humana compasión y amor

”el
propósito de la vida no es felicidad sino experiencia"…


Ningún hombre ama a Dios si aborrece a sus semejantes,
Quien pisotea el corazón o el alma de su hermano;
Quien busca encadenar, nublar o ensombrecer la mente
Con miedos del infierno, no ha percibido nuestra meta.
Dios nos envió todas las religiones benditas
Y Cristo, el Camino, la Verdad y la Vida,
Para dar descanso al de pesada carga
Y paz para el dolor, el pecado y la lucha.
Contemplad al Espíritu Universal que ha llegado
A todas las iglesias, no a una solamente;
En la mañana de Pentecostés una lengua de fuego
Rodeando a cada apóstol como un halo brilló.
Desde entonces como buitres famélicos y voraces,
Hemos combatido a menudo por un nombre sin sentido,
Y buscado dogmas, edictos o credos,
Para enviarnos los unos a los otros a la hoguera.
¿Está Cristo dividido entonces? ¿Fue Pedro o Pablo,
Para salvar al mundo, clavado al madero?
Si no, ¿por qué, entonces, tales divisiones?
El amor de Cristo abarca tanto a vosotros como a mí.
Su puro dulcísimo amor no está confinado
Por credos que segregan y levantan una muralla.
Su amor envuelve y abraza a toda la humanidad,
No importa lo que nosotros nos llamemos de Él.
Entonces, ¿por qué no aceptar Su palabra?
¿Por qué sostenemos credos que nos separan?
Sólo una cosa importa ser oída;
Que el amor fraterno llene todos los corazones.
Sólo hay una cosa que el mundo necesita saber,
Sólo hay un bálsamo para todos los dolores humanos,
Sólo hay un camino que conduce hacia los ciclos,
Este camino es: humana compasión y amor.
--Max Heindel

ver vídeo: CREDO o CRISTO

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del libro Concepto Rosacruz del Cosmos de Max Heindel

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CONCEPTO ROSACRUZ DEL COSMOS

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Max Heindel

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domingo, 6 de enero de 2013

LA PRÓXIMA EDAD DEL AIRE



CARTA Nº 14
Enero de 1912



LA PRÓXIMA EDAD DEL AIRE

Revisando la lección del mes pasado, aparece la alarmante afirmación de que en la época venidera
abandonaremos nuestra tierra firme actual, para ir a vivir en el aire vestidos con un cuerpo gaseoso.
Otro escritor, a propósito de esto mismo, ha provocado mucha hilaridad con una serie de artículos
tan exageradamente imaginativos y fantásticos que las opiniones que nosotros hemos oído expresaban
unánimes el deseo de concederle el titulo de campeón entre los narradores de cuentos. Y, no obstante, habita
en la tierra; sus templos son tan sólidos como las rocas; y yo he vacilado mucho antes de la publicación de la
enseñanza citada anteriormente, hasta que decidí hablar por requerimiento del deber, y aun a trueque de que
algunos estudiantes me califiquen de visionario.
Lo malo es que todos nosotros nos hemos contaminado con el materialismo más de lo que nosotros
mismos pensamos, y esto nos estorba en nuestras pesquisas. Como estudiantes que somos de una filosofía
trascendental, nos hemos acostumbrado a creer que la vida individual e interminente dentro del cuerpo
etéreo le es posible obtenerla a una minoría, pero que la totalidad de la raza humana ha de vivir
constantemente durante toda una era en el aire - verdaderamente, me quedé sin poder respirar al darme
cuenta de que la Biblia da a entender exactamente lo que dice al afirmar que encontraremos al Señor en el
aire y estaremos con Él durante toda esa época.
No obstante, mirando hacia el futuro, bajo la perspectiva del pasado, la idea no nos debería causar
sorpresa alguna, pues está en línea directa con la senda que hemos seguido para llegar a nuestro desarrollo
actual. En una época, vivimos como el mineral y
estábamos mezclados con la tierra gaseosa. Crecimos hacia fuera de la ígnea substancia durante la existencia
que cual las plantas después llevamos. Nuestra peregrinación comenzó en la corteza delgada de la tierra en
época posterior, y nos hallamos ahora sobre la superficie de la tierra, muy lejos del sector interno donde
empezó nuestra evolución. La marcha de progresión ha sido siempre hacia fuera, y por lo tanto, se desprende
de aquí que el próximo paso debe ser para elevarnos por encima del nivel de la tierra.
Divulgo esta enseñanza para su consideración, porque la mayoría de nuestros estudiantes creen en el
renacimiento y en la Ley de Consecuencia, que son los árbitros principales del destino durante la presente
dispensación de los ciclos recurrentes. El conocimiento de estas leyes es de un valor superior, pues nos
capacita para ordenar nuestra vida inteligentemente, formando en esta vida las condiciones de la próxima
incorporación.
La mayoría de los Cristianos no tienen esta gran ventaja, pero viven, no obstante, sufriendo
totalmente todas las tribulaciones de "esta Edad" -el Reino de los Hombres- con la gran esperanza de
poderse habilitar para su admisión al Reino de Dios - la próxima Edad. Nuestra visión de la vida tiene un
foco más corto que la de ellos. Ellos viven menos científicamente que los que de entre nosotros aplican
nuestro más exacto conocimiento de las presentes condiciones, pero se van ajustando para la futura Edad si
viven de cuerdo con las enseñanzas de la Biblia. Sus creencias podrán ser vagas, pero ellos viven y mueren
con la firme convicción de la suprema y cardinal verdad de que irán a la Gloria y que estarán con el señor
por siempre jamás si son realmente Cristianos.
Ni nosotros creemos solamente en el renacimiento, no podemos esperar más que en un continuo
retorno a la a batallar con la ley de Jehová; no tenemos parte en el amor de Cristo. Para estar en perfecto
acuerdo con los hechos, si queremos capacitarnos para vivir toda la verdad, nos hemos de dar cuenta exacta
de que el nacimiento y la muerte son ficciones de esta época de nuestra existencia concreta que
desaparecerán, pero la vida en si misma es interminable. Juan nos dice muy definidamente que a pesar de
que no descubramos lo que será nuestra constitución, seremos cambiados a semejanza de Cristo y seremos
inmortales durante toda la Era, y nos incumbe a nosotros conservar esta grande esperanza ante nosotros
firmemente, y rogar por el Reino venidero, como nos lo enseñó nuestro Señor.

del libro "Cartas a los Estudiantes", de Max Heindel

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sábado, 5 de enero de 2013

LA PUREZA EN LA GENERACIÓN ES EL IDEAL DEL OCCIDENTE



CARTA Nº 13
Diciembre de 1911

LA PUREZA EN LA GENERACIÓN ES
EL IDEAL DEL OCCIDENTE

¿Ha comprendido usted el punto principal de nuestra lección del mes pasado sobre el simbolismo de
la Rosa Cruz, la cruz de la Enseñanza de la Sabiduría del Occidente? Es simplemente la "pureza de la
generación".
Los Guías superiores de la humanidad siempre, señalan o prescriben el mejor método conducente al
desarrollo, de cada raza; señalando distintas religiones para las masas, y métodos diversos para los
vanguardistas. El estado populoso del lejano Oriente demuestra una indulgencia universal sin restricción de
las pasiones por parte de nuestros hermanos más jóvenes, los chinos y los indios. Por eso los Maestros de la
Sabiduría del Oriente prescriben el celibato a sus discípulos como medio de control sobre las pasiones.
En el Occidente las condiciones son más complicadas y peligrosas. Aquí las esclusas de la pasión
están en gran medida cerradas; no por razones de la santidad del acto generativo, sino por egoísmo y por una
necesidad de economía imaginaria. Este método conduce con frecuencia a una insidiosa, perversión y a
prácticas disolutas. Si la pasión no fuera tan fuerte, este método podría realmente ser la causa del suicidio de
raza. Exigirle a un aspirante nacido bajo tales condiciones, que viva la vida del célibe, seria lo mismo que
despertar en él con más fuerza el incentivo del egoísmo y de la suficiencia propia; así es que es considerado
como un mérito el que un estudiante de la Escuela de Misterios del Occidente se case y continúe viviendo
una vida de castidad.
Ha sido un detrimento para el mundo Occidental, el que varias sociedades hayan promulgado en él
las doctrinas del Oriente - el celibato entre otras -, y me produjo un grave pesar cuando uno de los directores
de una de esas sociedades deploraba el que se hubiese casado uno de sus conferenciantes y explicaba lo
mucho que les agobiaba el que la esposa se hallaba próxima a dar a luz. Como los años trajeron a la familia
nuevos miembros, la sociedad le ha relegado a la vida privada desde entonces.
Lo contrario precisamente de lo que habría ocurrido con los discípulos de la Escuela Occidental.
Estos son altamente considerados si están dispuestos voluntariamente a dar un cuerpo y su hogar a uno o
más espíritus que están aguardando el renacimiento, siempre que, como es lógico, vivan una vida de casto
amor conyugal durante los intervalos.
Así es que mientras el alma más joven y más débil del Oriente se ve ordenada por sus compasivos
Maestros, quienes adoptan un espíritu de resignación corderil, el que sean célibes y huyan de la tentación, al
espíritu más viejo del Occidente se le permite probar sus fuerzas mediante la convivencia conyugal y que
oportunamente lleven a cabo una inmaculada concepción, tal como la simboliza la casta y bella rosa que
esparce su simiente sin pasión y sin avergonzarse.
Ahora está naciendo una nueva raza. Hombres y mujeres cristianos de pensamientos puros van
despertando cada vez más ante las demandas de los que están por nacer. Celebremos el aniversario del
nacimiento de nuestro Salvador por medio de la oración para que pronto sean generalizadas las condiciones
de pureza, y que todas las criaturas sean "bien"- nacidas. Por último, cada uno de nosotros, enseñemos,
oremos y vivamos esta doctrina.

del libro "Cartas a los Estudiantes", de Max Heindel 

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viernes, 4 de enero de 2013

COMIENZO DEL TRABAJO PARA LA CONSTRUCCIÓN DEL PRIMER EDIFICIO EN MOUNT ECCLESIA



CARTA Nº 12
Noviembre de 1911



COMIENZO DEL TRABAJO PARA LA
CONSTRUCCIÓN DEL PRIMER
EDIFICIO EN MOUNT ECCLESIA

Este mes me aparto de mi costumbre habitual, que es la de dedicar por entero la carta del estudiante a
la recapitulación de la lección del mes previo, con el fin de darles a conocer la ceremonia que tuvo lugar en
Mount Ecclesia, el 28, día en que empezamos a preparar el terreno para el emplazamiento del primer
edificio en el lugar de nuestra residencia permanente. Tengo la completa seguridad de que estaba usted con
nosotros en espíritu, de que siente avidez de noticias sobre ella y sé que el relato nos conducirá a un más
estrecho contacto.
Nuestra primera idea fue la de no efectuar ninguna clase de exhibición ni de ceremonial alguno.
Deseábamos evitar todo gasto innecesario, pues nuestros fondos aun no son suficientes para la terminación
del interior del edificio, y tendremos que pasar trabajos e incomodidades durante algún tiempo hasta que las
circunstancias nos sean más favorables.
Yo en principio, pensé ir allá, y celebrar el servicio mentalmente, ya solas, pero me parecía tan frío,
triste y desolado no tener un amigo para que se regocijara conmigo en aquella trascendental ocasión, ni aun
mi compañera de trabajo - mi querida esposa -. Por otra parte, y como que este es un importante asunto de la
Fraternidad Rosacruz y no un asunto personal, tuve la sensación de que aquella oportunidad de asistir debía
serles dada a los miembros. Este pensamiento arraigó en mi hasta que decidí pedir su parecer al Maestro, lo
cual fue cordialmente aprobado por él y determinamos celebrar el acontecimiento en forma sencilla, pero
apropiada, y, al efecto, enviamos invitaciones a los amigos de las proximidades.
Hicimos una gran cruz por el estilo de nuestro emblema, y en los tres extremos superiores pusimos,
en letras doradas, las iniciales: C. R. C. Estas, como sabe usted, representan el nombre simbólico de nuestra
gran Cabeza, y designan nuestro emblema como Cruz de Rosa Cristiana, que da una idea de belleza y de una
vida superior, diferente a la idea de desolación y muerte con que generalmente se considera a la cruz negra.
Decidimos plantar, a la vez que excavábamos el terreno para edificio, esta cruz y un rosal trepador para que
ellos simbolizaran la verde vida de los diferentes reinos que se encaminan hacia las esferas superiores por la
senda en espiral de la evolución.
El día 27, mi esposa y yo nos encaminamos hacia Occidente, casi desfallecidos por los esfuerzos
llevados a cabo empaquetándolo todo para la mudanza. Caían las primeras lluvias de la temporada, y
sentimos algún temor al pensar que podría aguar la realización de la ceremonia; pero al mirar hacia los
montes en el Este, que casi ocultaban las nubes, contemplamos el más glorioso arco iris que recordamos
haber visto jamás; en realidad, un arco iris doble, cuyo pie, por la parte del Sur, parecía posarse
precisamente sobre Mount Ecclesia.
Nuestra responsabilidad en auxiliar a miles de corazones fatigados para que puedan soportar sus
aflicciones, nos ha parecido con frecuencia más allá de nuestras fuerzas; con todo, siempre nos hemos
encontrado con que nuestras fuerzas han sido renovadas al solo hecho de dirigir nuestra mirada hacia lo
interno; y en esta ocasión parecía que toda la Naturaleza quisiera alentarnos, diciéndonos:

"Cobrad Ánimos,
recordad que el trabajo no es vuestro, sino de Dios; confiad del todo en El y El señalará el camino."

Así es
que nos estrechamos las manos y con nuevos bríos en nuestros corazones nos dispusimos a continuar nuestra
bella obra, de la que ha de ser Mount Ecclesia su centro.
El día en que tuvo lugar la ceremonia, fue uno de los más bellos de California; el Sol lucia en un
cielo sin nubes. Hacia dondequiera que dirigíamos la mirada desde Mount Ecclesia, el océano, valles y
montañas, todo parecía sonreírnos. Todos a la vez, obreros y los miembros visitantes, nos extasiamos ante la
belleza incomparable del lugar donde se emplaza nuestra Central.
Los allí presentes fueron: Annie R. Atwood, de San Diego; Ruth E. Beach, de Portland, Oregón;Rachel M.
Cunningham, Rudolf Miller y John Adams, de Los Angeles; George Kramer, de Pittsburg Pa.; Wm. M.
Patterson, de Seattle, WAshingon; mi esposa y yo.
A la hora fijada empecé a abrir surcos en el terreno para la construcción del edificio. Todos ayudaron a
excavar en el lugar que había de colocarse la cruz, cuyo acto de fijarla fue ejecutado por Wm. Patterson. Mi
esposa plantó el rosal, que fue regado por todos los allí presentes. Que crezca y florezca, para adornar la
desnudez de la cruz y que sea la inspiración para la purificación de la vida que ha de cubrir todos los
pasados pecados, sin importarlo obscura que haya sido la vida pasada. La plática - tal como debía haberse
hecho - constituye la lección de este mes. Las circunstancias motivaron algunas modificaciones en la misma.

del libro "Cartas a los Estudiantes", de Max Heindel

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jueves, 3 de enero de 2013

PREPARATIVOS PARA EL TRASLADO A MOUNT ECCLESIA



CARTA Nº 11
Octubre de 1911


PREPARATIVOS PARA EL TRASLADO
A MOUNT ECCLESIA

El sábado, 28 de octubre, a las 12,40, PM. en punto, horario del Pacifico, procederemos a romper el
terreno para los cimientos, sobre los que construiremos el primer edificio en Mount Ecclesia, lugar de la
morada de la Fraternidad Rosacruz. La casa será relativamente pequeña, y nos esforzaremos en que resulte
lo más barata posible, ya que de otro modo no podríamos construirla. Incluso yo hago las funciones de
arquitecto y contratista para evitar gastos. Sin embargo, consideramos esta preparación del terreno como una
época de la mayor importancia en la vida juvenil de nuestra sociedad, pues aunque nuestras habitaciones
particulares tengan que ser reducidas, debemos tener una sala espaciosa de trabajo y acomodamientos para
varios ayudantes, hasta tanto no dispongamos de los fondos necesarios para levantar la Iglesia y otras
estructuras más dignas de nuestra misión en el mundo.
Nos hacemos cargo perfectamente de que la magnitud de nuestra labor en el mundo depende en gran
medida del apoyo y cooperación de nuestros asociados, y por esto solicitamos de usted muy de veras su
"activa" ayuda en esta ocasión trascendental, con el fin de que nuestra sociedad pueda llegar a ser una fuerza
mucho más grande en la propagación de un bien mayor que el obtenido anteriormente.
Ya sabe usted que los pensamientos son cosas; que son fuerzas de una magnitud proporcionada a la
intensidad del fin que se halla en ellas oculto. No hay método más, fácil ni más efectivo para poner todo
nuestro ser en armonía con ciertos designios y lanzar un poderoso pensamiento hacia determinada dirección,
que la plegaria fervorosa y cristiana.
Ahora tengo que hacerle dos ruegos distintos para que ayude con sus rezos, que espero y confío les prestará
usted su mayor y grato apoyo.
En primer lugar, y aunque indigno de ello, será deber mío, como guía, el preparar el terreno para la
construcción de nuestra Central futura en el tiempo fijado, y si le es posible retirarse a su gabinete de
oración, sírvase dedicar sus preces para que la casa Central, ya empezada entonces, crezca y prospere en
todo aquello bueno que se proponga, pues las preces unidas de nuestros estudiantes de todo el mundo serán
una inmensa fuerza dirigida con tal finalidad.
Pero usted puede hacer más aún; la acumulación de pensamientos de muchos amigos dirigidos día
tras día hacia un lugar determinado obrará milagros. ¿Quiere usted mandarnos una oración todas las noches
que fortaleza a mi esposa, a los obreros de la Central, y a mi, para que seamos más puros y trabajadores, más
eficientes en el servicio de la humanidad, y así llegar a ser mas fuertes para aliviar las tristezas, sufrimientos
y desgracias de todos los que buscan nuestro amparo?
A mayor abundamiento, ¿quiere usted escribirme de vez en cuando ofreciéndome la seguridad de su
simpatía y cooperación? Tal vez no me sea dado contestarle y dar las gracias individualmente, pero puede
estar seguro de que por eso no he de estimar en menos la expresión de su buena voluntad.

del libro "Cartas a los Estudiantes", de Max Heindel 

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miércoles, 2 de enero de 2013

LA ALIMENTACIÓN CARNÍVORA Y EL ALCOHOL



CARTA Nº 10
Octubre de 1911


LA ALIMENTACIÓN CARNÍVORA
Y EL ALCOHOL

Una de las características más usuales del género humano es la de elogiar aquello que nos
complace y el despreciar lo que nos produce cierta aversión, pero yo espero que habrá usted aprendido en la
lección del mes pasado de que el hecho único, grande y glorioso, es de que "en el reino del Padre todas las
cosas laboran unidas para el bien". Quienes de nosotros están satisfechos de que su alimento sea vegetal, y
los que de entre los nuestros no sienten deseos por las bebidas fuertes, están generalmente inclinados a
menospreciar a nuestros hermanos con un sentimiento interno de yo soy más santo que tú; pero sin duda
alguna se habrá usted apercibido, por lo que sea dicho en la lección mencionada, de que tal suposición es
completamente gratuita. El alimento de carne y alcohol ha tenido una primordial parte en el progreso del
mundo, y si no hubiera sido por estos no disfrutaríamos hoy día de muchas comodidades, ni de los inventos
para ahorro de trabajo que hacen sea la vida en el mundo Occidental más fácil que en los tiempos primitivos.
Y tampoco ha pasado del todo el día de la utilidad de los mismos; son necesarios aún para la vida de muchas
gentes. Además, y como dice el Buen Libro, no es lo que entra en la boca lo que mancha, sino lo que de ella
sale; y la actitud de altivo desdén contra quienes aún siguen usando la carne para su alimento o están
supeditados al alcoholismo, es mucho más subversiva para el crecimiento espiritual que el mero hecho de
participar de estos alimentos.
Por lo tanto, no censuremos a los demás, antes al contrario, probemos a ver el asunto desde el punto
de, vista de ellos, permitiéndoles el uso de su libre voluntad tal y como lo deseamos para nosotros. Tampoco
hemos de imponer nuestras miras, ni procurar convertir a nuestro modo de vivir a quienes no están
preparados para ello. "El cambio debe proceder desde adentro", y no debe ser dictado por la consideración
de la salubridad de los alimentos vegetales, ni tampoco por la aceleración espiritual que se obtiene mediante
la dieta preparada sin carne. Será el objetivo mayor la compasión por las pobres víctimas a las que quitan la
vida para calmar nuestros apetitos.
De todos modos podemos decir, sin atraer la censura, el que comemos carne en demasía, y que al
igual de todos los compuestos nitrogenados, tales como la nitroglicerina, el algodón pólvora y otros
explosivos, los alimentos con carne son extremadamente inestables y peligrosos para el sistema. Por esto
obraremos cuerdamente si estimulamos la moderación en todas las personas con quienes estamos en
continuo trato. La Ciencia está suficientemente consciente de los hechos para el caso de tener que
suministrar a alguien que emprenda esta misión el más amplio apoyo. No podemos salvar las vidas de tantos
animales por la
predica de la moderación entre nuestros asociados, como salvaríamos si pudiéramos inculcarles la dieta sin
sangre, pero si nuestro objeto es el de evitar la tragedia todo lo más posible, éste será el paso más seguro
para lograrlo. Si podemos inculcar un espíritu de compasión, el deseo de la carne se desvanecerá muy pronto
ante el espíritu del amor.

del libro "Cartas a los Estudiantes", de Max Heindel

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