaría muy pronto.  Eran, entonces, las 8:30 de la noche y de repente me di cuenta que el día había sido largo y lleno de problemas duraderos.  En mi rutina diaria, yo había incluido la revisión de un plan de estudios del curso de enfermería.  La Junta de Enfermeras Registrada del Estado de California había hecho cambios que serían llevados a cabo ese año por el Departamento de Enfermería de nuestra universidad.  Como consecuencia, nuestro plan de estudios del curso de enfermería, completo, estaba revisándose y yo era un miembro del comité de dicha revisión. 

        Cuando dejé la oficina, de mi casa, esa noche, todavía estaba pensando en todas las horas que había trabajado ese día.  Me fui hacia la recamara pensando que mis estudiantes de enfermería, de hecho, estaban bendecidos.  Me acosté en la cama, dije mis oraciones y agradecí a Diosito por el plan de estudios del curso de enfermería.  Entonces empecé a hacer mis ejercicios de retrospección y despacio floté en un sueño profundo. 

        Esa noche soñé con una laguna, un estanque o lago cubierto con una sustancia semejante a algas.  El estanque cubría todo el campo visible dentro del panorama de mi visión.  Sobre  una observación más minuciosa, vi una manta de materia verde oscuro y negra.  Esta aparecía iridiscente en ciertas áreas, fosforescente encima de algunas áreas, y tenia una textura plana y metálica en otras áreas.  Debajo esta materia parecía haber algo o alguien allí que se  movía muy suavemente; o algo o alguien vagando sobre la misma.  Intenté aclarar mi visión y borrar o reemplazar lo que percibía pero fue infructuoso.  Después de lo que parecía ser numerosos esfuerzos, me puse extrañamente intranquila.   
   
        En este momento, en el sueño, el teléfono sonó.  El sonido de un zumbido del teléfono me hizo desviar la atención de la manta fosforescente a una realización definitiva de que mi teléfono estaba timbrando claramente y bruscamente en su manera normalmente distinta.  Aunque yo estaba visiblemente alejada del teléfono verdadero o lejos de un cuadro de su réplica, en el sueño, estuve convencida que la campanilla de un teléfono material estaba emitiendo el zumbido.  Entonces, en este estado de humor mental, la reacción más lógica era contestar el teléfono.  Cuando lo hice, no había ninguna señal de que alguien estuviese al otro lado de la línea telefónica.  El silencio que experimenté, mientras escuchaba en el teléfono, intensificó la inquietud que yo sentía. Comprendí, entonces, que yo estaba sola en este sueño.  Esto significaba que, en cualquier caso de necesidad, yo no podía contar con la ayuda humana.  Para comprobar mi hipótesis grité.  Esperé por lo que parecía ser un período largo de tiempo y nadie vino.     

        Me encontré investigando en mi mente por palabras descriptivas; pero la manta fosforescente que cubría mi visión panorámica era muy difícil describir.  Vi un campo de fuerza abarcador creado por emanaciones que fluyeron afuera de la forma material y vibraron al ritmo de la misma.  Noté que no había ningunas sombras; no había ninguna sensación de frío y ninguna sensación de calor.  Había solamente una apacible, brisa de verano y un fulgor suave que se estaba mezclando mágicamente y misteriosamente con la luz de su propio cuerpo.  Desde mi punto de vista las características de esta manta, la cual tiene luminiscencia y fosforescencia propia, son:        

A.       Un cuerpo ponderable – La manta fosforescente tenía masa.  Yo sentía que tenía un estado o calidad sobre ella que yo podía pesar mentalmente.

B.       Elementos imponderables – Yo no podía descifrar sus volúmenes básicos o su función.   

C.       Una emanación imperceptible – No había sensaciones reconocibles en ella.     

        Cuando empecé a gritar más y más ruidosamente, sentía mi corazón palpitando en mi propia garganta. Estaba consciente de que mi respiración era ruidosa y rápida.  Estas sensaciones corporales intensificaron el silencio profundo así como también la inquietud que yo estaba experimentando.     
   
        Cambiando mi mirada, y mi enfoque, a la manta fosforescente no vi a nadie engolfado en la materia verde oscura.  No sentía que la materia se arrastraba en ninguna parte.  Aparecía como si yo no estuviese en ningún peligro, en absoluto.  Pero todavía, me sentía intranquila por el sitio y el silencio.  Así que grité. . . grité. . . y grité.     

    Entonces oí una voz decir, "Mamá, estas OK [bien]? "   

    Era mi hija que había sido despertada por mis gritos.   

    Abrí mis ojos. . . y contesté, "Sí."   
   
        Con mis ojos abiertos, continué viendo la materia verde oscuro.  No vi la luz en mi cuarto, aunque mi hija la había encendido.   

        Cerré mis ojos de nuevo y esperé que las imágenes desaparecieran.  Entonces oí a mi hija decir, "Estabas gritando en cuanto dormías.  Era simplemente un sueño."         

        Después de unos segundos, el cuadro de las imágenes desapareció.  Entonces miré a mi hija y dije, "Yo estoy bien.  Alguien dijo una vez que los sueños son los caminos reales que conducen al conocimiento de las imágenes de la mente", continué.     
   
        "¡Sí! Sigmund Freud dijo eso", ella respondió.   
  
        Ella esperó calladamente en mi cuarto y después de unos largos minutos preguntó de nuevo, "Mamá, estas ahora OK [bien]?"     
   
        ¡Yo dije, "Estoy bien!  Yo estaba gritando porque estaba sola y no podía oír a nadie hablando."     
   
        Ella contestó, "Bien, no te olvides que un hombre debe entrar en silencio o sino él no puede oír a Dios hablar."     

        Entonces ella agregó, "Me voy ahora a mi cuarto, llámame si me necesitas."   
   
        Yo dije, "OK [bien], buenas noches Julie."  Entonces ella apagó la luz de la alcoba y salió.         

        Durante los próximos minutos, mi recolección fue vívida.  No obstante, por un momento breve, mi mente se desplazó a Macbeth, un drama de una obra muy famosa que yo había leído muchas veces antes.  En la tragedia de Shakespeare, Macbeth, hay una escena conmovedora durante la cena en una fiesta.  Un hombre que fue asesinado por Macbeth se le aparecía a él en forma de fantasma.  Con la excepción de Macbeth, nadie más en la fiesta pudo ver la figura de este hombre.  Mientras Macbeth trata desesperadamente de conseguir que otros viesen la figura, su esposa, Lady Macbeth, se pone poco a poco cada vez más irritada.  Entonces, en un tono de voz furioso, ella susurró a su marido, "Esto es la mismísima pintura de vuestro miedo. . . cuando todo haya terminado vos miras sino a un taburete."  En desesperación, Macbeth contesta resabioso: "Si yo estoy de pie aquí, yo lo vi! "   

        La sensación extraña que había experimentado en el sueño todavía permanecía conmigo.     

v      Así que, me pregunté a mí misma, “Cual es la verdad?”

v      “Es este sueño similar al miedo de Macbeth,” continué.   

        Cuando repasé el sueño en mi mente, una vez más, comprendí que no había nada causándome daño. Dentro de mí, sentía el silencio profundo y la manta fosforescente.  Para mí, el silencio era una señal de problema.  Por razones desconocidas, yo sentía que el problema estaba allí.  Cualquiera que fuese consciente podría responder al problema, pero yo no podía ver a nadie alrededor de mí y me sentía sola, inquieta y vulnerable.    
   
        Luego, en esta retrospección, sentí una sensación de sed.  Volteé mi cabeza hacia mi derecho y vi una mesa nocturna pequeña.  Encendí la lámpara nocturna y vi dónde yo había puesto un cántaro de agua antes de acostarme esa noche.  En la misma mesa estaba una copia de un artículo titulado “Qué es la Verdad.”  El artículo era una alocución dictada por Max Heindel el 26 de marzo de 1911.  Este decía, en partes, "En los ejercicios de la Fraternidad Rosacruz nos han dado unos medios espléndidos de entrar en contacto con la verdad.  Nuestro lema dice, y lo mismo fue dicho por Platón y Juan, 'Dios es Luz.'  Si vamos a uno de los grandes observatorios y con el telescopio mejor hecho miramos en el espacio, vemos que no hay ninguna frontera para la luz.  Está en todas partes.  Con el símbolo de luz allí expresado viene la idea de la omnipresencia y magnitud del Dios a quien veneramos.  Juan, con la intuición mística, dice en los primeros cinco versos de su evangelio (qué algunos usan en los ejercicios de la Fraternidad Rosacruz ), ‘Al principio era el Verbo.'  En ese respecto tenemos una solución maravillosa del problema, por el cual estamos buscando, porque cuando regresamos al principio, estamos en el reino de la verdad.   

        “En estos tiempos nos hemos hundido en la materia, y somos incapaces de entrar en contacto con la verdad, directamente; pero cuando regresamos en pensamiento al origen de las cosas, entonces estamos en pensamiento con Dios y más capaces de reconocer la verdad.  Por esa razón al probacionista en la Fraternidad Rosacruz se le enseña regresar en pensamiento a ese tiempo.  'Y qué sobre la oscuridad; ' alguien pregunta, 'es mal este? '  No, no hay nada malo en el universo de Dios.  Durante el día percibimos, por la luz del sol, las glorias de esta tierra pequeña que gira en el espacio.  Quizás si hubiese sólo luz del sol debemos percibir nada más allá de esta tierra y permanecer ignorante de que hay más de sol y luna.  Pero cuando viene la noche y las glorias del día se han marchitado, cuando el sol ya no ilumina más el cielo, nosotros podemos comprender hasta cierto punto por lo menos la inmensidad de espacio; podemos ver mundos millones y millones de millas lejanas.  El alma está así estimulada a devoción maravillosa cuando moramos en la verdad que Dios es todo en todos."

        Con el uso de la retrospección, fui llevada a la realización de que el ejercicio de la retrospección, por si mismo, me había traído a la verdad detrás del sueño.  Analicé lo citado anteriormente y  comprendí que, en el sueño, yo había sido demasiado rápida en juzgar el silencio y la manta fosforescente y había fallado al no ver el cuadro en toda su dimensión.  Entonces regrese al ejercicio de la retrospección, caí dormida de nuevo continuado el sueño exactamente como lo dicho anteriormente.  Sin embargo, ésta vez, yo no grité.  Simplemente dije, a sí misma, que no tenía nada que temer y dormí hasta la mañana siguiente, obviamente sin el miedo.     

        La mañana siguiente el sueño todavía era vívido en mi mente.  Junto con la recolección del mismo estaba un sentido de paz.  Esa paz me recordó que materias sólidas deben volverse ideas antes de que el sexto sentido del hombre, la intuición, pueda percibirlos.  Entonces para ser comprendido por su séptimo sentido, el cual es la pura sabiduría, debe disolverse en el espíritu.  Quizás ésta es la razón por cual la mayoría de nosotros aparentamos ser muy inteligente en la percepción retrospectiva.  En este momento, estuve convencida que el sueño tenía las características de esclarecimiento.     

        De manera que podamos apreciar los cambios que tuvieron lugar dentro de mí, en el sueño, permitidme entretener la idea más básica de este tema.     

        En la página 123 de El Velo del Destino, nos dicen, “Dios es Luz, y ni aún el más potente de los telescopios que abarca millones de kilómetros en el espacio ha encontrado los límites de la Luz. Pero nosotros sabemos que sino fuera porque tenemos ojos con los cuales percibimos la luz, y oídos que registran las vibraciones del sonido, caminaríamos por la tierra en eterna oscuridad y silencio; así pues, para percibir la Luz Divina , que solo puede iluminar nuestra oscuridad espiritual y oír la voz del silencio, que es lo único que puede guiarnos, debemos cultivar nuestros ojos y oídos espirituales; y la oración, la verdadera oración científica, es uno de los métodos más poderosos y eficaces para encontrar gracia delante de nuestro Padre, y recibir la inmersión de la luz espiritual, la cual alquímicamente transforma al pecador en santo y le envuelve con el velo dorado del desposorio de Luz, el luminoso Cuerpo-alma.”    [p. 219] 

        Para entender el papel que un sueño de este tipo juega en nuestras vidas, debemos comenzar dando valor a las preguntas generadas por el mismo.  Hay un famoso refrán que dice “la belleza está en los ojos del espectador."  En el silencio, yo sólo vi problema.  Todavía, en la mirando hacia atrás, el silencio era una señal de paz.  El silencio del que llamaba por teléfono representaba mi vida pacífica.  Había paz dentro y alrededor de mí. Como el espectador, yo tenia que ver que el silencio representaba la paz.  Qué interesante, salir la paz de una situación inquieta.     

        En su libro, Los Misterios Rosacruces, Max Heindel dijo, "El sonido en el vacío no puede ser oído en el Mundo Físico, pero la armonía que procede desde una cavidad vacía de un arquetipo celestial es la "voz del silencio," y esta se hace audible cuando todos los sonidos terrestres han cesado. La voz de Elías no se oía cuando la voz del huracán y de la tormenta rugían, ni estaba en evidencia durante la remezón de un terremoto, ni mientras se manifestaba un incendio crepitante y devorador; pero cuando los sonidos destructores e inarmónicos de este mundo se habían apagado, la "silenciosa vocesita" exteriorizaba sus mandamientos para salvar la vida de Elías. [pp. 58-59]

        La manta fosforescente cubría una vida que se movía suavemente sobre su rededor.  Esa vida estaba emitiendo luz sin calor notable o combustión.  Yo era esa vida.  Átomos brillando de la misma manera que fósforos flota fuera en la atmósfera, entran en, y ayudan a crear la sustancia de ese otro mundo.  Esta emanación personalizada peculiar es una esencia atómica que sube y continuamente asciende de todos los humanos.  En las relaciones esotéricas, la materia sólida y el cuerpo del hombre pueden encontrarse a través del sentido del tacto.  Sin embargo, la materia sólida debe extenderse al estado fluido antes de que sea apropiado al sentido de sabor del hombre.  Este debe volverse vapor antes de que nuestras glándulas olfativas puedan descubrirlo, pueden descifrarlo y pueden olerlo.  Siguiendo a lo largo de estas líneas, debe volverse en éter antes de que pueda oírse.  Los ojos no contemplan las olas etéreas del sonido.  Ellos sólo se armonizan al sentido de oír.  Es más, la materia sólida debe volverse la esencia antes de que nuestros ojos puedan capturar su imagen, puedan enfocar sobre él y últimamente puedan verlo.      

        El gran místico alemán y teólogo, Meister Johannes Eckhart dijo una vez: "El conocedor y lo conocido son uno.  Dios y yo somos uno en el conocimiento. . . no hay ninguna distinción entre nosotros.”  La manta fosforescente era mi exterior.  Por debajo de la manta la vida no era consciente de la paz que estaba radiando a otros.  Cada grado de sustancia es real respecto al mundo que pertenece.  La materia en el mundo material y la sustancia espiritual en el mundo espiritual.   
   
        En conclusión, esta experiencia de un sueño me enseñó que el "Dominio de la desarmonía está en el silencio y en la expectativa que la inquietud traerá el esclarecimiento.  –Alexandra Porter” 

        Muchas gracias a todos por la atención prestada y que Diosito nos continúe iluminando.  Que Las Rosas Florezcan Sobre Vuestras Croces. 


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LA ESENCIA DIVINA SIEMPRE ILUMINA LA OSCURIDAD
Conferencia en tres partes sobre la Muerte y la Agonía

por
 Alexandra B. Porter, Ph. D.
Mount Ecclesia
Conferencias de la Escuela de Verano en Inglés
1, 6 y 8 de agosto de 2002


 

Buenos días a todos. Si todos se encuentran confortablemente instalados, quisiera iniciar esta conferencia con una breve oración:

“Madre-Padre Dios, Dios del universo y Dios de los corazones. Padre nuestro que estás en el cielo, nos hemos reunido hoy para tratar el tema de la Muerte y la Agonía. Durante esta actividad, pedimos la seguridad de vuestra presencia. Pedimos también, en el nombre de Jesucristo, que nos proporciones, a todos y a cada uno, el conocimiento, la comprensión y la claridad que todos buscamos. Y que yo, como conferenciante, pueda suspender mi imaginación y mus juicios sobre la conciencia de raza y que sea revelado a cada uno de los presentes lo que pueda resultar en su mayor beneficio. Te doy gracias, Señor, por todas tus bendiciones y por la oportunidad de participar en este amoroso servicio. Con gracias y fe, que así sea.”

El título de esta conferencia es “ La Muerte y la Agonía ”. Este tema será expuesto en tres partes. En la primera aprenderán sobre la muerte física. La segunda se referirá a la muerte espiritual y a las diferentes esferas del período post mortem. La tercera profundizará en cómo vivir “aquí, ahora y en adelante con Cristo”, que es el lema de esta Escuela de Verano en Inglés. 

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LA ESENCIA DIVINA SIEMPRE ILUMINA LA OSCURIDAD
Conferencia en tres partes sobre la Muerte y la Agonía  

PRIMERA PARTE: INTRODUCCIÓN A LA MUERTE FÍSICA

 

La razón por la que he elegido este tema es la de que he recibido abundante información y deseo compartirla con vosotros. Hay momentos en nuestras vidas en los que Dios se da cuenta de que lo que vamos a experimentar está por encima  de lo que podemos soportar, y nos echa una mano. En esos momentos de profundo dolor, Su divina presencia siempre ilumina la oscuridad, porque Él derrama luz en nuestras vidas, que nos da claridad y comprensión. Para la mayor parte de nosotros, la muerte y la agonía de un ser querido puede convertirse en uno de esos momentos. Una de las más obvias razones para ello puede ser la de que, a lo largo de nuestras vidas, nos vemos muy afectados por lo “desconocido.” Las personas que no han estudiado ninguna, filosofía similar a la nuestra y que, frecuentemente, son religiosos, hay miedo al considerar la muerte y la agonía que la acompaña. A la mayor parte, lo desconocido les da miedo y por ello es comprensible que esos asuntos relativos a la muerte física y a la agonía les causen temor.

Levantad la mano quienes hayan experimentado la muerte de alguien. Y ¿qué pregunta o preguntas creasteis en vuestras mentes sobre este asunto?


En mi línea de trabajo físico, como profesional del cuidado de la salud, he descubierto que la gente tiende a hacerme siempre las mismas preguntas con relación a la muerte. Las seis preguntas más corrientes sobre la muerte física y que la rodean de incertidumbre y temor son las siguientes:

             1. - ¿Sufrirá el sujeto?

             2. - ¿Adónde irá cuando muera?
             3. - ¿Recibirá la retribución prometida?
             4. - ¿Seguirá pudiendo conducir a los niños por el sendero correcto?
             5. - ¿Se romperá todo contacto con el fallecido?
             6. - Y, en todo caso, ¿a qué se parece la muerte?

Espero que, tras estas tres conferencias, quienes entre los presentes se hacen estas preguntas, puedan ver respondidas algunas de ellas. Así que, empecemos.

Cada hombre, si responde a la manera de pensar normal en nuestra sociedad, tiene su idea sobre lo que sean la muerte y la agonía, Quizás no hay, en términos generales, asunto más rodeado de supersticiones y de incomprensión que éste de la muerte. Si hay algo que este mundo debería conocer, que no conoce pero que desearía conocer es el proceso en el cual y por el cual un habitante de este plano de conciencia abandona el cuerpo físico para convertirse en habitante del siguiente plano, el plano etérico. Hago esta afirmación porque la mayor parte de nuestra raza humana aún no se ha desarrollado lo suficiente para comprender qué es la vida, ni la fuente de donde procede este átomo que se desarrolla a sí mismo.

¿Cuántos de vosotros habéis leído “El Concepto rosacruz del Cosmos” de Max Heindel? Bien. Muchos. Eso me dice que podré saltarme algunas partes y que podréis seguirme fácilmente.
    
Según ese libro, desde el punto de vista rosacruz, la muerte no es sino el paso del espíritu a una esfera mayor y, si queréis, un nacimiento. Al final de esta vida, el Ego ha de asimilar lo que ha experimentado y, con el fin de extraer lo mejor de sus experiencias, empieza el proceso de su muerte física. Así que la muerte, tal como la define Max Heindel, es la salida del Espíritu, de la carne que lo cubre. Ese Espíritu lleva a cabo su salida durante los tres días y medio siguientes a la muerte física y clínica. Y la muerte no es completa hasta que ese proceso se completa.

Creo que esta definición de la muerte es simplista por naturaleza, pues yo también sé que es completamente imposible para el ser humano comprender el cambio en el que se produce la muerte, si no sabe que cada individuo posee una forma espiritual, compuesta de átomos etéricos, y que es tan material como el vestido de carne visible y tangible. Tratemos, pues, de estos puntos.
    
Se me ha asegurado por versados en física que toda la vida se basa en el átomo y que, más allá, adquiere la forma etérica. Sabemos, por ejemplo, que cada átomo de cada grano de arena que forma las orillas del océano, cada semilla y cada planta y cada árbol y cada molécula de tierra que cubre las áridas piedras formando la masa rocosa, y cada gota de agua que fluye en los ríos tienen forma etérica. Y, además, creemos que en y a través del éter, circulan la luz y la electricidad y toda clase de radiaciones.

Los científicos nos dicen también que lo etérico, para crecer, necesita una cubierta de materia de inferior vibración, lo mismo que la semilla plantada en la tierra y que, en esa cubierta exterior crece y alcanza un mayor desarrollo. Así que, basados en esos descubrimientos científicos, sabemos que no puede existir vida en el plano físico si no posee un vestido apto para ese propósito.
    
Cuando, mediante el calor, rompemos la cubierta exterior de un trozo de carbón, y lo físico ya no puede contener la energía, la vida o forma etérica, ambas se disocian. En otras palabras, la energía o forma de la vida escapa, para pasar a otro estado. La cubierta exterior, la carbonilla o la ceniza, por su parte, vuelve a su origen para ser reutilizada finalmente por otra forma de vida, hasta que alcanza tal grado de refinamiento que puede contenerla (la vida) permanentemente, porque se ha convertido en etérica. Así que es cierto que, cuando cualquier forma de vida disocia su forma etérica de su cubierta externa, esa forma de vida no puede seguir habitando el plano físico y se produce lo que llamamos la muerte física.

El hombre es también una parte del inmenso todo, desarrollado de la vida etérica en la masa. Por eso, con la muerte física, nuestro Espíritu, liberado de su cubierta exterior que es nuestro cuerpo físico, se convierte en habitante de un plano donde todo es etérico. En otras palabras, en el cambio que llamamos muerte, el individuo se ha refinado hasta tal punto que puede contener la individualidad. Recordemos que, para el sentido etérico y el tacto, todas las cosas son tangibles, reales y naturales, como cuando estaban en la vida de la tierra... Con eso in mente, vayamos al progreso de nuestro Espíritu.

Mi experiencia, en mi vocación personal y profesional, es que la gente se hacen conscientes de su inminente muerte por etapas y esa consciencia nos lleva a la de la agonía. La agonía consciente es un proceso mental activo de concienciación y preparación para la propia muerte física. La palabra “agonía” la empleo para significar el proceso dinámico e individualizado de la actual transición física. En el caso de una enfermedad terminal, la agonía es un proceso que, frecuentemente, tiene lugar a lo largo del tiempo y el enfermo, aunque en pleno proceso de agonía, está aún vivo. La finalidad de que seamos conscientes de la muerte inminente, o conciencia de la agonía, es la de vivir completamente hasta que llegue la muerte, y dirigir y participar en el proceso de la muerte, hasta que uno acepte fácilmente el servicio de otros.

            Un excelente ejemplo de este hecho lo tenemos en las “Memorias de Mount Ecclesia” sobre Max Heindel y la Fraternidad Rosacruz , escritas por Augusta Foss Heindel. Voy a leer, de la segunda parte de esta obra, una sección titulada “Transición de Max Heindel.” La Sra. Heindel escribe:
            “La pregunta ha sido formulada por amigos:
-         ¿No es posible que Max Heindel fuera consciente de su próxima muerte?
Desde varias semanas antes estuvimos calculando las Efemérides para 1920 y, para ello, nos habíamos dividido el trabajo, calculando él las longitudes y la autora las declinaciones. Pero entonces Max Heindel urgió a la autora a hacer todo el trabajo. Una noche le pregunté:
-         Querido, ¿por qué quieres que haga este trabajo sola? ¿Piensas que me vas a dejar? Él replicó:
-         “No, querida, simplemente quiero poder decir a la gente que tú hiciste sola estas Efemérides. Quiero que estén orgullosos de ti.
Tal solicitud y la cuidadosa preparación continuaron durante varias semanas antes de que fuera llamado y todos sus papeles estuvieran cuidadosamente relacionados y archivados.
            Dos meses antes de morir fue a San Diego a consultar a su abogado sobre ciertos papeles y estando allí, y sin haber mencionado que quería hacerlo, transfirió todos los copyrights y las planchas, que estaban a su nombre, a favor de la autora, en concepto de regalo. De esto resultó, en los años siguientes, la salvación de Mount Ecclesia y de la obra de la Fraternidad Rosacruz... Cuando se leyó su última voluntad se comprobó que los terrenos habían sido comprados por él antes de que la Fraternidad fuera constituida. En el escrito hacía figurar que adquiría esas tierras, como administrador, para la Fraternidad. Pero , cuando se discutió el hecho y se demostró su voluntad, el juez dijo que, como no existía Corporación en el momento de los hechos, los terrenos de la Fraternidad deberían ir a la Sra. Heindel como heredera... la voluntad se demostró en 1919. Y, en 1920, la autora traspasó notarialmente los terrenos a la Fraternidad Rosacruz y hoy ésta es la poseedora legal de los cincuenta acres que constituyen la Sede Central (Mount Ecclesia).”
            Esto me lleva a una de las seis preguntas más frecuentes que la gente me hace sobre la muerte: “En todo caso, ¿a qué se parece la muerte?” Para responderla permitidme deciros que, en el plano físico, los signos y síntomas de la proximidad de la muerte física son los siguientes:
1.         Los brazos y piernas se enfrían al tacto y el color de la parte inferior del cuerpo se oscurece. Estos síntomas son debidos a la ralentización de la circulación sanguínea. Para determinar cuanto ha transcurrido desde la muerte;
A.       La pierna se divide en tres partes desde la cadera hasta la rodilla.
B.       Empezando por la rodilla como una cuarta parte, el miembro, hasta los dedos, se divide en seis partes, en total, toda la pierna en diez partes.
C.       Si la primera sección está más fría que la segunda, se puede pensar que la muerte ocurrió una hora antes.
D.       Si la segunda sección está más fría que la tercera, el cuerpo está muerto desde hace dos horas aproximadamente. Y así sucesivamente.
E.        e.- Experimentos realizados con temperaturas entre 40º y 80ºF, se demostraron exactos en más de cien casos examinados.
2.         El enfermo pasará cada vez más tiempo durmiendo durante el día y, a veces, le resultará difícil despertarse. Ello se debe a la mayor lentitud del metabolismo corporal.
3.         El enfermo puede perder el control de la vejiga y los intestinos, produciendo incontinencia. Es el goteo involuntario y continuado de orina y materia fecal.
4.         El enfermo tiene una necesidad reducida de alimento y bebida.
5.         Las secreciones orales se hacen más profusas y se acumulan en la parte posterior de la garganta, produciendo lo que en términos médicos se denomina “estertores”. Son el resultado de la reducción de la asimilación de fluidos y de la incapacidad para expectorar la saliva.
6.         El enfermo pierde lentamente la vista y el oído, siendo éste el último sentido que se pierde.
7.         El enfermo se inquieta, estirando las sábanas y teniendo visiones de personas o cosas. Es la consecuencia del poco oxígeno en el cerebro y del escaso metabolismo. Max Heindel, en sus escritos, lo expone así, y cito textualmente: “Así que... se ha comprobado por las personas que asisten a la muerte de una madre, cuyos hijos murieron, quizás varios años antes, que, en el momento de la muerte, ella los ve alrededor de su lecho y exclama: “Ahí está Juanito, y qué mayor se ha hecho” y cosas por el estilo. Las personas alrededor de la cama pueden pensar que se trata de una alucinación, pero no lo es. Y hay que notar que cierto fenómeno se produce siempre con las visiones: cuando una persona muere, hay una oscuridad que siente como descendiendo sobre ella. Muchas personas mueren sin haber visto de nuevo el mundo físico, y esa oscuridad es el cambio desde nuestras vibraciones lumínicas a las vibraciones del Mundo del Deseo, y es similar a la oscuridad que se extendió sobre la tierra en el momento de la crucifixión. Con otras personas ocurre que la oscuridad se disipa tras un momento y la persona es clarividente y ve este mundo y el del Deseo y en éste, por supuesto, aparecen sus seres queridos, que han sido atraídos por la inminente muerte, que es nacimiento en su mundo.”
8.         Los ritmos de la respiración del enfermo pasarán durante el sueño a una arritmia respiratoria. En ella, al principio, la respiración es lenta y poco profunda, luego aumenta su rapidez y profundidad hasta que alcanza un máximo. Luego decrece gradualmente hasta que se para, con períodos de 10 a 20 segundos sin respiración (apnea). Este tipo de respiración se denomina de Cheyne Stokes. Aunque se da en ciertas enfermedades agudas del sistema nervioso central, corazón, pulmones e intoxicaciones, frecuentemente ocurre antes de la muerte.
9.         La muerte física se describe como la cesación de los procesos fisiológicos que sostienen la vida; un pasaje o partida; un dejarse ir de la vida o una pérdida de la misma. También ha sido definida como “un momento en el tiempo” porque se da en un parpadeo. Los síntomas de la muerte clínica incluyen:
A.       Ausencia de signos de respiración, manifiestos o encubiertos.
B.       Ausencia de latidos. En el estado de California, dos electrocardiogramas planos en un período de 24 horas son considerados como señal de muerte definitiva.
C.       Ausencia de respuesta a las sacudidas y a los gritos.
D.       Pérdida del control de la vejiga y los intestinos.
E.        Párpados ligeramente abiertos y ojos fijos en un punto, y
F.        Mandíbulas relajadas y boca ligeramente abierta.

Hasta ahora he hablado de la muerte física. Recordaréis que he dicho que la muerte se da usualmente de un modo gradual. Antes de que se produzca la transición, la conciencia se centra en las dimensiones superiores durante un instante. Puesto que la conciencia no está en el cerebro, no hay sufrimiento. Si el agonizante no está bajo el efecto de sedantes es posible que, en el momento de la transición, regrese la conciencia momentáneamente y el Espíritu, aunque parcialmente separado del cuerpo, podrá dar una descripción de las escenas y gente que está contemplando. O se volverá súbitamente consciente de lo que está sucediendo y se despedirá de los presentes.
     
Cuando la muerte es inminente, es muy importante decir adiós al agonizante. Cuando un conocido se va, lo acompañamos hasta la puerta y le decimos adiós, hasta la vista. Es bueno aprender a hacerlo así con los que están dejando la vida terrena. Durante ese tiempo o inmediatamente después, si es posible, deberíamos pronunciar una oración, encomendando el cuerpo a los cuatro poderosos arcángeles del reino elemental: Rafael, Miguel, Gabriel y Uriel. Este rito, tan sencillo como parece, rodea al muerto o a la forma agonizante con el apropiado campo de fuerza de la desintegración. Cuando se invoca a estos poderosos arcángeles, esa ceremonia rodea a la forma, inmediatamente, de luz. Mi preferencia personal es el Padrenuestro, porque tiende a producir una profunda paz.

Lo que sucede con la muerte en el campo espiritual es que la fuerza del átomo simiente del individuo deja el cuerpo, y todas sus impresiones se transfieren desde el cuerpo vital hasta el cuerpo de deseos, que entonces se convierte en básico para la vida del hombre o mujer en el Purgatorio y en el primer Cielo. La lenta retirada de los átomos, que nosotros llamamos “la grabación de los átomos simiente,” es el proceso normal de la muerte. Con la retirada completada, llega el momento de la transición. El tiempo requerido para esa separación depende mucho de las fuerzas electromagnéticas almacenadas en los campos de fuerza etéricos. Cuando éstas han recorrido su curso y los tres átomos simiente se han separado completamente, el cuerpo etérico suelta su conexión con el Cordón de Plata. Entonces, cuando el Cordón se rompe, el Espíritu queda completamente liberado.

Consecuentemente, en cuanto a las seis preguntas frecuentes sobre la muerte quisiera referirme ahora a la de “¿Sufre el moribundo?” Terminaré parte de esta conferencia diciendo que todo cambio en la naturaleza es hermosa muerte física, sin excepción. El cambio de la muerte es, simplemente, la liberación de la forma del Espíritu, del cuerpo físico, compuesto de una cubierta de carne, y es completamente natural y sin dolor.


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LA ESENCIA DIVINA SIEMPRE ILUMINA LA OSCURIDAD
Conferencia en tres partes sobre la Muerte y la Agonía  

SEGUNDA PARTE: EL NACIMIENTO ESPIRITUAL



Recordaréis que empecé la primera parte de esta conferencia diciendo que se me ha dado un gran caudal de conocimientos y que los quería compartir con vosotros. Ahora lo haré, pero antes quiero deciros cómo recibí esta información que, precisamente, se refiere al tema de la muerte y la agonía.
    
El año 2001, el día de mi cumpleaños, el 11 de septiembre, los Estados Unidos fueron sacudidos por un indescriptible horror. Cuando llegué del trabajo a mi casa, aquella noche, mi reacción inmediata fue la de entrar en un espacio personal de mi hogar, en el que suelo rezar, y empecé a orar por seis de los miembros de mi familia, que estaba segura de que habían muerto, y de otros diez que vivían y trabajaban en la vecindad del lugar en que se había producido el brutal ataque terrorista. En ese espacio personal de mi hogar, y dentro de mis habitaciones internas, pedí, en silencio, que la luz se derramase sobre nuestras vidas. Quería conocer el esquema del plan de lo sucedido. Y entonces, cuando  enfoqué mi mirada en el Emblema Rosacruz, en una décima de segundo, vi a Jesucristo dirigiendo un coro de ángeles.
    
Allí, de pie, sobre el montón de escombros, muy cerca de ellos y rodeando las dos Torres Gemelas de la ciudad de Nueva York, había treinta y dos ángeles con Jesucristo. De repente vi que, del corazón de Jesucristo salía un cordón de hilo dorado trenzado. Desde mi estratégico emplazamiento vi que, cada seis u ocho pies, el cordón dorado penetraba en el corazón de un ángel, formando así una cadena angélica que extendía a lo largo de varias millas el cordón de oro trenzado.
    
Cuando todos los almas Espíritus hubieron emergido de la tierra, Jesucristo comenzó a caminar y todos lo siguieron en fila. En unos segundos, miles de Espíritus habían alcanzado el cielo. Entonces, cuando vi a doce de mis parientes, al final del cordón de hilo de oro trenzado, sentí un gran tirón en mi corazón. Mi recuerdo de ese momento es maravilloso y me pregunto si estuve todo el tiempo unido a aquel hilo de oro trenzado. Hoy, casi once meses después, en cualquier momento puedo aislar el tremendo dolor que sentí en mi corazón en aquel momento especial.
    
Se pronunciaron muchas palabras y se hicieron muchas cosas que no puedo describir con claridad. Quizás yo misma cerré deliberadamente mi visión espiritual para no ver los miles de cuerpos muertos. ¿O fue, quizás que, deliberadamente, desvié mis oídos espirituales para no escuchar los lamentos y sufrimientos de miles de cuerpos muertos? Sólo recuerdo el chirrido de mi propia voz que, claramente, pedía algo a Jesucristo. Durante ese tiempo ni vi ni oí nada, pero sentí la oscuridad y lo que pareció ser un momento, extremadamente largo, de dolor profundo. Después, en mis palabras y en mi propia voz, “me” oí decir: “¿Dónde está Tu Divina Esencia?” Entonces, empezó a brillar una vivísima luz sobre mí y vi la faz de Jesucristo. Con su imagen llegó la respuesta a mi pregunta que, clara y distintamente decía: “Ilumina la oscuridad.” Mirando, entonces alrededor, lo último que recuerdo es haber visto y oído derrumbarse las Torres Gemelas. Esto lo vi desde lejos, hasta que me di cuenta de que había penetrado en otro punto del espacio y del tiempo.
    
Cuando me hice consciente plenamente de lo que me rodeaba, comprobé que estaba conectada al cordón de hilo de oro trenzado y que los ángeles estaban depositando, o dejando, grupos de Espíritus en ciertos reinos de vida, a los que ellos se referían como “esferas”. El grupo de ángeles parecía estar llevándonos a diferentes estados de materia. Su propósito era claramente doble: Primero, intentaban introducir a los Espíritus en sus cuerpos nuevos u originales. Y, segundo, querían conducirlos a un nuevo lugar, en el que pudieran dedicar unos momentos a enfocarse en su propia adaptación.
    
Con una sola excepción, cada vez que parábamos en una esfera determinada, dejábamos detrás un grupo de Espíritus y varios ángeles. Antes de avanzar de nuevo, se identificaba la esfera y su razón de ser. Cuando los ángeles hablaban yo tenía la sensación de que eran conscientes de mi presencia. Hablaban como si yo fuese su discípulo. Su conducta me recordaba el pasaje de Corintios 15:31, en el que Pablo dice. “Yo muero cada día”, queriendo decir que era capaz de abandonar la forma física en cualquier momento, dejándola en un estado de “sueño” o animación suspendida, mientras él viajaba, con plena consciencia, en los planos superiores. Esta experiencia me hizo mejor observador y empecé a prestar atención al mínimo detalle.
    
Como algunos de vosotros sabréis, existen varios niveles de esfuerzo o planos de expresión. Incluyen el Astral Inferior, el Astral y el primero de los cuatro verdaderos planos del espíritu. Hay siete planos astrales y todos varían en densidad. Todos los planos están habitados por Espíritus y, dependiendo de las vibraciones de sus cuerpos astrales, cada plano es más refinado, cuando se asciende la escala del progreso. A su vez, cada uno de esos planos se subdivide en las llamadas zonas de tiempo o esferas, que habitan Espíritus que pertenecen a ese período de tiempo.
     
Según la organización social de las esferas, la intensidad del crecimiento y el aumento de la actividad, hay seis divisiones más, llamadas esferas espirituales. Cada una se divide en seis círculos o sociedades, en las que los espíritus afines están unidos y subsisten juntos bajo la ley de afinidad. Allí opera la Ley de Atracción y una relación familiar se continúa, si todos los miembros buscan iluminación bajo la misma ley cósmica. La Ley de la Naturaleza , que es la fuerza suprema, llamada Ley Universal, ha de ser obedecida para alcanzar cualquier esfera. Cada individuo permanece en el plano que le es afín, hasta que sujeta su voluntad a la Ley Universal. A medida que progresa, aprende nuevas leyes, pero éstas son, fundamentalmente las mismas, sólo que se crece más intensamente, hasta que el Alma Espiritual se convierte en parte de la Ley misma.
    
Las esferas me parecieron zonas concéntricas o círculos de materia extremadamente fina, que rodean la tierra como lazos o cintos. Cada esfera tenía distinta separación de las demás, aparentemente regulada por leyes cósmicas fijas. Son entidades absolutas, no proyecciones mentales sin estructurar, y tan tangibles como los planetas del sistema solar o el plano terrestre en el que vivimos. Tienen latitud, longitud y una atmósfera de un aire peculiarmente vitalizado. Las corrientes eran vitalizadoras, placenteras, suaves y ondulantes. La superficie de la zona tenía una gran variedad de paisajes, algunos de los cuales eran muy pintorescos.
      
Se me dijo que cada esfera gira con la Tierra sobre un eje común, formando el mismo ángulo con la eclíptica. Y se trasladan con ella alrededor del Sol, aunque no dependen de él en cuanto a la luz y al calor. No reciben de él ningún rayo perceptible. Sus emanaciones luminosas parecen venir de un sol etérico, concéntrico con el Sol de la Tierra. Finalmente , no existe división del tiempo en días, semanas, meses ni años, ni cambios de estación.
    
Es difícil de comprender dónde se encuentran estas esferas, pero hay muchas más cosas tan difíciles de comprender. Los instrumentos astronómicos nos han mostrado que hay 95 millones de millas hasta el Sol, pero esto, realmente, a la mente no le dice nada, porque uno no puede concebir esa distancia. Sabemos que la luz viaja a la velocidad de 186.000 millas por segundo, pero nos es imposible comprender qué velocidad es ésa, pues no hay nada tangible con que compararla.
     
Nuestro actual conocimiento de la electricidad, del magnetismo o, incluso, de la gravitación, es limitado, como lo es el de todas las leyes naturales. ¿Es, por tanto, raro que tengamos dificultades para comprender lo que sea el espacio y cómo está poblado? Este pensamiento mío es ahora libre y puede atravesar el espacio, pero irá con los ojos cerrados, no oirá nada y no sentirá ni tocará nada. Pero con la muerte, todos los sentidos se aceleran y toda la vida que llena el espacio es visible para los sentidos espirituales y tangible para el tacto espiritual y el cerebro. Deduzco de todo ello que el espacio adoptará una forma, una sustancia y una realidad en el mundo del pensamiento.
     
Lo que sigue es una partecita del cúmulo de información que se me dio, durante ese tiempo en que tuve el privilegio de estar en compañía de muchos y en presencia de Jesucristo.
     
Generalmente, en la Primera esfera es donde ha de tener lugar la restitución.  En esta esfera inferior uno ve mucho sufrimiento entre los que están aún ligados a la tierra. Como están ocupados trabajando los errores pasados, en general, la mayor parte de los Espíritus allí son de corazón duro. En parte, ello se debe al hecho de que en el traslado el Alma Espiritual no pierde ni su inteligencia ni se le añade nada a su comprensión. Y, por ejemplo, el loco pasa loco de la vida terrena. Un Espíritu que haya pasado loco será atendido por ello en la Primera Esfera. Se le dará el tratamiento apropiado para restaurar su mentalidad normal. La participación en eventos como guerras o ataques terroristas son ejemplos de aquello por lo que hemos de hacer restitución. Además, todo odio, muerte y destrucción que producimos contra nuestros enemigos afecta a la naturaleza inferior de nuestro yo inferior y habremos de sufrir las consecuencias de tal conducta. Y, finalmente, a los ignorantes y viciosos, se les desarrolla y dirige el átomo del bien que ha hallado expresión en sus vidas.
     
La segunda Esfera está dedicada a la instrucción. Es un período de estudio durante el que el Espíritu adquiere conocimiento de sí mismo y de la ley natural. La Ley de Atracción opera allí, donde un grupo de pensadores están intentando descubrir las fuerzas ocultas de la naturaleza. Aquí es donde el Espíritu se acondiciona para una vida más amplia y mejor. Aquí se han de liberar a sí mismos del peso de toda maldad realizada. El objetivo es el de disolver la oscuridad de toda maldad mientras se estuvo en el cuerpo físico, así como cualquier deuda contraída con la humanidad. Trabajan con ojos sabios y visión clara y, al final, quedan en paz con todos.
     
En esta Esfera se les enseña a los niños a vivir ideales espirituales. Muchos están allí como consecuencia de las guerras. Los niños que mueren durante las guerras con sus padres penetran en un período transitorio. Luego se les reunirá, en el ambiente más apropiado, para el progreso de su familia. Otros niños están allí porque no fueron amados en la Tierra y están experimentando el amor materno. En al plano físico, llamamos a esos niños “niños frustrados”. Cuando un niño muere antes que sus padres, se le somete a un proceso de reeducación. En él, se le permite ir con un ángel guardián, a la Tierra para vigilar el progreso de sus padres y, cuando llega el tiempo, se reúne a la familia.
     
En la Tercera esfera es en la que nuestro Espíritu empieza a enseñar a los de las esferas inferiores. Allí, los Espíritus que son ingenieros, pueden magnetizar nuestras habitaciones en el plano físico. En este proceso, podemos oír las frecuencias de sus vibraciones como voces. Pero no es un proceso automático, sino que hemos de pedírselo mediante la oración.
       
También se encuentran allí mujeres que en la Tierra no se casaron o, si lo hicieron, no tuvieron hijos, por una u otra razón. Esas mujeres pueden estar cuidando niños o enseñando a otras mujeres el contenido de la maternidad. Quizás hubieran sido grandes madres en este plano pero se les pasó la oportunidad y su deseo las siguió hasta la otra vida.

     En la Cuarta Esfera , nuestros Espíritus se ocupan de las pruebas y tentaciones. Los habitantes de allí pueden sentir nuestros pensamientos amorosos.

Aunque para la gente no siempre es posible verlos, ellos nos visitan y, a veces, nos dejan sus señales.
En la Quinta Esfera nuestros Espíritus empiezan a trabajar con las verdades espirituales. Allí se perciben el error y la falsedad. A esta esfera puede ir a parar uno que ha fallado en el momento crucial, anulando todo lo que podría haber hecho. Somos custodios de mucho conocimiento. Mediante nuestras investigaciones, aprendemos muchas cosas. Si, por nuestra posición pudimos haber hecho mucho bien pero fallamos, eso es un tropiezo y, hemos de hacernos más fuertes en cualquier asunto antes de poder seguir progresando. Es interesante notar que allí no hay adelanto posible en la vida post mortem para los que, habiendo sido líderes espirituales, no ha buscado y encontrado a todos los que siguieron sus enseñanzas y los ha conducido al camino de la verdad. Además, ha de quedarse allí y esperar hasta la llegada de los que aún están en la Tierra para corregir su error lo más pronto posible. El promulgar enseñanzas desconocidas o impracticables mientras se está en esta Tierra es un asunto serio. Viola la ley cósmica y crea, por tanto, una deuda kármica con la Humanidad.
     
Cuando llegamos a la Sexta Esfera , me di cuenta que los Espíritus trabajaban allí en armonía. Ninguno de los de nuestros grupos ni ningún ángel se quedaron en esta Esfera y no se dieron explicaciones. Deduzco que, quizás, yo no tenía la suficiente capacidad para comprender las razones de la existencia de esta Sexta Esfera. O, es posible, quizás, que sean las leyes de la Sexta Esfera , las que esté tratando de perfeccionar en mi vida actual.
     
Finalmente, en la Séptima Esfera es donde los Espíritus alcanzan el plano de la exaltación y se hacen uno con el Gran Espíritu que rige el universo. Allí es donde un Maestro Iluminado iría a vivir en unas circunstancias de perfectas luz interior y felicidad.

En esta Esfera, la palabra “iluminación” significa completo conocimiento de todas las cosas, sin modificaciones mentales. Es más fácil alcanzarnos para los que se encuentran en la Séptima esfera que para los que están en cualquier otra inferior. Sin embargo, lo harán sólo en caso de emergencia.

Se nos dijo que, cuando nuestros Espíritus pasan de una Esfera a otra, ese paso se produce mediante una muerte. En ese caso, como en la muerte física, al individuo se le advierte que la muerte está próxima y tiene tiempo de enfocar su mente en un plano superior de pensamiento y prepararse así para la nueva vida. Cuando llega el momento, se le hace dormir con el pensamiento dominante, en su mente, de que va a hacer un cambio. Cuando se produce el cambio, su hogar deja de estar entre sus anteriores amigos. El pensamiento lo ha preparado para progresar y, cuando ese pensamiento que lo mantenía en el plano inferior cesa, la encarnación de ese Espíritu, que está ligado a su pensamiento, deja de ser visible. En ese momento uno, simplemente, deja de ser habitante de una esfera y, en un instante, se convierte en habitante de otra. Cuando el Espíritu despierta, se encuentra en su nuevo hogar en la esfera inmediatamente superior. Este cambio es siempre para una vida mejor y más elevada.  La única excepción es que no hay cuerpos viejos que enterrar ni que se descompongan. Progresando de una Esfera a otra, nuestro Espíritu se hace tan grande y universal que, a veces pensamos que es excesivo y que ha de perder su personalidad. Debido a que toda la materia astral deja de existir en el plano espiritual y sólo funciona allí el espíritu puro, pensamos con frecuencia que su individualidad cambia a otra forma de ser. Y me sorprendió comprobar que esa presunción no es cierta.
     
     
En una muerte violenta de este tipo, la muerte suele ir acompañada de medidas momentáneas de shock. Recuerdo especialmente haber visto a una  mujer delgada, de ojos almendrados y una sonrisa definida y contagiosa. Cuando las otras víctimas se le aproximaban, ella decía que se encontraba “perfectamente bien.” Mientras hablaba, aún me recuerdo pensando cómo se parecía a la mujer de mi sobrino. Ella no había comprendido que su forma física había muerto y que había fallecido para el plano físico. Por fin, la visión de su destrozado cuerpo físico, rodeado por los cuerpos muertos de otros, fue el medio de convencerla.
     
Lo que ocurrió en este caso fue que, antes del choque del avión con las Torres Gemelas, las glándulas endocrinas de aquella mujer habían secretado de repente sus hormonas de transición. La secreción instantánea en el torrente sanguíneo produjo la suspensión temporal de la conciencia y por eso no se registró por la mente el shock de la repentina expulsión de los cuerpos astral y mental, del cuerpo físico. Como consecuencia, la gracia de Cristo entró en juego. El profundo sueño de la muerte que siguió no es más que el que el anestésico produce en el cuerpo físico. Bloquea la conciencia del movimiento durante un tiempo determinado, cerrando el conocimiento consciente del Espíritu, mientras las formas superiores y las fuerzas espirituales son separadas o retiradas.
     
Primero, el átomo simiente del corazón descargó las imágenes de su próxima muerte en el torrente circulatorio y las glándulas segregaron sus hormonas de transición. Al mismo tiempo, los átomos simiente de la forma física se prepararon para ser vertidos del cuerpo físico por esas hormonas, así que, tras el impacto, el cuerpo espiritual fue liberado del físico y la mujer continuó con su último pensamiento consciente, como si no hubiese existido el golpe fatal
     
Las víctimas permanecieron en ese estado durante lo que me pareció un largo espacio de tiempo. Y entonces, varios ángeles de rostros amables empezaron a hablar fuerte. Esta vez sus palabras no iban acompañadas de una imagen mental como antes. Esa vez fue como si mis oídos estuvieran grabando modelos específicos del habla humana. Les decían a las víctimas que “la muerte sólo había avanzado su esfera de vida, y que eran aún seres vivientes, habitantes ahora del primer plano más allá de la tierra...” Tras varios comentarios más terminaron diciendo que “sólo podemos progresar mediante la muerte física.”
     
Me di cuenta de que, durante el contacto, las víctimas no se movieron Percibí que no se sintieron felices hasta que los ángeles les hablaron. De algún modo, la presencia de los ángeles o, quizás, sus mismas palabras, habían curado sus particulares preocupaciones. Cuando alcanzaron la conciencia completa, pudieron moverse libremente. Entonces, el ambiente oscuro pareció cambiar a mis ojos, como la niebla se disuelve con el sol, y un rayo de luz que crecía a cada instante, lo remplazó.
     
Los terroristas aparecían apilados en un montón. Cuando conté sus cuerpos, había diez terroristas. Entre ellos había dos víctimas, que habían sido parte del mismo equipo terrorista. El montón de cuerpos que vi estaba situado en el mismo espacio del cordón trenzado de hilo de oro. Su posición o emplazamiento entre los dos mismos ángeles parecía indicar que su destino final era ese mismo sitio. Aunque parecían aislados de las víctimas, en un montón, los ángeles se les aproximaron del mismo modo que a las víctimas. No pude ver, sentir ni percibir ninguna diferencia en el trato. Los ángeles les dieron la bienvenida y los trataron de la misma menara humilde y amable que habían empleado con las víctimas.

La apariencia de los terroristas era sustancialmente la misma que la de las victimas. Sin embargo, a los terroristas que fallecieron el mismo día, las emanaciones parecían producirles un efecto diferente. Lo más intenso era su tangibilidad, completamente oscurecida por el éter rojo oscuro a su alrededor y de cuyo alcance no podéis haceros idea.

Es ésta una experiencia que quiero compartir con vosotros porque me causó una profunda impresión. Durante un momento, la primera diferencia aparente fue que en los terroristas no hubo estado de inconsciencia. No eran pensadores, iban a la deriva, como si no tuviesen facultades mentales.

Además, aunque pude percibir que ellos sentían el sufrimiento de la Humanidad , el luto de una madre, el corazón roto de una esposa, un niño sollozando, las sugestiones mentales que yo sentía, parecían ayudar y sostener a los terroristas con virilidad y vigor. Con esa fuerza, parecían satisfacer una ambición que residía en un crudo egoísmo. Me pareció como una ambición dándoles la autoridad para defender a una nación o la integridad de un país en un orden divino. Tuve la clara impresión de que, aunque ellos sabían que el final sería la muerte física, tenían claves para entender lo que era la muerte física. No era la simple comprensión de lo que era la muerte física, sino una comprensión más profunda de la que tenían todos los demás muertos. En realidad, en ellos no había miedo. Para ellos, el vivir en el tiempo presente no era tan importante como para las víctimas. Así pude comprender cómo se habían liberado de la atracción del plano físico.

Con mi fondo cristiano, yo suponía, y quizás esperaba, un pequeño relámpago de remordimiento. Deseaba oír decir a los terroristas, a los ángeles o a alguien: lo siento. Quería escuchar que algún bien saldría de aquello. Pero no oí a nadie. Pronto, sobre ellos apareció una nube dorada que tomaba forma y se movía como siendo dirigida. Cuando pregunté en mi mente, se me respondió, o tuve la sensación de que se me dijo, que los terroristas estaban concentrando sus pensamientos. Sin embargo, lo que había sobre ellos no emanaba de sus propios pensamientos. Parecían estar comunicando con la fuerza de su Dios Interno.

Los ángeles, con rostros amables, se acercaron también a los terroristas como un rayo de luz que crecía por momentos, y escuché las palabras de estímulo que inundaron mi mente. Las palabras fueron: “Se nos ha hablado sobre el amor de Dios apenas hemos sido capaces de aceptar las nuevas condiciones de vida tras la muerte. Él no es el Dios abstracto que conocen la mayor parte de los humanos en la Tierra. Hemos de reconocer que Dios está en el corazón de cada cosa. Es la fuerza que fluye a través de toda la creación. Vosotros sólo podréis conoceros de veras cuando comprendáis que Dios es la única fuente de la que podéis extraer el agua de la vida. No hay otra fuente, si tenemos esa idea de Dios.”

Me di cuenta entonces de que se nos enseña cómo extraer esa fuerza. Sin embargo, hasta entonces, no se nos abandona sin ayuda en un mundo objetivo. Puede parecernos objetivo a nosotros, pero ha sido creado con la intangible mente de Dios, con su voluntad fluyendo por cada imagen de su creación y dando la vida a todo. Entonces comprobé también que los terroristas tenían que aprender y admitir que, en las tres dimensiones de nuestro mundo físico, nuestros cinco sentidos no nos explican peor que un ciego. Al final, ellos se fueron con una especie de promesa de que, pasando a la otra orilla, todas las cosas tales como adquirir el conocimiento y la luz y la sabiduría serían suyas. Luego, las palabras terminaron y, de nuevo se hizo el silencio.

Está claro para mí que la gente lleva a la otra vida el mismo espíritu que tuvo en ésta, despojado de la carne externa. Todo está calculado. Nada se deja al azar. Por medio de la visión psíquica, pude percibirlos con tanto detalle que eran tan reales para mí como si hubieran impresionado mi retina. Me llené de felicidad porque sabía que se había producido un gran cambio. Dios había extraído de los terroristas todo aquello de lo que ellos querían liberarse. Ellos sentían que se les había proporcionado una experiencia deliciosa que ellos, en cierta medida, habían imaginado, pero dudaban que pudiera ser posible. Me pareció que los terroristas habían hecho un largo viaje y habían llegado a una casa de reposo. Sin sueños que alteren su descanso y los despierten como a un gigante refrescado. Lo que les produjo mayor conocimiento fue el haber ganado lo que creyeron que habían perdido.

En mis reflexiones de hoy sé que incluso el viento puede ser solidificado, ya que el viento es atmósfera. Todo en el mundo es sustancia y todo es vida. Ambas son una y la misma cosa, pues la vida jamás ha existido ni podrá existir sin la materia. Para mí, el cerebro, por ejemplo, aparece como una máquina admirable en actividad constante. En esa admirable máquina, cuando un pensamiento se construye y se envía, nos alcanza por medio del movimiento de la materia. Cuando nos alcanza, hay una consistencia definitiva de la materia en movimiento, que penetra en la máquina cerebral. No sólo podemos verlo entrar sino, aunque limitadamente, podemos verlo también emerger instruido para hacer lo correcto de un modo que no podemos describir. Si podemos ver entrar esa materia, podemos entender su suma psíquica total. Es reconocible para nosotros por la forma perfecta que existe en cada uno.

Entre los dos grupos arriba descritos, el trabajo de las víctimas era el de construir el carácter. La gran ley que lo hizo posible y es la más elevada para la Humanidad , es la influencia de la Tierra , que justifica a ambos, a las víctimas y a los terroristas.



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LA ESENCIA DIVINA SIEMPRE ILUMINA LA OSCURIDAD
Conferencia en tres partes sobre la Muerte y la Agonía
TERCERA PARTE CÓMO VIVIR AQUÍ, AHORA Y LUEGO CON CRISTO


El cuerpo humano es una máquina. Una máquina para la utilización de las fuerzas de la energía y de la vida que emplea la personalidad en el proceso del crecimiento espiritual. En ese proceso de su evolución, el espíritu acumula sabiduría mediante sus experiencias en la forma física. Sólo mediante la muerte y la disolución de los átomos de nuestra actual forma física es como se le proporciona al Espíritu la posibilidad de construir otra mejor. Al margen de cuán perfecto o cuán hermoso sea nuestro actual cuerpo, el propósito del Espíritu es el de construir formas cada vez más perfectas por medio de las que expresarse. Y, como la oruga, hemos de morir como gusanos para volver a emerger a la vida como mariposas.

Como dije antes, tenemos tres átomos simiente: el astral, el mental y el físico. Así que permitidme profundizar brevemente en cada uno de ellos y ver cómo podemos beneficiarnos de su conocimiento.

El átomo simiente astral está localizado en el gran lóbulo del hígado que llamamos plexo solar y conecta con el Espíritu a través del cordón astral-emocional. El cordón es exactamente el que cada uno ha hecho de él, dependiendo de sus emociones y deseos, y sirve como vía de expresión para todas las energías emocionales experimentadas por el individuo. Ha grabado todas las cualidades de las emociones experimentadas por el individuo. El átomo simiente astral encapsula todas las debilidades y fortalezas inherentes del carácter desarrollado por el individuo en cuanto a sus deseos y emociones se refiere. Ello permite a la persona influenciar su propio futuro o su propio destino.

El segundo átomo simiente es el mental. Está situado en la glándula pineal dentro del cerebro, y conecta con la mente supraconsciente, en el triángulo superanímico sobre la cabeza del individuo, mediante el cordón de la Conciencia. Como en el caso del primero, este átomo simiente contiene un registro: el de todas cualidades innatas y heredadas, de la mente del individuo. En él están registradas todas las fuerzas y poderes mentales desarrollados por y en el individuo durante las eras de su progreso evolutivo. Así que, en esencia, el átomo simiente mental es también un átomo del presente y del futuro. Eso indica que podemos hacer cambios instantáneos en el átomo simiente, con sólo cambiar nuestro modo de pensar, ya que ello capacita a la persona para influir su propio futuro y su propio destino. Finalmente, es importante notar que, cuando el Cordón de la Conciencia se haya desarrollado completamente, el individuo tendrá  una conexión directa con la mente supraconsciente y se convertirá en un ‘‘Maestro Mental’’. Creo que las palabras ‘‘Transfórmate cambiando tu mente’’ son básicamente ciertas. El átomo simiente mental de hoy es el que hemos formado en nuestras pasadas encarnaciones, pero puede ser dotado de mayores poderes ahora para influir, tanto en nuestro inmediato presente, como en nuestro futuro.

El tercer átomo simiente es el físico, localizado en el ventrículo derecho del corazón. Conecta con el Espíritu Divino por medio del Cordón de Vida. El Cordón de Vida es creación de la Divinidad misma y el individuo no puede influir en su funcionamiento. Las fuerzas de la Vida se derraman, a través del Cordón de Vida, en la forma física, y son distribuidas por el átomo simiente en el corazón, a todo el cuerpo, mediante el torrente sanguíneo. En él es donde se encuentra el registro perpetuo del pasado del individuo, que lo liga a su destino kármico. Ese registro incluye los aspectos físicos, emocionales y mentales. Los átomos astral y mental registran las cualidades de las emociones y la mente. El del corazón, por su parte, registra una imagen electrónica de todo lo que le ha sucedido al individuo en toda su existencia. Así que, en esencia, los átomos astral y mental liberan las cualidades de las emociones y de la mente en el torrente circulatorio, mientras que el átomo simiente físico libera las imágenes atómicas del pasado.

Del mismo modo que el proceso del nacimiento incluye más trabajos que el del simple parto, el proceso de la muerte incluye también más cosas que la mera cesación de los latidos del corazón. Hay un proceso hacia fuera en la muerte física, como hay un proceso hacia dentro en el nacimiento físico. En el proceso del nacimiento físico está el paso de la forma física del bebé, hacia abajo, por el canal natal. Y, al mismo tiempo, se produce una lenta y gradual dilatación de ese canal para permitir el paso de la nueva forma, junto con la natural contracción del útero físico. En el proceso de la muerte física, la forma física hace el papel del útero del que el Espíritu ha de salir.

En esos momentos, las sustancias químicas de las glándulas endocrinas se centran en la pineal e intentan extraer del cerebro el átomo simiente mental. Una vez liberado, sale por la coronilla a través del Cordón de Plata. Lo que para mí resulta muy interesante es que, en todo proceso de nacimiento humano, las suturas entre los huesos parietal y occipital están abiertas. Eso permite que los huesos del cráneo del neonato se solapen y permitan que su cabeza, con grandes huesos, pase a través del canal de la madre. Cuando el bebé ya ha nacido, las suturas se unen, dejando unas brechas, que llamamos fontanelas o puntos blandos anterior y posterior, en la cabeza del niño. Durante el proceso de la muerte física, ocurre lo mismo pero al revés. Entonces las fontanelas anterior y posterior se abren, permitiendo también la separación de las suturas de los huesos parietales y occipital del cráneo.

Las sustancias químicas endocrinas se centran, con gran fuerza e intensidad, en el área del corazón. Ello inicia la lucha por liberar el cuerpo físico. La rotura o separación del Cordón de Plata estimula entonces la conciencia, para evocar y revivir incidentes que necesitan ser experimentados de nuevo, para enfatizar las lecciones que pretendían impartir a la persona cuando estaba en el plano físico.

Tras romperse el Cordón de Plata, el espíritu entra en cu cubierta astral. El proceso normal, para la gente normal, consiste en pasar los siguientes tres días y medio, tras la muerte, en un estado que podría denominarse como de sueño profundo o trance de muerte. Durante esas 84 horas, el individuo debería ser auxiliado con oraciones, pues son de ayuda los pensamientos amorosos dirigidos hacia sus experiencias iluminadoras en su nuevo estadio vital. Esa actitud, por nuestra parte, puede liberar a la persona para su propio progreso anímico, durante el período que sigue inmediatamente a la transición.

Hebreos 9:27 dice que el viaje por el sendero del Juicio no se da ahora en el espacio. Se produce todo en la conciencia, y el Espíritu vuelve a vivir cada incidente y cada episodio desde el momento del nacimiento. Ese viaje parece hacerse en soledad pero, en la actualidad, uno cuenta siempre con la ayuda de un Maestro.

Para los iluminados, las experiencias post mortem constituyen un viaje hacia el éxtasis y la Iniciación o salvación. Para los denominados no llamados, pecadores, es una experiencia llamada juicio. En ese trayecto uno observa toda su vida, reviviéndola y presenciándola como un panorama de sucesos del pasado. El Espíritu permanece en el plano terrestre mientras pasa ante su conciencia la película de todas las imágenes de su memoria. Pero, no sólo está viendo las imágenes, sino que está tomando parte en ellas. En realidad, uno está aparte, observándose a sí mismo actuando en el escenario de la vida que acaba de terminar. Durante ese tiempo, nuestro Espíritu está despierto en el Plano del Deseo, y el paso de los acontecimientos expone sus deseos personales frustrados. Por eso, el escenario que circunda al individuo en su propio panorama tendrá una relación simbólica definitiva con los problemas de su Espíritu, su estatus evolutivo y su reacción cósmica. Esas imágenes simbólicas  derivan de las experiencias de su propia historia. Y, durante esa experiencia, el espíritu mira a su propia imagen y experimenta una severa lucha, proporcional a sus desviaciones de los estándares espirituales.

El cristiano medirá el comportamiento de su Espíritu con Cristo y sus Enseñanzas. Por eso el panorama del cristiano diferirá del de un budista, un musulmán o un judío, por nombrar algunos. Esas experiencias representarán lo que le hubiera sucedido su se hubiera orientado hacia la luz en cualquier bifurcación de su sendero. A lo largo de ese recorrido se le mostrará dónde cometió un error y que en todo momento fue libre para elegir. De ese modo experimenta arrepentimiento, ya que ve, no sólo las cosas con  que cargó, sino la gloria que dejó de lograr. Las escenas quedan envueltas en el proceso del perdón y la persona perdona o es perdonada y permanece en ese proceso hasta que queda limpio.

Como ocurre con todo, según el estatus evolutivo, cada Espíritu enfrentará distintas experiencias personales desde su abandono de la forma física y del plano terrestre.

Generalmente, hay tres clases de reacciones frente a las experiencias tras la muerte. La primera se da en la mayor parte de la gente. Es una lenta y natural separación del Espíritu, que dura, en general, unas 84 horas. La segunda es la separación repentina del Espíritu a causa de la violencia. Hemos de recordar que los actos violentos son muy diversos y no todos producen necesariamente la retirada repentina del Espíritu. La tercera y última clase  es la retirada inmediata, sin interrupción de conciencia y que dura, generalmente, unos seis minutos. Es el tipo experimentado frecuentemente por quienes están espiritualmente iluminados. En Corintios 15:31 Pablo dice: “Yo muero cada día,” indicando que podía abandonar la forma física en cualquier momento, dejándola en un estado de sueño o animación suspendida, mientras él viajaba, con plana consciencia, en el plano superior. Y lo mismo sirve para los rosacruces evolucionados, que aprenden cómomorir cada día.

Como Max Heindel dice en sus escritos: Desde el punto de vista oculto, no tiene importancia si vivimos o morimos, ya que la muerte para nosotros no significa la aniquilación, sino el traspaso de la conciencia a otras esferas. Sin embargo, cuando hemos usado un vehículo durante los inútiles años de la infancia, hemos vivido los ardientes años de la juventud, y hemos llegado a la edad de la discreción, en la que estamos ganando realmente experiencias, cuanto más prolonguemos el tiempo de esas experiencias, más aprenderemos. Por eso, es de cierto valor el prolongar la vida del cuerpo.

Como seres humanos, ignoramos cómo vivir en este plano físico. Hasta ahora, no hemos aprendido cómo prepararnos ni para el nacimiento espiritual ni para la muerte física. Ni siquiera apreciamos ni comprendemos las obligaciones y responsabilidades que corresponden al individuo y a sus relaciones con la sociedad y consigo mismo.

¿Cómo hemos, pues, de vivir ahora y luego con Cristo?

1.         Bueno, primeramente hemos de cultivar la sensibilidad al valor que nos habilita para ajustar a los estándares de Cristo el trasfondo de nuestro diario vivir. Hemos de distinguir, sin error, lo que cuenta más a los ojos de Dios de lo que cuenta más a nuestros ojos. Esta sensibilidad para el valor requiere una delicada concienciación sobre nuestros motivos y actitudes, de modo que podamos conocer nuestros hábitos de pensamiento como realmente son.

2.         En segundo término, recordad que, durante nuestra transición, durante esas 84 horas que siguen a la rotura del Cordón de Plata, en el viaje hacia el juicio que estamos realizando, lo que se reflejan son los motivos del individuo. No es tan importante lo que el hombre hace mientras está en la tierra, como las razones por que lo hace. El mal que un hombre hace no es tan importante como el motivo que le lleva a hacerlo. Porque el motivo está incorporado en el carácter innato. El Espíritu no puede avanzar en su vuelo ascendente hasta que la compensación se ha completado. Además, el juez es el espíritu mismo, cautivo de sus propias formas mentales negativas.

3.         En tercer lugar, tenemos dos átomos simiente trabajando para nuestra libre voluntad y un destino derivado de nuestra propia actuación y de nuestra propia elección. Si, por ejemplo, un individuo nace con la debilidad de la violencia hacia su esposa, esa debilidad se puede encontrar impresa en el átomo simiente emocional como una cualidad innata del carácter de ese individuo. En ese caso, podemos decir con seguridad, tanto que ese átomo simiente es la grabación de los deseos de ese individuo, como que es la grabación de su vida emocional. Y lo podemos decir porque ese átomo simiente derrama sus partículas atómicas en el torrente sanguíneo de esa persona y su influencia llega al sistema glandular endocrino. Con eso in mente, lo que trato de  decir es que el átomo simiente astral es la suma total de las cualidades emocionales del individuo, que se han ido acumulando a lo largo de las eras de su pasado. Si eso es cierto, estoy segura de que coincidiréis conmigo en que el átomo simiente concierne al presente y al futuro del hombre. Otra cosa a recordar es que la calidad de un átomo simiente se puede cambiar en cualquier momento mediante los esfuerzos del individuo.

¿Cómo podemos, pues, emplear estos conocimientos para vivir aquí, ahora y, más adelante con Cristo?

Bueno, volvamos atrás.  Primero, retrocedamos y preguntémonos: ¿Qué es una emoción? Una emoción no es más que un pensamiento. Y un pensamiento puede cambiarse. Y, volviendo al ejemplo de antes, una persona con la debilidad de la violencia hacia su esposa ha de plantearse la siguiente pregunta: ¿Cuáles son las pautas de pensamiento que han creado en mí esa característica? Una vez encontrada la respuesta, sabrá con toda precisión cuáles han sido esas pautas  y empezará a cambiar esos pensamientos básicos innatos.

Como he dicho antes, el átomo simiente del corazón contiene una grabación del pasado de la persona. Ese átomo simiente la mantiene muy ligada a su destino kármico pasado y a su “hado”. ¡Sí! Podemos superar el pasado del átomo simiente del corazón. Pero se requiere fuerza espiritual más allá de la evolución del hombre medio. Para lograrlo, hay que hacer tan fuerte la influencia de la vida diaria hacia el bien, que pueda compensar la influencia del átomo simiente del corazón físico mientras vuelca sus esencias vibratorias en el torrente circulatorio, anulando allí sus efectos sobre el sistema glandular. El karma del pasado ha de superarse así, mediante potentes grabaciones del presente, vertidas desde los átomos mental y astral, para que no pueda enraizar en la vida actual y pierda su capacidad de perjudicarnos o producirnos disfunciones de ninguna clase.

Particularmente, el aprendizaje de la verdad es como combustible para nuestra mente, que nos conduce a instantes de arrobamiento. Las experiencias de la vida dejan su impresión en la mente inconsciente. Esas impresiones se hacen realidad aquí porque nuestra mente vuelca en nosotros las medidas de nuestros pensamientos. Si no vivimos como deberíamos, el día de la muerte nos sorprenderá cautivos, sujetos por los grilletes de nuestra propia actuación. Las esposas a las que estamos acostumbrados en la tierra no son, ni de lejos, tan duras como las que  soportamos tras la muerte. Muchos trabajos serán desagradables y no de nuestro gusto, pero son precisamente los que necesitamos para nuestro progreso.

Confío en que todos sigamos la luz de la guía espiritual y hagamos lo que hayamos de hacer en el Sendero. Cuando podamos ver y conocer las condiciones del Espíritu en las esferas elevadas, comprenderemos cuán importante es que se nos ilustre sobre este tema mientras se estemos aún sobre la tierra.

Espero que todos alcanzaremos el momento en que el átomo simiente de nuestro corazón no vierta en la sangre sino excelencia. Un momento en que las imágenes grabadas en la sangre y enviadas a influir las glándulas, sea una corriente pura y constante de partículas de vida, amor y energía divina.

Y ahora, para dar fin a esta conferencia sobre la Muerte y la Agonía , permitidme referirme a un hecho y relataros un suceso en una tribu africana. En mi búsqueda de información real para esta conferencia, encontré que, en un informe médico reciente del neurólogo Oliver Sacks, Dr. en medicina, sugería que el sonido estimulaba la liberación de varias endorfinas y es una gran herramienta muy poderosa en muchas enfermedades neurológicas como el Parkinson y el Alzheimer, debido a su capacidad única para reorganizar funciones cerebrales dañadas. Eso me remite a un sucedido, el sucedido de una tribu africana.

“En determinada tribu africana, cuando una mujer se sabe embarazada, se va al desierto con algunas amigas y oran y meditan juntas hasta que oyen el canto del niño. Ellas reconocen que cada Espíritu tiene su propia vibración, que expresa sus características y propósitos únicos. Cuando todas las mujeres se sintonizan con el canto del niño, lo cantan todas en voz alta. Entonces regresan a la tribu y se lo enseñan a todos los demás.

Cuando el niño nace, la comunidad se reúne y canta el canto del niño. Más tarde, cuando el niño empieza su educación, el pueblo se reúne y canta el canto del niño. Cuando el niño pasa la iniciación de la edad adulta, de nuevo el pueblo se reúne y canta. En el momento del matrimonio, los contrayentes oyen sus cantos. Finalmente, cuando el espíritu está a punto de salir de este mundo, los familiares y amigos se reúnen alrededor de la cama del moribundo, como lo hicieron cuando nació, y lo acompañan, cantando, a la próxima vida.

En esta tribu africana sólo hay otra ocasión en que el pueblo canta al niño: Si, en cualquier momento de su vida, esa persona comete un crimen o un acto socialmente aberrante, se le cita en el centro del pueblo y sus habitantes, en comunidad, forman un círculo a su alrededor y le cantan su canto.

La tribu reconoce que la corrección por conducta antisocial no es un castigo; es amor y recordatorio de la propia identidad. Cuando nosotros conocemos nuestro propio canto, no deseamos  ni necesitamos que nadie haga nada que lastime a otro.

Un amigo es alguien que conoce nuestro canto y nos lo canta cuando lo olvidamos. Los que nos quieren no se confunden con nuestros errores ni con el mal concepto que podamos tener de nosotros mismos. Cuando nos sentimos feos, ellos nos recuerdan nuestra belleza; nuestra integridad, cuando nos sentimos rotos; nuestra inocencia, cuando nos sentimos culpables; y nuestros propósitos, cuando nos sentimos confundidos.

Nosotros podemos no haber nacido en una tribu africana que entone nuestro canto en los momentos cruciales de nuestra vida, pero lo hace la vida, que nos recuerda siempre, si estamos en armonía con nosotros mismos o no. Si nos sentimos bien, lo que estamos haciendo se empareja con nuestro canto y, cuando nos sentimos feos, no. En fin, que hemos de reconocer nuestro canto y entonarlo bien anónimamente.

Espero que sepamos aprender las cualidades y hábitos de la realidad y que nuestras vidas se expandan en otras vidas. Y las conoceremos sólo si somos lo suficientemente humildes como para agradecerlas y suficientemente generosos como para pagar repetidamente su precio. Y eso se consigue mediante una vida práctica y concreta. No hemos de esperar pasivamente que sucedan las cosas por la Gracia de Dios. Hemos de buscar la Gracia de Dios viviendo, pensando, exponiendo y orando de una manera práctica y concreta. Entonces, la luz que reside en cada hombre desde que llega a este mundo, gradualmente se convierte en una llama que guía su vida. Cuando morimos, nuestras vidas en los otros planos no son un aura vaga de amabilidad amorosa, sino el foco de todas nuestras energías, capacidades, pensamientos, imaginaciones y deseos.

Como es arriba, así es abajo.” Viviremos en el plano superior como hemos vivido aquí en el plano físico. Nuestro hogar en los planos superiores es el lugar en el que nuestro espíritu se mezcla con los objetos bellos que ama y, allí, nuestro armonioso Espíritu viene y va, como hacemos en este plano físico en la tierra. Esos hogares son allí, en aquellos planos espirituales, como lo son aquí los del plano físico. La única riqueza que el hombre se lleva consigo más allá de la tumba es la que ha dado antes de llegar a ella. Seamos sabios. Empecemos a construir nuestros nuevos hogares en los planos superiores perfeccionando nuestra manera de pensar, no haciendo lo erróneo en este mundo, y ayudando a los demás. Como dice la historia de la tribu africana, al final, “todos hemos de reconocer nuestro canto y entonarlo bien.” Podéis sentiros desentonando un poco, pero eso les ocurre a todos los cantantes. Continuad cantando y encontraréis el camino a vuestro hogar.



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Podría Jurar Que Escuché  Las aves Llorar
Por
 Alexandra Porter, Ph. D.
  

  

Conferencia
Septiembre 15, 2000
  
   
[Introducción y agradecimientos ]
   
En esta conferencia examinaremos la sensación de sufrimiento que llamamos dolor, mientras intento explicar el concepto que tengo de una sensación dolorosa.  En un estilo imaginativo y creativo, presentaré un ejemplo de una experiencia de vida dolorosa.  El propósito  de esta historia es evocar una reacción emotiva, de la audiencia, respecto a la experiencia de vida de otra forma viviente. 
   
Mi historia es un concepto de la transmisión del dolor y la teoría básica de nuestra sensación de sufrimiento.  Primero, la percepción de mi concepto, del dolor, es dada en porciones de un punto continuo en el espacio o un "nuevo día".  Es un fácil argumento para creer que otra forma viviente puede sentir dolor.  En segundo lugar, la memoria que sujetamos de una experiencia de vida dolorosa es la base de mi teoría.  Es una teoría evolutiva utilizada como paradigma para el concepto que tengo del dolor. 

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En la sociedad de hoy en día, el dolor es la causa primaria de la deshabilitad.  De acuerdo con Margo McCaffery (McCaffery) 1980, “dolor es cualquier cosa el cliente dice que es”. En sus estudios del dolor hay principios básicos que yo sigo.  La Asociación Internacional para el Estudio del Dolor, (IASP por sus siglas en ingles), define el dolor como “una desagradable y subjetiva experiencia sensitiva y emocional adjunta con un real o potencial daño de tejido, o descrito en los términos del daño” (IASP) 1979.  
   
Max Heindel nos dice que “Todo lo que hay en este mundo y que halla sido hecho por la mano del hombre, es pensamiento cristalizado; las sillas sobre las que nos sentamos; las casas en que vivimos, [las varias comodidades, como] los teléfonos, buques, locomotoras, etc., fueron una vez pensamientos en la mente humana. Si no hubiera sido por ese pensamiento, la cosa no habría aparecido jamás.  De parecida manera, los árboles, flores, montañas y mares, son los pensamientos cristalizados de las fuerzas de la Naturaleza. [La Filosofía Rosacruz En Preguntas y Respuestas Volumen I, p. 28].
   
De mi punto de vista, mi teoría evolutiva es la explicación de sentir el dolor ajeno.  En mi teoría el concepto de dolor es una sensación de sufrimiento, que puede ser transmitida por el sistema nervioso de una forma de vida a otra.  Mi teoría está basada en la creencia de que no estamos en este mundo como los únicos seres capaces de comunicarse.  Si mi teoría es correcta, cada forma viviente tiene la capacidad de comunicarse con otras formas vivientes.  Consecuentemente, cada forma viviente tiene la capacidad de transmitir, conscientemente o inconscientemente, cualquiera de las múltiples sensaciones; como el dolor. 
   
La historia contada abajo se desarrolla en mi casa a la época que intuía dos árboles de sándalo dentro del jardín en el frente de mi casa.  Aunque sus vidas fueron llevadas como árboles de sándalo en nuestro mundo físico, para ellos nuestro mundo era su reino espiritual. A menudo nos preguntamos si las otras formas vivientes son como nosotros y yo tenia los mismos pensamientos en ese entonces.   
   
v      ¿Alguna vez se han preguntado qué sienten los otros cuando están teniendo una sensación de dolor?   
Me pregunto si alguno de la audiencia [o de los lectores] alguna vez haya experimentado una comprensión visceral del dolor de su vecino.
v      ¿Puede la audiencia [o los lectores] imaginar un mundo en el que se pueda sentir las aves llorar?    
Para los que puedan hacerlo, esta historia pinta un mundo que puede ser parecido al de ellos.  
   
Para ser conmovido por esta teoría, tenéis sencillamente que recordar historias en las que los animales han dado una advertencia a sus amos que alguien o algo les iba ha causar daño.  En sus intentos heroicos de salvar a sus amos de un daño invisible, intentan señalarle a su dueño con varios signos de dolor.  En algunos casos, el destino hado de estos animales era la muerte.  Cada vez que leí estas historias, a menudo, me estaba sujetando mis manos juntas sobre mi cara en descreimiento. 
   
A medida que mi historia comienza, enfoquen su mirada fijamente en un punto continuo en el espacio.  Ahora, diesen el permiso de entrar a un mundo donde diferentes formas vivientes están teniendo discusiones unas con las otras.  Por tanto, imaginen que en este mundo, las formas vivientes están de duelo por las partes de sus cuerpos físicos.  Sucesivamente, cuando viajen en este mundo, es posible sentir una parte de otra forma viviente.  Esta imaginativa y creativa historia toma inicio en la casa de la autora.  Es una historia verdadera sobre la experiencia de la escritora con un árbol de sándalo. 
   
Y... así... Érase que se era,” es cómo la historia comienza.. 
   
Recuerdo nítidamente aquel fabuloso día en el mes de mayo, tal como cuándo y dónde ese punto en el espacio empezó a encorvar. Por todo aquel jueves, tuve la sensación que alguien había entrado en mi vida.  En aquel punto continuo en el espacio, también tenía una fuerte premonición que mi vida nunca sería la misma.  Según levantaba la vista hacia el cielo vi que un color azul estaba cubriendo el entero espacio visible del cielo.  He visto cómo una profunda y densa neblina, con matices color azul, se envolvía alrededor de cada nube blanca.  Por todo el cielo, sentí un rítmico sentido de orden y la cubierta azul dio un tono armonioso al cielo.  Cada nube parecía estar bailando en cadencia con la misma melodía.  Era un día en que sentía que el cielo y su belleza eran parte de mí y me sentía alegre de estar viva. 
   
Las aves estaban saludándose con sus sonidos de música.  Sus chirridos penetrantes todavía perduran vívidos en mis oídos.  Las aves parecían estar conscientes que el día apenas había empezado.  Dentro de sus continuos melódicos cantos, se contaban historias, quizás de veces del ayer.  Intuía que sus recuerdos estaban llenos de innumerables historias de puntos en el espacio en los que sus vidas habían sido una parte de otras formas humanas.  Hubo un sentido de bienaventuranza en todo el aire, y la más reciente experiencia de mi vida acababa de empezar.  
   
En el aire estaba el olor acre de una fragancia de sándalo fuerte y duradera.  El aire fresco e impecable hizo el olor penetrar mis alrededores.  Para mí, nuestro sentido del olfato tiene un significado profundo y celestial.  Nuestro sentido del olfato es sumamente desarrollado y una de nuestras facultades espirituales más generosas.  Por lo tanto, con este pensamiento en mente, recuerdo pensar que los árboles de sándalo dan su olor incluso al hacha, sierra, o a la hoja del cuchillo que talla sus ramas.  
   
Como recuerdo, el día apenas acababa de empezar; el principio de un punto continuo en el espacio.  En la periferia de mi visión estaban los sonidos de los fotones, cuales yo percibí como luces.  En un lejano punto del espacio había un cuerpo planetario hermoso que llamamos "Estrella".  La estrella estaba brillando y parecía estar acompañada por la Luna.  Los dos cuerpos planetarios parecían estar viajando en la misma dirección, lejos de mí, hacia otro, no-visible, punto en el espacio.  Podía escuchar el plácido y fuerte movimiento del viento.  En el momento en que el viento emitía sus sonidos zumbadores, su presencia me llenó con el sonido de mi propia paz profunda. 
  
Cuando repienso en aquel día, recuerdo pensar que los matices del azul del cielo estaban empezando a responder a nuestras vidas con un matiz más profundo.  El profundo color del cielo me suministró con una visibilidad fresca y clara de la atmósfera.  El punto continuo en el espacio pareció tener amplio lugar, tanto que uno habría podido ver a millas y millas de distancia.  Todas las aves respondieron a la bella atmósfera.  Parecían llegar volando de la nada.  Fue casi como si hubieran volado desde muy lejano para tomar parte en un acontecimiento especial y místico.  Las aves y su canto me recordaron que ellos habían desempeñado un papel importante en mi propia vida.  Dentro de sus vidas yo había vivido la mía y empecé a recordar aquellos maravillosos momentos. Repensé al hecho que las aves siempre estaban cantando como si estuviesen agradecidas de vivir. 
   
Fue entonces cuando empecé a sentir un dolor agudo en toda la frente.  Dentro de algunos segundos el dolor se había difundido a la parte superior del tórax y al abdomen. Con tremenda velocidad e intensidad, el dolor empezó a crecer hasta que era demasiado horrible y no estuve capaz de soportarlo.  En recordarlo tuve la extraña percepción que una parte de mí había sido arrancada.  Vi la parte que fue arrancada, como teniendo una cuerda de relaciones en una mente y en aquella extrañísima percepción había la sensación que estaba hablando con mi más querido amigo.  Durante esta sensación de dolor, recuerdo solamente querer ayudar a alguien.  Percibí que aquel alguien era una persona y yo quise ser lo que, sentí, la persona habría querido que yo fuera.   
   
Cuando las ondulaciones vibratorias de electricidad se convirtieron en una extensión de mis brazos, desde mi ventana podía ver los dos árboles de sándalo y me daba cuenta que estaba percibiendo el que llamaré XAN.  Recuerdo mi esfuerzo hercúleo de fijar mi mirada en la dirección de las aves mientras ellas volaron hacia XAN.  Enfoqué mi mirada intensamente y trate de ver lo que pensé ellos estuviesen mirando.  Con todos mis esfuerzos empecé a clavar la mirada en aquel abierto y vacío punto en el espacio.  Traté de imaginar un mundo en el cual el cuerpo físico de uno pudiese sentir dolor.  Sin embargo, todas mis tentativas fueron infructuosas... no vi nada.  Pero, definitivamente podía sentir el horrible dolor. 
   
Aquella extraña sensación fue casi como si yo hubiese sido uno de los árboles de sándalo.  Pude sentir la fresca brisa cuando se movía a través de sus ramas frondosas y verdes.  Pude escuchar el movimiento de las hojas y oler su fragancia.  Por toda la duración del contacto espiritual he sentido una corriente de electricidad pasar por mi cuerpo.  Cargo eléctrico que pude ver.  Y luego… en aquel específico momento, tuve la extraña percepción que a XAN le faltaba una parte y aquella sensación dolorosa se había trasladado a mí.   

Espero que la audiencia [el lector] pueda imaginar todos los pensamientos que agolparon mi mente.  Cuanto más pensamientos me pasaron por la cabeza, más fueron las preguntas que me puse.  Sin embargo, cuanto más fueron las preguntas que puse, menos fueron las respuestas que recibí.  Sentí que en estas preguntas estaban escondidas las respuestas para una parte de mi existencia.  Si pudiera darles una respuesta, el dolor que estaba sintiendo por XAN podría ser localizado.  
   
         Recuerdo preguntar en voz alta, “¿Cómo puede ser esto cierto?" 
   
         “¿Es la imagen creada mía?” Me pregunté a mí misma mentalmente.   

Los pensamientos que estaba entreteniendo parecían venir desde afuera de mí.  Estos estaban formando las preguntas que yo estaba haciendo a mi misma:  
   
         “¿Está el dolor de veras en XAN?”  
   
         “¿Está el dolor dentro su mente?”  
   
Esperé,... esperé,... y esperé en silencio... pero no hubo ninguna respuesta.

Así que... decidí descansar.
   
Cuando pregunté a mí misma, "¿Alexandra, donde esta localizado el dolor?", sentí mi corazón latir rápidamente y el área del pecho alrededor del corazón llego a ser tan apretado [constricted] y empezó a picar.  En aquel entonces mi mente se desplazó a un pasaje del libro Principios Ocultos De La Salud Y Curación, donde Max Heindel dice: “Los ejercicios devocionales constituyen un medio poderoso para ponernos en armonía con el Señor. Merced a ellos obtenemos facultades intuitivas, con las cuales podemos sentir el sufrimiento de los demás, y a la vez encontramos el camino para poder aliviar sus dolores, como lo hizo Parsifal en el caso de Amfortas, cuando se encontraba en el jardín con Kundry, y comprendió allí como podría curar al herido rey. [p. 162-163].
  
Luego, casi como por un desello de sabiduría, era consciente que mi mirada se fijaba una vez más en el cielo.  Cerré los ojos y hice un ademán con mis brazos.  El gesto que una persona efectúa cuando al final no hay más lugar para esconderse.  Había levantado los brazos hacia arriba y giré mi cabeza hacia los cielos como si preguntara y contara con una  respuesta.  Imaginé que estaba extendiendo mi corazón hasta el cielo y empecé a recitar el Padre Nuestro.  En el momento en que había alcanzado la segunda estrofa: "Que estáis en los cielos", sentí una lágrima manar, derramándose en mi cara.  Entonces note que en la profunda y densa neblina, con matices color azul, que circundaba cada individual nube blanca, estaba el emblema de la Rosa cruz.  Cuando enfoque mi mirada sobre la Rosa Cruz, dentro un instante, escuché una voz melódica y compasiva.  La voz decía, “XAN, te falta una parte.  No es un invento de tu propia imaginación?”  “Sentir el dolor profundo de otro es estar en contacto con nuestra identidad interior,” la voz continuó.  
   
En esta experiencia, yo parecía estar hablando y mirando a alguien.  Aquel alguien no era de nuestro mundo.  Si bien tenia la percepción que mi cuerpo físicos estaba en este  mundo físico, la experiencia no era de este mundo.  También sentí que cualquier cosa que estuviese sucediendo también rendiría una explicación para la sensación del profundo dolor que estaba pasando.  Como abstraída de este mundo físico, viajé a otro mientras viviendo y ocupando mi usual espacio físico.  Durante toda esta experiencia, fui rodeada por un brillo intenso con un aura celestial azul-verde de compasión. 
   
En ese momento el viento llegó a ser inmóvil y el cielo se puso gris.  Me di cuenta que el cielo había cambiado de color.  Notaba que el tiempo había pasado y el cielo se había puesto gris.  Intuía que el sol había viajado por el oeste.  También vi que el punto continuo del espacio también había viajado por el oeste.  El cambio de color del cielo me dijo que ellos  también estaban de duelo por una pérdida. 
   
Los pensamientos que tenia acerca del dolor solamente pueden ser descrito a través de los conceptos de mi misma mente.  A la improvisación caí en cuenta que durante la experiencia de una sensación de dolor otra forma viviente podía responder en el mismo modo.  Todas las formas vivientes experimentan la misma sensación de dolor.  En esta creencia, durante una sensación de dolor, otra forma viviente podría tener la misma sensación.  El dolor, en este concepto, describe una sensación traumática del punto de vista físico o psicológico.  Sabia, entonces, que estaba respondiendo en esencia a la sensación de un árbol de sándalo que se sentía como si algo había sido arrancado.  Mi cuerpo físico estaba sintiendo el árbol de sándalo.  Fue como si mis cuerpos espirituales se pusieran vivo.  Según yo, para sentir el dolor ajeno, uno debe estar en perfecta alineación con los mundos físicos y espirituales de los demás.  Fui completamente alineada con XAN y podía oler su aroma.  Durante mi observación del árbol de sándalo, vi y sentí su dolor.  En el árbol de sándalo, intuía una profunda conexión con el encanecer del cielo.  Intuía que XAN me estaba diciendo que una parte de mí había sido cortada. 

Sentí un dolor punzante dentro de mí.  Intuía que era el mismo dolor que Xan estaba sintiendo.  Con una frecuencia vibratoria fuerte, el dolor agudo estaba corriendo ferozmente por mi cuerpo.  En la extrema parte de la punta de mis dedos podía sentir las camas de vaso capilar bombeando sangre a través de mis brazos, con un extraño zumbido de vibración ondulatoria.  Además, es interesante notar que esta sensación fue más fuerte sobre la punta de los dedos y sobre el área alrededor del corazón.  Fue un extraño dolor fantasma que parecía estar emanando de otra dimensión de vida.  Aunque fue, claramente e intensamente,  perceptible en esta vida física.   
   
En aquel glorioso jueves, el cielo, el sol, los árboles de sándalo y las aves estuvieron todos de duelo por una forma viviente.  Cuando mire a mí alrededor, el tiempo había pasado y yo sentí el dolor de ellos.  Como en luto, el Sol, en una especia de animación suspensa, congelo su puesto y mantuvo una silenciosa e inmóvil posición.  Mientras lloraban, todos fueron cubiertos por grandes y densas gotas de humedad, y el mundo entero estuvo de duelo por una muerte.  Aquella vida había sido una parte de mí.  Junto con las otras formas vivientes, yo también estaba llorando mi pérdida.  Había sido la previsión de un dolor dentro de mí que aún no había llegado. 

Ahora, todo estaba cristalino.  El dolor había sido mí dolor, en todo el tiempo.  Había originado conmigo y ahora yo estaba consciente de él dentro de mí.  En este árbol de sándalo, había visto el reflejo de mi dolor.  Estaba intuyendo mi mismo dolor.    
   
En El Concepto Rosacruz Del Cosmos, Max Heindel afirma, “En primer término debemos comprender y grabar profundamente en los anales de nuestra memoria que el propósito de la vida no es la felicidad sino la experiencia.  La tristeza y el dolor son nuestros maestros más benévolos,…” [p. 115].  Yo estaba pasando por un ensayo general de una experiencia muy dolorosa que aún no había ocurrido.  La experiencia dolorosa que acabo de describir arriba ocurrió un jueves, una semana antes del fallecimiento de mi nieto en feto.  Murió en el útero de la madre y el nacimiento de la criatura muerta ocurrió 48 horas y medias después.. 

Mientras estuvieron ornando las hojas verdes de todas las ramas del árbol de sándalo, las aves en su dolor, emitieron un sonido de canturreo.  Recuerdo la primera vez que escuché las aves cantar cuando era muy joven.  Aunque no soy capaz de repetir sus gorjeos sonidos, todavía me llenan de regocijo.  Las aves me dieron un sentido de mi identidad interior, libre y con la habilidad de percibir y captar cada momento ofrecido.  No he olvidado cuanto sosegados son sus cantos.  Siempre sentí un recóndito sentido interno de paz profunda cuando las aves cantaban.  ... y ahora
   
         … Yo, en aquel glorioso jueves... en mi dolor, quería que las aves cantaran.  
   
         En cambio... podría jurar que escuché  las aves llorar.  






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DEL ESPÍRITU VIENE LA LUZ
  
Alexandra B. Porter, Ph. D.


  

Mount Ecclesia. Charla para la Capilla Febrero 24, 2002

  
¡Buenos días a todos!

Hoy, mi charla es titulada “Del Espíritu Viene La Luz ” y comenzare con una definición corta.

La palabra “Espíritu” posee muchos significados.  ¡Me explico!  Por ejemplo, la palabra “Espíritu” puede definirse como algo poderoso- pero aún, también, siendo sutil; un tipo de “esprit de corps” que resplandece desde un individuo o un grupo de individuos.  Puede utilizarse para significar una entidad encarnada, alguien viviendo ahora en la tierra.  Puede significar, también, una entidad descarnada, alguien quien ha hecho su transición y haya pasado a la próxima dimensión de vida.  Y entre otras, la palabra “Espíritu” puede implicar algo que no podemos ver, pero aún, teniendo un efecto sobre las gentes, así como también sobre situaciones.

Sin embargo, como el objetivo primario de esta charla, vamos a ponernos de acuerdo que con la palabra “Espíritu” nosotros significamos un principio animador de todas las vidas.  Vamos a ponernos todos de acuerdo, que este principio animador de todas las vidas tiene las siguientes características:

1.     Emana desde la Gran Cabeza Cósmica de Dios mismo

2.     Es Divino en el origen.

3.     Satura todo lo que existe en todos lados y en todas partes del universo

4.     Está presente en cada y toda forma de vida, ya sea esa forma animada o inanimada, y

5.     Perméa a lo largo de todas partículas minúsculas de la materia

Adicional, vamos a ponernos de acuerdo que, desde el punto de vista de los términos de la iluminación, la luz que viene del espíritu fluye una corriente mediante cada situación en la cual cada uno de nosotros estámos intricados, en la compañía de otros o con nosotros mismos.

Ahora bien, terminando con esta corta definición de lo que se debe entender por la palabra “Espíritu,” paso a darles otro punto de referencia. La ciencia, hoy, nos dice que la energía viene del movimiento, y que el movimiento viene de la energía. Esto puede explicarse como se indica a continuación.  Como muchos de ustedes ya saben, hay dos tipos, o sea, dos formas de energías; energía negativa y energía positiva.  Cuando las cualidades de las energías negativas y positivas se encuentran, la unión crea un tipo de desasosiego.  El resultado final de éste es el movimiento; el cual produce energía una vez más.

Quizás en este momento, esto pueda parecer, o aparecerles a ustedes, que tiene poco o nada que ver con los principios del espíritu e iluminación.  Pero sin embargo, en ciertas situaciones, y en ciertos sucesos, la vitalidad que nosotros manifestamos es el resultado final de las cualidades de energía negativa y energía positiva, o las condiciones que nos llevan a una etapa en nuestras vidas en donde repentinamente podemos perder todo tipo de reconocimiento de la Luz del Espíritu.

La mayor, y mejor, instrucción en nuestras vidas así como también para nuestro desarrollo, vendrá directamente del cosmos como un tipo de revelaciones cósmicas del Espíritu.  Cuando esto sucede una luz se enciende y como magia un velo se levanta, o sea se quita, de cualquier determinada condición dolorosa o cualquier determinado suceso de tensión en que nos encontremos.

Si no fuese por la Luz , nosotros no tuviésemos ningún reconocimiento o ninguna comprensión de qué constituye la oscuridad.  Nosotros estaríamos tan acostumbrados a la ausencia de Luz, tan acostumbrados a lo que nosotros ahora llamamos la oscuridad, que no la llamaríamos por ningún nombre, en todo lo que se sugiere ser un contraste - desde el punto de vista de la Luz.  Nosotros simplemente la llamaríamos la condición natural.  Esto es lo que sucede cuando seguimos apegados, como de costumbre, a una situación cuya naturaleza es maléfica, una situación que es peligrosa para cualquier forma de vida, una situación que es un obstáculo o un riesgo para nuestra sociedad, o una condición en nuestras vidas que no es conducente a la buena salud, ya sea esta salud moral, legal, espiritual o física.

Estos son los modelos y patrones en nuestras vidas que crean la condición que llamamos apatía.  Aún cuando el resultado es una conciencia culpable, cuando el acto nunca llega a ser publicado y nosotros no tenemos que reconocerlo, nosotros todavía sentimos el daño a nuestra pugna y honradez personal y batallamos para crecer, o sea salir, fuera del mismo.  Y en ésta condición nosotros desatamos vía de dónde viene la Luz , y, por supuesto, de aquí en adelante somos incapaces de priorizar los sucesos importantes de nuestras vidas.

Cuando Miro hacia tras a un tiempo dado, cuando ésta energía de la Luz del Espíritu se puso en movimiento en mi propia vida, yo pienso en mi último natalicio.  Pienso de lo que tuvo lugar durante ese día.  Todavía de mayor importancia, pienso de cómo Dios derramo Luz sobre mi vida, ese día.  Quizás ustedes ya se hayan dado cuenta, pero lo cierto es que para la mayoría de nosotros, la fuerza del Espíritu en su totalidad es incomprensible a nuestras mentes limitadas.  Pero, ese día, en mi cumpleaños, para ayudarme a tener por lo menos un rastro de conocimiento parcial de lo que tuvo lugar, La Luz Divina de la fuerza del Espíritu me trajo claridad y comprensión,

EL DÍA DE MI CUMPLEAÑOS


En el momento de escribir las palabras del suceso que sigue, hacían sólo unas horas que me había convertido en un terrícola un año más vieja. Mi día de nacimiento es el 11 de Septiembre. Y, en el 2001, en ese mismos día, en los coordinantes de ese punto del universo que llamamos Los Estados Unidos  acababan de ser sacudidos por un horror indescriptible.

Al regresar del trabajo a casa, esa noche, mi reacción inmediata ha sido la de ir a un espacio privado que tengo en mi habitación y empezar a rezar, internamente, por seis miembros de mi familia que yo estaba segura de que habían muerto, y por otros diez quienes vivían y trabajaban en las inmediaciones del lugar del trágico y brutal ataque terrorista contra los Estados Unidos.

En el espacio privado de mi habitación donde rezo, y en la privacidad de la habitación de mi ser interno, he pedido, en silencio, que se derramase la luz sobre nuestras vidas. Recuerdo que en ese momento yo quería conocer el meollo del esquema de las cosas. Entonces, al enfocar mi mirada en el emblema de La Cruz con sus rosas, durante un fugaz instante, he visto el cuerpo de Jesucristo presidiendo un coro de ángeles. Éstos, lo mismo que Él, llevaban vestiduras que semejaban hechas de lino brillante. Era un vestido blanco eléctrico, no ajustado pero que parecía delinear lo que estoy acostumbrada a considerar una forma física humana.

Allí, de pie sobre la base de los escombros, cerca de y rodeando las dos Torres Gemelas de Nueva York, habían treinta y dos ángeles, más Jesucristo. De repente noté, o sea he visto que, por delante del corazón de Éste, brotaba una hebra trenzada con hilos dorados. Desde mi punto de referencia, ésta hebra trenzada de hilos dorados parecía penetrar en el corazón de cada ángel, traspasando por atrás, y por la parte frontal del mismo. Penetraba individualmente en el corazón de cada ángel dejando entre medio un espacio de unos seis o ocho pies, creando así una cadena angélica con una longitud de varias millas de hilo dorado trenzado.

No fui capaz de ver sus manos, pero cada ángel estaba sujeto a la hebra trenzada de hilos dorados, a unas cuantas pulgadas de la salida por la parte frontal del corazón. Parecía casi como si alguien o algo agitase la hebra dorada con manos invisibles enfrente de cada ángel. He visto que, cuando un ángel hacía un movimiento con su porción de hebra dorada, un determinado número de Almas Celestiales se elevaba de los cuerpos muertos que habían encima, debajo, dentro y entre los escombros.

visto también cómo cada ángel saludaba a cada Alma como si se tratase de un miembro de su familia. Los he oído luego susurrar: “el padre de”, “la madre de”, “el hijo de”, “la hija de”, “el hermano de”, “el tío de”, etcétera. Cada alma, tras haber sido identificada, se prendía a la hebra dorada frente al ángel correspondiente.

Cuando todas las Almas Celestiales han sido extraídas de la zona, Jesucristo ha empezado a caminar hacia delante y todos le han seguido en fila. Aunque he sido incapaz de ver sus pies, he tenido la clara impresión de que caminaban hacia arriba, como si subieran o escalaran una colina muy empinada. Dentro de unos segundos, literalmente, miles y miles de Almas Celestiales habían alcanzado el cielo. Cuando, hacia el final de la fila, he reconocido a doce de los miembros de mi familia entrando en los cielos, he comprobando así que ellos también estaban conectados a la hebra trenzada de hilos dorados. Con todo el dolor que sentí en ese instante no sé lo que pasó pero la última cosa que recuerdo es que vi y he oído derrumbarse las Torres Gemelas.

Quizás algunos de ustedes se estén preguntando: ¿Cómo sucedió todo esto?  Y ¿Qué quiere decir todo esto?  Pues créame que yo también me hice esas preguntas.   Estas son mis respuestas.

¿CÓMO SUCEDIÓ TODO ESTO?


**** Lógicamente, mi cuerpo físico estaba en el mundo físico, el cual es uno de las siete subdivisiones del séptimo plano.  Desde ahí me salí de mi cuerpo y fui a la subdivisión del mismo plano cósmico llamado el mundo del pensamiento.  Fue allí donde jugueteaba con la idea de que los miembros de mi familia estaban muertos.  Luego pase, o sea llegue, al segundo plano cósmico donde tuve la visión estando despierta.  Fue aquí donde me di cuenta y donde fui capaz de confirmar que los miembros de mi familia habían hecho la transición a los otros planos de vida.  Esto quiere decir que yo estaba consciente que aunque mis cuerpos estaban en diferentes planos, éstos estaban bien alineado o en armonía.

Todo esto, o sea la visión que experimenté, fue como mirar la grabación de una parte de una historia de años atrás, o sea una historia cinematográfica - La película de algo que ya había pasado.  Tuve el gran honor de ver lo que sucedió en los planos antes mencionados.  Vi lo que tuvo lugar allí antes de lo que sucedió en el mundo físico. El derrumbamiento de las Torres Gemelas fue el fin de la película.

También estaba mirando la orquestación de la película.  Cuando algo pasa en el plano físico es porque ya sucedió en los planos más altos.  La hora física es solo un punto de referencia para los humanos.  Para que algo se manifieste en el mundo físico ese algo tiene que estar completo y en armonía con los otros mundos y ya haber sucedido en los planos altos.
   Por lo tanto, el evento sucedió en el segundo plano cósmico y el derrumbamiento de las Torres Gemelas fue el final de la película.

¿QUE QUIERE DECIR TODO ESTO?


****Para mí, esta experiencia ilustra y demuestra la idea de que:

1.     Nunca estamos solos, nunca. Jesucristo está siempre con nosotros.

2.     Para aquellas víctimas, la muerte física tuvo lugar antes del ataque terrorista. Quizás eso sea lo que ocurra con todas las muertes físicas. Y

3.     En este plano físico, estamos conectados por la clase de relación que nos creamos nosotros mismos.. Pero, en el plano espiritual somos uno, somos uno conectados por una larga hebra trenzada de hilos dorados. Nos identificamos como “el padre de”, “la madre de”, “el hermano de”, “la hermana de”, “el tío, la tía, el sobrino, la sobrina de” o, simplemente “el amigo de” alguien. Pero, lo más importante: somos ciudadanos de un punto del espacio en el universo.

Los que perecieron con los miembros de mi familia, el 11 de Septiembre de 2001, no eran exclusivamente americanos.  Muchos eran ciudadanos de otros países distintos de los Estados Unidos.  Países como: Afganistán, Israel, India, África, La Republica Dominicana , y sí de Italia, me consta que de este país conozco a doce.  Algunas de estas gentes estaban aquí legalmente desempeñando una tarea para sus propios países.  Eran, simplemente, “la madre, el padre, el hermano, la hermana, el primo o simplemente el amigo” de alguien. El hecho de que no los hayamos conocido no significa que no estuviéramos relacionados con ellos. Esto sólo significa que hemos de profundizar mucho más adentro de nuestros seres en la investigación de esa hebra de hilo de oro trenzado.

Desde aquel brutal ataque terrorista, he recibido cientos de cartas y correos electrónicos de todo el mundo, expresando su condolencia y solidaridad. Ha sido interesante comprobar que todos describían la intensa emoción que yo experimenté el día de mi cumpleaños, el 11 de Septiembre de 2001. Vuestras cartas resonaron al unísono con el hecho de que todos somos ciudadanos del mundo. Muchos de ellos me aseguraban haber incluido a las víctimas, a sus parientes, y a sus amigos, y hasta toda la humanidad en vuestras oraciones. Mientras muchos otros comentaban acerca del atrevimiento de lo que sucedió, en este aspecto, en nuestro planeta. La gran profundidad de cada uno de los que me escribieron me dice que aún tenemos esperanza para todos.

Las expresiones de preocupación de cada uno de los que me escribieron, el genuinos amor. que mostraban, los amables, sinceros, y cariñosos buenos deseos que brindaban, tanto en el ámbito personal como colectivo, claramente me dice que todos los que escribieron están “Hollando el Sendero” y que sus Almas están armonizadas con todas las de los que perecieron el día de mi cumpleaños, 11 de Septiembre de 2001.

Ahora, como una nota final quisiera terminar esta charla con uno de mis dichos favoritos,, y mi explicación del mismo, de un hombre llamado Walt Whitman, quien dijo, hace varios años atrás, y cito: “Dejad que su Alma se mantenga calmadamente parada en un tipo de sosiego antes de unos millones de universos.”

En mi humilde opinión, yo pienso, que lo que él realmente estaba diciendo era lo siguiente.  Que cuando nosotros nos orientamos y enfocamos nuestro conocimiento en el poder infinito de la Luz que viene del Espíritu, y las dimensiones espirituales infinitas de la vida, es posible para nosotros estar estable y compuesto internamente, sin considerar lo que las circunstancias de afuera nos muestren o lo que las mismas realmente puedan exhibir; igual que algo que pudiese inspirar tanto pavor como sería el enfrentamiento con unos millones de universos.

En mi vida propia, he encontrado que esto es perfectamente cierto.  Lo he experimentado en diferentes situaciones, y por supuesto, con variantes grados de éxito.  Así como el imán mismo, la Luz que viene del Espíritu y su poder y sapiencia infinita son misteriosos para todos nosotros.  De su magnitud infinita, nosotros conocemos solo una fracción minúscula de todo lo que se puede saber de ella.

Pero vamos, o sea debemos darnos el lujo de buscarla.  Debemos observar su presencia en nuestras vidas de modo que podríamos estudiarla.  Debemos continuar utilizando todo lo que sabemos sobre ella.  Y más que todo, debemos estar dispuestos, marquen mis palabras por favor, debemos estar disponibles y dispuestos porque para todos y cada uno de nosotros, el día de una gran revelación Cósmica del Espíritu vendrá seguramente.

Esto concluye mi charla.  Gracias, muy bondadosamente, por sus ¡Divinas presencias!   Espero que la Luz que viene del Espíritu esté con cada uno de ustedes éste día y siempre – Que Dios los siga iluminado




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LA NATURALEZA DE UN INICIADO

Alexandra Porter, PhD
Conferencia
 El 06 de agosto  de 2004
   
Sin duda, muchos de vosotros habéis dicho, a veces: “he sido Iniciado en la Fraternidad Rosacruz ” o “estoy siendo preparado para ser Iniciado como Probacionista en la Fraternidad Rosacruz ”. ¿Cuántos de vosotros, además, no habéis confiado a un amigo o a otro miembro de la Fraternidad Rosacruz que pensáis que sois un Iniciado porque habéis recibido una Iniciación síquica o cósmica?

Hemos de admitir que éste es un tema muy interesante. Exploremos, pues, aunque sólo sea superficialmente, la naturaleza de una Iniciación y/o la de un Iniciado.

Como Secretaria Esotérica responsable de las Secciones Esotéricas de las lenguas Italiano, Portugués y Español del Departamento Esotérico he recibido cartas de muchos miembros rosacruces planteando numerosas preguntas sobre el verdadero carácter de un Iniciado.

Revisando literatura sobre este tema, encontré que la palabra Inglesa “Initiation” viene del latín “initium”, que significa “entrar a” o “principio”.  La Iniciación implica el comienzo de un nuevo ciclo o fase de crecimiento.  En las antiguas Escuelas de Misterios, las Iniciaciones pretendían revelar dramáticamente al candidato una abstrusa gnosis o sabiduría.  Por otra parte, mis propias pesquisas me dicen que para un miembro Rosacruz, la Iniciaciónes un “rito”, una “ceremonia” o un método específico por el que un candidato es introducido en una forma particular o nivel de conciencia cognoscitiva.  Por tanto, si reuniéramos todos esos datos, concluiríamos que la Iniciación supone o consiste en un ritual preparado para ayudar a un individuo a penetrar en un nuevo ciclo de crecimiento.

v        Sin embargo, ¿es esto todo lo que hay en una Iniciación?

v        ¿Significa que, como miembros de la Fraternidad Rosacruz , todo lo que necesitamos hacer es tomar parte en un ritual iniciatorio para ser Iniciados?

v        ¿Significa eso que, por haber estudiado cierto número de lecciones del Curso Preliminar de Filosofía, estamos ya preparados para la Iniciación ?

A tenor de la manera de operar rítmicamente todas las leyes espirituales en todo el universo, el comienzo de todo tiene un punto de partida y un recorrido desde él, que conduce a una conclusión. El progreso de ese recorrido se produce siempre viajando hacia un crecimiento espiritual más avanzado.  Si observáramos cuidadosamente ese crecimiento espiritual, veríamos que es rítmico y que sus etapas o fases están siempre individualizadas.  Y, además, que sus divisiones en ciertos períodos definidos, constituyen la periodicidad de ese acontecimiento.

Durante ese proceso, puede haber mucha gente impulsándonos físicamente hacia arriba.  Quizás algunos incluso nos juzgan en esos eventos espirituales que nos elevan.  Pero, como en todo sendero espiritual, somos nosotros y sólo nosotros nuestros propios jueces, puesto que no podemos engañar a nuestra conciencia.  Si somos increíblemente honestos con nosotros mismos, seremos capaces de relatar los particulares de un evento de esta magnitud, lo mismo que las razones detalladas de cada éxito o fracaso relacionado con el crecimiento espiritual.

Tradicionalmente, en las antiguas Escuelas de Misterios, el candidato a la Iniciación debía someterse a ciertas pruebas.  Según mis investigaciones, aquellas pruebas no tenían nada que ver con ningún fenómeno de naturaleza exotérica. Además, no he encontrado que ninguna de aquellas pruebas tuviese nada que ver con enfermedades ni con cataclismos sociales o domésticos.  En aquellas antiguas Escuelas de Misterios lo primero que el candidato había de mostrar era una gran y hasta burlona insatisfacción con la vida ordinaria del día a día. Por necesidad, el candidato había de empezar con una búsqueda que conduciría a una transición de conciencia que produciría una comprensión más profunda de los misterios cósmicos de nuestra vida diaria.

Encontré que, en las antiguas Escuelas de Misterios, cada prueba estaba concebida para determinar si el candidato estaba “debidamente preparado” en ese momento para la Iniciación.  Debidamente preparado significaba que tenía buena salud física, capacidad mental para comprender y que poseía un elevado nivel de pureza moral.  A lo largo de la línea de la preparación, se encontró que había que desarrollar considerablemente ciertas virtudes como la fortaleza, la templanza, el juicio y el desapasionamiento.  En otras palabras: para ser digno de la Iniciación , había que superar una prueba de carácter.  Además, se sabía que los que tenían características negativas tendían a abusar más de los conocimientos impartidos durante el proceso de la Iniciación.  Incidentalmente , era en este estadio del proceso en el que muchos candidatos eran rechazados.

Una vez determinado que el candidato era digno, se le sometía a un proceso de Iniciación. Este proceso consistía en cuatro partes, si bien solapadas.  Cada parte estaba destinada a producir determinada impresión en la conciencia del individuo.

En las antiguas Escuelas de Misterios, el proceso de la Iniciación empezaba siempre con una muy estricta separación.  Era simbólica del alejamiento del individuo de su anterior sistema de vida. Durante esta fase del ritual, al candidato se le vendaban los ojos o se le introducía en una habitación oscura, representando ello la ausencia de luz.  En esa oscuridad, al candidato se le decía que estaba experimentando “la oscuridad de la ignorancia”.  Había de sentir que si había de poner verdadero amor en un continuo, el extremo más alejado del amor era la ignorancia.  Por supuesto, cuanto más cerca de la ignorancia se encontraba uno, más debía trabajar sobre sus defectos de carácter.  A veces, se producían intencionadamente algunos ruidos en la habitación para representar el caos del cambio de un estado de la mente y de una manera de vivir, a otros.

La segunda parte del proceso de la Iniciación en las antiguas Escuelas de Misterios era la admisión en una nueva manera de vida y, con la esperanza de, también, en una nueva manera de vivir.  Ello simbolizaba el renacimiento.  Durante esta fase, el candidato debía llegar a darse cuenta de que había renacido en conciencia y de que debía abandonar antiguos conceptos y caminos erróneos para elevarse a una nueva percepción y apreciación de su existencia.

Los místicos creían que, cuando un hombre manifiesta el mal, ese mal que manifiesta no es en ese momento una cosa, sino la ausencia de esa cosa.  Desde ese punto de vista, la ley cósmica, en cuanto a nuestro karma se refiere, no es sino la omisión de algo.  Y nuestro registro kármico no es una lista documentada de consecuencias negativas de malas acciones, sino de los momentos en que no hemos puesto en funcionamiento los elementos de los actos positivos presentes en nuestra existencia.  Como se puede ver, con esa definición, el karma es simplemente el lógico reajuste de las maneras de actuar, voluntariamente asumidas o en que se ha incurrido, que han de ser corregidas para que nuestras vidas puedan recuperar las apropiadas maneras de actuar.

La tercera parte de la Iniciación en las Antiguas Escuelas de Misterios era la de la exhibición. Simbolizaba la revelación.  Durante esta parte del proceso de la Iniciación , se le revelaban al candidato ciertos signos, símbolos, preceptos y verdades sagrados.  Como resultado de ello, la conciencia del candidato quedaba iluminada y se acrecentaba la profundidad de su capacidad de comprensión.
Durante ese tiempo, el candidato desarrolla sus facultades espirituales.  Un signo es una cifra de un código secreto que nos permite recibir mensajes secretos.  Cuando está bien desarrollado, los criptogramas nos pueden proporcionar nuestro propio lenguaje secreto.  Un signo se puede manifestar mediante una o más de nuestras facultades espirituales y se convierte en un símbolo cuando empezamos a explicarlo y a ponerlo en forma escrita.  Cuando el candidato progrese en esa línea, recibirá instrucción, reglas, guías, principios y enseñanzas sobre la ley cósmica, que se convertirán en sus preceptos para actuar, en las certidumbres y las realidades que llamamos verdades cósmicas.  Esta parte es, quizás, la más larga, pues requiere un serio esfuerzo por parte del candidato y una constante atención a los detalles.

En las antiguas Escuelas de Misterios, la cuarta y última parte del proceso iniciatorio la constituía la reentrada. Simbolizaba el regreso al mundo exterior para servir a la Humanidad.  Pero , aunque los resultados de esas experiencias debían ser aplicados en la vida en el mundo externo, los candidatos se comprometían a mantener sus experiencias en secreto.  Los místicos creían que los signos y símbolos que se dan a cada individuo personalizan cada experiencia que recibimos.  Así que, manteniendo el secreto, se evitaría que otros malinterpretasen el tipo de información que hubiéramos recibido.  Si se estudia este proceso de la Iniciacióncuidadosamente, se comprobará que cada una de sus cuatro partes arriba descritas, está incorporada a los procesos de todas las Iniciaciones, tanto antiguas como modernas.

v        ¿Podemos emplear para nuestros miembros de la Fraternidad Rosacruz las mismas pautas que las antiguas Escuelas de Misterios empleaban con sus candidatos a la Iniciación ?

Aquí pienso que sería interesante saber qué nivel alcanzan nuestros miembros.

v        ¿Pasarán nuestros miembros esas pruebas?

Como cabeza de las Secciones Esotéricas de Italiano, Portugués y Español de la Fraternidad Rosacruz , creo estar calificada para hablar sobre este tema, en relación con dichos grupos de miembros.  En ese cometido, soy generalmente la primera línea de contacto con los miembros.  Mientras están estudiando el Curso Preliminar de Filosofía, usualmente mantienen contacto con nosotros por correo.  Una vez han completado sus doce lecciones y solicitado pasar a Estudiantes Regulares y, por lo menos dos años después, a Probacionistas, el contacto verbal o escrito con el Departamento Esotérico continúa con regularidad.  Por lo tanto, puedo decir con seguridad que, en el momento de contactar con la Fraternidad Rosacruz , la mayor parte, si no todos los miembros, estaban experimentando una intensa y curiosa insatisfacción con la vida diaria.  Además, es también seguro decir que, cuando los individuos empiezan a provocar una transición de conciencia, sobre una búsqueda, de algún modo, fueron presentados a las Enseñanzas Rosacruz.

Tomemos, pues las cuatro partes del proceso de Iniciación arriba mencionado y relacionémoslas con los miembros de la Fraternidad Rosacruz para ver si están debidamente preparados y dispuestos para la Iniciación.

En la primera parte del proceso iniciatorio he observado aquella inequívoca quiebra en muchos de nuestros miembros.  En esta categoría, aparte de los recién llegados, incluyo a Estudiantes Regulares y a Probacionistas. Generalmente, algo sucede en sus vidas, que los marca para siempre.  En ese momento, se eleva un velo, y el individuo parece el mismo, pero se comporta de modo distinto.  Tras leer sus cartas, se puede ver y comprender que el incidente particular que cada uno cita ha producido en su vida un inequívoco cambio en su anterior modo de vivir.  Cuando escribo esta conferencia, puedo decir sin peligro que 85 % de los miembros de éstas Secciones han terminado esta fase.

A juzgar por las cartas que recibo de nuestros miembros, se puede decir que, en la segunda parte del proceso iniciatorio, vivir la vida no es tan fácil como parece. Muchos miembros nos escriben que son conscientes del hecho de haber fallado al hacer algo, pero que son renuentes al cambio. Son conscientes de lo que supone la nueva vida y de lo que han de hacer para vivirla pero, a veces, cuando llega el momento de actuar, son muy conscientes de que van arrastrando los pies.

La exigencia de cambiar de modo de vida y de ser es una de las esenciales de la Iniciación.  Sin embargo, como en todos los cambios de vida, persiste algo de lo que había y se esfuerza por permanecer.  Ese esfuerzo constante por permanecer como se era, se da, tanto en el mundo físico como en el espiritual.  La distinción entre lo que llamamos “físico” y lo que llamamos “espiritual” depende de las limitaciones impuestas por nuestros sentidos de percepción. Por eso, aunque las señales de la verdadera Iniciación indican el comienzo del trabajo, nuestros viejos hábitos y actitudes persisten en sus esfuerzos por ser.  A juzgar por las cartas que he recibido, puedo decir, sin peligro, que 15 % de los miembros de esta Sección Esotérica están en esta fase del proceso iniciatorio.

Puedo deducir de las cartas de nuestros miembros que un gran porcentaje están trabajando en la tercera parte del proceso de Iniciación.  Sólo en nuestra Sección Esotérica, tenemos muchos miembros que han desarrollado por lo menos su facultad dominante.  Hay muchos otros que están entre los pilares del templo, esperando más instrucciones.  En este grupo incluyo tanto a Estudiantes Regulares como a Probacionistas.  Ése es uno de los motivos por los que insistimos en la necesidad de seriedad y sinceridad por parte del estudiante.  Creemos que nadie que llegue al sendero místico de un modo petulante y superficial puede, razonablemente, esperar recibir iluminación individual y conocimientos privilegiados de la personalidad interna del Alma.  Por consiguiente, como la verdadera Iniciación se produce en el interior de la conciencia del individuo, si la actitud del estudiante no es sincera, seria o diligente, no se producirá una Iniciación real.  De los miembros de estas Secciones Esotéricas, oso suponer que 75 % de ellos están trabajando en, o han terminado esta fase.

 La cuarta y última parte del proceso iniciatorio de las antiguas Escuelas de Misterios, era el simbólico retorno al mundo exterior para servir a la Humanidad.  En este sentido conviene recordar que toda experiencia iniciatoria se da, principalmente, en la conciencia del individuo.  Esas Iniciaciones constituyen el paso de un estadio, un grado o un nivel de conocimiento y compresión individuales a otro estadio, grado o nivel superior.  Y los miembros de la Fraternidad Rosacruz no son una excepción.  Entre los Estudiantes Regulares, así como entre los Probacionistas, hay una gran variedad de estadios, grados y niveles.  Para muchos de nuestros miembros el servicio a la Humanidad es muy importante.  Entre estos miembros, uno puede fácilmente ver los muchos niveles de progreso espiritual.  En la corriente de la conciencia de cada individuo hay un número desconocido de estadios, grados y niveles.  En mi investigación, he sido incapaz de determinar una cantidad concreta; quizás hay cientos, quizá más.  Pero, cuando un individuo comienza a explorar el sendero místico en serio, empieza, inevitablemente, a cruzar umbrales interiores hacia la definitiva luz Personal.  En el cuarto y final parte del proceso de la Iniciación , yo creo, es donde podemos encontrar a 40 % de los miembros de estas Secciones Esotéricas.

Algo digno, quizás, de tenerse en cuenta es que, en términos científicos, los Iniciados se desarrollan de formas inferiores a formas superiores, en el sentido de desde menos complejas hacia más complejas, aún al mismo tiempo están regresando a las verdades fundamentales, que son las responsables de la complejidad de este universo.  Hemos de reconocer también que todos nuestros valores de algo “más alto” y/o “más bajo” están guiados por el sentido de nuestra especialidad en el esquema cósmico. Nuestros valores son relativos para nosotros, como parámetros de perfección en la escala de las formas de vida. Esto puede o no, ser un parámetro válido.

Vale la pena mencionar también que esos umbrales internos no se ascienden siempre durante el proceso de ver o tomar parte en el ritual de una Iniciación.  Frecuentemente se dan tras la consecución de la misma.

Aunque cada una de estas partes de la Iniciación puede parecer impresionante, el candidato es Iniciado internamente, mediante actos externos que se configuran para ayudar a inducir el estado de conciencia apropiado.  En última instancia, es el candidato el que ha de producir la Iniciación , porque nadie puede iniciar a otro.

v        Asumiendo que el candidato ha Iniciado finalmente a su conciencia, ¿qué podemos esperar de él?

v        ¿Continúa el candidato enfrentando los desafíos de las pruebas y ensayos?

Explorémoslo:

Hace varios años, durante un accidente de trabajo, sufrí una lesión en la parte inferior de mi espina dorsal. Como consecuencia de ello, no pude continuar con mi trabajo de entonces, que era el de Instructora de Enfermería, que yo había elegido como profesión.  Dos años después, tras una serie de fracasadas terapias agresivas, tuve que sufrir una laminectomía en la parte baja de la columna vertebral para corregir mi situación de incapacidad.  Aunque la operación fue un éxito, he experimentado cómo, desde la misma, de vez en cuando, la dolencia se exacerba y, durante esos períodos, tengo problemas para caminar, para estar de pie y para sentarme, con grandes e intensos dolores desgarradores a lo largo de esa zona.

El año pasado, durante la Escuela de Verano, pasé por una crisis más larga de lo usual, que me impidió asistir, desde entonces, a los servicios del Templo en Mount Ecclesia.  Pero, la última vez que lo hice está aún fuertemente viva en mi mente.  Quisiera compartir esta experiencia con los lectores, pues creo que es apropiada para el asunto que estamos tratando.

Aquel día, cuando dejé mi oficina, a las 7,20 de la tarde, para ir al Templo, me sentí mentalmente agotada y físicamente exhausta.  Recordé que el filósofo Aristóteles escribió en alguna parte que “lo que hemos de aprender, lo aprendemos haciéndolo.”

En Mount Ecclesia hay un sendero que conduce al Templo, llamado el “sendero de la meditación”. Cuando me encaminé hacia él, mis pies empezaron a pesarme y comencé a arrastrar la pierna derecha.  Luego, a medida que avanzaba, me di cuenta de que la prueba del sendero de la meditación sería casi insoportable y que había alcanzado mi punto de saturación.  Hubiera sido más fácil y sencillo dar un rodeo, ir a casa y prescindir del Servicio del Templo.  Pero, algo dentro de mí me urgió a continuar.  Al caminar entonces por ese sendero me encontré a mí misma dando gracias a Dios por responder a todas mis incertidumbres, hasta que, finalmente, entré en el Templo.

 Una vez dentro, vi que en los bancos de la derecha había ya seis o siete personas sentadas.  En los de la izquierda, y tras el que me correspondía por mi signo astrológico, había otras dos personas esperando tranquilamente que empezase el Servicio Devocional.  Me senté.  Sentí la presión del duro banco de madera punzándome hacia arriba a lo largo de mi sensibilizada espina dorsal.  Cuando el oficiante empezó a leer el Servicio comencé a notar un agudo y punzante dolor desgarrador a lo largo de mi pierna derecha y en la parte baja de la espalda.  Como era la única persona sentada en aquel banco, pensé en descansar sobre la espalda, pero decidí no hacerlo, al recordar el siguiente incidente:

Un día, mientras desempeñaba mis obligaciones como portera del Templo, pregunté a una miembro sobre otra que, usualmente, venía al Templo con ella.  Me dijo que ese miembro se había fracturado una cadera y que, aunque podía caminar, se encontraba aún muy incómoda sentada.  Cuando le sugerí que se recostara durante el servicio del templo, me dijo que eso iba contra los protocolos del templo, porque la gente tendía a dormirse más fácilmente en la postura supina.

Durante el leer del servicio devoto podía intuir el acrecentamiento en la intensidad del dolor.  Así, pues, cuando el oficiante nos invitó a meditar sobre el servicio al mundo, miré al emblema de la Rosa Cruz y di gracias a Dios por permitirme soportar el dolor durante el Servicio.  En ese instante, en segundos, escuché un sonido de paz, al tiempo que sentí que alguien o algo estaba acostando mi cuerpo cuidadosamente sobre el banco en el que me había sentado.

Inmediatamente después, vi luces rebotando como muelles.  Eran brillantes y cada una tenía una cualidad distinta.  Parecían estrellas en miniatura centelleando sobre un fondo oscuro.  Y titilaban con un estilo rítmico bien organizado.  Lo que pude ver fue el ritmo preciso de las luces y el movimiento especial de cada una de ellas. Era casi como si cada una estuviese representando un papel de teatro distinto en diferentes obras y yo fuese el único espectador.  Cuando observaba las luces, parecían ajenas al modo en que tomaban parte en una representación mayor.  Pero, juntas, parecían la miniatura de varias representaciones en un mismo escenario.

Mientras me maravillaba del hermoso panorama de las luces, recordé algo que Albert Einstein escribió en uno de sus libros.  Refiriéndose a las formas universales de la materia, el físico suizo escribió lo siguiente: “Si queremos explicar mecánicamente los fenómenos ópticos, hay que asumir que el éter existe en todas partes.  No puede haber espacio vacío si la luz viaja sólo en un medio.  Los planetas, por ejemplo, viajan a través del gelatinoso éter sin encontrar la resistencia que un medio material opondría a su movimiento.  Y, si el éter no molesta a la materia en su movimiento, no puede haber interacción entre las partículas de éter y las de materia.”

Entonces el panorama cambió y me vi a mí misma reposando sobre mi espalda, suspendida en una sustancia gelatinosa desconocida.  Junto a mi cuerpo físico vi tres figuras angélicas muy luminosas.  Una estaba de pie a mi derecha, otra a mi izquierda y la tercera estaba sobre mi cabeza, frente a mi rostro.

En ese momento sentí una corriente de pensamientos telepáticos que, amablemente, me decía: “Como sucede en todos los planos de existencia, la mente subconsciente es dual. Las Iniciaciones de la Fraternidad Rosacruztienen lugar en esa dualidad de la mente subconsciente, que se manifiesta al aceptar sugestiones de dentro y de fuera. Y así ocurre que todas las Iniciaciones incluyen corrientes de vibraciones entre el yo exterior y el Maestro Interior.”

“Cuando, con toda humanidad y honradez, estás presente en el Tempo para una Iniciación, introduces tu conciencia subjetiva en la corriente de vibraciones divinas.  Este sagrado pero simple acto estimula la corriente de energía en todos tus cuerpos.  Una vez están todos alineados entre sí, te haces receptor de aún mayor luz y poder.  Interiormente, esta conjunción figurativa de las tres luminarias de tu ser te hace experimentar una elevación del velo de oscuridad e ignorancia, y obtienes una visión más profunda y una comprensión mejor de la vida.”

Mediante imágenes simbólicas y palabras de sonidos telepáticos, las tres figuras angélicas luminosas me proporcionaron la siguiente información:
“Cuando una persona se armoniza más o menos con las vibraciones de Cristo, no profundamente pero con apreciación mental de lo que es el Cosmos y lo que son sus leyes, el INICIADO vibra y vive armoniosamente en cooperación con el Cosmos y sus leyes.  Incluso puede ser posible no tener un minuto para sentarse durante el día a concentrarse sobre el Cosmos, pero, a lo largo del día, estará sutilmente armonizado, hasta el punto de dominar sus situaciones y a sí mismo más aceptablemente.  Hay, pues, que comprender que no tiene tiempo de vivir en las sórdidas y desgraciadas cosas de la vida.  Un verdadero Iniciado no tendrá tiempo para pensamientos de envidia, odio, celos, ira o cosas por el estilo.”

“Cada uno de vosotros comprende nuestro idioma de imágenes simbólicas en distinto grado. Ello es así porque el discernimiento espiritual y el desarrollo de las facultades intuitivas son manifestaciones de crecimiento interno. Las imágenes simbólicas en los dramas o en las artes han sido, por largo tiempo, los vehículos para perpetuar las verdades místicas.  Mientras es correcto decir que las imágenes simbólicas en el drama se han apreciado casi universalmente, también es correcto decir que sólo el verdadero Iniciado comprende su significado interno. Consecuentemente, un verdadero Iniciado posee un gran dominio del lenguaje de las imágenes simbólicas. Y no malinterpreta ningún dato dado por esa vía.”

Entonces, cada uno en su momento, en un estilo organizado rítmicamente, las tres figuras angélicas luminosas empezaron a titilar, tras lo cual, la corriente de pensamiento continuó:

“Un Iniciado necesita tener Sabiduría, Caridad y Verdad como sus tres guías en todos sus senderos.  Y, así comola Caridad y la Sabiduría están a ambos lados, la Verdad ha de ir siempre delante de él.  Si un día sucede que alguna de las tres falta, el Iniciado caminará erróneamente.  Un manejo ignorante de la Verdad o del Amor, una verdad no caritativa o una mentira caritativa han de ser cuidadosamente evitadas por quien podría caminar con buen pie por el estrecho sendero de la Iniciación.  Un verdadero Iniciado nunca infligirá daño a nadie ni a nada siguiendo una verdad no caritativamente, ni corregirá un error con amor mientras falla en su sabiduría u ofende injustamente.”

“En algunas obras de Max Heindel las Enseñanzas Rosacruces son tan familiares que parecen sacadas de las creencias de hoy día.  Aunque tienen casi cien años, las obras contienen verdades no afectadas por los cambios evolutivos del tiempo y la civilización y son tan intuitivos que los podemos formular no mejor de lo que lo hizo otros Maestros Rosacruz hace varios siglos.”

Entonces, mis ojos se abrieron como si hubiese despertado de un sueño.  Inmediatamente empecé a explorar mis alrededores y me encontré en el Templo de Curación de Mount Ecclesia, descansando suavemente en mi espalda, sobre el banco en el que originariamente me había sentado.  Tras haber vuelto a mi posición sedente, vi que todos estaban tranquilos y que el Servicio estaba a mitad del período de meditación.  Entonces, varios minutos después, escuché el Himno de Clausura.

Al dejar el Templo aquella noche, uno de los miembros me amonestó por recostarme de ese modo en el Templo durante un Servicio Devocional.  Dijo que me había dormido y había frustrado el propósito de estar allí: el de trabajar con los Auxiliares Invisibles para sanar al enfermo.  Mientras ella hablaba, permanecí callada y noté que mi dolor había disminuido en intensidad y había un sonido de paz a mí alrededor.  No le contesté, sino que silenciosamente le di gracias a Dios por todas las bendiciones que me habían sido brindadas ese día.  Después, me fui caminando por el “sendero de la meditación” hacia mi casa en Mount Ecclesia, con la confianza que nace de un conocimiento de las causas de los acontecimientos y de los fines a que sirven.
A continuación de esa experiencia, cuando la última Escuela de Verano terminó, como en un puzzle de palabras cruzadas, todas las piezas cayeron en su lugar y me hice consciente del verdadero sentido de esta experiencia.

Aquella noche, cuando dejé mi oficina, me sentí, otra vez, mentalmente agotada y físicamente exhausta. Además, noté el letargo y el volumen de mi columna vertebral, así como, también, la pesadez dolorosa de mi pierna derecha.  Cuando llegué a casa, tomé una ducha y me fui inmediatamente a la cama.  Me senté en ella, dirigí mi mirada a la emblema de la Rosa Cruz y comencé mi rutina de oraciones nocturnas.  Entonces, en segundos, escuché el sonido de paz y, “al mismo tiempo,” vi y sentí a las tres figuras angélicas colocando cariñosamente mi cuerpo físico sobre mi cama en posición supina.  Luego, cada una, así como de memorización, ocupó su lugar correspondiente alrededor de mi cuerpo.  Esa vez, sentí una corriente de pensamientos telepáticos que me decían gentilmente: “Cada uno de nosotros tiene una persona para ayudarla. Cada uno de los tres está trabajando sobre la Sabiduría , la Caridad y la Verdad.”  Lo último que recuerdo haber hecho aquella noche es dar gracias a Dios por la inmensa oportunidad de ser parte de una curación, rezar el Padrenuestro y sumergirme en el sueño.

A las dos de la madrugada me desperté con un dolor agudísimo y llamé a uno de los trabajadores en la Secciónde Italiano, Portugués y Español del Departamento Esotérico.  Éste me condujo literalmente al Departamento de Urgencias de un hospital próximo y permaneció allí conmigo hasta aproximadamente las diez de la mañana. Telefoneó a la oficina para informarles de nuestro paradero y uno de los trabajadores voluntarios en esa Sección de Esotérica, se ofreció para ir al hospital, estar allí conmigo y llevarme a casa cuando el médico de urgencias me diese el alta.  Al día siguiente de regresar del hospital, otro miembro del Departamento Esotérico, vino a mi casa a ofrecerme sus servicios de curación.

Durante los días que siguieron a esa crisis, el dolor fue tan fuerte que permanecí postrada en mi cama, incapaz de sentarme, estar de pie o caminar casi durante tres meses.  Pero, como un reloj, cada una de las tres personas arriba mencionadas, vino a mi casa a cuidarme una o dos veces por día.

Lo que aprendí de esta experiencia fue lo siguiente:

1.      El último día que asistí al Servicio del Templo en Mount Ecclesia estaba destinada a recibir la curación espiritual de las tres luminosas figuras angélicas.  Reconociendo que hay una restricción de tiempo y espacio para un mundo fenomenal, aliviando el dolor en mi cuerpo físico, las tres figuras angélicas podían alinear todos mis cuerpos para llevar mi conciencia subjetiva a su corriente de conciencia.  Pude trascender las limitaciones de tiempo y espacio, expandiendo mi conciencia, y armonizándome con el infinito.  Entonces, cuando el velo de “oscuridad e ignorancia” se levantó, pude recibir sus Enseñanzas.

2.      En el Templo de Mount Ecclesia vi lo que había sucedido en el plano espiritual y, algún tiempo después, experimenté el mismo acontecimiento en mi casa en el plano físico.  Como yo me sentía muy independiente y autosuficiente para poner mi cuerpo en posición supina, me enviaron el mensaje de que mi cuerpo físico se vería afectado y que necesitaría ese tipo de ayuda de otros.  A alguno le parecerá imposible, pero las tres figuras angélicas querían imprimir en mí que iba a recibir ayuda, tanto en el campo espiritual como en el físico.

3.      Con esos datos, aprendí que todas las Iniciaciones de la Fraternidad Rosacruz se producen en la dualidad de nuestra mente subconsciente.  Durante cualquier dado día, una vez iniciada una persona, se le armoniza sutilmente con las vibraciones de Cristo y no tiene tiempo de vivir con ira, celos, odio o envidia.

4.      Todo hombre, consciente o inconscientemente, vive, trabaja y tiene su ser mediante imágenes simbólicas. Un Iniciado comprende el significado profundo de las imágenes simbólicas.  Además, los Hermanos Mayores se aseguran siempre de que los Iniciados comprendan cada parte de cada mensaje; así que no hay posibilidad de malinterpretar las Enseñanzas dadas.

5.      No hay duda de que la lectura reflexiva y la meditación sobre la obra literaria de Max Heindel ha expandido la conciencia de todos nosotros. Sin embargo, toda persona:

a.         Que utiliza los escritos de Max Heindel como una razón de pasar por alto, justificar, disculpar o perdonar puntos esenciales de un asunto, porque las partes afectadas son miembros de su familia, son amigos o es él mismo, no es un Iniciado.

b.         Que se esfuerza por llevar ciertas conclusiones a las mentes de una o varias personas, no es un Iniciado.

c.         Que fuerza todos los temas, exige sus propios resultados, causa y desea que se produzcan resultados para salvar la piel de otros o la suya, no es un Iniciado.

6.      Ahora, más que nunca, veo la obra literaria de Max Heindel como una reserva de hechos, una inmensa fuente de conocimientos.  También sé que ninguna reserva, tanto si contiene líquidos,  gases o sólidos, como si contiene actos, durara para siempre.  Si fuéramos a investigar su definición, una reserva es algo que hay que conservar, para un caso de emergencia, cuando el suministro normal se corta.  Hoy, la Fraternidad Rosacruzes una inmensa reserva de conocimientos.  Estoy haciendo referencia a los estudios, búsquedas y acumulación de investigaciones posteriores que nuestros miembros y oficiales han llevado a cabo.  Siento que tenemos la obligación de añadirlos a la reserva de Max Heindel, para la posteridad.  Tengo un presentimiento sospechoso que tenemos miembros calificados en determinadas profesiones como las ciencias, las artes, la literatura, la música, la ley y la medicina, así como en ciertas áreas de habilidades, como la curación espiritual, quienes pueden ser verdaderos Iniciados y que pueden aportar y compartir sus descubrimientos en sus propios campos profesionales con nosotros.

7.      Así que, ¿qué es un Iniciado?

a.         Un Iniciado es una persona que ha alcanzado un suficiente nivel de confianza en su capacidad para emplear el conocimiento que ha recibido del Hermano Mayor.

b.         Además, puede juzgar adecuadamente, razonar, decidir y llegar a una conclusión justa y honesta sobre asuntos que se relacionan con o que involucran a su familia, sus amigos, miembros de su organización y/o a él mismo.

8.      Finalmente, he aprendido que el parámetro para determinar qué y quién es un Iniciado posee tres características.  Estas son: Sabiduría, Caridad y Verdad. Estas características descansan en la comprensión, por parte del Iniciado, de leyes inmutables y principios de nuestro Cosmos. Sus acciones están contenidas dentro del marco de la ley y el orden. Quizás su única libertad consista en saber esto y actuar de acuerdo con ello. Tropezará con restricciones y frustraciones cuando infrinja la ley cósmica, porque las leyes del hombre interno y las de la naturaleza han de ser observadas para que lo que sea libre pueda expresarse sin ser transformado.

En conclusión, alguien dijo una vez: “Puedes distinguir al hombre que dice la verdad del hombre falso, no sólo por sus actos, sino también por su cuerpo de deseos.”  Si tiene dudas acerca de si es un verdadero Iniciado de la Fraternidad Rosacruz , sólo ha de examinar su vida, su actitud, su sentido del propio valor y de su cuerpo de deseos, para ver si, a lo largo de los años de afiliación a la Fraternidad Rosacruz , está más cerca de su modelo de perfección ideal.

Si su vida ha cambiado a mejor, entonces ha Iniciado a su conciencia.  "Cambiar para bien" insinúa que uno ha viajado de una fase del proceso de Iniciación a otro.  Quizás esto no sea fácilmente  discernible.  Lo que parece un desaire, para nosotros, puede ser realmente el reconocimiento del mérito. Como el anciano le dijo a Cristian Rosacruz y sus compañeros: “El hombre nunca sabe cuán bien Dios quiso que él fuera.” 

Si, por el contrario, tu vida no ha mejorado, debe regresar al principio y permitir “su Maestro Interior hablar con Su Yo Exterior.”

Gracias por el interés que has prestado a tu crecimiento espiritual, y que las rosas florezcan en su cruz.

En Amoroso Servicio,

Alexandra Porter

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extraído de: 

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