humana compasión y amor

”el
propósito de la vida no es felicidad sino experiencia"…


Ningún hombre ama a Dios si aborrece a sus semejantes,
Quien pisotea el corazón o el alma de su hermano;
Quien busca encadenar, nublar o ensombrecer la mente
Con miedos del infierno, no ha percibido nuestra meta.
Dios nos envió todas las religiones benditas
Y Cristo, el Camino, la Verdad y la Vida,
Para dar descanso al de pesada carga
Y paz para el dolor, el pecado y la lucha.
Contemplad al Espíritu Universal que ha llegado
A todas las iglesias, no a una solamente;
En la mañana de Pentecostés una lengua de fuego
Rodeando a cada apóstol como un halo brilló.
Desde entonces como buitres famélicos y voraces,
Hemos combatido a menudo por un nombre sin sentido,
Y buscado dogmas, edictos o credos,
Para enviarnos los unos a los otros a la hoguera.
¿Está Cristo dividido entonces? ¿Fue Pedro o Pablo,
Para salvar al mundo, clavado al madero?
Si no, ¿por qué, entonces, tales divisiones?
El amor de Cristo abarca tanto a vosotros como a mí.
Su puro dulcísimo amor no está confinado
Por credos que segregan y levantan una muralla.
Su amor envuelve y abraza a toda la humanidad,
No importa lo que nosotros nos llamemos de Él.
Entonces, ¿por qué no aceptar Su palabra?
¿Por qué sostenemos credos que nos separan?
Sólo una cosa importa ser oída;
Que el amor fraterno llene todos los corazones.
Sólo hay una cosa que el mundo necesita saber,
Sólo hay un bálsamo para todos los dolores humanos,
Sólo hay un camino que conduce hacia los ciclos,
Este camino es: humana compasión y amor.
--Max Heindel

ver vídeo: CREDO o CRISTO

*
del libro Concepto Rosacruz del Cosmos de Max Heindel

*
* *

*




CONCEPTO ROSACRUZ DEL COSMOS

CONCEPTO ROSACRUZ DEL COSMOS
Max Heindel

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domingo, 25 de mayo de 2014

XXXII - CRISTIÁN ROSENKREUZ Y LA ORDEN DE LOS ROSACRUCES



XXXII
CRISTIÁN ROSENKREUZ Y LA ORDEN DE LOS
ROSACRUCES

Antecedentes y actualidad

Todo en el mundo se encuentra sujeto a la ley y toda
nuestra evolución efectuó su progreso físico y
espiritual a un tiempo. El Sol, tal y como lo
conocemos es el dador de la luz física, y,
aparentemente, marcha del Este hacia el Oeste
llevando, a unas después de otras, luz y vida a todas
las partes y rincones de la Tierra. Pero el Sol que
vemos, es únicamente una parte del Sol, así como
nuestro cuerpo visible es sólo una pequeña parte o
representación del hombre que somos. Hay un Sol
invisible y espiritual cuyos rayos estimulan el
crecimiento del alma de los hombres sucesivamente
a lo largo de la Tierra; por lo que del mismo modo a
como el Sol visible promueve el crecimiento de la
forma, este Sol invisible marcha dando su impulso
espiritual en la misma dirección ya apuntada: de
Este a Oeste.
Recordemos que hace setecientos u ochocientos
años a.C. una nueva oleada de espiritualidad brotó
en las costas occidentales del Océano Pacífico para
iluminar a la nación china, por lo que la religión de
Confucio la han profesado y profesan muchos
millones de habitantes del Celeste Imperio: Más
tarde, podemos descubrir el efecto de esta oleada
plasmado en la religión de Buda, cuyas enseñanzas
iluminaron y fueron acogidas también por millones
de hindúes y chinos occidentales. En su marcha
hacia el Oeste, la oleada espiritual la encontramos
entre los griegos, expresada sobre todo por medio
de Sócrates y Platón, para encontrarla por último en
el mundo occidental bajo la expresión de la Religión
Cristiana, la cual se ha ido abriendo camino más allá
y alcanzar las costas del Pacífico, lugar donde se
han ido concentrando las más altas aspiraciones
espirituales. Antes de dar el salto y cruzar de nuevo
el Océano Pacífico, tendrá su punto culminante, para
después inaugurar un despertar más elevado y
sublime en Oriente, cuya naturaleza será
inmensamente superior al actualmente vigente en
aquel distrito de la Tierra.
Del mismo e idéntico modo a como se suceden el
día y la noche, el verano y el invierno y el flujo y el
reflujo, así tiene lugar la ley de ciclos alternativos,
por lo que una oleada de espiritualidad en cualquier
parte del mundo va seguida de un período de
reacción material, a fin de que nuestro desarrollo no
sea unilateral y desequilibrado en suma.
La Religión, el Arte y la Ciencia constituyen los tres
medios más importantes de educación humana, una
trinidad en una unidad que no puede separarse
arbitrariamente sin torcer el punto de vista de
cualquier cosa o materia que intentemos investigar.
La verdadera religión comprende a la vez a
la ciencia y al arte, porque enseña una vida hermosa
en armonía con las leyes de la Naturaleza.
La verdadera Ciencia es a un tiempo artística y
religiosa en el más elevado sentido, porque nos
enseña a reverenciar y a conformarnos con las leyes
que gobiernan nuestro bienestar, a la vez que
explica por qué la vida religiosa conduce a la salud y
a la belleza (hay fórmulas matemáticas que, antes
de conocer sus resultados, ya enamoran
hondamente a sus proponentes, a sus
investigadores)
El verdadero Arte es tan educacional como la ciencia
y tan perfeccionante, por su influencia, como la
religión. En la Arquitectura encontramos la más
sublime concatenación de líneas cósmicas de fuerza
en el Universo, pues llena al espectador espiritual de
una poderosa devoción y adoración nacida de la
concepción tanto de la grandeza como de la
majestad de la divinidad. La escultura y la pintura,
la música y la literatura, nos llenan de un
trascendental amor de Dios, fuente inmutable y meta
de todo este hermoso mundo expresado.
De aquí que nada, excepto esta enseñanza integral,
pueda responder permanentemente a las
necesidades humanas. Hubo un tiempo, por
supuesto, en el que Ciencia, Arte y Religión se
enseñaban juntas en los Templos
de Misterios griegos. Pero se hizo necesario
separarlas durante algún tiempo a fin de que
pudieran obtener de forma independiente mejor
desenvolvimiento. Así, durante las denominadas
"edades negras", en relación con la Edad Media, la
Religión reinó suprema, por lo que durante ese
tiempo esclavizó a la Ciencia y al Arte. Más tarde
vendría el período del Renacimiento, en el que Arte
floreció en todos sus aspectos, si bien la Religión
mantuvo una fortaleza exultante, motivo por el que el
Arte cayó prostituido bajo el dominio de aquélla.
Llegaría al fin el tiempo moderno con su Ciencia, la
cual, sin miramiento y con mano de hierro, ha
subyugado a la Religión.
Ha sido en detrimento del mundo la opresión llevada
a cabo por la Religión sobre la Ciencia, pues la
ignorancia y la superstición han producido males
sin cuento; aun así, y a pesar de todo, el hombre
siempre ha abrigado elevados ideales espirituales en
espera de una vida mejor. En su virtud, es
infinitamente más dañino que la Ciencia esté
matando a la Religión, puesto que, ahora, hasta la
esperanza puede desvanecerse ante
el materialismo, el agnosticismo y escepticismo
extremos. De aquí que tal estado de cosas no pueda
continuar, por lo que debe producirse la oportuna
reacción; porque, de no ser así, la anarquía acabaría
abarcándolo todo. Para ello, y en previsión de una
calamidad de semejante calibre, la Religión, la
Ciencia y el Arte deben reunirse de nuevo en función
de una más elevada expresión referente a lo Bueno,
lo Verdadero y lo Bello.
Previendo lo dicho, y dado que los sucesos futuros
proyectan sus sombras de forma anticipada, los
Guías de la humanidad han tomado medidas al
respecto. Jamás han deseado, de manera alguna,
que muriese la Ciencia floreciente tal y como ésta
está tratando de hacerlo actualmente con la
Religión, pues ellos ven que el bien resultará de gran
relevancia una vez que una Ciencia avanzada
colabore de nuevo con una religión del mismo tono.
En cambio, y al igual que el aceite no puede
mezclarse con el agua, una religión espiritual no
puede unirse a una ciencia materialista. En
consecuencia, han previsto por un lado que la
Ciencia se ha de espiritualizar, y, por otro, que la
Religión ha de tener una interpretación y significado
científico.
En el Siglo XIII, un gran instructor espiritual, cuyo
nombre simbólico fue Cristián Rosenkreuz - Cristiano
Rosa Cruz - apareció en Europa para comenzar ese
trabajo. Fundó la entonces misteriosa orden de los
Rosacruces con el objeto de arrojar luz oculta sobre
la mal entendida Religión Cristiana y explicar el
misterio de la Vida y el Ser desde un punto de vista
científico y en armonía con la Religión.
Muchos siglos han transcurrido desde su
encarnación, y si bien muchos lo han tomado como
un mito, su nacimiento, sin embargo, ha marcado el
principio de una nueva época de vida espiritual en el
mundo occidental. Cristián Rosenkreuz ha estado en
continuas existencias físicas desde entonces en uno
u otro delos países europeos. Ha ido tomando un
cuerpo nuevo cada vez que sus cuerpos sucesivos
iban perdiendo utilidad, o cuando las circunstancias
requerían que cambiara el escenario o campo de
sus actividades. Más aún, hoy en día se encuentra
encarnado como Iniciado de grado superior, potente
y activo factor en los asuntos de Occidente, si bien
desconocido por el mundo.
Trabajó con los alquimistas durante varios siglos
antes del advenimiento de la ciencia moderna, y él
fue quien, valiéndose de un intermediario, inspiró las
ahora mutiladas obras de Bacon. También Jacobo
Boehme y otros recibieron de él la inspiración que
iluminó sus obras tan espiritualmente, encontrando
la misma influencia en los escritos del genial Goethe
y en las obras maestras de Wagner. Todos los
espíritus inquietos que rehúsan alimentarse de la
ciencia y religión ortodoxas, huyendo de
esclavitudes, tratan de penetrar los dominios
espirituales sin miras de gloria o vanidad y sacan
sus inspiraciones de la misma fuente, tal como lo
hizo y lo hace el gran espíritu que animó a Cristián
Rosenkreuz.
La Orden de los Rosacruces no es simplemente
una sociedad espiritual, sino una de las Escuelas de
Misterios Menores, y los Hermanos Mayores,
Hierofantes de tales misterios, custodios de las
Sagradas Enseñanzas, tienen un poder espiritual
mucho más potente en la vida del Mundo Occidental
que cualquier gobierno visible, si bien ellos jamás se
interponen hasta el punto de privar de su libre
albedrío a la humanidad.
Dado que el sendero de desarrollo en todos los
casos depende del temperamento del aspirante, hay
generalmente dos: el místico y el intelectual. El
Místico está desprovisto de conocimientos
intelectuales, sigue simplemente los dictados del
corazón y trata de hacer la voluntad de Dios tal y
como él la siente, por lo que sin estar consciente de
ninguna meta definida, se eleva hasta alcanzar al fin
el conocimiento. Naturalmente, en la Edad Media la
gente no era tan intelectual como lo es ahora, y los
que se sentían llamados hacia la vida superior,
generalmente seguían el sendero místico. Sin
embargo, durante los últimos siglos, sobre todo en
los últimos cincuenta años, desde que a sobrevenido
el gran despliegue de la ciencia moderna y una
humanidad mucho más intelectual puebla la Tierra;
la cabeza ha vencido por completo al corazón, el
materialismo ha dominado todo impulso espiritual, y
la mayoría de la gente pensante no cree en nada
que no pueda tocar, gustar o manipular. Por tanto,
es preciso hacer una llamada a su intelecto a fin de
que el corazón pueda creer lo que el intelecto haya
sancionado, por lo que, en respuesta a esta llamada,
las Enseñanzas Occidentales, o Misterios
Rosacruces, es que tratan de poner en relación y
armonizar los hechos científicos con las verdades
espirituales. Y si bien en el pasado esas enseñanzas
han sido mantenidas en secreto excepto para los
pocos iniciados, en virtud del nivel alcanzado por la
generalidad, hoy ya no lo son.
Tal y como cualquier otra Orden de Misterios, la de
los Rosacruces está formada siguiendo líneas
cósmicas; si tomamos esferas de cualquier tamaño y
tratáramos de ver cuántas son necesarias para
cubrir una de ellas, encontraríamos que se requieren
doce para ocultar la decimotercera; La última
división de la materia física, la que se encuentra en
el espacio interplanetario, está agrupada así, doce
en torno de uno. Los doce signos del Zodíaco, que
envuelve nuestro sistema solar, los doce semitonos
de la escala musical que comprende la octava, los
doce apóstoles que se reunieron en torno a Cristo,
etc., son otros tantos ejemplos de esta agrupación
de doce en torno a uno. La Orden de los Rosacruces
también está compuesta de doce Hermanos más un
decimotercero.
Las siete rosas que adornan nuestro hermoso
emblema y la radiante estrella de cinco puntas que
está detrás simbolizan las Doce Grandes Jerarquías
Creadoras que han asistido al espíritu humano
mientras evolucionaba a través de los estados
mineral, vegetal y animal anteriores, cuando no tenía
conciencia y era incapaz de cuidarse a sí mismo en
el más mínimo grado. De estas doce huestes de
Grandes Seres, tres clases trabajaron con y sobre el
hombre por propia voluntad, no teniendo la menor
obligación de hacerlo para continuar su evolución.
Esas huestes se encuentran representadas por los
tres puntos de la estrella de nuestro emblema que
apuntan hacia arriba. Dos más de esas jerarquías
están a punto de retirarse, y están simbolizadas por
los dos puntos de la estrella que irradian hacia
abajo. Las siete rosas indican el hecho de que hay
aún siete Grandes Jerarquías Creadoras en
actividad en el desarrollo de los seres de la Tierra.
Dado que el axioma hermético dice: "como arriba es
abajo", los instructores menores de la humanidad
están también agrupados según las mismas líneas
cósmicas de 7, 5 y 1. Hay, pues, sobre la Tierra,
siete escuelas de Misterios Menores, cinco de
Misterios Mayores, y el total se encuentra agrupado
en torno de una Cabeza Central que se llama el
Liberador.
En la Orden Rosa Cruz siete Hermanos van al
mundo cada vez que la ocasión lo requiere,
apareciendo como hombres entre los hombres o
trabajando en sus vehículos invisibles con o sobre
los demás, según sea necesario; de todos modos,
debe tenerse siempre muy presente que jamás
influyen en nadie contra su voluntad o contra sus
deseos, sino que únicamente fortalecen el bien
dondequiera que puedan encontrarlo.
Los cinco Hermanos restantes nunca abandonan el
templo. Y aunque poseen cuerpos físicos, ejecutan
todo su trabajo desde los mundos internos.
El decimotercero es el Jefe de la Orden, eslabón con
el Consejo Central Superior, que está compuesto por
los Hierofantes de los Misterios Mayores, quienes no
tratan en absoluto con la humanidad ordinaria, sino
exclusivamente con los graduados en los Misterios
Menores. Aun los discípulos de la Escuela nunca lo
ven, pero en los servicios nocturnos todos "sienten"
su presencia cualquiera que sea el momento en que
él entre en el Templo. Es la señal para que
comience la ceremonia.
Alrededor de los Hermanos de la Rosa Cruz, en
calidad de discípulos, hay cierto número de
"hermanos legos", quienes, si bien viven en diversas
partes del mundo occidental, pueden dejar sus
cuerpos conscientemente, atender a los servicios
nocturnos y participar en la obra espiritual del
Templo, habiendo sido "iniciados" todos y cada uno
de ellos por algunos de los Hermanos Mayores. La
mayoría de ellos pueden recordar perfectamente lo
que acaece en los servicios a los que prestan su
asistencia.
La Iniciación.- La idea generalizada que se tiene
acerca de la iniciación es que no es más que una
ceremonia que convierte a uno en miembro de una
sociedad secreta, cosa que, por otro lado, puede
conferirse con tal de que se pague cierto precio, una
suma de dinero en la mayoría de los casos. Y si bien
es cierto que en la llamada "iniciación" en las
órdenes fraternales o en la mayoría de las seudoocultas
sucede así, es completamente erróneo
cuando se aplica a las iniciaciones en los varios
grados de los verdaderas Fraternidades Ocultas,
como lo aclarará un tanto la comprensión de los
requisitos realmente exigidos.
En primer lugar, el oro no es en manera alguna la
llave del Templo; el mérito espiritual cuenta, pero
no el dinero. El mérito espiritual no se adquiere en
un día, pues es el producto acumulado de las
buenas acciones pasadas. El candidato para la
iniciación, generalmente está inconsciente de que es
candidato, y vive su vida en la comunidad sirviendo
a su prójimo durante días y años sin ningún
pensamiento ulterior, hasta que un buen día aparece
en su vida un instructor, un Hierofante de los
Misterios Menores, apropiado al país en el que
resida el candidato. Hasta ese momento éste ha
estado cultivando en sí ciertas facultades y
acumulando ciertos poderes mientras servía y
ayudaba, acerca de los que habrá estado
generalmente inconsciente y los que no sabe cómo
usar debidamente. La tarea del iniciador es
entonces, y por tanto, muy sencilla: muestra al
candidato sus facultades latentes, sus poderes
adormecidos, y lo inicia en su empleo; le explica o
demuestra por vez primera cómo puede despertar
esa energía estática para convertirla en poderes
dinámicos.
La iniciación, en suma, podrá realizarse por medio
de una ceremonia o no, pero obsérvese de forma
particular que, siendo la Iniciación la culminación
inevitable de prolongados esfuerzos espirituales,
sean éstos conscientes o no por parte del candidato,
de ninguna manera puede tener lugar sino hasta que
el requerido desenvolvimiento interno haya
acumulado los poderes latentes que la Iniciación
enseña a emplear dinámicamente, del mismo modo
a como el apretar el gatillo de una pistola
descargada no puede o podría producir explosión
alguna.
Tampoco debe existir temor alguno a que el
instructor no se fije en quien haya alcanzado el
grado de desarrollo espiritual al efecto. Toda acción
buena y desinteresada aumenta la luminosidad y el
poder vibrante del aura del candidato enormemente,
y de igual modo que el imán atrae a la aguja, así
también la brillantez del aura luminosa atraerá al
correspondiente instructor.
Los Misterios Menores tratan únicamente con la
evolución de la humanidad durante el Período
Terrestre. En las tres revoluciones y medias
primeras de la oleada de vida en torno de los siete
globos, los Espíritus Virginales aún no habían
adquirido la conciencia de sí mismos, por lo que
debido a ello ignoramos cómo hemos llegado a ser
lo que somos. Tiene, pues, que iluminarse al
candidato sobre el asunto; así que, bajo el impulso
del Hierofante, durante el primer período de
iniciación en el primer grado, su conciencia se dirige
hacia la página de la memoria de la Naturaleza que
contiene los recuerdos de la primera revolución, en
la que recapitulamos el desarrollo del Período de
Saturno. De esta forma, él aún está en plena
posesión de su conciencia diaria, sabe y recuerda
perfectamente los hechos de la vida del siglo XXI,
pero ahora está observando de manera consciente
los progresos de la evolucionante hueste de
espíritus virginales, hueste de la que él era una
unidad en la Revolución de Saturno. De esa forma
aprende cómo se dieron los primeros pasos en el
Período Terrestre hacia la meta de realización, la
que le será revelada en un grado superior.
Tras haber aprendido la lección de forma práctica, el
candidato habrá adquirido conocimiento directo
sobre el asunto a la vez que habrá tomado contacto
con las Jerarquías Creadoras en su obra sobre la
humanidad, por lo que podrá no sólo apreciar su
actuación beneficiosa en el mundo, sino ponerse
hasta cierto punto la línea con ellas y convertirse de
hecho en un nuevo, activo y consciente colaborador.
Llegado el tiempo para el aspirante de acceder al
segundo grado, se le facilita que dirija su atención a
las condiciones de la segunda Revolución del
Período Terrestre, o Solar, tal y como se encuentran
registradas en la memoria de la Naturaleza,
observando entonces con plena conciencia los
progresos hechos en ese tiempo por los Espíritus
Virginales. En el tercer grado, por supuesto, el
discípulo estudia la evolución de la tercera
Revolución, o Lunar, y, en el cuarto, ve los
progresos efectuados en la primera mitad de la
cuarta o presente Revolución, primera mitad que
acabamos de concluir. Hay además otro paso en
cada grado: el discípulo ve, además de la labor
ejecutada en cada revolución, la obra realizada en la
Época correspondiente a cada Revolución o Período
anterior, durante nuestra actual estancia en el globo
D de la Tierra. Así: durante el primer grado,
estudiará la obra de la Revolución de Saturno, que
es una recapitulación del período del mismo nombre,
además de su última consumación o replicación a
través de la Época Polar. En el segundo grado, verá
la obra de la Revolución Solar, en cuanto
recapitulación del período de igual nombre, además
de la réplica obtenida por medio de la Época
Hiperbórea. Durante el tercer grado observará la
obra llevada a cabo en la tercera revolución, o
Lunar, así como lo que fue la base de la vida en la
Época Lemúrica. Durante el cuarto grado verá la
evolución de la primera media parte de la cuarta
revolución con su correspondiente período de tiempo
en nuestra estancia sobre la Tierra. Precisamente, la
primera mitad de la Época Atalante se corresponde
a cuando desapareció la densa neblina de
la atmósfera y el sol comenzó a brillar sobre la tierra
y el mar; entonces terminó también la noche de
inconsciencia, los ojos del Ego interno se abrieron
por completo y pudo dirigir la luz de la razón acerca
del problema de cómo conquistar el mundo. Ese fue
el tiempo en que el hombre nació tal y como hoy lo
conocemos.
Cuando en los antiguos sistemas de iniciación se
oye la narración acerca de que se sumergía el
candidato en trance durante un período de tres días
y medio, ello no hace referencia sino a esa parte de
la iniciación que acabamos de describir, - primera
parte de la Época Atalante incluida - por lo que los
tres días y medio se refieren a estados pasados, no
siendo de ninguna manera días de veinticuatro
horas, puesto que el tiempo requerido varía en
función del candidato. En todo caso, se le conduce
inconsciente a través del desarrollo de la humanidad
durante las revoluciones pasadas, y, cuando se dice
que "despierta" al nacer el sol del cuarto día, ello se
corresponde con la forma mística de expresar que
su iniciación es obra de la carrera involucionaria del
hombre, la cual cesó cuando el sol se levantó por fin
sobre la atmósfera ya clara de la Atlántida. En ese
momento es cuando el candidato "despierta" y es
proclamado "primogénito".
Por tanto, una vez familiarizado con el camino que
hemos transitado por el pasado, el quinto grado
conduce al discípulo al final del Período Terrestre,
tiempo en el que la humanidad gloriosa recoge los
frutos de este Período y se los lleva consigo desde
los siete globos, sobre los que evolucionamos en
cada Día de Manifestación, al primero de los cinco
"globos oscuros" que constituyen nuestra habitación
durante cada Noche Cósmica, el más denso de los
cuales ha de encontrarse en la Región del
Pensamiento Abstracto, en realidad el Caos de que
hablamos en las páginas pertenecientes a este
respecto. Este globo es también el Tercer Cielo, por
lo que, cuando San Pablo habló acerca de que fue
llevado al Tercer Cielo - donde vio cosas que no
podía decir - en verdad se estaba refiriendo a las
experiencias equivalentes a las del quinto grado de
los Misterios Menores o Misterios Rosacruces
actuales.
Al concluir el quinto grado, el candidato iniciático
queda familiarizado con los progresos que se
lograrán durante las tres revoluciones y media que
restan del Período Terrestre; y, desde el sexto al
noveno, están dedicados a ilustrarle sobre el asunto.
Por medio de la percepción así adquirida, el
candidato podrá cooperar de forma inteligente con
los Poderes que trabajan para Dios, pudiendo
ayudar de esa manera a apresurar el día de nuestra
emancipación terrestre.
De otra parte, no porque alguien se haya graduado
en la Escuela de Misterios Rosacruces puede
llamarse Rosacruz, pues los graduados en las
diversas escuelas de misterios menores pasan a las
cinco de misterios mayores. En las cuatro primeras
pasan por las cuatro Grandes Iniciaciones, hasta
que por último llegan al Liberador, de quien reciben
conocimientos concernientes a otras evoluciones,
dándoseles la posibilidad de elegir entre quedarse
aquí, para asistir a la humanidad, o entrar en otra
evolución en calidad de auxiliares de aquélla. A
quienes eligen quedarse aquí, se les dan diversas
tareas de acuerdo con sus gustos, temperamentos e
inclinaciones naturales. Los Hermanos de la Rosa
Cruz se encuentran entre estos compasivos, por lo
que es absolutamente indebido utilizar esa
denominación a sí mismo cuando no somos más
que meros estudiantes de sus hermosas y
sapientísimas doctrinas.
Durante las centurias últimas, los Hermanos han
trabajado por la humanidad en secreto. Actualmente,
y en cada medianoche, hay un servicio en el Templo
en el que los Hermanos Mayores, asistidos por los
hermanos legos que pueden dejar su trabajo en el
mundo (dado que muchos de ellos residen en
lugares en los que aún es de día cuando es
medianoche donde se encuentra ubicado el Templo
de la Rosa Cruz) atraen de todas partes del Mundo
Occidental los pensamientos de sensualidad,
avaricia, egoísmo y materialismo. Entonces tratan de
transmutarlos en puro amor y en benevolencia, en
altruismo y aspiraciones espirituales, enviándolos de
nuevo al mundo para vigorizar y mejorar el bien. Si
no fuera por este potente manantial de vibraciones
espirituales, el materialismo habría concluido ya con
todo esfuerzo espiritual, pues, desde el punto de
vista espiritual, nunca ha habido edad más negra y
perniciosa que los últimos trescientos cincuenta o
cuatrocientos años de materialismo avasallador.
Ha llegado el tiempo, sin embargo, en el que los
esfuerzos secretos deben sustituirse por un esfuerzo
claro y directo, a fin de promulgar una enseñanza
definida, lógica y consecuente respecto del origen, la
evolución y desarrollo futuro del mundo y del
hombre, mostrando a la vez tanto el aspecto
espiritual como el científico; una enseñanza de tal
naturaleza que no entrañe afirmación alguna
irreconciliable con la razón o la lógica; antes bien,
una enseñanza que satisfaga a la mente y dé una
solución razonable a todos los misterios, la que, no
pidiendo ni aludiendo preguntas, sus explicaciones
aspiren a ser a un tiempo profundas y lúcidas.
Por tanto – y este es un "pero" muy importante – los
Rosacruces no consideran la comprensión
intelectual de Dios y del Universo como un fin en sí
mismo; muy lejos de ello, dado que, cuanto mayor
es el intelecto, tanto mayor es el peligro de su mal
uso. En consecuencia, esta enseñanza científica,
lógica y completa se da para que el hombre pueda
creer en su corazón lo que su cabeza ha sancionado
ya, y para que, al tiempo, pueda dar comienzo a una
vida religiosa y profunda.

*
del libro "Los Rosacruces" de Antonio Justel

* * *

XXXIII - LA FRATERNIDAD ROSACRUZ


XXXIII
LA FRATERNIDAD ROSACRUZ

Promulgar las enseñanzas expuestas fue el motivo
que llevó a fundar la Fraternidad Rosacruz, en la que
cualquiera puede inscribirse en calidad de estudiante
mediante escrito solicitándolo al Secretario General
siempre que no sea hipnotista, médium, vidente,
quiromántico o astrólogo profesional. No hay cuotas
iníciales, ni compromisos. El dinero no puede
comprar esas enseñanzas, pues el avance depende
exclusivamente del mérito.
Una vez que el estudiante de las enseñanzas
rosacruces se ha compenetrado de la verdad que
entrañan, se encontrará en disposición y con
capacidad para concentrarse en ellas y asumir la
obligación para ser admitirlo en el grado de
Probacionista. El mundo es un cúmulo de
oportunidades, pero para aprovecharnos de ellas es
preciso que poseamos suficiencia en cualquier línea
de esfuerzo. El desarrollo de nuestros poderes
espirituales nos capacitará sin duda para ayudar o
perjudicar a nuestros hermanos más débiles, pero
cuando el objeto consiste únicamente servir a la
humanidad, esa eficiencia es de todo punto
justificable.
El método de realización rosacruz difiere de otros
sistemas en un punto especial: persigue, desde el
mismo comienzo, emancipar al discípulo de toda
dependencia en relación con los demás, adquiriendo
confianza en sí mismo en el más alto grado, de
manera que pueda permanecer solo en todas las
circunstancias y luchar frente a todas las
condiciones, pues, únicamente quien está
debidamente equilibrado, se encuentra en
condiciones de ayudar al débil. Todo Probacionista
de la Fraternidad Rosacruz ejecuta sus ejercicios (de
concentración y restrospección) en la soledad de su
habitación, y aunque los resultados puedan ser
obtenidos con cierta lentitud, sin embargo, una vez
hayan aparecido se manifestarán como poderes
cultivados por uno mismo, con capacidad para ser
utilizados con independencia de los demás. Como
añadido, decir que los métodos rosacruces, a la vez
que desarrollan las facultades espirituales,
construyen el carácter, por lo que de esta manera
resguardan al discípulo de la tentación de prostituir
sus poderes divinos en virtud de prestigios humanos.
Concluido por el Probacionista el término de prueba,
puede entonces solicitar de los Hermanos Mayores
instrucciones individuales a través de la sede de la
Fraternidad.
Esta sede se encuentra ubicada en Estados
Unidos de América, en el Estado de California, en
la ciudad de Oceanside, a noventa millas al norte de
San Diego y en un lugar que ofrece características
excepcionales para el desarrollo espiritual, pues el
éter de la atmósfera es más denso que en ninguna
otra parte del mundo, y Mount Ecclesia, como se
denomina la sede central de la Fraternidad
Rosacruz, se encuentra particularmente favorecida
en tal sentido. Recordemos que, actualmente, la ola
espiritual que avanza de Este a Oeste se encuentra
aquí detenida y concentrada desde hace un tiempo,
y que deberá coger nuevo impulso para trasponer en
Océano Pacífico y acceder a las costas occidentales
de dicho océano.
Entre otras actividades, la Fraternidad Rosacruz
mantiene un curso por correspondencia por medio
de cartas e instrucciones periódicas para los
estudiantes. Dichas lecciones se remiten en forma
de pequeños folletos. En las cartas se consideran y
desarrollan algunos puntos de la instrucción, la que,
de esta forma, logra imprimirse perfectamente en la
mente del estudiante. También existe por
correspondencia un curso avanzado para los
probacionistas, al objeto de ayudarles a obtener el
mayor beneficio posible de sus ejercicios y apresurar
su marcha en el sendero espiritual hacia el
discipulado.
Desde la sede de la Fraternidad Rosacruz se
enviará a quien lo solicite un formulario para el curso
por correspondencia elemental. Una vez
cumplimentado y devuelto, su nombre y dirección se
inscribirán en el listado de estudiante por
correspondencia, por lo que de forma sucesiva
se irán recibiendo tanto las cartas como las
instrucciones.
Las lecciones, insistimos una vez más, no se
venden; ello es contrario a los principios rosacruces,
pues éstos consisten en dar auxilios espirituales sin
recibir a cambio compensación material alguna; de
cualquier modo, es de pensar que, dado que la
Fraternidad funciona únicamente en base a
la venta de sus propios libros de filosofía y las
donaciones libérrimas de quien así lo estime, y
siempre de acuerdo con sus posibilidades, aquellos
que reciban su correspondencia al efecto, sí
debieran contribuir a sufragar los gastos que dicho
empeño origina.
En la actualidad, las direcciones postales tanto
en EE.UU como en España, son las siguientes:

THE ROSICRUCIAN FELLOWSHIP
2222 Mission Avenue – P.O. Box 713
OCEANSIDE, CA – 92049 – 0713
USA
Fraternidad Rosacruz Max Heindel
C/ Mayor, 6 – 3º - local 6
20013 - MADRID

BIBLIOGRAFÍA BASE DE LA RECOPILACIÓN
(Cuyos contenidos fueron transmitidos
fundamentalmente por los HH.MM
a Max Heindel)
Concepto Rosacruz del Cosmos – Max Heindel
(libro central)
Cristianismo Rosacruz – Max Heindel
Filosofía Rosacruz en preguntas y respuestas – Max
Heindel
Los Misterios Rosacruces – Max Heindel
Enseñanzas de un Iniciado – Max Heindel
Recolecciones de un Místico – Max Heindel
Los Rosacruces - Sabiduría Occidental - Antonio Justel
415
La Masonería y El Catolicismo – Max Heindel
Iniciación Antigua y Moderna – Max Heindel
El Velo del Destino – Max Heindel
Cartas a los Estudiantes – Max Heindel
Principios Ocultos de la Salud y Curación – Max
Heindel
El Cuerpo Vital – Max Heindel
El Cuerpo de Deseos – Max Heindel
Astrología científica simplificada – Max Heindel
El Mensaje de las Estrellas- Max Heindel y Augusta
Fox de Heindel
Cómo conoceremos a Cristo a su vuelta – Max
Heindel
Interpretación mística de la Navidad – Max Heindel
Interpretación mística de la Pascua – Max Heindel
Principios rosacruces para la educación de
los niños - Max Heindel
Los Espíritus y las Fuerzas de la Naturaleza – Max
Heindel
La Era de Acuario – Elsa M. Glover
Ciencia y Religión – Elsa M. Glover
La labor de los Auxiliares Invisibles – Amber M.
Tuttle
El Misterio de los Cristos – Corinne Heline
Trad. de Fco. Manuel Nácher
El Cielo en la Tierra – Francisco Manuel Nácher -
Madrid -
NOTA: Los diagramas han sido tomados
de Concepto Rosacruz del Cosmos y
de Astrología Científica Simplificada.
Autor-compilador:
Orión de Panthoseas
(Registro General de la Propiedad Intelectual: Nº de
Asiento Reg.: 00/2005/90-Núm. solicitud: BI-694-04)

Antonio Justel


*
del libro "Los Rosacruces" de Antonio Justel

* * *

lunes, 10 de febrero de 2014

Aspiración Espiritual y el Hemisferio Sur - Por Richard Koepsel




Aspiración Espiritual y el Hemisferio Sur
Por Richard Koepsel

Traducción de Jorge Rey


Max Heindel nos ha brindado un maravilloso cuerpo de literatura espiritual rico en información, adecuada para ponerla en práctica por medio del servicio. Está llena de nobles ideales que nos inspiran a vivir una verdadera vida espiritual. Es celestialmente bella y habla a nuestros corazones. Se halla impregnada con el amor de Cristo. Abarca todas las áreas del esfuerzo humano. Es clara. Tan clara que con frecuencia pensamos que sabemos cosas que para conocerlas de verdad nos tomaría muchos años para que podamos aplicarlas en nuestras vidas. Pero claros como son los escritos de Max Heindel, hay algunas partes de ellos que necesitan una mayor clarificación para poder cumplir con las necesidades de una moderna Rosicrucian Fellowship. No es que Max Heindel hiciese
un trabajo pobre, lejos de esto, sino que escribió para los estudiantes de Rosicrucian Fellowship de su época, no para los miembros que habían de venir. Max Heindel escribió principalmente para los estudiantes que viven en el hemisferio norte; y ahora, muchos miembros de Rosicrucian Fellowship viven en el Hemisferio Sur.
Una de las áreas de la literatura de Rosicrucian Fellowship que requieren mayor claridad es la de los servicios de solsticio y equinoccio. Estos servicios están llenos de una exquisita poesía. Y como mucha poesía, se hallan condensados en aras de la facilidad, simplicidad, y belleza inspiracional. En estos servicios la actividad de Cristo en el Espíritu de Vida es tratada simultáneamente con el ciclo de la actividad del cuerpo etérico del planeta, cuyos éteres son la proyección del Espíritu de Vida. En el hemisferio norte las actividades de los éteres están sincronizados con las
actividades del Espíritu de Vida en la tierra; en el hemisferio sur, no.
El ciclo del ingreso y retiro de los éteres de la superficie terrestre
asociado a los solsticios y equinoccios y a las estaciones entre ellos data de mucho tiempo atrás. Está en actividad desde que la tierra densa física se cristalizó en el sistema solar y quedó impregnada por el cuerpo etérico con el fin de proveer la vida a cada criatura viviente en el planeta. Todo cuanto vive en el planeta está sujeto a ciclos en los cuales a veces se manifiesta una mayor actividad y otros en los que hay un retiro de las fuerzas con el fin de procesar las experiencias obtenidas durante la actividad incluso en pleno corazón del trópico existen cambios estacionales. Sabemos por el Concepto Rosacruz del Cosmos que el ciclo de expresión activa y de retiro para procesamiento y asimilación es algo universal a lo largo de los días y noches cósmicas de la creación evolutiva.
En este ciclo, los éteres se hallan más aparentes y activos en las estaciones llamadas primavera y verano y más interiorizados y menos activos en las estaciones llamadas otoño e invierno, sin importar en que parte del hemisferio se viva. Mr. Heindel nos dice que el ángulo es el factor primordial de la influencia estelar. El ciclo de los éteres no es la excepción. El ascenso y descenso de los éteres y de la sabia de las plantas que lo siguen se hallan determinados por el ángulo de incidencia de la luz que proviene del sol externo. Como el eje de la tierra esta inclinado en su sendero orbital, la eclíptica, y el eje constantemente apunta a la misma
parte en el espacio, (descartando por el momento el bamboleo precesional de la tierra y sus polos que no afecta el principio que estamos tratando), el proceso de ingreso y retiro de los éteres debe ser opuesto en las latitudes norte y sur. La tierra se parece en esto al pájaro que duerme parado sobre una pata mientras descansa la otra y luego alterna. Es una maravilla esta constante alternación dentro del constante progreso del tiempo -- áreas de
mayor actividad junto a áreas de descanso y asimilación. Es decir, la naturaleza es eficiente.
El ciclo de los éteres no se refiere solo al ingreso y retiro. Existen
desplazamientos coetáneos de énfasis en los cuatro éteres. En las estaciones llamadas primavera y verano hay más actividad en los que podemos llamar éteres del medio, el de vida y el luminoso. Hay más calor y color, que son estados funcionales del éter luminoso, además de un mayor crecimiento y propagación, lo cual es el trabajo del éter de vida. En las estaciones denominadas otoño e invierno hay más actividad en los llamados éteres del
extremo, los éteres químico y reflector. El éter químico es activo en la condensación y formación de cristales del hielo y la nieve, y cualquier jardinero puede decirle a usted que cuando los éteres de vida y luminoso se retiran uno se enfoca en el éter reflector recordando el jardín del año pasado y planeando el que viene. En este sentido, los extremos de los ciclos de flujo y retiro son casi constantes en los extremos de la tierra. En los trópicos, el ángulo de incidencia del sol es prácticamente directo, por lo tanto casi siempre hay calor, las plantas crecen todo el año, hay humedad
y abunda el color en el reino vegetal y animal, - los éteres de vida y
luminoso están en actividad permanente - . Los polos son desiertos fríos en donde no hay crecimiento, todo es hielo cristalino y los animales tienden a ser blancos e incoloros. Así, el efecto estacional del ángulo de la luz del sol es elevar y retirar los éteres y correr el énfasis dentro de los cuatro éteres con extremos en donde los ángulos son extremos. Este ciclo ha estado activo hace millones de años y es algo que nosotros reverenciamos y apreciamos en los servicios de solsticio y equinoccio.
El otro asunto que celebramos es el ciclo de Cristo en el Espíritu de
Vida penetrando a los éteres y a nuestra tierra. La religión Cristiana, la religión del Hijo, es una religión radical. No tiene parangón con las religiones Jehovísticas del Espíritu Santo que la precedieron. A diferencia del ciclo de los éteres, que es tan viejo como la tierra misma, la religión y el ciclo de Cristo es nuevo. Es tan nuevo que todo intento de manifestar el amor-sabiduría del Espíritu de Vida se ha quedado corto y lo que ha hecho
es materializarse en distorsiones alejadas del ideal cristiano. Algunas partes de las enseñanzas de Cristo destellan bellamente en algunas religiones pre-cristianas pero nada que ver con el alcance y magnitud del perdón lleno de gracia que "hace nuevas todas las cosas”, con el amor creador que "hace nuevas todas las cosas" a cada momento, y con todas las demás cualidades del Espíritu de Vida manifestado y humanizado en la encarnación de Jesucristo. Es esta encarnación junto a las subsiguientes y renovados renacimientos que celebramos cada año cuando Cristo viene a
nosotros y regresa a casa dejándonos con anhelos de seguirle.
Nuestro lenguaje no es adecuado para describir el Espíritu de Vida. Nuestra conciencia está habituada a una vista materialista, caída y tridimensional mientras que el Espíritu de Vida está más allá aun de la mente abstracta; y por consiguiente todo lo que se diga del Espíritu de Vida no es más que un pálido reflejo de dicha sublime realidad y burdamente inadecuada a la tarea de expresar verdaderamente su esplendor. No obstante, uno debe poseer
carácter y crecimiento anímico para tan siquiera hablar de tan nobles cosas.
Jesucristo podía decir "Dios es amor" y transportar dicho amor en las palabras, pero, cuando nosotros tratamos de hacer lo mismo, suele sonar trivial y relativamente sin sentido, todo dependiendo de nuestro crecimiento anímico y fortaleza del carácter. Cuando vuelve a expresarse el ciclo anual del Espíritu de Vida y regresa y entrando al planeta es natural que sufra por dicha causa.
Max Heindel nos dice en el Concepto Rosacruz del Cosmos que el ser que conocemos como el Cristo es él más alto Iniciado del Período Solar, también conocido como el Hijo. En este papel, Cristo representa el segundo atributo de la divinidad y es el foco central del Espíritu de Vida macrocósmico, es el cuerpo del espíritu de Vida de Cristo por así decirlo.
Al cabo de un año el impulso de Cristo retorna al Padre cuando el sol entra en Cáncer, entonces se da un nuevo impulso y el ciclo comienza de nuevo.
Un rayo del impulso espiritual proviene Sol Espiritual en el Espíritu de Vida. Es algo así como la urgencia que sentimos de ayudar a alguien cuando se halla enfermo, pero en una escala mayor de la que podemos entender. La conciencia tridimensional no puede hacerle justicia a este evento pero puede ayudarnos siempre y cuando no nos quedemos apegados a la consciencia limitada y creamos que es todo lo que hay, la completa realidad. El Espíritu de Vida Puro, libre de cadenas de las formas que lo limitan, de la existencia concreta, se encuentra en el espacio interplanetario.
Hablando según la personalidad de Jesús, Cristo podía literal y
verdaderamente decir "Yo soy la Luz”. La luz referida aquí por supuesto no es la luz externa del sol sino la luz interna espiritual que se intuye --cuando la luz avanza en pos de la luz de la verdad. Esta muy sutil luz de la verdad, que se halla más allá incluso de las ideas, es una constante en el Espíritu de Vida. Para tener aunque sea una vaga idea en lo tridimensional podríamos imaginarnos al espíritu en esta luz de la divina inteligencia concentrándose a si mismo dentro de su ser universal formando algo similar a una esfera de especial definición y profundidad A medida que el sol pasa por Cáncer, Leo y Virgo esa esfera se hace más pequeña y concentrada en su profundo amor. Al pasar por Libra es congruente y coincidente con el cuerpo físico de la tierra y comienza a acercarse a la
tierra y a concentrarse hasta que es una pequeña bola de muy intenso amorsabiduría, un pequeño sol en el centro de la tierra. En este proceso se aplica el mismo principio de utilidad que Max Heindel describe de una lente que concentra la luz del sol en una pequeña esfera de energía capaz de quemar cualquier cosa. En Navidad esta esfera de luz es concentrada al máximo y
transformada en amor-sabiduría listo para ser empleado. De ahí comienza a expandirse y a trabajar a través de todos los vehículos de la tierra desde adentro -- Fue un momento trascendental en la historia planetaria cuando aceptamos a Cristo como uno de nosotros y aun cuando tuvo que pasar por las puertas de la muerte para obtener dicha aceptación obtuvo la facultad de
trabajar desde adentro.
Mientras que el trabajo del Espíritu de Vida va de alguna manera paralelo al del ciclo de los éteres debido a que los éteres son el reflejo del Espíritu de Vida, no es idéntico. Las funciones de los éteres tienen que ver con la vitalidad y la transmisión de la experiencia hacia y desde los cuerpos y mundos densos físicos. El trabajo del Espíritu de Vida es la creación de lo nuevo, creación desde adentro y no desde afuera. Como resultado de la
aceptación de Cristo y del Espíritu de Vida en nuestra tierra y en nuestra humanidad, y de su trabajo interior, la evolución de la tierra puede avanzar más rápidamente y más armoniosamente. Durante los tres años del ministerio de Cristo a través del cuerpo denso y vital de Jesús ocurrieron eventos especiales e Importantes. Dos son de importancia para nuestra caída humanidad. Primero, que se nos es dada la gracia de tener la vida pura, la luz, el amor y la verdad en forma humanizada si la aceptamos en nuestras vidas libremente y sin ninguna fuerza coercitiva. La otra cosa es que cada vez que oramos en el Servicio de Curación podemos atraer el
Espíritu de Vida de manera similar a como Cristo entra en la tierra cada año. Además, debido a que por el sacrificio anual de Cristo nos es dado transferir el Espíritu de Vida a la panacea de curación mencionada en el Servicio de Curación. Esto significa el comienzo de volver a obtener la capacidad de extraer éter del Espíritu de Vida muy similarmente a como las plantas especializan el éter a partir de la luz solar. Hace mucho tiempo sacrificamos esta capacidad con el propósito de darle motivación a nuestro
cuerpo denso por medio del cuerpo de deseos. Al reconquistar esta
habilidad, como cuando lo tratamos de hacer en el servicio de curación, lo hacemos en un nivel superior, tal como Max Heindel dijo que sería.
Cuando oramos y transferimos el Espíritu de Vida en la panacea de
curación etérica no actuamos pasivamente como las plantas sino como voluntades libres guiadas por el amor y el servicio a otros.
Hay algo también para Cristo en la venida Inicial y en las subsiguientes venidas anuales a la limitación terrestre que va más allá de la oportunidad de dar donde más se necesite. El Concepto Rosacruz del Cosmos nos Informa que la región química del mundo físico es el reflejo del Espíritu Divino, que la región etérica es la reflexión del Espíritu de Vida y que el mundo del deseo es la proyección del Espíritu Humano actuando toda la
proyección a través del puente de la mente. El Espíritu Humano, enfocado por el Espíritu Santo, el más elevado Iniciado del Período Lunar, es autoconsciente de su proyección-reflejo (el mundo de deseos) desde dentro del cuerpo de deseos de Jehová. El Espíritu Divino, enfocado a través del Padre, nunca es consciente de su reflejo (la región química del mundo físico) porque nunca se ha encarnado en un cuerpo denso físico y es incapaz de construir tal cuerpo. El Espíritu de Vida enfocado por Cristo, el Hijo, nunca hubiera obtenido consciencia dentro de la región etérica de no
mediar el sacrificio de Cristo y de Jesús. La encarnación de Cristo en el bautismo de Juan debe haber sido un estupendo auto-reconocimiento en el Espíritu de Vida, un déjà vu de proporciones cósmicas que se expande y extiende a lo largo de toda nuestra creación evolutiva, pues experimentó su proyección - reflejo por primera vez de una manera que no estaba en el
plan cósmico. Tal es el camino de la gracia; uno que se sacrifica sin pensar en sí y que luego es recompensado más allá de la propia concepción de una manera que uno nunca planeó.
Aunque la forma en que Cristo entra y sale del cuerpo del planeta no es de la misma manera que nosotros entramos y salimos de nuestros cuerpos (sino similar a la forma como entramos al cuerpo al renacer), esa manera no carece de perspectiva. La perspectiva consiste en que el polo norte es como la cima de la tierra por así decirlo, y el polo sur es como la planta de los pies. Esta es la razón por la cual Max Heindel juntó el ciclo de los éteres como se aprecia en el hemisferio norte con el ciclo de Cristo para los estudiantes nórdicos. Esto no quiere decir que el hemisferio norte sea mejor
o más correcto que el otro -- Aries y la cabeza no son más importantes que Piscis y los pies, ambos se necesitan. Tienen que haber dos hemisferios para que exista la esfera. Esta observación de la cima de la tierra no se originó con Max Heindel. Puede encontrarse en La Divina Comedia por Dante Alighieri, uno de los primeros en recibir Influencia después de haber sido formada la Orden Rosacruz en 1313.
Aunque somos una sola tierra y una sola humanidad, existen diferencias en la aspiración espiritual en los hemisferios norte y sur. Puesto que el ciclo de Cristo es asincrónico con el ciclo de los éteres, algunos aspectos de la aspiración varían en el hemisferio sur. En el hemisferio norte es natural retirarse e interiorizarse en el invierno, de modo que la aspiración en Navidad aumenta dada la naturaleza del hemisferio norte. Es mucho más difícil retirarse e interiorizar cuando hace calor y el crecimiento de la
naturaleza es fastuoso y abundante. Los aspirantes espirituales del
hemisferio sur van nadando corriente arriba con respecto al ciclo de Cristo.
Esto se halla exactamente dentro del espíritu Rosacruz. En nuestros
servicios miramos al este y nadamos corriente arriba. Somos pioneros esforzándonos por introducir nuevas cosas en medio de las prevalecientes en occidente. Mientras que puede ser más difícil en términos de los éteres interiorizarse y buscar unirse con el Cristo del Verano, es una dificultad cuyos frutos son proporcionales al esfuerzo, algo similar a la recompensa de Cristo y el Espíritu de Vida por la profundidad del sacrificio y del esfuerzo.

Agradecemos a  Alexandre David

* * *

martes, 28 de enero de 2014

Por que soy Estudiante Rosacruz - Por Max Heindel



Por que soy Estudiante Rosacruz
Por Max Heindel

Frecuentemente sucede encontrar a alguien que aprovecha la oportunidad de explicar públicamente por qué es Bautista, Metodista o Cristiano Científico, o por qué profesa cualquiera otra fe. A menudo nos han preguntado nuestros estudiantes, para explicarlo mejor a sus asociados, por qué han abrazado las
enseñanzas de los Hermanos Mayores, dadas por conducto de "La Fraternidad Rosacruz, " en vez de cualquier otra. Por tanto, nos esforzaremos en resumir sucintamente las razones que nos parecen suficientes, pero los estudiantes indudablemente encontrarán otras razones igualmente buenas, o mejores, que ellos pueden añadir verbalmente a lo que sobre el particular sea dicho.
Debería explicarse claramente, ante todo, que los estudiantes de "La Fraternidad Rosacruz, " no se llaman a sí mismos Rosacruces, sino que tal título se aplica solamente a los Hermanos Mayores, que son los hierofantes de las Sabias Enseñanzas del Oeste, y cuya elevación está por sobre el santo más grande que hubiese vivido, desde el punto de vista de su desarrollo espiritual, así como el santo está sobre el más vulgar de los adoradores de fetiches.
Cuando la barca de nuestra vida navega ligera sobre el dulce mar en calma, sostenida suavemente por las hermosas brisas de la salud y de la prosperidad; cuando los amigos están siempre prontos a ayudarnos en los placeres que aumentarán nuestra alegría en los bienes de este mundo; cuando los favores sociales o los poderes políticos nos son conferidos en cualquier esfera en que nuestras inclinaciones se expresen, entonces, podemos decir sin temor de
equivocarnos, con toda el alma: "Este mundo es bastante bueno para mí." Pero cuando el mar de los sucesos cambie el placer en padecer; cuando el viento fuerte de la adversidad nos estrelle contra la rocallosa orilla del desastre y la ola del sufrimiento nos envuelva; cuando los amigos nos hayan abandonado y
toda ayuda humana esté tanto lejos como inaccesible, entonces, como hace el marinero cuando lucha con el ímpetu de las olas, buscaremos la guía en las estrellas.
Pero cuando el navegante investiga el cielo en busca de una estrella cuya luz pueda guiarle, halla que todo el cielo se encuentra en movimiento y que el seguir una de las miríadas de estrellas visibles sería desastroso. El requisito de la estrella capaz de guiar, que estriba "su perfecta inmovilidad y firmeza, no está sino en la Estrella Polar."
Mediante la luz de la Estrella Polar el marinero puede llevar con plena seguridad su navío y conducirlo al puerto del reposo y de la salvación.
Igualmente quien busque una guía, en la que pueda confiar en los días de dolor, debe abrazar una religión fundada sobre leyes eternas y con principios inmutables, que puedan explicar el misterio de la vida de una manera lógica, para que su intelecto esté satisfecho, y que, a la vez, con- tenga un sistema de devoción que pueda satisfacer al corazón. Intelecto y corazón: dos factores gemelos de la vida que deben satisfacerse igualmente. Sólo cuando el hombre tiene una concepción clara del esquema del desarrollo humano, está en grado de colocarse en línea con él; y cuando él ha comprendido que ese esquema es benéfico y benévolo en el más alto grado, que el conjunto está en verdad regido por el amor divino, entonces, tarde o temprano el entendimiento
producirá en él una devoción verdadera y una cordial aquiescencia que se modificará en el deseo de llegar a ser un cooperador con Dios en la labor del Mundo.
Cuando almas anhelantes se acercan a la puerta de la iglesia demandando una tregua al dolor, no pueden satisfacerse con la respuesta de que es la voluntad de Dios que sufran en este mundo; que El, en su Divina Providencia, ha visto que lo ameritan, y que ellos debían tomar el sufrimiento corno un indicio de Su
Amor para con las criaturas, y que debían estar contentos no importa lo que sucediese. Ellos no pueden ver que la Divinidad hace justicia cuando El hace a algunos ricos y a muchos pobres; a unos pocos saludables y a muchos enfermizos. Muy a menudo es evidente que la iniquidad es próspera mientras que la rectitud está en harapos.
Las enseñanzas Rosacruces dan una idea clara y lógica del mundo y del hombre; invitan a la discusión en vez de rehuirla; de manera que quien busca la verdad espiritual puede satisfacer ampliamente su intelecto, y las explicaciones que recibe son tan estrictamente científicas como reverentemente religiosas.
Nos relatan los problemas de la vida sujetos a leyes tan inmutables en su esfera de acción, como inmutable es en el cielo la Estrella Polar.
Cuando la Tierra gira sobre su eje con una velocidad de mil millas por hora, nosotros permanecemos en pie sobre su superficie, porque el principio de gravedad impide que seamos arrojados dentro del espacio por la terrible velocidad. Sabemos que esa ley de gravedad es eterna; que no está en vigor hoy para suspenderse mañana. Cuando penetramos en un ascensor hidráulico permanecemos seguros sobre una columna de agua, porque este fluido ejerce
menos presión que los sólidos, y esta propiedad fue la misma ayer, lo es hoy y será siempre. Si esta acción se suspendiera, aunque fuera por unos pocos minutos, miles de personas morirían; pero que esa ley es firme y constante lo creemos implícitamente.
La ley de causa y efecto es también inmutable. Si arrojamos al aire una piedra, el acto no se completa sino hasta que por la gravitación aquella vuelve a la tierra. "Lo que el hombre siembra, recoge, " es el modo como esta ley se expresa en el reino moral. "Los molinos de Dios muelen muy despacio, pero muy fino, " y una vez que un acto se ha verificado, vendrá la reacción en cualquier día o de cualquiera manera, ni más ni menos que como la piedra que
se arroja al aire vendrá a tierra.
Es manifiesto que no todas las causas que nos impulsan en la vida tienen su efecto en la presente existencia, y de ahí se deduce que ellas deben producir sus efectos en alguna parte o en algún otro tiempo, a menos que se invalidara la ley; cosa que sería tan imposible como que la gravitación pudiera suspenderse, con lo cual el Cosmos vendría a caer en el caos.
La filosofía Rosacruz explica esto estableciendo que el hombre es un espíritu que concurre a la Escuela de la Vida con el propósito de desarrollar su latente poder espiritual, y que con este fin vive muchas vidas en cuerpos terrestres, cada uno de contextura más fina que el anterior, lo cual lo capacita para expresarse mejor y mejor. En los primeros grados de esta escuela de evolución, el hombre viene a la escuela en la mañana de su infancia y le son
dadas lecciones que estudia, y por la noche, cuando la fiel aya de la
naturaleza, la Muerte, viene a dormirlo, ya puede descansar de sus labores hasta al amanecer de un nuevo día cuando recibe un nuevo cuerpo infantil y emprende nuevas lecciones.
Cada día la Experiencia maestro de su escuela, le ayuda a aprender nuevas lecciones, y gradualmente viene haciéndose más y más proficiente. Algún día habrá completado este estudio, que así como enseña a usar cuerpos, enseña a formarlos. Así, pues, cuando vemos a alguien que demuestra pocas facultades, sabremos que es un alma joven que ha frecuentado muy poco a la escuela de
la vida; y cuando encontramos un hermoso carácter, veremos en él un alma grande, que ha pasado mucho tiempo practicando sus lecciones. Por lo tanto, no desesperemos de la bondad de Dios cuando miremos las desigualdades de la vida, porque sabremos que algún día todos seremos perfectos, como perfecto es nuestro Padre Celestial.
Las enseñanzas Rosacruces también quitan la espina del dolor que nos causa la más grande prueba: la pérdida de nuestros seres queridos y aun los que se han descarriado. Es un hecho que "en Dios vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser; " así es que si una sola alma se perdiese, una parte de Dios se perdería, y tal proposición es absolutamente imposible. Bajo la ley inmutable de
causa y efecto, estamos destinados a encontrar esos seres en lo futuro, bajo otras circunstancias, y el amor que nos une continuará siempre hasta completar su más alta expresión. Las leyes de la naturaleza serían violadas si una piedra arrojada desde la tierra se suspendiera en la atmósfera, y bajo esas leyes inmutables, aquellos que pasan a esferas más elevadas, deberían regresar. Cristo dijo "Necesario os es nacer otra vez," y "Si voy a mi Padre, volveré."
Pero aunque nuestra razón pueda llegar hasta los misterios de la vida, hay, sin embargo, un estado más elevado: el actual conocimiento directo, que es aún el más alto grado de conciencia capaz de verificar las precedentes consideraciones por medio del sexto sentido latente en nuestro ser, que nos haría aptos para ver los mundos espirituales tan claramente como vemos el mundo temporal.
Este sexto sentido se desenvuelve en todo el curso de la evolución, y hay algunos medios de desarrollarlo ahora para aquellos que se tomen el trabajo Y tiempo necesarios. Algunos han llegado a este fin, y ellos nos hablan de sus viajes en el mundo del alma. Nosotros les creemos al igual que a aquellos que han viajado por Africa o Australia y nos hablan de aquellas tierras. E igualmente que nosotros podemos decir nosotros conocemos que la Tierra gira
sobre su eje y describe una órbita alrededor del Sol porque así lo dicen los científicos que han hecho tales investigaciones y cálculos que establecen esos hechos, así también decirnos que sabemos que el muerto vive, y que nosotros muertos o vivos, en el cuerpo o fuera de él, descansamos en el Amor de nuestro Padre que está en los Cielos, "sin cuya Voluntad ni aún el más leve pájaro cae a tierra; " que El cuida de todos y guía nuestros pasos de acuerdo con sus planes a desarrollar en lo posible nuestros poderes espirituales hasta
la más elevada potencialidad.
Así por cuanto da lógica satisfacción al alma la filosofía de la vida dada por los Rosacruces, nosotros seguimos sus enseñanzas con preferencia de otros sistemas e invitamos a otros quienes deseen una porción de sus bendiciones a la investigación de éstas.

 * * *

viernes, 3 de enero de 2014

LA LEY DE ÉXITO EN MATERIAS ESPIRITUALES



CARTA Nº 97
Enero de 1919


LA LEY DE ÉXITO EN MATERIAS
ESPIRITUALES

Parece propio que comencemos nuestra correspondencia del año 1919, mediante el deseo de desearles a todos los estudiantes un feliz y próspero año nuevo. Pero dice el proverbio: “Si los
deseos fuesen caballos los mendigos caminarían en ellos”. Alguna cosa más se necesita para conseguir el éxito y la felicidad que meros deseos, y quizás los míos puedan dar mejor fruto si doy una explicación el modo en que opera la ley del éxito.
Los estudiantes de la Fraternidad Rosacruz están familiarizados con la idea de que no existe “suerte”, y, por lo tanto, están de acuerdo con Mefistófeles del FAUSTO cuando dice:
“Cuan estrechamente la suerte está unida al mérito. Es una cosa que nunca se le ocurre al necio.
Si él consiguiera la piedra filosofal del hombre sabio, yo lo aseguro, la piedra ésta no tendría al
filósofo”.
Pero al llegar aquí asaltará, inmediatamente, una duda a la mente de muchos: “¿ Es posible el reducir a una ley al éxito?”.
Sí, sin duda existe la ley del éxito, tan segura e inmutable como cualquiera otra de las grandes leyes cósmicas, y a la vez que mi propósito es para aplicarla a los asuntos espirituales, no puedo
ocultar que también puede brindar el éxito en negocios materiales. Pero antes de aplicarla en tal dirección se debe considerar muy cuidadosamente que el hacer tal cosa significa un suicidio espiritual, porque se nos ha dicho, “vosotros no podéis servir a Dios y a Mamón”, el rey de la codicia. Es preferible “que busquéis primero el reino de Dios y Su justicia y todas las demás cosas se os darán por añadidura”. Yo puedo dar testimonio de la verdad de esta promesa, puesto
que he vivido por este medio durante muchos años.
La ley de éxito, puede enunciarse como sigue:
Primero.Determinar definitiva y claramente aquello que deseemos, desarrollo de la fuerza curativa, aumento de la visión, auxilio invisible, facilidad de palabras para dar conferencias y
diseminar la filosofía Rosacruz entre los demás, etc.
Segundo.Unas vez que se ha decidido una finalidad nunca admitir un pensamiento de miedo, de fracaso ni por un momento, sino que debe cultivarse una determinación invencible de llevar a cabo nuestro objeto a despecho de todos los obstáculos. Constantemente manténgase el
pensamiento de, “ yo puedo hacerlo y lo haré”.
No se empiece a hacer planes de cómo llegar a la meta hasta que se haya alcanzado un estado de absoluta confianza en uno y en nuestra habilidad de hacer lo que se desea, porque una mente indecisa y voluble, y asustadiza por el más ligero temor, no puede hacer los planes que las conduzca a un éxito completo. Por lo tanto, seamos pacientes y primeramente asegurémonos el
cultivar una fe absoluta propia y en nuestra capacidad para llegar a donde nos proponemos en contra de todos los obstáculos.
Cuando se halla alcanzado el punto en el que se está totalmente persuadido de que es de uno el éxito y determinado positivamente a vencer en cualquier empresa que se proponga, no habrá poder en la tierra ni en el cielo capaz de oponerse a su paso para llegar a fin propuesto, y entonces es el momento oportuno de hacer los planes del modo en que podamos alcanzar los deseos de nuestros corazones con probabilidades de éxito.
Yo confío que usted aplicará esta ley anhelosamente en su propósito para el desarrollo de su alma, no solamente durante el año venidero, sino en todos los años que pasarán por nosotros


del libro "Cartas a los Estudiantes", de Max Heindel

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