humana compasión y amor

”el
propósito de la vida no es felicidad sino experiencia"…


Ningún hombre ama a Dios si aborrece a sus semejantes,
Quien pisotea el corazón o el alma de su hermano;
Quien busca encadenar, nublar o ensombrecer la mente
Con miedos del infierno, no ha percibido nuestra meta.
Dios nos envió todas las religiones benditas
Y Cristo, el Camino, la Verdad y la Vida,
Para dar descanso al de pesada carga
Y paz para el dolor, el pecado y la lucha.
Contemplad al Espíritu Universal que ha llegado
A todas las iglesias, no a una solamente;
En la mañana de Pentecostés una lengua de fuego
Rodeando a cada apóstol como un halo brilló.
Desde entonces como buitres famélicos y voraces,
Hemos combatido a menudo por un nombre sin sentido,
Y buscado dogmas, edictos o credos,
Para enviarnos los unos a los otros a la hoguera.
¿Está Cristo dividido entonces? ¿Fue Pedro o Pablo,
Para salvar al mundo, clavado al madero?
Si no, ¿por qué, entonces, tales divisiones?
El amor de Cristo abarca tanto a vosotros como a mí.
Su puro dulcísimo amor no está confinado
Por credos que segregan y levantan una muralla.
Su amor envuelve y abraza a toda la humanidad,
No importa lo que nosotros nos llamemos de Él.
Entonces, ¿por qué no aceptar Su palabra?
¿Por qué sostenemos credos que nos separan?
Sólo una cosa importa ser oída;
Que el amor fraterno llene todos los corazones.
Sólo hay una cosa que el mundo necesita saber,
Sólo hay un bálsamo para todos los dolores humanos,
Sólo hay un camino que conduce hacia los ciclos,
Este camino es: humana compasión y amor.
--Max Heindel

ver vídeo: CREDO o CRISTO

*
del libro Concepto Rosacruz del Cosmos de Max Heindel

*
* *

*




CONCEPTO ROSACRUZ DEL COSMOS

CONCEPTO ROSACRUZ DEL COSMOS
Max Heindel

Departamento de Curacion de The Rosicrucian Fellowship

Departamento de Curacion de The Rosicrucian Fellowship
Ingrese aquí

Auxiliar Invisible

Cristo Salvador

Cristo Salvador

Powered By Blogger

domingo, 23 de julio de 2017

H. P. Blavatsky y la Doctrina Secreta - Max Heindel - Capítulo 3

Capítulo 3

Algún tiempo después que Madame Blavatsky llegó a Wurzburg ella estaba acompañada por la Condesa Wachmeister, quien lealmente y amorosamente le ayudaba en su gran trabajo. El número de visitantes ocasionó que H. P. B. escribiera en una carta a un amigo que la ciudad se había convertido en una Medina filosófica. Continuando, ella escribió: “Estoy solo en la mitad de la parte uno, pero debo enviarte en un mes las primeras seis secciones. Tomo de ISIS solo partes, dejando fuera todo en la forma de la disertación, ataques sobre Cristianidad y Ciencia, todo lo que no es útil, y todo aquello que ha perdido su interés. Solo mitos, símbolos y dogmas, explicados desde el punto de vista esotérico.

Esto es de hecho nuevo completamente. Los ciclos son explicados desde el punto oculto.”

Su penetración en los problemas de filosofía, orígenes raciales, bases fundamentales de las religiones, y claves de los antiguos símbolos eran fenomenales; sin embargo esto no era el resultado del estudio, nunca fue una estudiante más excéntrica y sin descanso. Ella no tenía facultad literaria estudiada. Ella escribió bajo inspiración; los pensamientos llegaban a su mente a través de su cerebro como meteoros. Escenas a menudo se dibujaban en su visión mental y morían cuando solo había captado la mitad. Debido a su excesivo uso de paréntesis, muchas sentencias eran extraordinariamente largas. Como Shakespeare y otros genios, ella tomaría material donde ella lo encontrara, y lo trabajaría dentro del mosaico acerca del cual ella ponía la estampa de su propia individualidad, y alrededor del cual ella tejió la dorada telaraña de sus propios poderes elevados.

En una de sus cartas ella anunció que el enorme volumen de la unidad introductoria, el primer capítulo sobre el Período Arcáico y Cosmogonía, estaba listo. “Pero ahora”, ella continua, “¿cómo enviarlos a Adyar?. ¡Imagina si se pierden!. ¡No recuerdo una palabra, una palabra acerca de estos y como se escribiría de nuevo!. Bueno, los he leído dos veces y he comenzado a hacerlo por tercera ocasión. Él no ha encontrado una parte para ser corregida en el inglés, y dice que es increíble cómo la gigantesca erudición y el trabajo bien
hecho de esto, muestra el esoterismo de la Biblia y sus incesantes paralelos con los Veda y
Brahamanas. Este es un poco más maravilloso que ISIS, que corregiste y Wilder sugirió.

Ahora, estoy absolutamente sola con mi silla y tintero y sin libros de referencia. En cerca de
cuatro horas escribí una sección completa y la introducción de una unidad completa (cerca de 40 páginas) sin libros alrededor mío. Simplemente escuchando, poniendo atención”.

¿Podemos darnos cuenta de lo que esto significa?. Ella era solo una escritora a la que se le transmitía a través de la clarividencia, como el Coronel Olcott y otros lo han constatado día a día. En vista de esto, está la respuesta a los traductores quienes la han acusado de plagio. Yo estoy satisfecho de que nunca en una instancia ha sido ella culpable de haberse apropiado de manera conciente de los escritos de otro. Sin embargo, ella pudo haberlo hecho de manera espiritual, o haberlos recibido de segunda mano de ese gran almacén de productos mentales y pensamientos humanos, la Akash, donde, como gotas están mezclados en el océano, engendros de pensamientos personales están perdidos en la Mente infinita, guardados para aquellas inteligencias más avanzadas quienes pueden contar los granos de la arena o las gotas en el océano y entresacan los átomos en sus vórtices.

Cerca de diciembre de 1886, el coronel Olcott recibió el primer volumen de “La Doctrina Secreta” para su revisión por T. Subba Row y por él mismo, pero el Sr. Row se negó a hacer más que leerlo, argumentando que si él tocaba ese libro tendría que rescribirlo, porque estaba lleno de errores. Esta actitud era puro resentimiento, pero tenía su efecto, para cuando su observación fue reportada a H. P. B., ella estaba sumamente afligida. Ella
se dio a la tarea de revisar el manuscrito cuidadosamente, corrigiendo muchos errores debido a los desaliñados métodos literarios, y con la ayuda de amigos, especialmente Bertram y Archibald Keightley, lograron tener el libro listo para su primera publicación.

Ella estaba siempre deseosa de eliminar sus errores, y estuvo siempre lista para corregirlos. Los errores ocurrieron especialmente debido a que los escritos no le fueron dictados físicamente por su Maestro. Frecuentemente ella era capaz de destruir despiadadamente páginas imperfectas. A menudo, con una palabra del Maestro, ella podía
consignar a las flamas montones de manuscritos laboriosamente preparados y copiados, ante la aflicción intensa de sus amigos. La condesa Wachmeister relató que un día cuando
ella entró al cuarto donde Madame Blavatsky escribía encontró manuscritos desechados esparcidos por el suelo. A su pregunta acerca de esto, H. P. B. contestó, “¡Sí, yo he tratado
veinte veces de escribir esta página correctamente y cada vez el Maestro dice que está mal!

Creo que me volveré loca escribiéndolo tan a menudo. Mejor déjame sola, no pararé hasta que lo haya hecho bien, incluso si me toma toda la noche”. La condesa le llevó una taza de
café para refrescarla, dejándola a su pesar, con su agotadora tarea.

Una hora después Madame Blavatsky la llamó y le dijo que la tarea había sido finalizada. La labor había sido prodigiosa y el resultado pequeño, como era a menudo cuando ella se fastidiaba. Esta es la respuesta aparente que ella le dio a la pregunta de la condesa acerca de cómo ella podía cometer errores al transcribir lo que se le mostraba. Ella replicó, “Bueno, verás, es como esto. Yo hago lo que solo puedo describir como una especie de vacío en el aire delante de mí, y fijo mi vista y mi voluntad atentamente en ello, y pronto escena tras escena pasa delante de mí, como la secuencia de una película; o, si necesito una referencia, como información de algún libro, fijo mi mente intensamente, y la contraparte astral del libro aparece y tomo de él lo que necesito. Mientras menos distracción tenga en mi mente, más fácilmente puedo hacer esto, pero después de la carta
molesta que tuve esta mañana no podía concentrarme apropiadamente, y cada vez que intentaba, lo que escribía nuevamente estaba mal. Sin embargo, ya está todo bien, dijo el
Maestro”.

H. P. B. a menudo preguntaba a sus amigos en varias partes del mundo para verificar citas de libros que pudieran ser encontrados en bibliotecas donde sus amigos residían. Así, ella necesitó una verificación de una cita de un libro del cual solo una copia existía y esta estaba en la biblioteca del Vaticano. En otra ocasión, le solicitó a un amigo en Londres que verificara un pasaje de un documento, del cual solo había una copia y se encontraba en el Museo Británico. Es necesario hacer notar, que ella solo requería una VERIFICACIÓN. Ella ya tenía el material.

Madame Blavatsky declaraba que ella era solo la boca de los Maestros, escribiendo, hablando y actuando, dirigida por ellos. Esta declaración ha sido ridiculizada y ella misma
catalogada de arrogante e impostora. Sin embargo, hay ciertos hechos incontrovertibles para ser tomados en consideración por aquellos que desean formarse una opinión justa y
libre de prejuicios. Cuando ella escribió “La Doctrina Secreta” tenía a su alrededor un 
puñado de libros ordinarios, de cuyas fuentes hubiera podido obtener casi nada de ayuda.

No podemos en esta manera restar importancia al extraordinario y prodigioso conocimiento 
manifestado en “La Doctrina Secreta”. La mayor parte del tiempo en que el trabajo fue escrito, ella estaba a cientos de millas de cualquier biblioteca. Hubiera sido capaz financieramente hablando de viajar de biblioteca en biblioteca siendo incapaz físicamente de buscar las citas de las cuales es acusada por plagio. Nunca dijo que ella descubrió el conocimiento que le dio al mundo. Sus argumentos fueron que este vino del remoto pasado, que está en cada escritura y en cada filosofía.

El propósito de “La Doctrina Secreta” es citar de cada escritura de cada religión, de las escrituras de cada gente, en orden para mostrar la identidad de las enseñanzas y probar la antigüedad del material. Lo que es nuevo en el libro no descansa en la NATURALEZA de sus ideas o hechos, ya que estos pueden ser encontrados dispersos entre los trabajos de varios Orientalistas y en los numerosos libros sagrados que han existido desde mucho tiempo atrás. Lo que es nuevo es la selección por H. P. B. de todas las fuentes de hechos
que juntos forman un concepto singular muy poderoso del concepto de la evolución del universo y el hombre, la síntesis coherente de la cosmogonía completa. Ella califica como la más grande Maestra del tiempo porque ella tuvo conocimiento real y no aprendido de libros. Ella tuvo eso que le permitió ensamblar de muchos libros en muchos lugares las verdades que puestas juntas, hicieron un gran todo. Ella mantuvo una guía tangible que fue
capaz de seguir con precisión inequívoca a través del laberinto, y mostrar que cada individuo material sostuvo en sí mismo la posibilidad de convertirse en un edificio individual.

Su trabajo es el más extraordinario porque ella lo hizo sin ser una escolar, sin haber tenido la educación que la hubiera preparado hasta cierto punto para colocar juntas las piezas de este conocimiento; porque ella hizo lo que ninguno de los Orientalistas han hecho con todo su conocimiento, lo que ninguno de ellos juntos han hecho con todo el conocimiento de las lenguas del Este y su estudio de la literatura del Este. Ninguno de ellos fuera de tal mezcla de material fue capaz de sintetizar tal trabajo importante. Ninguno de ellos fuera de ese caos fue capaz de construir un cosmos, pero esta mujer Rusa con poca educación lo hizo. Ella no fue una estudiada y no pretendió ser una, en alguna parte obtuvo un conocimiento que le permitió hacer lo que nadie más, estudiado o socialista, ha hecho.

En algún lugar ella recibió lo que le hizo posible transformar el caos en orden y producir un
trabajo que nos transmite un entendimiento del universo y el hombre. Lo que ella dijo no fue de ella. Ella frecuentemente hablaba de su propio conocimiento acumulado, y se refería a AQUELLOS quienes le enseñaban. Esto nos trae a otra parte de los ataques hechos a Madame Blavatsky, o mejor dicho a sus Maestros, de quienes su existencia es considerada
un mito. El aprendizaje y la habilidad que ella misma niega no fueron desafiados por sus enemigos. Ellos decían algunas veces, que su conocimiento es pobremente asimilado, que
su material está mal arreglado, que sus escritos son confusos, implicando, una contradicción en sí misma. Sin embargo, es admitido sin problemas, que ella poseía un fundamento extraordinario del conocimiento variado concerniente a asuntos ocultos y de filosofías oscuras. Si ella fue un fraude, ¿por qué fue tan tonta como para inventar Maestros
imaginarios?. ¿Por qué debió hacerlos padres de sus conocimientos, y convertirse así en objeto de abuso y burlas, mientras debió haber ganado estima, por no decir nada del dinero, simplemente dándose el crédito a sí misma?. ¿Puede algo ser más absurdo que imaginar a una mujer rusa de familia noble, casada con un oficial de alto rango, que salga al mundo en una caza salvaje inútil detrás de sus Maestros imaginarios, y una vez que ha adquirido una inmensa cantidad de conocimiento oculto a un gran costo y con gran sufrimiento, arrojar de sí el crédito que se merecía, y dárselo a personas que no existen, encarando burlas, abuso y calumnias, en vez de utilizarlo con el sentido común; de ser pobre y despreciada cuando ella debió haber tenido prosperidad y honores?. Mirando desde cualquier punto razonable, la única conclusión defendible es que H. P. B. dijo la verdad cuando afirmó que su conocimiento fue recibido a través de los Maestros de la Sabiduría.

Un hecho curioso en conexión con imágenes de libros como fueron vistos en la luz astral, es que el texto algunas veces aparecía invertido como si estuviera sostenido frente a un espejo. Con un poco de práctica se volvió fácil de leer las palabras, mientras que el contexto y el sentido común previenen errores, pero leer figuras correctamente es más difícil. Algunas veces Madame Blavatsky olvidó re-invertirlas, ocasionando dificultades y molestias para ella misma y los demás. Por ejemplo, si ella escribió a un amigo pidiéndole verificar un texto de la página 341 de cierto libro, la respuesta podía ser que el pasaje no podía ser encontrado ahí, o que no había tantas páginas en el libro. Volviendo a revisar sus
apuntes, se encontraba de manera segura, que H.P.B había olvidado re-invertir los números.

Es decir, retomando el ejemplo, la página debió ser 143 en vez de 341. Después de un tiempo, sus corresponsales descubrieron esto, y fácilmente corregían los errores ellos mismos.

Otra circunstancia significativa en conexión con el escrito de “La Doctrina Secreta”, fue que siempre que Madame Blavatsky quería información definida de cierto tema, era seguro que la encontraría de alguna manera, ya sea por medio de la carta de un amigo, en un periódico o una revista, o en la lectura casual de libros. Esto sucedía con tanta frecuencia y tan bien definido que no sería posible explicarlo como simple coincidencia. Siempre que era posible, ella utilizaba significados comunes, para así no agotar sus poderes. En los primeros días de la Sociedad, ella no fue prudente en esto, sintiendo después los efectos.

Un día, vino una tentación por medio de la oferta de un gran salario por todo un año, si escribía para los periódicos rusos. Ella podría escribir de cualquier tema que eligiera, incluyendo el ocultismo. Era la promesa de comodidad y facilidad para el resto de sus días.

Dos horas al día habrían sido suficientes para satisfacer ampliamente todas las demandas en su tiempo. Pero ella dijo, “Para escribir un trabajo como “La Doctrina Secreta” debo tener todos mis pensamientos en esa dirección, para mantenerme en contacto con la corriente. Ya es lo suficientemente difícil, obstaculizada como estoy con esta enfermedad y este cuerpo viejo, y sería imposible cambiar la corriente de atrás hacia delante de “La Doctrina Secreta” a la escritura del periódico. Ya no tengo mucha energía remanente en mí. Mucha de ella fue gastada in realizar fenómenos”. Cuando se le preguntó por qué hacía estas cosas cuando ella debía haber sabido que estaba desperdiciando su fuerza y hubiera sido mucho mejor si los fenómenos no se hubieran conectado con su trabajo, ella contesto, “Porque la gente continuamente estuvo insistiéndome. Siempre era, “Oh, materialice esto”, o “Déjeme escuchar esos sonidos astrales” y así por el estilo, y no me gustaba desilusionar a la gente, así que accedía a sus solicitudes. Ahora tengo que sufrirlo, y por otra parte, en el tiempo que la Sociedad inició era necesario atraer la atención de la gente, y los fenómenos hicieron esto mas efectivo que cualquier otra cosa que se hubiera hecho”.

Una vez concedidos, los fenómenos eran necesarios en ese tiempo, ya que una vez presentados, era difícil liberarse de ellos una vez que habían servido a su propósito. Todos
venían con la impaciencia de tener su curiosidad satisfecha, y si eran decepcionados, se iban encolerizados e indignados, listos a denunciar los fenómenos como un fraude.

Entonces, en su ansiedad por el bienestar de la Sociedad, la pobre H. P. B. continuó su trabajo, a expensas de saber que estaba malgastando su vitalidad, dando casi de manera literal su sangre vital por el bienestar de la organización.

Después que la Sociedad fue bastante bien establecida, llegó la oportunidad de tener facilidades y comodidades para el resto de sus días. ¿Podemos imaginar qué significaba eso? Imaginemos a Madame Blavatsky en su pequeño apartamento con nada más que una
recamara, que compartía con la Condesa Wachmeister. En ese oscuro y viejo pueblo alemán, ella era virtualmente una exiliada entre gente extraña. Aquí ella permanecía frente
a su escritorio por doce a catorce horas al día, y a menudo era en las más improvisadas circunstancias. Entonces llegó la oferta del periódico. Ella podría escribir acerca de cualquier cosa que quisiera, y recibir un salario que la colocaría fuera de los límites del deseo, todo por dos horas al día de su tiempo. Aparentemente, solo habría requerido un pequeño sacrificio de su tiempo, pero H. P. B. sabía más. Sabía que no podría escribir para
los periódicos y escribir “La Doctrina Secreta” también. Sin temor alguno, ella escribió la carta declinando la oferta, y añadió otro sacrificio a la larga lista de los que había hecho en el altar de la Sociedad y la humanidad.

De Wurzburg, Madame Blavatsky fue a Elberfield, donde estuvo con Madame Gebhard. Aquí parece que solo hizo un pequeño trabajo, si hizo alguno, en “La Doctrina Secreta”, debido al hecho de que se cayó y se torció su tobillo. Sus amigos, amablemente la atendieron, pero se recuperó muy lentamente. Su hermana y su sobrina fueron enviadas para cuidarla, y con ellas se fue a Ostend, desde donde escribió a la Condesa Wachmeister:

“Sí, trataré de continuar una vez más con “La Doctrina Secreta”, pero es difícil. Estoy muy débil. Siento que soy desagradecida, ya que la gratitud siempre ha sido mostrada en la simbología antigua como residiendo en los talones de la gente, y habiendo perdido mis piernas, ¿cómo puedo esperar tener algo de ella?”. Después escribió: “Mis pobres piernas han dividido la sociedad con mi cuerpo. Ahora estoy como inválida como cualquier elemento puede ser, y no conozco una sola alma en Ostend; no hay una persona rusa solitaria solo yo, quién preferiría ser una turca y regresar a la India, pero no puedo, porque no tengo las dos piernas o reputación, de acuerdo a los cargos infames de The Society for Psychical Research”.

Pronto, después de eso, la Condesa Wachemeister otra vez acompañó a H. P. B.

Ellas tenían visitantes de Inglaterra, Alemania y Francia ya que Ostend era fácilmente accesible desde dichos países. Madame Blavatsky escribió constantemente, que pensaba 
que su salud era escasa y frecuentemente se preocupaba, como se evidencia en el siguiente extracto de una de sus cartas en la que dice: “Porque las mentiras, hipocresía y el
Jesuitismo reinan supremos en este mundo, y yo no estoy y no puedo estar, por lo que parezco condenada. Porque estoy cansada de la vida y la lucha con la Piedra de Sisyphus y el eterno trabajo de los Danaides, y no tengo permitido salir de esta miseria y descansar
porque soy una de tantos sobre la tierra, estoy condenada”.

Este estado mental fue probablemente ocasionado, principalmente por su salud tan extremadamente débil que pronto se convirtió en una crisis, cuando ella estaba afectada
fuertemente con un problema del riñón. El doctor belga dijo que ella no podría vivir mucho tiempo más, y en su desesperación la Condesa telegrafió al doctor Ashton Ellis, uno de los
miembros de las Sociedad Teosófica en Londres, quien inmediatamente vino a Ostend. Él 
no sostuvo una esperanza mayor que la del doctor belga. Ambos estaban de acuerdo que
ellos nunca habían conocido a una persona que tuviera tan dañado el riñón y viviera tanto.

Parecía como si “La Doctrina Secreta” no fuera a ser terminada, por lo menos no por H. P. B. Ansiosos y dolorosos estaban los corazones de aquellos que la rodeaban. La pena de la Condesa Wachmeister llegó a ser tan grande que se debilitó en gran manera. Ella se recuperó y continuó estando casi de manera constante al lado de la cama de la mujer enferma.

Despertando cierta mañana después de una corta siesta, estaba sorprendida de ver a Madame Blavatsky sentada en la cama, mirándola tranquilamente.

“¡Condesa, venga aquí!.

La Condesa obedeció, preguntando: “¿Qué sucede H. P. B.?. Se mira diferente”.

Ella replicó, “Sí. El Maestro ha estado aquí. Él me dio a elegir, morir y ser libre si pudiera o vivir y terminar “La Doctrina Secreta”. Él me dijo cuán grande serían mis sufrimientos, y que terrible tiempo tendría ante mí en Inglaterra (porque yo voy a ir allá) pero cuando pensé en aquellos a quienes yo estaría permitiendo enseñarles unas pocas cosas y de la Sociedad Teosófica, para quien he dado la sangre de mi corazón, acepté el sacrificio.”

Ella entonces pidió algo de desayunar para sorpresa y alegría de sus amigos, se levantó y fue al comedor, donde luego recibió a un abogado y al Cónsul Americano, quienes habían llegado para supervisar que se cumpliera su voluntad. Uno puede imaginar el cambio de expresión en sus caras cuando, en vez de estar ante la presencia de una mujer moribunda, encontraron a Madame Blavatsky sentada en su sillón con una apariencia de lo más saludable. Así una vez más el espectro de la muerte había sido alejado, y H. P. B. había tomado otra oportunidad en la vida.

El siguiente visitante fue el Dr. Keightley y el Sr. Bertram Keightley de Londres, quienes insistían urgentemente con invitaciones a Madame Blavatsky a venir a Londres.

Con esto, ella finalmente dio su consentimiento. La Condesa dejó Ostend para irse a Suiza, y poco después H. P. B. viajó a Londres, donde junto con los Keightley ocupó una pequeña
cabaña llamada Maycot. Aquí el manuscrito de “La Doctrina Secreta” fue terminado. Este formaba una pila de tres pies de alto (.95 mts) cuando fue dado a los Keightley para su corrección de sintaxis, puntuación y deletreo. Los Keightley encontraron que este no había
sido escrito de una manera consecutiva, y trazaron un plan para reacomodarlo el cual fue
aprobado por Madame Blavatsky. El manuscrito entero fue entonces escrito a máquina.

Justo antes de que este trabajo se terminara, H. P. B. y sus amigos se mudaron al 17 Lansdowne Road, Nothing Hill, Londres, donde ellos se reunieron con la Condesa Wachmeister y otros, y se estableció el primer cuartel general.

Este estaba primero arreglado para publicar “La Doctrina Secreta” por el Sr. George Redway, quien estaba publicando “Lucifer”, la revista que había sido fundada poco antes por H. P. B., y que desde entonces había sido llamada “La Revista Teosófica”, pero como su propuesta no fue financieramente satisfactoria, un amigo de Madame Blavatsky ofreció en dar el dinero, abriéndose una oficina en Duke Street, Londres, siendo el principal objetivo el permitir a la Sociedad Teosófica el obtener beneficios de sus escritos.

De la historia posterior del escrito de “La Doctrina Secreta” hay muy poco que decir, aparte de que fueron necesarios muchos meses de trabajo duro antes de que finalmente estuviera listo para la imprenta. H. P. B. leyó y corrigió dos juegos de prueba de segundas, un juego de páginas de prueba y finalmente una revisión de hojas de corrección, alterando y añadiendo hasta el final, con resultado de que solo el pago a los impresores por correcciones fue de $ 1,500 dólares.

Tal es la historia de “La Doctrina Secreta”, una historia en que, como el libro en sí mismo, es ridiculizada por la mayoría de la gente, no obstante su autentificación por parte de muchas personas con vidas libres de culpa y de razonamiento saludable. Como en el caso de Copérnico y otros, algún día el mundo despertará y encontrará que esta mujer tan sabia estaba en lo correcto. ¿Será un monumento levantado para ella? ¿Quién lo sabe?. Si esto ocurrirá o no, el hecho permanece que en “La Doctrina Secreta” en sí misma y en el afecto con el cual el autor es estimado por cada estudiante que ha sido ayudado por ella es un monumento más duradero que el mármol o el bronce. Aunque los Maestros fueron los autores actuales del trabajo, no debemos olvidar que fue el celo y la dedicación de H. P. B. que tan excelentemente calificó como un instrumento para su uso; y sin ese celo y dedicación, hoy no poseeríamos tan grande y moderno trabajo de ocultismo, “La Doctrina Secreta”.´

 H. P. Blavatsky y la Doctrina Secreta
Max Heindel 

*

H. P. Blavatsky y la Doctrina Secreta - Max Heindel - Capítulo 4 -

Capítulo 4

Hemos trazado la historia de “La Doctrina Secreta”, desde el tiempo cuando el Maestro de H. P. B. le dio el plan, hasta que este fue impreso y dado al mundo. Ahora estudiaremos el plan sobre el cual fue construido, y trataremos de dar una hojeada a las enseñanzas contenidas en sus volúmenes.

Cuando contemplamos el rango de subtemas tratados en el interior de este trabajo, un rango limitado solo por el universo, se hace aparente cuan fragmentado debió estar el bosquejo. El contenido de “La Doctrina Secreta” no puede ser enseñado en una sola lectura, ni siquiera en un ciento de lecturas, aunque el curso de la lectura fuera dado por el
exponente más conocedor. El trabajo es una mina rica en gemas invaluables de conocimiento oculto. Perseverancia e intuición son el pico y la pala que utilizados diligentemente nos permiten poseer estas gemas de gran precio. Una verdad descubierta por nosotros mismos permanece con nosotros después de haber perdido una docena de otras verdades que nos hayan sido explicadas por otros. Por lo tanto, si podemos ser inducidos a profundizar en “La Doctrina Secreta” por nosotros mismos, nos beneficiaremos más que si alguien nos explicara cada enseñanza contenida entre sus cubiertas.

Una lectura precipitada ocasionará disturbios en la mente, como antes de nosotros los demonios y devas, Dhyan Chohans y Kumaras, yogas y ciclos, satires y faquires, adeptos y alquimistas, manus y mónadas, en una continua sucesión de imágenes sucesorias.

Para ser de valor, “La Doctrina Secreta” debe ser estudiada. Así como Teseo, quien entró al laberinto de Creta para pelear con el Minotauro, fue guiado fuera del laberinto por el hilo de Ariadna, el estudiante debe fijar su mente en un tema, y adentrarse audazmente en el laberinto para pelear con el Minotauro de la ignorancia. Si persiste y se aferra firmemente al hilo dorado de la intuición, tendrá la seguridad de extraer la gema invaluable del conocimiento del tema en cuestión, y por su trabajo lo habrá hecho parte de sí mismo, una posesión que nunca perderá. En esta manera, él pasará días en la búsqueda de un punto pequeño, pero cuando entienda ese punto, sabrá que el tiempo fue bien invertido. Cuando finalmente, él haya extraído tanta información como le haya sido posible de “La Doctrina Secreta”, almacenará en su mente una concepción de la verdad.

No puedo describir la gran alegría que sentí cuando visualicé una verdad, y cómo medité en ella y admirado pude ver cómo concordaba en todas las filosofías en general.

Debe recordarse que el trabajo que estamos considerando no es en ninguna manera el todo de la filosofía esotérica que poseen los Maestros de la Sabiduría, sino un pequeño fragmento de sus doctrinas fundamentales. Las enseñanzas de “La Doctrina Secreta”, aunque están fragmentadas e incompletas, no pertenece a las religión Hindú, Zoroastrismo,
Caldea o Egipcia; tampoco al Budismo, Islamismo, Judaísmo o Cristianismo exclusivamente. El libro contiene la esencia de todos ellos. Originados de la misma fuente,
han sido fragmentados en estos volúmenes, en sus elementos originales, fuera de los cuales cada misterio y dogma se ha desarrollado y materializado. El objetivo del trabajo es mostrar que la Naturaleza no es una concurrencia fortuita de átomos, para asignar al hombre su lugar correcto en el esquema del Universo, para rescatar de la degradación las verdades arcáicas, que son las bases de toda religión, para descubrir hasta cierto grado la unidad fundamental que ellos soltaron, y finalmente para mostrar que el lado oculto de la Naturaleza nunca ha sido alcanzado por la ciencia de la civilización moderna.

Cuando un arquitecto comienza a construir un moderno rascacielo, primero prepara un cimiento sólido, sobre el cual levanta las enormes vigas de acero para formar el esqueleto del edificio. Este esqueleto es entonces cubierto con paredes y pisos de concreto y otros materiales. Un sistema de tubos de vapor, como arterias, lleva calor a cada cuarto.

Su sistema nervioso es una intrincada red de cableado eléctrico y telefónico, mientras que en el sótano palpita una máquina de vapor, haciendo que funcione un generador eléctrico.

El resultado es un conjunto orgánico pulsante con vida.

Un tanto similar es el proceso seguido por los Maestros de la Sabiduría, quienes construyen la gigantesca estructura de conocimiento oculto que estamos considerando. Un
escritor Mohammedan dice: “En la asamblea del día de la resurrección, los pecados de Kabak serán perdonados por el motivo de la Lujuria de las Iglesias Cristianas”. El profesor
Max Muller contestó: “Los pecados del Islam son tan faltos de valor como el polvo del Cristianismo. En el día de la resurrección ambos, los islámicos y los cristianos, verán la vanidad de sus doctrinas religiosas. Los hombres pelean por su religión en la tierra. En el
cielo descubrirán que solo hay una religión verdadera”. En otras palabras, “No hay religión  más elevada que la Verdad”. Sobre esta fundación de la verdad fue levantada, por los Maestros de la Sabiduría de las Edades, el esqueleto de la estructura del “Libro de Dzyan”,
un manuscrito Senzar de gran antigüedad, en donde está recolectado todo lo que fue bueno y malo en todas las religiones del mundo, cubierto por el conocimiento oculto, adornado con antiguos símbolos y mitos. Estos fueron los más hermosos para ser privados de las escalas del materialismo que por edades los han cubierto. El resultado es un apilamiento de filosofía trascendente contenida en “La Doctrina Secreta”. Se puede preguntar: ¿Dónde están las arterias de tubería de vapor, el sistema nervioso de cableado eléctrico, la máquina de vapor y el generador eléctrico para vitalizar la construcción?. Los estudiantes deben suplirlo consigo mismos haciéndolo parte de sí mismos, tomándolo para su propia vida. En proporción, como ellos hagan esto será la vida que tengan para sí mismo, su medida y sus límites que son su dedicación a sus ideales.

“La Doctrina Secreta” establece tres postulados fundamentales: El primero es la existencia de un Principio omnipresente, eterno, infinito e inmutable acerca del cual toda especulación es imposible, ya que trasciende el poder de la concepción humana y sólo puede ser comparado por una expresión humana o similitud.

Está fuera del alcance del pensamiento y de toda expresión humana. Este ser Ser es simbolizado en “La Doctrina Secreta” bajo dos aspectos: en un lado es el Espacio Abstracto
Absoluto, representación de subjetividad baja, la única cosa que ninguna mente humana puede excluir de cualquier concepto o concebir por sí mismo.

El segundo es un Motivo Abstracto Absoluto, representando conciencia incondicional. Este aspecto, es también nombrado como el Gran Aliento, la Realidad Única. El Absoluto es el campo de la conciencia absoluta, o la esencia que está fuera de toda relación con la existencia condicionada, y de la cual la conciencia de la existencia es un símbolo condicional; pero una vez que pasamos en pensamiento de esta absoluta negación (para nosotros), la dualidad ocurre inesperadamente en el contraste del Espíritu (o la Conciencia) y Materia.

El Espíritu y la Materia tienen que ser vistos no como realidades independientes, sino como símbolos o aspectos del Absoluto, que constituyen la base del ser condicionado, ya sea subjetivo u objetivo. Considerando esta triada metafísica como la raíz de donde procede toda manifestación, el Gran Aliento asume el carácter de la ideación precósmica.

Es la fuente de fuerza y de toda conciencia individual, y suple la Inteligencia, guía en el vasto esquema evolutivo. Por otro lado, la sustancia raíz precósmica es el aspecto del Absoluto que es la base de todos los planes objetivos de la naturaleza.

El universo manifestado es impregnado por la dualidad, la esencia más básica de su existencia como Manifestación. Así como los polos opuestos de subjetividad y objetividad,
espíritu y materia, son solo los aspectos de la Única Unidad en que ellos están sintetizados,
de tal manera que en el universo manifestado hay una unión del espíritu a la materia, subjetivo a objetivo. Este algo, como algo desconocido para la especulación del Oeste, es
llamado por los ocultista del Este “fohat”. Es el puente por el cual las ideas existentes en el
pensamiento divino son impresas en la sustancia cósmica.

Así que, del espíritu o de ideación cósmica viene nuestra conciencia; de la sustancia cósmica vienen todos los vehículos en que esta conciencia es individualizada; esta sustancia en sus variadas manifestaciones es la liga misteriosa entre la mente y la materia, el principio que vivifica cada átomo.

El segundo postulado fundamental de “La Doctrina Secreta” es la existencia de la eternidad en todo como un plano ilimitado, siendo periódicamente el espacio de los innumerables universos que incesantemente se manifiestan y desaparecen. Este postulado es la universalidad absoluta de la ley de la periodicidad, del flujo y el reflujo que la ciencia física ha observado y registrado en todos los departamentos de la naturaleza. Una alternación como la del día y la noche, caminar y dormir, vida y muerte, es de hecho tan común, tan perfectamente universal y sin excepción, que es fácil de ver en ello una de las leyes fundamentales del universo.

El tercero y último de los postulados fundamentales de “La Doctrina Secreta” es la identidad fundamental de todas las almas con el Alma Universal, el último ser en sí mismo un aspecto de la Raíz Desconocida; y el peregrinaje obligatorio de toda alma en cada ciclo de la encarnación. Estas almas o chispas son los Hijos que habitan eternamente, desde el principio de la era creativa en el regazo del Padre. Ellos existen para ser perfectos a través
de los sufrimientos. Cada alma es de verdad igual al Padre en lo que concierne a su divinidad, pero inferiores al Padre en sus condiciones de humano, y cada uno entra en la
materia para rendir todas las cosas a sí mismo. El alma tiene que ser sembrada en debilidad para que sea levantada en poder, para escapar de las limitaciones, de un Logos estático, conteniendo todos los poderes divinos, omnisciente y omnipresente de su propio plano, pero inconciente de los demás planos. Su gloria es velada en materia que enceguece el alma, para que a través de la experiencia, el alma pueda llegar a ser omnisciente y omnipresente en TODOS LOS PLANOS, respondiendo a todas las vibraciones divinas en lugar de solo a las vibraciones de los planos más altos.

La doctrina giratoria de la sabiduría oculta, no admite dones especiales o privilegiados en el hombre, a excepción de aquellos ganados solo por su alma a través de largas series de reencarnaciones y metempsicosis.

Tales son las concepciones básicas en que “La Doctrina Secreta” se fundamenta. No sería apropiado hacer una defensa o probar su inherente cordura, tampoco puedo detenerme para mostrar como se contienen, demasiado a menudo bajo modo engañoso, en todos los sistemas de pensamiento o de filosofía digna de renombre.

Una vez que el estudiante ha logrado una clara comprensión de ellas y percibe la luz que emanan sobre cada problema en la vida, encuentra que no necesita una justificación.

La historia de la evolución cósmica como fue trazada en las Stanzas de Dzyan puede mirarse como la fórmula algebraica abstracta de la evolución. Por lo tanto, el estudiante no debe esperar encontrar un conteo de todas las etapas y transformaciones que han ocurrido entre el inicio de la evolución universal y nuestra etapa actual. Dar un conteo tal sería tan imposible como incomprensible para el hombre, quien no puede alcanzar a comprender siquiera la naturaleza del plano próximo a su existencia. Por eso los Stanzas dan una fórmula abstracta que puede ser aplicada a toda la evolución, a aquella de nuestra pequeña tierra, a la de la cadena de planetas de la cual forma parte nuestra tierra, a la del universo solar al cual pertenece la cadena, y así sucesivamente en la escala ascendente hasta que la mente se enrede exhausta en su esfuerzo por comprender.

Los siete Stanzas del primer volumen representan los siete términos de la fórmula abstracta a la que se refieren, y describen las siete grandes etapas del proceso evolutivo mencionados en la filosofía Hindú como las siete creaciones, y en la Biblia como los días de la creación.

Describe la condición del Absoluto Único durante el interludio entre las manifestaciones cósmicas y el primer alboroto de volver a generar actividad. Una consideración momentánea hará notar cuán difícil es describir tal etapa. Ya que es un estado de “Absolutividad per se”, no puede poseer los atributos específicos que sirven para describir objetos en términos positivos. Por lo tanto, el estado puede ser sugerido solo por negativos envolviendo la mayoría de todos los atributos negativos que los hombres sienten en vez de concebir como los límites remotos alcanzables por sus poderes de concepción.

Somos informados por Stanza que: “El Padre eterno envuelto en sus vestimentas siempre invisibles había descansado otra vez por siete eternidades. El tiempo no existía, ya que él permanece inactivo en el infinito íntimo de duración. La mente Universal no existía, ya que no había Ah-Hi para contenerla. Los siete caminos para la dicha no existían. Las grandes causas de la miseria no existían, ya que no había nadie para producir y quedar entrampado
por ellas. Solo la oscuridad llenaba el infinito, para el padre, madre e hijo era una vez más uno, y el hijo no había despertado todavía para el nuevo ciclo, y su peregrinaje sobre eso.

Los siete señores sublimes y las siete verdades habían cesado de ser, y el Universo, el hijo
de la Necesidad, estaba inmerso en Paranishpanna (El Absoluto), para tener descanso por
aquello que es pero no es. La nada era. Las causas de la existencia habían sido desechadas; el visible que era, y el invisible que es, descansó en un eterno no-ser, el único ser. Sola la forma única de existencia estiró el infinito, sin causa, duerme sin sueños; y la vida pulsó inconsciente en el espacio universal, a través de Toda-presencia que es sensible por el ojo abierto del Dangma (el ojo espiritual interno del adivino, o El Tercer Ojo).

Describe una etapa que para la Mente Oriental es muy parecido con el primero que para explicar la diferencia se requeriría un tratado en si mismo. Una comprensión de lo que contiene puede ser obtenido solo a través de la intuición y las facultades elevadas del estudiante. De hecho, debe de recordarse que todas las Stanzas apelan más a las facultades internas que al cerebro físico: “¿Donde estaban los Constructores, los Hijos luminosos de Mavantaric Dawn * * * Los creadores de la forma a partir de la no forma, la raíz del mundo? * * * ¿Dónde estaba el silencio?. ¿Dónde las orejas para sentirlo?. No, no había ni silencio ni sonido; nada conserva el aliento eterno sin pausa, que no se conoce a sí mismo.

La hora no había llegado todavía; el rayo no había relampagueado todavía en el Origen; la Matripadma (Madre – Lotus) no se había expandido. * * * El universo permanecía todavía
en secreto en el Divino pensamiento y el regazo Divino.”

Describe el nuevo despertar del universo a la actividad después del descanso. Se aprecia la urgencia de los seres unicelulares desde su estado de absorción en lo interno del Uno. Así comienza la etapa primera y la más elevada en la formación de los mundos. El término “seres unicelulares” se puede aplicar al más vasto sistema solar y al átomo más pequeño. La Stanza dice: “La última vibración de la séptima eternidad produce vibraciones a través del infinito. La madre se levanta, expandiéndose desde lo interno hacia lo externo, como un botón de Lotus. La vibración se mueve de manera longitudinal, tocando con su rápido vuelo el universo todo y el origen que permanece en la oscuridad. La oscuridad que respira sobre las aguas dormidas de la vida. La oscuridad difunde luz, y la luz suelta un pequeño y solitario rayo dentro de la madre – envolvente. El rayo dispara a través del huevo virgen, el rayo ocasiona que el huevo virgen vibre, y suelte el germen no – eterno, condensándose en el mundo-huevo. * * * Padre – Madre teje una telaraña cuyo límite superior es asegurado para el espíritu, la luz de una oscuridad, y el límite inferior a su oscuro final, la materia; y esta telaraña es el universo prolongado de las dos sustancias hechas en una. * * * Este se expande cuando el aliento de fuego es sobre él; se contrae cuando el aliento de la madre lo toca. Entonces los hijos desasocian y dispersan, para regresar al regazo de su madre en el final del gran día, y volver a ser uno con ella. * * *.”

Muestra las diferencias del germen del universo dentro de la septenaria jerarquía del Poder Divino conciente que es la manifestación activa de la única energía suprema. Existen los constructores, los formadores, y finalmente los creadores de todo el universo manifestado en el único sentido en que el nombre Creador es inteligible. Ellos informan y lo guían. Ellos son seres inteligentes quienes ajustan y controlan la evolución, concretando en sí mismos esas manifestaciones de la única Ley que conocemos como la Ley de la Naturaleza. Esta etapa de evolución es llamada en la mitología la Creación de los Dioses, pero esta no es una creación de dioses en el sentido en que generalmente se entiende en el Oeste, sino un nuevo despertar a la actividad de los Seres quienes han obtenido sus inteligencias trascendentales en universos formados.

“El Siete Primordial, los Primeros Siete Alientos del Dragón de la Sabiduría, producen en su momento desde sus Santos Alientos en Espiral el Torbellino de Fuego.”

La stanza describe el proceso de formación del mundo; primero, difundir la materia cósmica, entonces el torbellino de fuego, la primera etapa en la formación de una nebulosa.

Esta nebulosa se condensa, y después de pasar por varias condensaciones, y varias transformaciones forma un universo solar, una cadena planetaria, o un solo planeta, como el caso puede ser.

Indica las etapas subsecuentes en la formación de tal mundo, y trae su evolución al cuarto periodo, correspondiendo al periodo en que estamos ahora viviendo.

“* * * Él los construye en la resemblanza de antiguos ciclos, colocándolos en los Centros Imperecederos. ¿Cómo Fohat los construye?. Él colecciona las partículas de fuego.

Él hace bolas de fuego, dispersándolas a través de ellos, y rodeándolos, insertando la vida,
entonces poniéndolos en movimiento; algunos en una manera, otros en otra manera. Ellos están fríos, él hace que se calienten. Ellos están secos, él hace que se humedezcan. Ellos están calientes, él sopla y los enfría. Así actúa Fohat de un amanecer al siguiente, durante
Siete Eternidades. * * * Hacer sus cálculos, Lanoo, si tú aprendieras la edad correcta del ciclo más pequeño. Su cuarto rayo es nuestra madre. Alcanza el cuarto fruto de la cuarta
ruta de conocimiento que lleva al Nirvana, y comprenderás, porque verás.”

“Observa cuidadosamente el comienzo de la vida sin forma con el poder de la percepción. * * * El único rayo multiplica los rayos pequeños. La vida precede a la forma, y la vida sobrevive al último átomo de la forma. A través de los incontables rayos procede el rayo de vida, el Único, como un filamento a través de muchas joyas. * * * La partícula de fuego se sostiene de la flama por el filamento más fino de Fohat. Viaja a través de los Siete Mundos de Maya. Para en el primero, y es un metal y una piedra; pasa al segundo y observa una planta; la planta gira a través de siete cambios y se convierte en un animal sagrado. De la combinación de los atributos de estos, Manu, el pensador es formado.

La séptima stanza continúa la historia, trazando el descenso de la vida hasta la apariencia humana, terminando así la descripción de la evolución cósmica como está en el primer volumen.

Para un resumen gráfico de las enseñanzas de “La Doctrina Secreta” en la cosmogonía de los sistemas de palabras a los que nosotros pertenecemos, sería difícil mejorar ese dado en un antiguo comentario del Libro de Dzyan. “Ocho casas fueron construidas por la Madre (Espacio). Ocho casas para sus Ocho Hijos Divinos (planetas); cuatro grandes y cuatro pequeñas. Ocho soles brillantes, de acuerdo a sus edades y méritos.

Bal-i-lu (Marrtanda) (el octavo sol, el sol de nuestro sistema solar) no estuvo satisfecho, ya que su casa era la más grande. Él comenzó (a trabajar) como los enormes elefantes lo hacen. Él respiró (inhaló) hacia su estómago los aires vitales de sus hermanos. Él buscó de
devorarlos. Los cuatro más grandes huyeron; lejos, a los márgenes de sus reinados (el sistema planetario). Ellos no fueron robados (afectados) ni burlados. Haga su mejor intento,
Señor, no puede alcanzarnos, dijeron. Pero el más pequeño lloró. Ellos complacieron a la 
Madre. Ella exilió a Bal-i-lu al centro del Reino, desde donde el no se podría mover.

(Desde entonces) él (solo) mira y amenaza.

Él continúa en su intento por agarrarlos, girando lentamente alrededor de sí mismo, ellos giran rápidamente alejándose de él, y él siguiéndolos desde la distancia en la dirección en que sus hermanos se mueven en la ruta que delimita sus casas. (El sol rota sobre su propio eje siempre en la misma dirección en que los planetas se mueven en sus respectivas órbitas. La astronomía nos lo enseña).”

Si hay en algún lugar un diagrama y una exposición más gráfica, me gustaría conocerla. La astronomía moderna también explica este fenómeno, aunque en algunos puntos difiere. La doctrina oculta niega la hipótesis (nacimiento de la teoría nebular) que los siete grandiosos planetas se formaron gradualmente de la masa central del sol, por lo menos de nuestro sol visible. La primera condensación de materia cósmica tomó lugar alrededor de un núcleo central, su padre sol, pero de acuerdo con las enseñanzas ocultas, el sol solo se separó a sí mismo antes que los otros, conforme la masa rotante se contraía, y es su hermano mayor y no su padre.

Cada uno de estos siete planetas en su momento es también asociado con otros seis planetas. Tal grupo es llamado una cadena planetaria. Cada una de estas cadenas planetarias forma un campo de evolución para un cierto número de vidas unicelulares o almas. Hay muchas subdivisiones, pero no tenemos que estar interesados en ellas aquí.

La evolución de estas almas progresó a través de una serie de manifestaciones en una o más de estas cadenas, y al igual que esta tierra es el cuarto planeta y el más material de los siete globos que es el campo de su sistema especial de evolución, hacen esta completa cadena de mundos que ocupa el mismo lugar en el esquema más grande al cual pertenecemos; dicho sea de paso, el pulso vital que está ahora ciclando este periodo presente de evolución tuvo su inicio mucho antes que este. Ha habido tres periodos de evolución antes que este, y habrá tres más después que este haya pasado, antes de que la
manifestación objetiva una vez más regrese al regazo del Infinito para un periodo de descanso.

Nuestra pequeña tierra y sus habitantes humanos reciben cierta consideración en el segundo volumen de “La Doctrina Secreta”. Para entenderlo no es tan simple como uno podría suponer cuando mira las pinturas representando la historia de la creación en algunas de las antiguas catedrales de Europa, donde dios aparece como un constructor de juguetes de Nuremburg, sosteniendo los planetas en el firmamento, o sentado con la pierna cruzada en una mesa con un gran par de tijeras delate, haciendo abrigos de piel para Adán y Eva.

Entendemos también que la constitución geológica de la tierra no puede ser contada por la teoría de la creación de los seis días o cualquier otra teoría de la creación, porque si dios creó el mundo de tal manera, también debemos suponer que él hizo girar las capas, guardó los fósiles entre ellas, vacío con pala los valles supuestos que han sido hechos por los glaciares, y ocasionó las marcas de erosión por agua, todo para Su propia gloria y para la mistificación del hombre.

“La Doctrina Secreta” enseña que el fuego-niebla que eventualmente condensa en lo que ahora es nuestra tierra, originalmente cubría un área tan grande que envolvía a la luna.

Después fue calentada a tal grado que su consistencia se suavizó como la tierra húmeda; su agua y su aire fueron convertidos en vapor, y cuando el fuego-niebla se contrajo, la atmósfera y el agua siguieron al nuevo centro. Cuando la tierra se enfrío lo suficiente, el fuego-místico que la envolvía se condenso en nuestra agua y nuestro aire actuales, hasta el tiempo cuando la ola de vida llegó a la tierra desde Marte en el curso del presente periodo, la tierra se había enfriado tanto que el agua había llegado a ser tibia. En este tiempo, el primero de los cuatro grandes continentes, que existieron antes que la tierra asumiera su presente topografía, apareció en la región ahora conocida como el Ártico.

H. P. Blavatsky y la Doctrina Secreta
Max Heindel 

*

H. P. Blavatsky y la Doctrina Secreta - Max Heindel - Capítulo 5

Capítulo 5

Antes de continuar, es necesario entender la posición central de nuestra tierra en el plan completo de la evolución. Durante los precedentes tres y medio periodos, las almas se han ido profundizando a sí mismas más y más en la materia. En la tierra en nuestro presente periodo, el nadir de la materialidad fue alcanzado por todos los reinos en la mitad del cuarto periodo. Nosotros, estamos en la quinta sub-raza de la quinta raza-raíz, estamos comenzando a elevarnos lentamente a nosotros mismos fuera de la materia. Somos los hijos pródigos quienes se fueron a un país lejano para adquirir experiencia, y habiendo llegado tan lejos como pudimos, estamos ahora regresando a casa a nuestro Padre, quien es la fuente de Inteligencia, y nos ha contactado desde tiempo atrás, y ahora nos conduce a nuestro propio hogar celestial.

El plan general de la evolución humana en el globo se puede resumir así: siete distintas razas-raíz fueron destinadas a desarrollar cierto principio o sentido. En esta manera, las cuatro razas que nos precedieron desarrollaron la capacidad de escuchar, sentir mediante el tacto, mirar e identificar sabores. Nosotros hemos desarrollado el olfato. La sexta y la séptima razas-raíz desarrollaran la clarividencia astral y mental respectivamente.

También desarrollarán la espiritualidad. Nosotros estamos desarrollando el intelecto, nuestros predecesores desarrollaron el deseo.

Cada una de las siete razas-raíz se dividen en siete sub-razas, estas a su vez se subdividen. La evolución de cada raza-raíz se lleva a cabo bajo la guía de un maestro especial, una gran entidad espiritual quien encarna en la raza como gobernador y legislador.

Cada raza-raíz se desarrolla en su propio continente, que es destruido cuando la evolución ha finalizado, agua y fuego son usados alternativamente como agentes. Los nombres arcaicos de estos continentes son muchos, pero para evitar la confusión “La Doctrina Secreta” utiliza los nombres más familiares para los lectores del Oeste.

El primer continente se llama la Tierra Sagrada Imperecedera. La razón de este nombre es que este continente es el único cuyo destino es al final, a través de toda nuestra estancia en esta cadena de planetas. Fue el origen del primer hombre, y será la casa del último mortal divino Chaya como un recipiente para las semillas futuras de la humanidad.

Esta tierra sagrada tiene en su centro el Monte Meru, cuyas raíces están en la cadena de los Himalayas; desde el pico de esta montaña sagrada, que forma el eje de rotación de la tierra, hay un continuo flujo de corriente magnética, que se esparce por sobre todo el planeta, reentrando por el polo sur. Entonces, se dirige a la Ciudad Santa de Shamballah (el corazón de la tierra) en el Desierto de Gobi, donde es purificado por los Maestros de la Gran Logia Blanca, y es enviado de regreso al Monte Meru en el polo norte. Alrededor de la montaña sagrada, como hojas de lotus, están siete promontorios. Sobre estos nacieron las
siete sub-razas de la primera raza, dice el “Libro de Dzyan”: “Los grandes Chohans (Señores) llamaron a los Señores de la Luna, de los Cuerpos Sutiles. “Traigan de ahora en
adelante hombres, hombres de la naturaleza de ustedes. Denles la forma de ustedes. Ella
construirá las cubiertas externas. Hombre – Mujer ellos serán”. * * * Ellos (los dioses de la
Luna) fueron cada uno a su porción de tierra: siete de ellos, cada uno en su porción”.

En lo que concierne a la antropogénesis, “La Doctrina Secreta” enseña: La evolución simultanea de los siete grupos humanos en siete diferentes porciones de nuestro planeta.

El nacimiento del cuerpo astral antes del cuerpo físico, el cuerpo posterior siendo moldeado en base a la forma astral.

La prioridad del hombre en este periodo a la de los animales, los simios incluidos.

La última enseñanza es en armonía con la segunda historia de la creación en la Biblia; también con otros libros.

En la Tierra Sagrada Imperecedera fueron creados por los Señores de la cadena Lunar la primera raza grande, sombríos, seres etéreos flotando sobre este lugar y hacia este lugar. Puede surgir la pregunta, ¿por qué se les llama humanos?. Por la misma razón que un feto humano es llamado humano, cuando en las primeras ocho semanas es indistinguible del feto de un perro. El método por el cual estos seres se reproducían era arrojando de sí a su contraparte astral, que en su momento podía arrojar otro, cada uno inferior a su padre.

Esto explica la variación de las etapas de la humanidad, tales seres inferiores eran encarnados por entidades inferiores. Posteriormente, después que el tipo había sido establecido definitivamente, fue dirigido a lo que “La Doctrina Secreta” denomina el continente Hiperbóreo, los promontorios de este se extendieron desde el Polo Norte al Sur y el Oeste. En los días de Homero, los griegos hablaban de esto como una tierra bendita más allá del curso de Boreas, el dios del viento, y del huracán, un país ideal, donde las noches son cortas y los días son largos.

En este continente vivió la segunda raza de hombres, encarnados por el segundo gran número de almas que había venido de la cadena Lunar. Aunque tenían la forma general del hombre, los individuos de esta raza eran criaturas gigantes gelatinosas que flotaban sobre la superficie de la tierra, como dirigidos por los deseos que pasaban. Los accesorios no estaban definidos, no había ojos, orejas o boca. Recibían impresiones a través y se guiaban por dos centros de fuerza, el tan mencionado tercer ojo (que se ha convertido en la glándula pineal) y un órgano que se había desarrollado en el bazo. Eran potencialmente bisexuales, y reproducían sus especies en la misma manera que la primera raza. La segunda raza de hombres no tenía huesos, lo que explica el por qué los geólogos no han encontrado huesos en las tres capas más profundas del estratos.

Durante el posterior periodo secundario las aguas retrocedieron, y apareció tierra en las áreas ahora cubiertas por la India, China, Australia, África, el Océano Pacífico y Norte de Europa. Este fue el vasto continente Lemuriano, al cual la gran raza Lemúrica fue dirigida por su Maestro. Esta fue la primera raza en recibir el flujo de inteligencia.

El modo de reproducción fue cambiado tres veces durante este periodo. Dice el “Libro de Dzyan”: “Entonces la segunda (raza) desarrolló el nacimiento del huevo, la tercera. * * * El huevo de la futura raza, el Hombre-cisne del posterior tercero. Primero hombre-mujer, entonces hombre y mujer”. Hoy, la embriología enseña que el hombre es nacido del óvulo; que en el tercer mes el feto es bisexual; entonces un órgano sexual se hace dominante, y el otro permanece rudimentario pero nunca desaparece. El cuerpo del hombre de la tercera raza-raíz llegó a ser firme, y su forma cambio hasta que llegó a ser un hombre como nosotros conocemos que fue, un gigante de doce a quince pies de alto, con una piel oscura café-amarilla, una maxilar inferior grande, cara plana, ojos muy separados, la cabeza inclinada hacia arriba y hacia atrás. No tenía frente; su cabello era corto, la parte trasera de su cabeza descubierta, probablemente por la gran conveniencia del tercer ojo. Sus brazos y piernas eran mucho más largos en proporción a los nuestros. Sus talones estaban muy proyectados hacia atrás, de tal manera que podía caminar hacia atrás. De hecho no era una persona muy atractiva. Podemos simpatizar con las almas quienes fueron guiadas a tales cuerpos para encarnar, y disculparlos por declinar.

Durante esta era los animales aparecieron, y separados en sexos antes que el hombre. Hasta esta etapa el hombre había permanecido (como el “Libro de Dzyan” lo indica) “como una sombra vacía y sin sentidos”. Entonces vino el tiempo cuando él iba a recibir el regalo invaluable de la mente. Para complementar estas tres clases de almas descendió a las aves.

Los primeros fueron los Señores de Venus, quienes, aunque no perteneciendo a nuestra cadena planetaria, enviaron a esta tierra, sus niños adoptados, grandes maestros quienes enseñaron y guiaron a la humanidad infantil. A ellos podemos agradecer por el hecho que ahora estamos mas cerca de un periodo más avanzado de lo que de otra manera habríamos logrado. Estos Señores establecieron la Gran Logia Blanca, que ha existido desde entonces, y desde donde han sido enviados todos los grandes Maestros de la humanidad. Originalmente la Logia no era para beneficio del desarrollo de la humanidad, que por edades no estaba calificada para caminar la ruta de la iniciación, sino para aquellos
de los Señores de Venus quienes no habían alcanzado la etapa más alta de iniciación.

Las otras dos clases son descritas como los Hijos de la Sabiduría y los Hijos de la Noche. De estos, los Hijos de la Noche se negaron a crear. Aquellos que participaron llegaron a ser sabios; para aquellos que no procrearon, el camino fue pronunciado. Nacerían en la cuarta etapa de sufrimiento, y causarían agonía.

Así fue como una parte de la humanidad se quedó sin mente y con cabeza estrecha.

Acerca de ellos, el “Libro de Dzyan” dice: “Y aquellos que no tenían la chispa reencarnaron en enormes animales femeninos. También comenzaron las razas mudas. Se  hicieron mudos a sí mismos. Sin embargo, sus lenguas no están atadas. Las lenguas de sus descendientes permanecen todavía. Crían monstruos. Una raza de monstruos maleantes cubiertos de pelo rojo va por doquier. Una raza muda que no tiene vergüenza. Viendo que los Lhas (los espíritus de los Hijos de la Sabiduría) que no habían construido hombres, lloraron diciendo: “Los Amanasa (los sin mente) han contaminado nuestra futura morada.

Esto es Karma (retribución). Permítanos morar en el otro. Permítanos enseñarles mejor, que algo peor no deba pasar. * * * Entonces todos los hombres fueron dotados con Manas
(mentes)”.

Algunos de la cuarta raza, hombres que tenían una mente, sin embargo, hicieron lo mismo, y aquí está la explicación de “La Doctrina Secreta” respecto a los antropoides. Ellos no son nuestros ancestros, como es asumido por los evolucionistas, sino un remanente de la raza humana. Ellos son los únicos animales ahora en la tierra que desarrollarán formas astrales humanas en la séptima raza-raíz, y serán definitivamente humanos en el quinto periodo.

Hay todavía otra clase, de la cual una división encarnó durante el postrer tercer y el otro durante el inicio del cuarto periodo. Ellos habían avanzando demasiado en la cadena Lunar para renacer en la cadena terrestre durante las etapas precedentes, y vinieron a hacer su primera encarnación en esta cadena. Estos son los últimos de las almas que habitaron la cadena lunar.

De las siete sub-razas de la tercera raza, el Maestro quien desarrollo la entrante cuarta raza seleccionó aquellos quienes iban a formar el núcleo, y los dirigió a esa gran tierra para la humanidad, la Tierra Sagrada Imperecedera, donde él los segregó, dice el “Libro de Dzyan”, de dos en dos, en las siete zonas, incrustando en sus formas las cualidades en potencia a ser desarrolladas en las razas venideras.

Entretanto, grandes cataclismos ocurrieron en el continente, y Lemuria como así desapareció, eras antes del tercer periodo. En su lugar apareció en el horizonte la Atlántida,
el cuarto continente, destinado a convertirse en el asiento de una civilización que en muchas maneras sobrepasó a la nuestra. Sus gobernantes Profetas y Reyes, fueron divinos.

Era con toda seguridad la Era Dorada; la Alquimia era utilizada para producir oro para usos
en las artes y para adornos en las casas y construcciones. Poderes súper físicos eran una posesión común.

Cuando los pilotos divinos intentaron el experimento de abandonar el timón para ver si el hombre por sí mismo sería capaz de guiar la nave de la humanidad, todo esto cambió. “Entonces la Cuarta (raza) se hizo en exceso orgullosa. Nosotros somos los reyes, decían; nosotros somos los dioses. Ellos tomaron esposas agradables a la vista. Esposas de los “sin mente”, los “cabeza angosta”. Ellos criaron monstruos. Demonios malvados, macho y hembra. * * * Construyeron templos para el cuerpo humano. Ellos adoraron lo masculino y lo femenino. Entonces el Tercer Ojo no funcionó más. Construyeron ciudades enormes. * * * Construyeron imágenes de enorme tamaño, nueve veces el tamaño de sus cuerpos. Los fuegos internos habían destruido la tierra de sus padres. El agua amenazaba a la cuarta. Las primeras grandes aguas vinieron. Engulleron las siete grandes islas”. Tal es la historia de la degradación en lo que cae la clase que el libro llama los Señores de la Noche, o las Caras Oscuras, en contraposición de los Hijos de la Sabiduría, o los Señores de las Caras Resplandecientes. “La Doctrina Secreta” narra la historia explícitamente:

“Y el “gran Rey de las Caras Resplandecientes”, el jefe de todas las caras Amarillas, viendo los pecados de los Caras Negras, estaba triste. Él envió sus vehículos aéreos a todos sus hermanos jefes (jefes de otras naciones y tribus) con un hombre piadoso diciendo “Prepárense, levántense Uds. Hombres de las buenas leyes, y crucen la tierra mientras está seca (todavía). Los Señores de la tormenta se aproximan. Sus carrozas están cerca de la tierra. Una noche y dos días solamente vivirán los Señores de la Cara Oscura (los Brujos) en esta tierra paciente. Esta condenada a la ruina, y ellos han de descender junto con ella”.

Los más inferiores, los Señores de los Fuegos (los Gnomos y Elementos espirituales) están

preparando su Agneyastra mágica (armas de fuego que trabajan por magia). * * * Ellos están estudiados en Ashtar (Vidya, el conocimiento mágico más elevado). Vengan y utilicen los suyos (sus poderes mágicos, para contraatacar a los poderes de los Brujos).

Permita cada señor de la Cara Resplandeciente (y adeptos de la Magia Blanca) que suceda

el Viwan de cada señor de la Cara Oscura venir hasta sus manos (o a su posesión), a fin de que ninguno (de los Brujos) pueda por este medio escapar de las aguas, evite la vara de los Cuatro (deidades Kármicas) y salven a sus malvados (seguidores o gente). Debe cada cara amarilla enviar a dormir por sí mismo (hipnotizar?) a cada cara oscura. Deben incluso ellos (los Brujos) evitar el dolor y el sufrimiento. Debe cada hombre fiel a los Dioses Solares
amarrar (paralizar) a cada hombre bajo los dioses lunares, para que él no pueda sufrir o escapar a su destino. * * * La hora ha llegado, la noche negra está lista, etc., etc”. “Las aguas se levantaron y cubrieron los valles de un límite de la tierra al otro. Así pereció la Atlántida y nació la historia del diluvio.

De la quinta sub-raza de la cuarta raza-raíz, los Semíticos originales, habían sido escogidos por el Santo Vaivaswata, el Maestro de nuestra quinta raza-raíz, las familias quieres iban a ser los ancestros de la raza venidera. El Maestro los dirigió hacia el norte hacia la Tierra Santa Imperecedera, donde con cuidado amoroso él implantó en ellos el potencial de las características de nuestra presente humanidad. Cuando las edades hayan pasado, él los guiará otra vez hacia el sur al Asia Central, la tierra que se ha levantado en el lugar de la Atlántida arruinada. Los continentes ya habían tomado esencialmente las formas en que ahora ellos existen. Desde Asia Central procedieron las diferentes migraciones. La primera sub-raza, los Arios, fueron hacia el sur a la India. La segunda, los Semíticos Arios, poblaron Arabia y Siria. La tercera, los iraníes, fueron guiados por Zoroastro, peregrinando a Persia. La cuarta, los Celtas, fueron guiados por Orfeo, estableciéndose en Grecia, Italia, Francia, Irlanda, Escocia e Inglaterra. La quinta, los Teutones, ocuparon Europa Central.

¿Qué dice “La Doctrina Secreta” acerca del futuro?. La porción de tierra conocida ahora como Norte América será consumida por el fuego. En su lugar se levantará un nuevo continente que será el hogar de una gente espiritual. Será la sexta raza, el núcleo de lo que
esta siendo desarrollado justo aquí, bajo las Estrellas y las Barras. En esa raza, la función será restaurada al cuerpo pituitario y a la glándula pineal, que ha estado inactiva desde la
degradación de la cuarta raza. Estas dos glándulas no son solamente, como la ciencia dice,
dos verrugas de hueso cubiertas por arena, sino dos órganos muy importantes temporalmente fuera de uso. Son las llaves para el mundo espiritual, que será en esa raza
abierto para toda la raza humana. Los gránulos con los cuales estos cuerpos están cubiertos están ausentes en niños menores de siete años y en idiotas congénitos. La gente de mente débil tienen muy pocos. Esta raza será masculino-femenina y el nervio simpatético se desarrollara en un segundo cordón espinal. Serán unas personas hermosas, espirituales y poderosas. Sin embargo, esta raza junto con su continente también pasarán, para dar lugar a la séptima y última de nuestras razas-raíz.

La gente de esta última raza morará en una tierra al sur de nosotros, y evolucionarán a un estado trascendiendo nuestro entendimiento actual. La clarividencia mental será poseída por todos; los dos cordones espinales se mezclarán en uno solo, y el hombre no tendrá sexo. Entonces vendrá el tiempo cuando la ola de vida una vez más dejará nuestra tierra para conquistar otros mundos.

Tal es el sublime plan al que pertenecemos, tal como está bosquejado en el primero y segundo volúmenes de “La Doctrina Secreta”. El tercer volumen consiste de una colección variada de papeles publicados después de la muerte del autor. Conforme los años pasan, la verdad de las declaraciones en “La Doctrina Secreta” está siendo gradualmente vindicada. Conforme el conocimiento de los estudiantes crece, su admiración y reverencia por su gran maestro se hace más profunda. Con muy pocas y triviales excepciones, todo lo que es encontrado en la literatura voluminosa del ocultismo moderno ha estado disponible en “La Doctrina Secreta” casi desde su publicación.

En el trabajo está la comida para el corazón y para el intelecto, un sistema de pensamiento y conocimiento que, si nosotros estudiamos y ponemos en práctica en nuestras vidas, puede hacernos sabios hacia la salvación.

 H. P. Blavatsky y la Doctrina Secreta
Max Heindel 

*

viernes, 21 de abril de 2017

Aumentando nuestro poder Espiritual: Elsa Glover


Ensayo para el moderno aspirante a la Vida Superior: de Elsa M. Glover

AUMENTANDO NUESTRO PODER ESPIRITUAL
(Aplicación espiritual de observaciones científicas)

Los científicos tradicionales observan que cuando varias fuerzas están presentes, el efecto máximo se consigue si todas ellas actúan en la misma dirección. Cuando las moléculas de aire se desplazan al azar en todas las direcciones no ejercen una fuerza apreciable sobre los objetos.
Mas si una porción considerable de ellas se mueve en una dirección dada (como sucede cuando sopla el viento, cuando un ventilador o motor de hélice ponen el aire en movimiento o cuando un motor a reacción está funcionando), el aire puede mover no sólo objetos pequeños sino derribar árboles y casas o hacer volar aviones. Cada átomo en un fragmento de hierro es un pequeño imán pero el hierro no puede ejercer una fuerza apreciable sobre otros fragmentos de hierro hasta que una porción considerable de los imanes atómicos individuales se haya alineado de modo que sus polos norte apunten en la misma dirección.
Los científicos materialistas observan que cuando las fuerzas se unen y no se les permite dispersarse, conseguimos un poder aumentado. Es más fácil clavar un clavo por el lado de la punta que por el de la cabeza porque con la punta sobre la madera toda la fuerza del golpe se concentra en una pequeña superficie y, por consiguiente, logramos introducirlo en la madera. Cuando un río discurre sobre un lecho amplio la corriente es tranquila, pero cuando el cauce se estrecha, la corriente se vuelve fuerte. Cuando se permite al vapor de una olla escapar en todas las direcciones, el vapor tiene poca fuerza, pero si la corriente se canaliza por una única tubería estrecha puede ejercer una presión tremenda.
También observaron que cerca del Sol la luz y el calor son muy intensos pero a medida que nos alejamos del Sol los rayos se dispersan y las radiaciones pierden intensidad. Así, los planetas más cercanos al Sol reciben más calor que los planetas más alejados de él. Los rayos del Sol sobre la superficie de la Tierra producen un calor moderado pero si una lente o espejo cóncavo se utiliza para hacer converger los rayos, éstos pueden emplearse para encender un fuego o cocinar comida.
Los científicos tradicionales observan adicionalmente que cuanto más tiempo se aplica una fuerza, mayor efecto tiene. Al batear una pelota, cuanto más tiempo se consiga mantener el bate en contacto con la pelota y empujándola, más lejos llegará ésta. De modo que, en el mundo material, las tres maneras básicas de aumentar la potencia son:
1) Alinear las fuerzas de modo que actúen en una misma dirección.
2) Impedir que las fuerzas se dispersen y concentrarlas en un punto.
3) Prolongar el tiempo de actuación de dichas fuerzas.
El axioma hermético establece que "Como es arriba, así es abajo". En correspondencia con cada método de aumentar la potencia en el mundo material existe un método análogo de incrementar el poder espiritual.

Consideremos pues algunas aplicaciones espirituales de cada uno de los tres métodos anteriores:

1) Alineación de las fuerzas de modo que actúen en una misma dirección:
Si hemos de desarrollar capacidades espirituales, debemos vivir nuestras vidas de modo que cada acción nos lleve a esa meta. Debemos evitar acciones que nos aparten de esta meta, tales como beber alcohol, tomar drogas por placer, fumar, comer carne y degradar la energía creadora.
Debemos igualmente evitar acciones que, aunque no nos aparten de la meta, no nos dirijan a ella, tales como perder tiempo y energía afanándonos en reunir posesiones materiales que no necesitamos realmente, leer libros y ver espectáculos que no son edificantes, buscar conocimiento inútil y hablar de trivialidades que a nadie benefician.
Debemos ocupar nuestras horas de vigilia con aquellas actividades que nos lleven al desarrollo de poderes espirituales, tales como la práctica de los ejercicios de concentración y retrospección, reunir conocimiento que nos sea útil para perfeccionarnos y servir a la humanidad, practicar el servicio desinteresado y amoroso a los demás, decir aquello que puede servir de ayuda a otros y actividades similares.
No debemos permitir a nuestras mentes vacilar entre "Puedo" y "No puedo", "Haré" y "No haré", "Quiero"y "No quiero", etc. Si hemos de obtener poder espiritual debemos decidir lo que necesita hacerse, convencernos de que podemos hacerlo, decidirnos a hacerlo y luego proceder para que nada nos impida hacerlo (salvo llegar a la conclusión que estábamos en un error).

2) Impedir que las fuerzas se dispersen y concentrarlas en un punto: el aluvión constante de impresiones sensoriales que nos llega en las horas de vigilia tiende a desenfocar nuestras mentes, puesto que van de una impresión a otra, y dispersa nuestros poderes espirituales. Podríamos prescindir de algunos estímulos sensoriales. Podríamos pasarnos muy bien sin ruidos estridentes y preocuparnos por mantener el cuerpo físico en calma. Habitualmente no es posible eliminar todas las incomodidades. Así que necesitamos entrenar nuestra mente para ignorar en última instancia aquellas impresiones que no son de utilidad y concentrar toda su atención en aquellas impresiones que sí son útiles o en su propia actividad interna.
Necesitamos aprender a enfocar nuestra mente en un solo asunto a la vez. Si estamos observando un objeto deberíamos enfocar toda nuestra atención por unos momentos en ese objeto y observar con detenimiento todos sus detalles. Si escuchamos a alguien, deberíamos prestarle toda nuestra atención y apartar de nuestra mente todo lo demás. Si estamos pensando sobre un asunto no deberíamos permitir que nuestra mente saltara a otros asuntos hasta que conscientemente le diéramos permiso para hacerlo.

3) Prolongar el tiempo de actuación de dichas fuerzas: si un objetivo no se alcanza en un minuto, trabaje en ello dos. Si un objetivo no se alcanza en una hora, trabaje en ello dos horas. Si no se alcanza en un año, trabaje en ello dos o veinte, o una vida entera. Si un objetivo no se alcanza en una vida, continúe trabajándolo en la próxima vida.
Cuanto más tiempo se dirigen los esfuerzos en una dirección determinada, más poder espiritual se adquiere y finalmente, será suficiente para cumplir su objetivo. Cualquier persona puede hacer cualquier cosa si trabaja en ello el tiempo suficiente con la dedicación suficiente.

Cuando el científico ortodoxo materialista aplica su conocimiento sobre cómo aumentar el poder, puede hacer cosas tales como construir carreteras a través de las montañas, levantar rascacielos y tender enormes puentes. Puede elevar en el aire cohetes pesados que vuelen más rápido que el sonido e incluso que lleguen a otros planetas.
Cuando el científico espiritual aplique su conocimiento sobre cómo aumentar el poder espiritual, será capaz de hablar a otros por medio del pensamiento, curar al enfermo y crear por medio de la palabra hablada.


Elsa Glover

Agradecemos al Sr. Arnaldo Pozzi, por este aporte.

*